Disclaimer: siguen sin ser mios

Rated: el mismo

Meredy Muchas graciasss :D:D si, se que hay pocos en español y la verdad es que siempre me había apetecido escribir alguno pero la verdad es que no dispongo de demasiado tiempo. Pero voy a intentar seguir este lo más rápido posible. De nuevo muchas gracias por el review y gracias por decir que es bueno. Eso sube mucho la moral'¡¡

Capitulo 2 – Suave y oscuro.

Los pájaros piaban por el pequeño y ahora tranquilo pueblo de Iselia, la gente paseaba y los perros bostezaban, mientras que en la pequeña escuela, se veía un abrigo naranja a través de la ventana.

-Esto es todo por hoy.-dijo una voz didáctica y dejando su libro en la mesa para esperar a que un maremoto de jóvenes saliera por la puerta. Pero en aquella ocasión, todos se quedaron en silencio y sentados.-¿Que os pasa?.-preguntó sorprendida.

-Es...que, como mañana tú y Genis os vais pues...-empezó Collette mientras evitaba que sus ojos se empañaran de lágrimas.

Aquello hizo que todo su rostro se enterneciera.

-Collette...-la llamó con un susurro mientras veía como la chica empezaba a gimotear.

-Vamos Collette.-empezó Lloyd con una sonrisa mientras se balanceaba con la silla.-Mira el lado bueno, ya no tendremos que madrugar más.-dijo para que después un borrador le diera en la cara provocando que se cayera de la silla.-Auch...eso no ha estado bien profesora.-se quejó mientras Collette y Genis se reían.

-Vendrá la madre de Claire a sustituirme. Así que de eso no te libras Lloyd.-terminó ella con media sonrisa mientras veía como el chico resoplaba.

Ella también les echaría de menos.

Horas más tarde Raine y Genis preparaban todo lo necesario en sus mochilas, ya que sería un largo y complicado viaje.

-Puedes quedarte con Lloyd y Collette si quieres.-empezó Raine suavemente mientras metía una manta en la mochila.

-No voy a dejarte sola.-respondió con simplicidad.

-Soy mayorcita Genis.

-Pero... es un viaje peligroso y no quiero que te pase nada.-dijo Genis algo cohibido.

-Por eso mismo deberías quedarte.-contestó ella mientras dejaba reposar su mirada en el rostro de su hermano.

-Raine, yo también quiero conseguir un mundo mejor para todos los de nuestra raza y para eso tengo que ir contigo.-respondió él para que después ella asintiera.

-Solo quería saber si estabas seguro de ello.

-Lo estoy.-dijo con seguridad.

-Me alegro.-susurró ella.-Pero si en algún momento quieres volver, puedes hacerlo, ¿lo sabes verdad?.

-Claro, y tú también puedes hacerlo Raine.

-Ya...-respondió en un hilillo de voz mientras volvía a meter cosas en la mochila, a la vez que su hermano la miraba extrañado.

Pero había demasiadas cosas en Iselia que le recordaban a él. Había tantos recuerdos por los distintos lugares que habían visitado y ningún lugar en el que pudiera sentirse alejada de ellos.

Evitando ser arrastrada por todos los medios, pero estaba sola frente aquello.

-Raine, han venido Lloyd y Collette.-dijo su hermano desde la puerta provocando que saliera de sus pensamientos.

-Chicos, ¿que hacéis aquí a estas horas?.-preguntó ella al ver desde su posición como la noche comenzaba a ser más oscura.

-Solo queríamos daros algo antes de que os fuerais...-respondió Lloyd con tranquilidad.

La misma tranquilidad y el mismo semblante que su padre.

-¿Un regalo? Genial.-dijo Genis con entusiasmo.

-En realidad son dos, uno para cada uno.-añadió Collette alegremente.

-Mira Raine, dos colgantes.-siguió su hermano cada vez más emocionado.

-Si, mira. El dragón de plata con el ojo del zafiro es el tuyo.-explicó Lloyd a Genis.- Y la pluma de plata con los hilos de zafiro es de la profesora.

-¿Pluma?.-preguntó Raine confundida.

-Fue idea de Kratos a mi no me mires.-respondió Lloyd evitando una ráfaga de acusaciones.

-¿De Kratos?.-preguntó ella sin saber que decir.

-Es precioso.-añadió Collete mientras Raine lo tomaba entre su mano con delicadeza.

-Si, si. Antes de que Kratos se fuera me lo encontré mirando fijamente a estas piedras y me dijo que le recordaba a vuestros ojos. Cosa que tenía razón. Así que se me ocurrió la idea de haceros un par de colgantes.-terminó de decir mientras ella no apartaba la vista del colgante.

-¿Y mi dragón de que es?.-preguntó Genis con ojos curiosos.

-Porque me encantan tus hechizos de fuego.-respondió Lloyd con una sonrisa de oreja a oreja.

-Lo se.-confirmó Genis las palabras de su amigo.

-Y el de la profesora ¿sabes porque es una pluma?.-preguntó Collete.

-No, Kratos no me dijo nada.

Pero ella si lo sabía...

Flashback

La arena se había levantado en un abrir y cerrar de ojos, pillando al grupo desprevenido mientras volvían a Triet.

Habían roto el primer sello con alguna dificultad y Collette había obtenido sus alas y padecido por ello.

En cuanto llegaron a la posada, Lloyd Collette y Genis subieron a sus habitaciones con rápidez, mientras que Raine y Kratos, se detenían para pagar al posadero.

Kratos miró de reojo a la semielfa mientras veía como buscaba el dinero por su anaranjado abrigo, mirándola sin perderse ningún detalle, hasta que una mueca de dolor inundó todo su rostro y él comenzó a buscar la causa de aquello.

-Raine.-la llamó el con seriedad después de que ella hubiera pagado.

-¿Pasa algo?.-preguntó ella confundida por su seriedad.

Kratos, como única respuesta, se acercó hasta ella y clavó su vista en su rasgado abrigo y empañado con una leve mancha de sangre. Raine, al ver su mirada sería en su herida se removió algo incómoda.

-No es nada, me lo curaré más tarde.-explicó ella restándole importancia.

-Hmp. Ahora.-contestó él con un leve tono autoritario para que después, su mano cogiera suavemente el brazo sano de ella y arrastrarla hasta su habitación con él.

En cuanto llegaron, Raine se sentó en el bordillo de la silla descolocada mientras Kratos soltaba su brazo.

-¿A que ha venido eso?.-preguntó ella algo molesta.-Puedo curarme perfectamente cuando sea.

-Pues no lo parece.-respondió él con dureza.-Quítate el abrigo.

-Pero...

-Pero nada. Tengo que ver la herida y asegurarme de que no se ha infectado por no curarla cuando tendrías que haberlo hecho.

Raine resopló resignada y dejó caer su abrigo, para después, remangarse la blusa blanca hasta dejar todo su brazo visible.

-¿Contento?.-preguntó ella con ironía.

-Hmp.-se quejó para después desviar su mirada de ella a su herida.-No está infectada...¿Porque no te lo has curado antes?.-preguntó el con voz suave mientras dejaba reposar su mano en la herida.

-Estaba más centrada en vosotros que en mi...-explicó ella en un suspiro mientras un escalofrío, recorría su cuerpo al notar el tacto de su mano en su piel.-Y luego no tenía fuerzas para más...-admitió ella en un susurro.

-First Aid.-murmuró él en cuanto ella dejó caer su rostro avergonzada.-...suave...

-¿Que?.-preguntó ella confusa al oir sus palabras.

-Suave como las plumas de un ángel.-susurró él mientras acariciaba con su pulgar en donde antes había estado su herida.

Aquellas palabras y aquella caricia la descolocó por completo mientras sus latidos se desbocaban sin remedio. Y por alguna razón su respiración se había parado.

Kratos se levantó y dejó que su mano se deslizara por el brazo de Raine, hasta caer en su costado.

-La próxima vez, no dudes en pedírmelo.-dijo él para después salir de su habitación con tranquilidad.

Pero en cuanto la puerta se cerró, él se llevó una mano a la frente mientras que ella, posaba su mano en donde él la había curado.

Fin del Flashback

-Nos vamos profesora.-dijo Lloyd mientras se despedía con la mano.- Que tengáis un buen viaje

-Y que no se os olvide escribir.-añadió Collette.

-Adiós...-susurró ella al ver a los dos chicos perderse en la oscuridad de la noche.

OooooooOOooooooooooOOOOOOOOOOOoOOOOooooooooooooOOOooooooooooOOOOooooooo

El eco de sus pisadas sobre el empedrado suelo retumbaba en sus oídos, mientras que los ángeles, esperaban callados y agitando sus alas a que él tomara su esperada posición.

-Lord Kratos...-dijo uno en señal de respeto mientras se arrodillaba ante él.

-Hmp.-respondió el mientras se paraba delante de aquella masa de ángeles.

-¿Cuales son sus deseos?.-preguntó el angel que se mantenía arrodillado y con la vista en el suelo.

Odiaba aquello...

-Debéis darme cada exfera que poseéis para que yo pueda destruirlas.-respondió con autoridad

-¿Que?.-preguntaron unos cuantos a la vez a modo de protesta.

-Lo...Lord Kratos eso es una locura, Lord Yggdrasill...

-Yggdrasill no está.-le cortó con brusquedad.-Ahora no estáis bajo su mando.

-Ni bajo el tuyo.-respondió otro.

-Silencio.-dijo el ángel que se había arrodillado mientras se erguía para mirarles.-Mostrad más respeto. Lord Kratos nos ha salvado de una muerte segura ante los humanos de Sylvarant y Telthe'alla. Y como uno de los últimos serafines debemos servirle.-terminó de decir mientras acallaba las voces para después volver a arrodillarse.-Sus deseos se cumplirán Lord Kratos.

Kratos asintió ante aquello y clavó su vista con dureza en el resto de los ángeles.

-Marchaos, mañana terminaremos de salir de la órbita del planeta y empezaremos con la destrucción de las exferas.-terminó de decir para que después los ángeles se marcharan salvo el que permanecía arrodillado.

-Lord Kratos...me alegro de que siga vivo señor.

-Hay ocasiones en las que no desearía estarlo.-respondió él mirando al oscuro cielo.

-No será fácil reunir las exferas, habrá algunos ángeles que se resistan.

-Lo sé, Tyrael.-respondió sin desviar su mirada.

-¿En que piensa señor?.-preguntó el ángel mientras elevaba su rostro para mirarle.

-En que cada día esto esta más oscuro.

-Bueno, eso no supone un problema para usted.

-No...-susurró él.

Pero añoraba los vivos colores de sus ojos azules.

Continuará...

Bien mal ¿que os parece? :D