Antes de que saliera el sol, el abuelo de Yoh y Sheila, empezó a despertar todos los chicos.

-Yoh, ¿Qué ocurre? Creía que estabas acostumbrado al entrenamiento de Anna…-Manta estaba lavándose los dientes y mientras observaba detenidamente la cara de Yoh.

-Si lo estoy…pero lo que ocurre es que el entrenamiento de Sheila es más intenso y costoso-decía Yoh con la cara llena de sueño-y, aunque Sheila es mas compasiva conmigo, es decir, que me ayuda con el entrenamiento, al final lo tengo que hacer...-suspiró-…con lo bien que estaría yo descansando en mi habitación…

-¡Vamos Yoh, no pienses en las musarañas! Hay que entrenar-sorprendió por la espalda su abuelo.

Todos estaban reunidos en el patio, cuando apareció el Señor Mikihisa (el padre de Yoh) con unos palos de madera.

-Esta bien, este entrenamiento consistirá luchar con tu cuerpo y este simple palo de madera, no se podrá hacer la posesión de objetos-(posesión de objetos: significa que dejas que tu espíritu acompañante se fusione con un objeto haciéndolo mas poderoso)-Os pondréis del mismo orden de tres que en el torneo, pero si queréis, podéis ir por separado-aclaraba Sheila mientras repartía los palos de madera.

-Sheila será mejor que tu también pongas en practica este entrenamiento podrías enseñarles con un ejemplo lo duro que serán los entrenamientos aquí-decía su abuelo.

-Pero…esta bien, pero no me hago responsable de lo que ocurra-su sonrisa era de vacilación.

Sheila se puso en el centro y empezó a decir-Podéis atacarme a la vez si queréis, o por separado, pero dudo que lleguéis a tocarme…

-Espera y si lo hacemos mas interesante…-interrumpió Horo horo-Si te llego a tocar, o vencerte…me das un besito-dijo señalando su mejilla con el dedo

¡PLOM!

-No te pases ¿quieres?-Sheila le dio un pequeño golpe en la cabeza con el palo, haciéndole una herida.

-Te lo mereces…-dijo Riu mirando de reojos-ni siquiera sabes apostar, haber dicho: "si llego a tocarte, te propongo matrimonio y no tienes mas remedio que aceptar" ji, ji…-con cara de pillo.

¡PLOM!

-¡Eso también va por ti!-Riu no se salvo de otro golpe igual que el de de compañero.

-Como decía seré muy dura con vosotros y podría a llegar a haceros mucho daño si no queréis pasa por ese riesgo, podéis retiraros ahora-Nadie dijo nada y Sheila termino diciendo-esta bien,¡empezad!

Todos se pusieron en guardia y empezó la lucha. Horo horo fue quien atacó primero, entonces Sheila empujó el palo hacia atrás y lo derribó, todos se quedaron mirando con asombro.

Siguieron atacando Yoh, Riu y Chocolove, Sheila movió el palo con rapidez dando a los tres en las piernas de esa forma cayeron al suelo, por último estaba Len.

-¿No vas a atacar? O… ¿tienes miedo?-vacilaba Sheila con picardía.

Len empezó a golpear el palo de madera con mucha fuerza. Y tras apartar a Len con un empujón, Sheila dijo:

-Dime Len ¿quieres apostar algo?

-¿Para qué? sabes que ganaré.

-Si estas tan seguro ¿Por qué no apuestas?

A Len le molestaba, por no decir enfadaba que dudaran de él y acabo diciendo:

-Esta bien… ¿Qué tal limpiar mi habitación durante una semana? Y si pierdo…que lo dudo, yo limpiare la tuya.

-¿Solo una semana? Un mes entero quizás…

-Eres buena apostando, me pregunto si serás igual peleando.

-Gracias, pero…se nos va a echar la tarde encima si no terminamos con esto.

Len se abalanzó encima de Sheila para atacar, Sheila evitó el ataque intentando golpearlo por la espalda pero Len se adelanto y lo esquivó. Sheila cogió los dos palos que se habían roto anteriormente y empezó a luchar con ellos, Len la atacó a los pies y ella salto para esquivarlo, al aterrizar en el suelo, ella intentó mantener el equilibrio casi echada hacia atrás, Len aprovechó y la empujó y esta calló al suelo, el le posó el palo en el cuello sin llegar a tocarla.

-Creo que he ganado-decía con vacilación.

Cuando hubo retirado el palo, Sheila aprovechó y le atacó en los pies dejándolo caer al suelo y se volvió a levantar.

-Nunca, repito, nunca te distraigas, y no, no as ganado…vamos, ve y cógelo todo, ya sabes, todas las cosas para limpiar mi habitación durante un mes-vacilaba mientras le ayudaba a incorporarse.

-Esta bien, id a descansar, luego correréis alrededor del templo dando 30 vueltas…Anna, Sheila vosotras id con la señora a seguir con vuestro entrenamiento-dijo el señor y las chicas asintieron con la cabeza

Cuando acabaron su entrenamiento Sheila se dirigió a su cuarto, y Len estaba allí, limpiando como acordaron en la apuesta.

-Déjalo Len, en la apuesta, estaba de broma, ¿de verdad creerías que si perdía limpiaría tu habitación durante un mes? Estaría loca para hacerlo.

Len se levanto y dijo:

-No sabia que supieras pelear tan bien, la verdad, me as sorprendido.

-Eso no era nada…comparado con lo que hice hace ya mucho tiempo…-Sheila salió de la habitación con el rostro un poco triste.

-¿Qué será lo que escondes Sheila?-se preguntó Len, desde entonces, se lo estuvo preguntando por la mañana, por la tarde, por la noche… y sin darse cuenta, había pasado una semana y también pensó en como seria si se comportara con Sheila de otra forma distinta a la de ahora, mas caballeroso y no tan desafiante.

Una noche él estaba de camino a su cuarto cuando encontró a Sheila sentada en un escalón de la entrada al templo, y un impulso de la conciencia de Len le dijo que fuera con ella para saber que le ocurría. Antes de que Len se aproximara a Sheila, esta habló.

-¿No te parece que las estrellas son preciosas?

Len miró al cielo contemplando la maravillosa escena y se giró hacia Sheila para hablarle.

-¿Qué te ocurre? Esta semana has estado muy rara.

-¿Acaso sabes como soy para decir si estoy rara o no?-decía con tono de enfado-Len yo…lo siento, perdón no pretendía…

-No pasa nada, no debí preguntarte de lo que no quieres hablar.

-No digas eso, por una vez que me hablas bien… y yo te contesto de esta forma, discúlpame.

-¿Esta relacionado con lo que ocultas? bueno ya sabes con ese secreto que aun no nos cuentas.

-¡Ah! Era eso... solo quieres saber de que se trata, ¿aun desconfías de mi?

-Sheila no es eso…

-As estado toda la semana muy pensativo, dime ¿pensabas en como sacarme el tema para que te lo dijera, no? ¿Sabes? mejor que lo dejes estar.

Sheila se levantó y se fue de allí, Len se la quedó mirando con cara de extrañeza.

-No la comprendo, es… tan difícil hablar con ella sin que crea que solo quiero acercarme a ella por su secreto…es agobiante-Len se paró a pensar en lo que había dicho (solo quiero acercarme a ella por su secreto) ¿solo por eso? ¿Que mas le podía interesar de ella? Len estaba confuso, dejó ese tema a un lado y entró en el Templo.