DISCLAIMER
Tengo que dejar en claro que esta historia NO me pertenece en lo absoluto la autora se llama Ange Sinistre. Este Fic esta originalmente escrito en inglés yo sólo me dedique a hacer una traducción sin fines de lucro y mucho menos para adjudicarme la autoría de este fic, por lo tanto la traducción la trate de hacer lo más fiel al original y también deje todos los comentarios originales de la autora. Sin más disfruten de este cap.
ANTÍPODA
Parte II: Hungry like the Wolf
Natsuki estaba aburrida. Muy aburrida. No tenía misiones ahora que el Primer Distrito había desaparecido, lo que significaba que no tenía en que ocupar su tiempo. Llego a convertirse en una amiga con las otras durante su pequeña aventura, al menos vagamente, pero apenas eran reemplazos adecuados. No obstante, su aburrimiento la obligo a entrar a su círculo social. No se quejaba demasiado. No era tan malo –solamente diferente y de alguna manera era extraño. No se relacionaba con la gente tan fácilmente. Tuvo varias salidas para mantenerse ocupada después de la escuela. Fue al cine con Mai, Reito, Tate y Mikoto. Mai había dicho que irían a ver una película de acción recientemente estrenada, pero para el horror de ambos hombre y Natsuki, se volvió la peor forma tortuosa de "entretenimiento" conocido por la humanidad. Al entrar a la sala marcada con un poster que no tenía nada que ver con la película de acción, Natsuki le lanzo una mirada a Mai, al darse cuenta del error que cometió al permitir que la pelirroja comprara los boletos.
"Tokiha, bruja manipuladora". Susurro Natsuki.
Mai le dio unas palmaditas en su hombro en lo que sería una manera de reconfortarla. "No exageres ahora. De hecho esto podría ser bueno para ti, Natsuki. Ya eres toda una maestra para hacer volar las cosas y disparar un arma. No puedes aprender nada más de las películas de acción. Es tiempo de que aprendas de los mejores aspectos de la vida".
Como diablos no podía aprender algo de las películas de acción. Justo la semana pasada aprendió como apuñalar a alguien en el ojo con una improvisada navaja hecha de la unión de un clip a un mango de un candelabro. Había un montón de cosas maravillosas que una película de acción podía enseñarle a alguien. Esto… esto no era bueno para nada! "Me voy a casa".
Reito levanto una mano y le dio esa enfermiza sonrisa que él daba a la mayoría de chicas para persuadirlas. "Vamos, vamos, Natsuki, quizás Mai tiene razón. Puede que sea poco interesante, pero el impacto emocional de este tipo de películas puede ilustrarte respecto a las relaciones en el mundo real. Mikoto especialmente podría beneficiarse viendo la interacción humana en esos niveles".
La única medio domesticada chica detuvo la declaración de su hermano "Que?".
"Ah, quiero decir, que puedes aprender acerca de cómo la mayoría de las personas actúan frente a otras" explico Reito. "Así sabrás cómo reaccionar ante ciertas cosas".
Mikoto parecía asentir con la cabeza sabiamente, pero Natsuki no quería saber nada de eso. Apretó los dientes y prácticamente susurro una respuesta, sin caer en el encanto superficial que Reito tenía. "He vivido mi vida bastante contenta sin tener que ver esa basura melodramática. El mundo real no es como en esas películas después de todo. Todo esto es para animar a los tontos románticos, y yo… me voy a casa. Es eso o iré a comprar un boleto para una película de verdad".
Tate parecía estar de acuerdo, con las manos en sus bolsillos y con una mirada de inminente rutina en su rostro. "Estoy con Kuga".
Mai… no estaba de acuerdo. Pero antes de que se diera cuenta, Natsuki y Tate se habían metido a la sala, casi llorando por el hecho de tener que soportar de una horrenda y larga película para chicas, después de todo. Mai se dejó caer en uno de los asientos de en medio de la sala, parecía como si se culpara por hacer que los otros la siguieran. Mikoto la siguió de buena gana todo el camino, como un cachorro detrás de su madre. Reito se sentó al lado, junto a su hermana. Mikoto estaba muy feliz de sentarse en medio de las figuras de su madre y padre. Tate, de mala gana, se sentó del otro lado de Mai, dejando a Natsuki encontrar un asiento. Ella eligió el asiento al otro lado de Tate, sin preocuparse mucho por Reito. Ella miro como Tate tomaba asiento mal humorado, cruzando inmediatamente sus brazos y con la mirada fija en el suelo.
Durante el transcurso de la película, ella se entretuvo burlándose mentalmente de los personajes y sus situaciones (que habían comenzado de manera verbal, pero fueron silenciadas por Mai y una chica femenina que eventualmente había tomado asiento a la izquierda de Natsuki). Honestamente, porqué clase de idiotas tomaban a la audiencia los escritores? Era tan dramático y prolongado que casi sentía nauseas mientras miraba. Mai había visto película tras película de este tipo. La película comenzó, como la mayoría de este tipo hacían, con una mujer encantadoramente ignorante y cabeza hueca quien debatía entre un elegante zoquete y su querido amigo que claramente la amaba, pero no tenía el coraje de decirle. Qué clase de imbécil sería tan lerdo como para perder algo tan terriblemente obvi…
Huh.
Natsuki parpadeo. No, no, esto era completamente diferente. Entera y completamente diferente. Shizuru era… bueno, Shizuru era una chica! Las insinuaciones habrían sido casi imposibles de detectar. Ahora, si Shizuru fuera un chico, eso podría ser diferente. Un hombre y una mujer, era, honestamente algo claramente remarcado en las películas para chicas, incapaz de ser simplemente amigos sin ningún tipo de pensamiento impuro. Natsuki comenzó a creer en eso. Fue entonces que Natsuki, también, se horrorizo al seguir el hilo de aquellos pensamientos "si Shizuru fuera un chico." Un chico desamparado, con el cabello castaño cenizo, bebiendo te. Oh Dios mío. Malos. Malos pensamientos! Puso una mano en su frente y centro su mirada en el suelo hasta que la imagen mental se fue.
Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, la chica idiota salto dentro de los brazos de su amigo, realizando su dulce, dulce amor, señalando así el fin de su tormento. Ella y Tate saltaron de sus asientos y se dirigieron al vestíbulo, los demás los siguieron después de unos momentos. Mikoto negó con la cabeza. "Así es… como la gente actúa con otros?"
"No le hagas caso a esa basura feminista, Mikoto". Advirtió Tate. "Solo intentan convertirte en savia"
"Ellos quieren convertirme en jugo de árbol?". Mikoto pregunto, con la boca abierta.
Tate hizo una pausa y sacudió su cabeza. "N-no, no es lo que yo…".
"Déjala en paz, ella está aprendiendo cosas maravillosas. Mikoto no le hagas caso a este tonto insensible". Se burló Mai, Tate le lanzo una mirada. La pelirroja se acercó a una dolida Natsuki y le dio una sonrisa asquerosamente dulce. Natsuki quería golpearla. "Aprendiste algo de valor, mi pequeño cadáver social?".
Por supuesto, Mai no sabía que Shizuru tenía algunos sentimientos por Natsuki, ni era consciente de lo que la mujer había hecho durante el Festival, lo que ocasiono que su amistad se complicara. Solo Haruka y Yukino lo sabían, pero ninguna dijo ninguna palabra a nadie, quizás por alguna reacción violenta por parte de Shizuru después de lo que le había hecho al Child de Yukino. Era refrescante que un rumor no se esparciera por toda la escuela, pero aun así… era raro que Haruka no fuera a gritarlo a todo mundo. La motociclista no iba a regresar a su caparazón, eso era seguro. La vida amorosa de Natsuki no era asunto de nadie, y la última cosa que necesitaba era a algún tonto romántico como Mai tratando de impartir algo de sabiduría para ayudarla con algo que Natsuki no quería tratar.
Hizo una mueca y miro hacia otro lado. "Te odio, Tokiha. Me robaste dos horas de mi vida".
"Sí. Dos preciosas horas que pudiste desperdiciar en videojuegos". Contesto Mai. "Una trágica perdida".
Natsuki se subió a su moto y regreso a su apartamento en diez minutos. Ella había rechazado la invitación a cenar. No quería más de esa mierda. Ella tuvo una leve satisfacción al ver a Tate atrapado con su novia, quien parecía contenta de hablar acerca de la película. Por lo menos tenía eso. La motociclista acomodo su vehículo lejos en su habitual lugar seguro y se dirigió a su casa, lanzando su casco en el sofá y dejando su abrigo en una silla, tan perezosa como para elegir apropiadamente donde colgarlo. Se dejó caer en el piso y encendió la televisión, realmente sin siquiera verla. Se cruzó de brazos, mirando la guía de canales, después de todo, se encontró pérdida dentro de una introspección una vez más.
La película… no era un reflejo de la vida real.
Era su último día en Moscú. El viaje había sido maravilloso, en realidad, Shizuru sintió que le había hecho mucho bien. Fue algo movido, con toda honestidad, estar tan cerca de una parte de la familia que no había tenido realmente la oportunidad de ver antes. No tenía memorias de su madre después de todo, viendo a sus parientes darle su aprobación amablemente con respecto a lo que ella quería ser. Los miembros de la familia Dragunov eran muy alegres. Eran perversos. Eran tontos. Eran, por encima de todo, un fuerte contraste con la estricta y sin emociones familia Fujino de Kioto. La familia de su padre le había dado buenos modales y enseñado la etiqueta apropiada. Tuvieron también, no obstante, la intención para hacer que Shizuru fuera algo que no quería. Ella era elegante, pero nunca quiso ser parte de ese círculo social hastiado. Ellos eran tan egocentristas. Por eso Shizuru siempre había odiado a la familia de su padre.
Su padre era el extraño en el grupo, en realidad. Fujino Shin había sido una persona bastante alegre y cariñosa, al menos en comparación con sus parientes. El escogió el amor de Milena Dragunova, a pesar de sus antecedentes y a pesar del desprecio absoluto de su familia por sus modales imperfectos. Su relación fue trágicamente cortada con el nacimiento de Shizuru. Milena no sobrevivió al parto y su padre se convirtió en un hombre destrozado. Bebía mucho, y Shizuru pasaba gran parte de su tiempo con sus parientes que con él. Pero cuando él se ocupó de ella… él siempre se aseguraba de estar sobrio y verse como un padre feliz. Ella creyó en esa fachada aun varios años después de su muerte. Fue solamente después que se dio cuenta del dolor que dejo al irse él; y todo lo que se llevó dejándola sola. Su familia aún sentía resentimiento por su elección por esa mujer y no querían tener nada que ver con la hija de él que tenía sangre impura, prácticamente la ignoraron.
Los ojos de Shizuru estaban fijos en las fotografías de las paredes de la casa Dragunov. Milena, Mikhail y Tanya de pequeños, jugando en la nieve. Mikhail consiguiendo tirar a su tía en la piscina. Su madre, cuando era joven, sonriendo a la cámara, regresándole a Shizuru una mirada con un par idéntico de ojos. Se encontró fija en ellos por un largo rato, meditando en silencio que tipo de persona había sido ella. Tanya rara vez hablaba de ella, en realidad, Shizuru siempre tuvo demasiado miedo de preguntar. Temía que los recuerdos fueran dolorosos para Tanya, y ella estaba asustada… bueno, de conocerla como era.
"Después de que le tome esa foto, se dio la vuelta y derramo su bebida en la blusa de Tanya". La abuela Nadia apareció detrás de ella de la nada. Shizuru solo se sobresaltó un poco, no era para tanto. Lentamente se dio la vuelta, mirando a la anciana mujer. "Esa fue tomada el día de la mujer, creo. Tenía casi diecisiete años en aquel entonces. Tanya alrededor de los trece".
"Entonces, ellas peleaban un poco?". Pregunto Shizuru.
Su abuela se encogió de hombros. "No más que la mayoría de hermanas. Eran muy unidas, en realidad; tan cercanas que incluso Tanya siguió a Milena a Japón. Las discusiones son una forma de amor… como puedes ver entre tu abuelo y yo".
"No te preocupes, me he dado cuenta". Shizuru contesto con una pequeña risa. Finalmente se sintió más cómoda con el idioma ruso. Su rostro volvió a ser neutral, entonces, su usualmente enigmática expresión se fue mientras se daba la vuelta. "Me he preguntado por mucho tiempo si me parezco un poco a ella. Nunca actué como el resto de la familia de mi padre. Las cosas se sienten mejor de este lado; sin embargo, quizás mi curiosidad ha obtenido lo mejor de mí".
Nadia se detuvo por un momento, como si Shizuru creciera. Era una pregunta injusta, de verdad. Nadia sabía muy poco de ella para juzgar la personalidad que tenía, especialmente cuando ella estaba rodeada de gente nueva en una lejana tierra. "Pienso que sí. Pareces exhibir mucho la crianza de tu padre, después de todo ya sabes, pero puedo ver mucho de ella en ti –no sólo en apariencia, en varios aspectos del lenguaje corporal y comportamiento. Las pequeñas cosas que solo un experimentado ojo puede detectar. Tu sonrisa y tu forma de caminar, por ejemplo. Es todo de ella".
"Ya veo".
Nadia sintió que su explicación fue muy superficial. Shizuru obviamente se había referido a otro tipo de pregunta. "Milena era el tipo de persona que puede hacer reír a cualquiera y hacerle sentir a gusto. Siempre estaba bromeando, usualmente con algún sarcasmo despreocupado y yo nunca la regañaba porque lo encontraba gracioso. Casi todo el tiempo era tranquila a menos que se tratara de alguien muy querido. Ella les guardaba a las personas cercanas un feroz sentido de lealtad y devoción. Ella fue enviada a detención una vez cuando tenía diez años por golpear a un estudiante más joven que había estado molestando a Mikhail, por ejemplo. Por el contrario siempre fue… muy reservada, pero muy inteligente. Ella era la numero uno en su clase".
Quizás fue ahí donde Shizuru lo capto, -aquella fantástica sensación de lealtad que la mantenía sujeta a solo un elegido entre tantos. Solo a uno.
"A ella y a Tanya les encantaba ir de excursión y acampar durante los meses más cálidos del año". Continúo Nadia. "Ellas eran del tipo aventurero. Algo que corre en la familia, supongo. También leía un poco, tengo algunos libros de ella en la estantería si los quieres, aunque están en cirílico. Piensa en ello, estoy segura de que tengo una colección de fotografías que podría darte. Sería una lástima que regresaras a Japón sin nada de ella".
"Si es preciado para usted, entonces debería de conservarlo". Shizuru respondió en su usual tono cortes. De verdad las quería, pero eso sería grosero de su parte.
Nadia hizo un gesto con la mano. "Por favor estamos en la era digital. Soy vieja pero no tanto como para no saber hacer copias".
La mujer desapareció en su habitación por unos minutos antes de regresar con una vieja caja que parecía de la década de 1940 o antes, dada su decoración y artesanía. Nadia la abrió y saco un lote de fotos. En todas ellas estaba Milena, a veces con sus hermanos, sin duda una colección que Nadia había hecho después de la muerte de su hija. Nadia paso una por una, dándole a Shizuru una narración. Las fotografías de Milena de bebé, su primer día de clases, acampando cuando tenía siete, sus hermanos entre la multitud de un partido de hockey, fotos de las clases, fotos de graduación… fotos de la boda entre ella y Shin, e incluso una de una brillante y embarazada Milena, justo antes de que Shizuru la mat—justo antes de que muriera. Ella miro por más tiempo la última foto.
Nadia empujo la caja dentro de las manos de Shizuru después de regresar las fotos a la caja, tratando de cambiar de tema antes de que Shizuru pensara en llorar. "Son tuyas ahora, querida. Aunque las fotos de la graduación me recordaron algo. Estas en la universidad. Que piensas estudiar?".
Ella no lo había pensado. "No estoy segura… soy buena hablando con la gente y como la presidenta de estudiantes, el director me ha pedido negociar varios acuerdos comerciales. Así que, negocios comerciales, supongo. Hay un boom industrial en Japón ahora, especialmente en lo militar ahora que Estados Unidos ha levantado sus restricciones, así que quizás pueda conseguir un trabajo con una de las industrias más importantes involucradas en eso. No lo sé".
Nadia golpeo levemente a Shizuru en la nariz. "Podrías trasladarte a Moscú y luego trabajar para Sukhoi, si esa es tu forma de pensar".
La compañía rusa de aviación. Por supuesto a la ex-piloto Bruja Nocturna se le pudo ocurrir semejante idea. Rusia finalmente estaba saliendo de una crisis económica, afortunadamente para ellos, en parte a la venta de equipos avanzados para Corea del Sur y Japón en respuesta a la Segunda Guerra Coreana. Eran tiempos peligrosos, pero también rentables para muchos países. Muerte y dinero a menudo van de la mano. Sukhoi estaba fuera de la cuestión, sin embargo. Sus encantos del Kioto-ben no habían tenido ningún efecto en Rusia, además de que su abuelo había señalado su "poco ingenioso acento".
"Ara, no se demasiado ruso para eso". Respondió Shizuru después de encontrar las palabras para hacerlo.
"Quien necesita palabras? Todo lo que necesitas para negociar es una buena botella de vodka y los papeles para firmar después de golpearlos", dijo Nadia. "Así fue como conseguí todo lo que quería en la Armada Roja".
Shizuru se encontró riendo ligeramente después de eso. Si, esta familia, a través de Tanya, fue donde ciertamente mostro gran parte de su comportamiento feliz y despreocupado. La anteriormente mencionada tía caminada hacia ellas, desde uno de los cuartos cerca de la sala. "Madre, deja de intentar enseñarle cosas sucias. Ella ya es demasiada perversa como está ahora".
"Ara!"
"Nada de "ara", señorita. Mis predicciones estaban en lo correcto al intentar mostrarte los lugares turísticos. Fuimos a la Plaza Roja, y fijaste tu mirada en la primera minifalda más cercana. Fuimos al Kremlin y empezaste a verte como una tonta enamorada con cualquier par de pechos que viste. Y justo te vas a hablar con alguna chica mientras te mostraba el Bolshoi. "Son flexibles las bailarinas!" que motivada estabas. Nada perversa después de todo".
Todas habían sido mentiras maliciosas (excepto tal vez la última)! Como se atrevía Tanya a decir algo así en frente de su abuela de entre toda la gente? Por otra parte, Nadia parecía estar riéndose de la pequeña riña sin importancia entre su hija y su nieta. Bien, era de mente abierta, entonces. Eso era bueno, aunque seguía siendo un poco incómodo. Shizuru suspiro y aparentemente se dio por vencida. Tanya se retiró para continuar empacando algunas cosas para el viaje de regreso a Fuuka. Shizuru miro su bolsa. Quizás era tiempo de que empezara a hacer lo mismo también. Ellas tomarían un vuelo para llegar a Fuuka por la tarde. Después de eso Tanya seguiría con su largo viaje a Kioto. Kioto. Shizuru no dudo que regresaría pronto a ese lugar. La escuela y todo. Ella estaba haciendo su primer semestre en línea, para ponerse al tanto lo más rápido posible. Los dormitorios estaban llenos después de todo.
"No soy nada perversa. Solo fue una simple declaración respaldad por hechos". Respondió Shizuru.
"Estoy segura de que pruebas tus teorías con frecuencia no es así?". Tanya sonrió con satisfacción a sus espaldas mientras empacaba. No, no realmente. Shizuru era una coqueta desvergonzada, pero no era mucho su interés actual.
Shizuru se dirigió a recoger sus cosas, con la caja de fotografías en la mano. "Ara, que eso no es verdad para que lo sepas".
Como siempre era algún dios horrible del rap o era una canción de hip-hop del oeste. Ella observo como el cuerpo de Nao se retorcía y giraba al ritmo de la música, pero Natsuki no era lo suficientemente valiente para salir a la pista de baile por su cuenta. Se veía estúpida cuando intentaba bailar y no tenía ningún deseo de mostrarlo en público. Nao la había, sorpresivamente, invitado a una fiesta organizada por algunos de sus amigos delincuentes. Ellos eran la clase podrida: drogadictos, delincuentes y degenerados. Eso estaba bien, no es como si Natsuki no hubiera pasado por la misma escena. La motociclista estaba un poco sorprendida por la invitación. Quizás era si como Nao le pagaba por salvar su vida.
Se sentó en el bar, absteniéndose de las bebidas, ya que manejaría a casa, y observo como el resto saltaba alrededor como locos. Todavía pensando en su rara epifanía de ese día, Natsuki se inclinó hacia atrás y científicamente comenzó a debatir si se divertía más con los chicos o con las chicas. Ella tenía un apetito sexual, enterrado en alguna parte debajo de la ira y el mal humor, o eso supuso. Nada como que tú mejor amiga esté enamorada de ti para entrar en debate sobre tu sexualidad. En realidad no llegaría a ningún lugar. Con un suspiro se dio por vencida ignorando aquello. Oponerse a las relaciones era mucho más fácil. La asexualidad era simple.
Ella y Nao finalmente se retiraron a la azotea con una nevera. Ella olvido lo suficiente sus problemas arrojando globos de agua a la gente inocente y a los autos que pasaban.
"Sintiéndonos como unas delincuentes hoy, no?". Nao pregunto mientras arrojaba otro globo.
"No tengo nada mejor que hacer". Dijo Natsuki. Le dio una mirada a la nevera. "Quedan seis. Toma tres. Veamos quien tiene la mejor puntería. Solo autos en movimiento".
Nao nunca se intimidaba ante un reto. En especial no de Natsuki. La pelirroja asintió y escogió un blanco: una furgoneta que se acercaba. Lanzo el globo por el costado e impacto contra el parabrisas del auto. Ella alzo su puño al aire celebrando su tiro perfecto. "Comete eso, Kuga".
"Ya fue suficiente de ti". Comento. Natsuki tiro un globo a un viejo auto que pasaba dándole en el toldo con poca dificultad. Sí. La delincuencia era buena para pasar el rato y acabar con algo del aburrimiento. La escuela y la tarea la entretuvieron por un rato. No es que perdiera mucho tiempo en la tarea, a pesar de su promesa de recuperar el tiempo perdido. Pero la tarea seguía siendo tan malditamente aburrida.
Nao disparo de nuevo. Acertó. Natsuki tiro su segundo globo y también acertó, el parabrisas del carro se estrelló acompañando el sonido del globo al reventarse. Reduciéndose a su último tiro. Ambas se miraron fijamente mientras esperaban por más autos. Por debajo de todo, las dos seguían siendo rivales. Ellas sabían que la otra no las dejaría en paz si perdían. La tensión inundo el aire mientras un carro se aproximaba desde la otra calle. Era el turno de Nao. Se puso en posición perfecta para disparar y espero el momento perfecto. Ella disparo…
… Pero el globo cayó al otro lado de la calle. Ella calculo mal la velocidad, maldición! Se giró hacia Natsuki, quien tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro. "K-Kuga, no seas engreída, ahora. Todavía falta que dispares. Fallarás. Entonces será un empate."
"Fallar, yo?" Natsuki repitió, la sonrisa nunca dejo su rostro. Un camión comenzó a rugir hacia ellas, sin obedecer el límite de velocidad, y Nao sonrió. Ella no sería capaz de darle a eso. Natsuki, sin embargo, poso sus ojos en el vehículo y el suelo, calculando la velocidad y el momento perfecto para lanzar. Tenso su brazo. Un segundo… ahora! Lanzo el globo, y para su alegría y el desaliento de Nao había golpeado y salpicado el toldo del camión. Se paró en seco y salió el conductor, Natsuki y Nao se agacharon para no ser descubiertas. Se escabulleron hacia la entrada de la azotea y descendieron de nuevo por las escaleras. Nao reía un poco. "De que te ríes Yuuki? Yo gane. Tú perdiste. Actúa un poco irritada por mi causa".
"Como si quisiera darte la satisfacción de verme resentida y molesta por un juego tan simple". Contesto Nao. Bueno, se sentía irritada, pero otra vez, no le iba a dar a Kuga el placer de verla así. Continuo bajando las escaleras, la música de debajo sacudía las escaleras con el sonido del bajo. "Ya encontrare mi venganza de alguna manera, no te preocupes".
Natsuki miro su reloj. La una de la mañana. "Si, bueno, otro día. Mañana hay escuela. Y no quiero dormirme en el salón otra vez".
"Pero en qué buena chica te has convertido". Se burló Nao. "Harás recados para el próximo maestro? Quizás trates de posponerte en contra de Yukino en las elecciones para presidente estudiantil. Kuga la Kaichou-sama. Puedo verlo ahora".
La motociclista se encogió de hombros mientras pasaba entre la masa de idiotas que aún seguían bailando con esa horrible música. Kaichou? Por Dios, no. Había visto las cosas que Shizuru tenía que soportar, sin contar los irritantes trabajos que le hizo pasar Haruka. Era algo que sólo Natsuki realmente sabia acerca de Shizuru. La Kaichou odiaba ser Kaichou. Shizuru nunca se lamentó por la tarea voluntaria. Fue solo después de que Natsuki la empujara y presionara hasta que la otra chica tuvo que admitir su falta de gozo. Ella no era exactamente una fuente del espíritu escolar. Ella solo hizo lo que tenía que hacer. Porqué ella incluso quería ser Kaichou fue más allá del razonamiento de Natsuki. Ella había sido representante de clase una vez antes, pero solo porque el maestro la obligo. Por otra parte, Shizuru era el tipo de chica que no se movía dentro de una posición de liderazgo a no ser que sintiera que todos los demás eran incompetentes. Quizás solo vio a Haruka no apta para el mando.
Maldición, estaba pensando en ella otra vez, no? Natsuki suspiro al momento de que ella y Nao salían a la calle, la otra mujer aparentemente la escoltaba a su motocicleta. La cual estaba estacionada una calle después. Nao tenía las manos en sus bolsillos mientras caminaba en silencio, la chica peleadora miraba un puesto de periódicos y comics. Ella miro los títulos antes de continuar caminando. Natsuki no lo dejo pasar por alto. "No crees que estas un poco grande para los súper héroes?".
"Nunca dije que me gustara leer acerca de súper héroes". Nao sonrió, "Me gusta leer acerca de súper villanos, obviamente".
Natsuki debió de haberlo esperado. Ella le dio otro vistazo al puesto mientras caminaban por el estacionamiento. "Bueno, tal vez tenga algunas viejas ediciones de Batman por ahí. De mi infancia, por supuesto".
"Eres una puta DC, entonces. Lamentable". Nao comento mientras entraban al garaje. Natsuki coloco su casco en su cabeza y resoplo.
"Marvel, entonces?" Se subió a su motocicleta y empezó a avanzar. "Te veo en la escuela".
Nao sonrió. "En la escuela? De verdad? Estas diciendo que aparecerás ahí".
"Mi record de asistencias en perfecto hasta ahora, gracias". Natsuki contesto. Se detuvo, haciendo una comprensión. "Bueno, me iré para el almuerzo, pero seguramente regresare antes de las clases".
"Demasiado buena para la comida de la cafetería, no?" Ella estaba en la parte trasera de la moto y parecía estar contenta de estar allí.
Shizuru habría regresado de Moscú para entonces. Quizás había regresado esta noche, pero Natsuki no quiso chocar en su apartamento mientras que la otra chica desempacaba o dormía. "Tengo que visitar a alguien. Shizuru estaba de vacaciones las últimas dos semanas y quisiera irle a decir hola".
Nao asintió con la cabeza, pero no dijo nada. Todavía no había olvidado o perdonado lo que Shizuru había hecho. Eso tomaría un poco de tiempo. Cada vez que veía o pensaba en Shizuru, solo podía recordar el zombi vacío, tomando el control de su cuerpo, y la imagen mental de su madre en crisis y en estado de coma falleciendo sola en un frio cuarto de hospital. Ella podía, con cualquier otra persona, decir cosas maliciosas acerca de la mujer en ese mismo instante. Lo supo muy bien con Natsuki. La enferma devoción de la motociclista hacia ese monstruo de mujer era algo que ella no podía entender, pero también sabía muy bien que Natsuki la habría atacado verbal o quizás hasta físicamente por algunos insultos. Ella suspiro. "Bueno, Kuga, te llamare la próxima vez que tenga ganas de cometer actos de vandalismo".
"Hazlo. Ahora bájate de mi moto". Natsuki sonrió debajo de su casco y momentos después se bajó Nao dando un paso atrás. Bueno, no había sido tan malo después de todo. Haciendo a un lado la música o algunos de los amigos de Nao, había tenido una noche medio divertida. Quizás eso probaba que realmente era capaz de tener más de una compañía en la vida. Con Nao al igual que con Mai, no había sido tan horrible para pasar el rato. Eso, en sí mismo, era una idea refrescante.
Como lo había prometido, Natsuki desapareció durante el almuerzo. La clase anterior había terminado más temprano, tanto, para darle un tiempo extra. No manejo por mucho tiempo, y rebasando el límite de velocidad por unos minutos, estaciono su moto afuera del complejo departamental de Shizuru, dirigiéndose después de confirmar que la mujer estaba dentro de su casa. Ella golpeo la puerta una vez, abriendo Shizuru momentos después. La respiración de Natsuki se detuvo un poco, sorprendida de lo agradable que era ver la cara de Shizuru después de tanto tiempo. Se preparó para recibir un abrazo, pero este, sorpresivamente nunca llego. Shizuru simplemente sonrió y dio un paso al lado, permitiendo entrar a Natsuki sin problemas.
"Hey, Shizuru". Comenzó Natsuki, de la manera más casual. "Como estuvo tu viaje?"
Shizuru comenzó a caminar hacia el sofá de su apartamento, las maletas seguían abiertas en su cama, la mujer evidentemente aún seguía en proceso de desempacar. Tomo asiento en el sofá y le indico a Natsuki hacer lo mismo. "Mi viaje fue maravilloso. Tanya y yo nos lo pasamos bien. Fue muy… esclarecedor".
Natsuki asintió con la cabeza. Shizuru realmente nunca paso tiempo con el otro lado de su familia antes. Tanya era todo lo que ella tenía, así que finalmente vio a todos sus familiares y aprendió acerca de dónde venían, debió de ser muy abrumador. Natsuki se dejó caer en el sofá al lado de Shizuru, desprovista de toda gracia, apoyo su brazo sobre el respaldo del mueble, cubriendo la parte de detrás de la cabeza de Shizuru. "Cómo eran?".
"Ara, ya escuchaste a mis abuelos por teléfono, no es así?" Respondió Shizuru. "Todos ellos son así. Ellos son del tipo que discuten, pero de manera amistosa. Muchas bromas, burlas y… mucho vodka".
"Así que de ahí viene". La motociclista se encontró riendo un poco.
Shizuru sonrió "Que viene?".
"Tu conducta incorregible. Sabes de lo que hablo. Tu incesante necesidad de atormentar verbalmente a inocentes, fácilmente avergonzarlos". Ella poso sus ojos en los cajones de detrás de Shizuru. "Eso y tu habilidad de mantener grandes cantidades de alcohol".
"Ara, solo dices eso porque eres un peso ligero". Se río Shizuru. "Es lindo. Es como una si una niña de doce años intentara beber como una adulta pero se emborracha después del segundo trago"
"Shizuru!". Advirtió Natsuki, el tono de su voz se fue apagando, el hostigamiento de la otra chica continuo, solo para ser castigada. Estaba consciente de ello.
La mujer de Kioto sonrió, una sonrisa genuina que solo le mostraba a Natsuki. "No deberías de estar en la escuela, niña?".
"No deberías saber cuándo termina el almuerzo, antigua Kaichou-sama?" Respondió Natsuki en un tono similar de voz. Al ver el cambio en la expresión del rostro de Shizuru después de ver el error que la chica mayor tuvo, Natsuki se dio ánimos internamente. Ella a diferencia de su amiga, no era tan despiadada para seguir insistiendo en ello. En cambio, ella cambio el tema a algo un poco más serio. "Entonces, encontraste algo de tu interés en la casa de tus abuelos? Quien más estaba?".
"Mi tío Mikhail y sus dos hijos nos visitaron, junto con otros primos de vez en cuando". Explico Shizuru. "Todos eran bastantes buenos, un poco traviesos. Mi abuela mando una colección de fotografías a casa. Son de mi madre, con mi padre y Tanya en algunas. Creo que Mikhail también".
Natsuki solo había visto una foto de Milena Dragunova, que pertenecía a Tanya. Estaba colgada en uno de los pasillos, y Natsuki realmente nunca pudo terminar de ver que tan similares eran las dos, a pesar de que Shizuru tenía unos pequeños rasgos japoneses. Siempre tuvo un poco de curiosidad acerca de la mujer. Ni Shizuru ni Tanya hablaban mucho de ella. Vacilo por un momento, no muy segura si era educado preguntar, pero se armó de valor.
"Puedo verlas?".
Shizuru parpadeo ante la pregunta, sin esperar que Natsuki fuera tan sincera. "Sí, si puedes, pero no ahora. No falta mucho para que termine el almuerzo. A pesar de que eso me recuerda que Tanya y yo te trajimos algo de Moscú. Te voy a dar eso y te dejare mirar las fotografías después de clases. Porque no regresas después de la escuela?".
Espera, espera, espera. "Me compraste algo? Shizuru sabes que no tienes que salir para darme alg—"
La mujer de Kioto alzo su mano. "Ara, pensaste que iba a regresar de un país lejano sin traerle algo a mi Natsuki? Además Tanya me dijo y lo compre. No es como si hubiera perdido un brazo para comprarlo. Pienso que con gusto haría le sacrificio si me lo pidieras".
"Idiota" respondió Natsuki bruscamente.
"Con una actitud como esa, puede que me quede con el regalo. Que ingrata chica!" Respondió Shizuru, señalando con su dedo acusador a su compañera. Después, en su típica forma de cambiar de tema, pensó en otra cosa. "Ara, ya almorzaste?"
"Iba a manejar hacia alguna parte". Consiguió una mirada. Ella sabía lo que esa mirada en particular decía. Suspiro. "Y conseguir una ensalada". La mirada siguió. "Sin mayonesa".
Shizuru sonrió. "Eso suena absolutamente perfecto, Natsuki. Me gustaría cocinarte algo, pero podría tomar mucho tiempo en preparar. Quizás debería empezar a hacer tu obento?"
Natsuki se enfrentó a una horrible imagen mental de la comida en forma de corazón y las notas de amor. Sin mencionar que Shizuru no era una gran cocinera. Podría ser malo. Muy malo. "No, Shizuru. Soy capaz de encontrar mi propia comida".
Se levantó del sofá al igual que la otra mujer y se dirigieron hacia la puerta. Estaba en lo cierto. Su hora del almuerzo no había sido tan terriblemente larga. Shizuru era afortunada de tener clases en línea. Agarrando su casco, pronto se detuvo y se dio la vuelta. Shizuru le dio una pequeña mirada confundida en respuesta a la mirada prolongada de Natsuki, la motociclista mentalmente debatía si debía decir o hacer algo o no.
"Ara, ya sé que soy bonita, pero deja de mírame, me pones nerviosa".
"Tonta" se quejó Natsuki. Sin ninguna advertencia, los roles se invirtieron. Natsuki envolvió a Shizuru en un abrazo bastante fuerte. Había estado esperando esto antes, pero Shizuru no se había animado a hacerlo dado sus problemas recientes. Ella tomo el asunto en sus manos. Seguía siendo un poco cautelosa alrededor de Shizuru, pero realmente la había echado de menos. Usualmente no era así. Quizás ella seguía perdida en ese incremento emocional a partir de su reciente experiencia cercana a la muerte. "Echaba de menos tenerte cerca, creo."
Cuando ella se fue Shizuru se sonrojo.
Victoria.
Natsuki logro soportar la escuela, aburrida como siempre, termino con su penosa tarea que tenía (sobre todo durante las clases de lectura, realmente) Después de hacer eso, se dirigió con Shizuru alrededor de las cuatro de la tarde, haciendo el ya familiar recorrido hacia su apartamento. Ella estaba un poco interesada en el regalo de Shizuru, pero sinceramente esperaba que no hubiera derrochado tanto. Estaba más interesada en las historias de su familia.
Tocó la puerta, escucho a Shizuru dentro, gritándole que pasara. Al abrir la puerta, Natsuki cruzo el umbral y encontró a Shizuru sentada en su (supuesta) barra de la cocina, comiendo un tallo de apio mientras escuchaba la radio. Natsuki arrugo la cara, haciendo que la otra mujer riera. A la motociclista no le agradaba, después de todo.
"Quieres un poco?, puedo darte" Shizuru levanto el vegetal a medio comer en ofrecimiento.
Natsuki levanto una mano. "No, gracias. No evolucione en el máximo depredador para comer cosas verdes."
La chica mayor se río y se deslizo fuera de la barra, en dirección al armario. Lo abrió y empezó a rebuscar un poco, Natsuki observaba cada movimiento que ella hacía. "Ara, bueno, como lo prometí, te daré tu regalo. No es mucho pero cuando lo vimos Tanya y yo inmediatamente pensamos que debías tenerlo."
Ella regreso con una caja blanca indescriptible, juzgando por la medida era algo que podría venir de una tienda de ropa. Se la entregó a Natsuki, quien la tomo con cautela, seguía sintiéndose culpable de que Shizuru se la diera. El nombre de la tienda estaba en ruso, sin darle pistas. Ella quito la cinta de los lados y levanto la tapa, poniéndola en la barra. Apartando algunos pedazos de papel, descubrió su regalo, deteniéndose.
De cuero negro, en el centro tenía un círculo blanco. Con una elegante cabeza de lobo, que sobresalía, formando la imagen de un orgulloso líder de manada debajo de la luna llena. Saco el artículo por completo. Una impresionante chaqueta de cuero que una vez puesta se ajustó a su atlética figura. Natsuki dejó caer su mandíbula, regresándole la mirada a la otra, expectante mujer.
"S-Shizuru, esto debió costarte una fortuna". Exclamo Natsuki. "No puedo… tu… Shizuru regrésalo! Es demasiado."
Shizuru respondió impasible "Ara, quieres hacerme volar de regreso a Moscú para regresarla?".
"Bueno, no, pero…" balbuceo Natsuki y después suspiro. No tenía sentido discutir. "Es maravilloso, Shizuru. Pero no hace falta que me compres regalos caros. Yo no quiero nada de ti"
Shizuru inclino su cabeza a un lado. "No fue tan caro realmente. No entre Tanya y yo. No te preocupes por eso."
Se agarró de la chaqueta, sonriendo a pesar de lo mucho que estaba tratando de no hacerlo. "Gracias, Shizuru"
La mujer de Kioto se encogió de hombros. "Debe ser la talla correcta, aunque es posible que quieras asegurarte. Me lo probé yo misma… aunque tome en consideración que mi pecho es mas gran—"
"Cierra la boca"
Comenzó a ponerse la chaqueta, con rabia y se encontró a si misma siendo conducida por Shizuru mientras que caminaban hacia un espejo que estaba en la pared para que pudiera verse apropiadamente. Se había acoplado perfectamente cómo pudo. Tenía suerte de que Shizuru tuviera una complexión similar (a pesar de la maldita obvia diferencia, entre ella y sus no tan pequeños senos) Sacudió sus manos a lo largo de la chaqueta, que le llegaba justo al cinturón. Su cólera disminuyo, y sonrió a su reflejo. Que era de un motociclista sin su chaqueta de cuero, de todas maneras? Bueno ella tenía su traje negro, pero esto sería más que suficiente para los días de ropa casual.
Se giró para ver el emblema de su espalda, con una expresión como la de un niño al recibir un regalo de su abuelo. "Encaja perfectamente. Muchas gracias, Shizuru. Es increíble".
Shizuru le dio una gran sonrisa, del tipo que solo reservaba para ella. "Si, te ves ruda, está bien. Estoy segura de que le diré a Tanya de tu aprobación".
"La llamare". Dijo Natsuki. Entonces recordó la verdadera razón por la cual estaba ahí. "Ah… te importaría mostrarme las fotografías?".
"Ara, porque estas tan interesada en ellas, de todos modos?" Shizuru no podía dejar de preguntar. No obstante, se dirigió a otro compartimiento y lo abrió, sacando la caja que Nadia le había dado. Se dirigió al sofá, Natsuki la siguió.
"No lo sé" Natsuki se encogió de hombros y se sentó. "Se tanto de tu familia al igual que tú, así que supongo que es justo que esté interesada en ellos al igual que tú. Solo quiero ver".
Shizuru la miro por un largo rato, haciendo una pausa en sus pensamientos. Abrió la caja y reunió las fotos en su mano. Era bastante lógico. Tanya y Shizuru eran la cosa más cercana a una familia que Natsuki podía tener. Era parte de ellas, sin importar lo que había pasado. "Cuan reconfortante es escuchar que Natsuki esté interesada en mis parientes"
Natsuki suprimió un rubor, y hecho un vistazo a la primera foto. "Esa es Tanya y tu madre?".
"Cuando estaban en una excursión escolar, si" Respondió Shizuru mirando una versión de su madre a los diez años. "No están etiquetadas, así que espero pueda recordar lo que mi abuela me dijo acerca de ellas"
"Su nombre era Milena, cierto?"
Shizuru hizo un ruido de afirmación y cambio a otra foto. Paso a través de cada una, repitiendo las historias detrás de ellas lo mejor que podía, Natsuki escuchaba atentamente, tomando cada foto y escuchando las palabras de su amiga. Durante algunas partes de su explicación, la radio captaba la atención de Shizuru por momentos.
"… and I´m hungry like the Wolf". La canción se escuchaba en inglés. Que seguía y seguía, Shizuru sonrió un poco mientras que Natsuki distraídamente chasqueaba los dedos al mismo tiempo que la música. Era una música cursi de los 80´s- una música pop, por cierto- Natsuki escuchaba rock y metal, no este tipo. Pero fue el locutor de radio quien realmente la sorprendió. "Esto fue Duran Duran con su hit "Hungry like the Wolf"
"Ara, no lo hiciste!"
Natsuki se veía mucho como un niño haciendo algo que estaba totalmente en contra de las reglas, mirando tímidamente hacia otro lado, fingiendo ingenuidad "Q-Que?"
Shizuru le dio una mirada acusadora. "El nombre de tu perro y tu Child y después una banda de pop de los 80´s, no lo hiciste, Natsuki?"
"Yo…"
"Lo hiciste!" La mirada de Shizuru era de decepción y quizás incluso de terror. "Te presentas a mí con una imagen de una roquera motociclista, escuchando nada más que esa fuerte y furiosa música cuando estoy cerca, y en el momento que te dejo empiezas a cantar música pop"
"Creo que Nagi menciono alguna vez que el nombre de Duran era Yafusa, pero solo tenía que renombrarlo después de mi viejo perro" contesto Natsuki. "Es solo… Estas en lo cierto! Mi viejo solía escuchar esa basura, no lo sé… me gustaba cuando era pequeña. Y solo cuando era pequeña. Yo… no me veas de esa manera, Fujino".
"Tú lo nombraste…"
"Oi, Cállate!" Natsuki empujo a la otra mujer, quien cayó sobre el resto de su brazo, rompiendo en risas por la vergüenza de la motociclista.
Shizuru se recuperó, sentándose y luego parándose de pie. Puso la caja de las fotos en la mesa y después miro la puerta. "Bien, tendré que prescindir de cualquier tortura por ahora, quieres ir al centro y buscar algo que cenar?"
Ella suspiro pero la risa a un lado de sus labios indico que si bien la broma era molesta, era algo familiarmente refrescante. "Si tengo que hacerlo"
Eso, por supuesto, quería decir "SI" en el dialecto japonés Kuga-ben. Shizuru agarro su abrigo, y Natsuki pudo jurar que vio una sonrisa casi siniestra. La mujer de Kioto se apartó y sin previo aviso, comenzó a girar su cuerpo hacia detrás y hacia delante, comenzando a cantar. "Her name is Rio, and she dances on the sand, just like that river twisting through the dusty land!"
Natsuki suspiro en absoluta frustración. Demonios con esta mujer! Agarro su casco y se apresuró a cerrar la puerta tras de ella, persiguiendo a su compañera. Natsuki no pudo evitar reír por la singular forma de bailar de aquella mujer, la cual estaba enteramente complacida de atormentarla. Familiar, por cierto.
Nota de la autora: Oh, y yo que pensaba claramente que Duran Duran tenía alguna conexión con el anime, pero noooo ahora me entero que ya se había escrito algo en alguna precuela japonesa. Tch!
