¡Si! No lo están imaginando, ¡Es la continuación! Al final el día que pensaba escribirlo no pude (me cerraron antes la sala de computación) pero estaba tan feliz por los reviews de ustedes q ni bien llegue a casa me puse a escribir el capitulo a mano, incluso este comentario xD
En realidad se suponía que debía estudiar, pero podía tomarme un break. Como a ustedes lo que les interesa es leer el segundo capitulo, dejo de hacerlos dar vuelta y resumo todo en una palabra: disfruten ^^
PD: en el anterior me olvide de aclarar. Pero capaz se dieron cuenta, entre corchetes ( ) pongo lo que la Natsuki del presente piensa a medida que cuenta la historia... Y cuando aparece (N/A) obviamente son comentarios míos, es decir, notas de la autora, o sea yo.
PD2: También me olvide de decir en el capitulo anterior: no importa cuanto quiera, desee o sueñe ni Mai-hime, ni Natsuki, ni Shizuru son mios. Le pertenecen no se a quien, pero sin duda debe ser una persona genial! Y hubiese sido aun mas genial si hubiese concretado el ShizNat ¬¬
Y como esta historia si es mía, si va a ver ShizNat xD
Az ^^
La madera crujía marcada por mis pasos sobre ella. Estaba caminando de un extremo del árbol al otro. En nuestro nuevo territorio de invierno no hay cuevas, debido a eso tuve q convertir este tronco caído en mi nuevo refugio. Aunque el tiempo, las termitas y algún que otro animal hicieron un buen trabajo en ahuecarlo. Desde el primer día lo declare como mi lugar de descanso aunque de vez en cuando tengo unos infiltrados, como cierta lobata negra de ojos amarillos.
Le había encontrado un excelente uso al exterior del árbol. Un corto pero genial camino para recorrer una y otra y otra vez (Estoy segura que mi trayecto a quedado marcado sobre ese tronco) Nunca en mi vida había desperdiciado tanto tiempo pensando.
Las raíces del arbole se elevaron delante de mi por lo que tuve que detener mi marcha, dar media vuelta y comenzar de nuevo.
Es que, ¿en que estaba pensando? ¡Fui una idiota! Acercarme así...¡A un humano! Esa no son cosas que suelo hacer, no solo puse en riesgo mi vida, ¡sino la de mi manada entera! ¡Por la luna! ¿En que estaba pensando? ¡Incluso la cargué en mi lomo! ¡EN MI LOMO! Y llame a los perros para que vinieran a mi, ¿Qué clase de loba hace esas cosas?
Esta vez son las ramas secas, sin hojas, las que obstruyen mi camino, así que nuevamente doy media vuelta y inicio de nuevo la marcha...
¿Cómo estar ella ahora? De seguro ya esta a salvo. Los hombres que la rescataron debieron llevarla con los demás de su manada. Y Yohko dice que los humanos son muy habilidosos en cuanto a lo que es curar. Aun recuerdo cuando poso su mano en mi cabeza, se sintió tan calido a pesar de que estaba muy fría. Como quisiera poder verla una vez mas para asegurarme de que esta bien.
Otra vez estas rotas raíces me interrumpen, no es necesario que diga lo que hice.
Todo esto es culpa de Mai, no debió dejarme solo ahí. En vez de eso tendría que haber dicho: "Vete, yo me encargo de ella" Entonces yo me hubiese marchado y no hubiese cometido ninguna de esas locuras.¡Salvar a un humano! Tendría que estar golpeándome la cabeza contra este tronco en vez de caminar sobre él. En serio, ¿EN QUE RAYOS ESTABA PENSANDO?
Malditas ramas, como estorban...
De seguro ya esta bien, después de todo es una luchadora. Igual quisiera poder ver su sonrisa una vez mas... ¡Solo para confirmar que esta bien! (Si claro ¬¬ ¿A quien se supone que quiero engañar?) O ver sus ojos rojos brillantes en los que me pierdo con solo imaginarlos, que su dulce aroma me invada completamente...Shizuru...
Hola raíces, tienen bastante nieve hoy, adiós raíces...
Espera un momento, ¿Es que no aprendo de mis errores? ¡¿EN QUE ESTOY PENSANDO? ¡Ella es hembra! Quiero decir, ¡ES HUMANA! ¿Qué clase de pensamientos tengo?
Mientras tanto, Mikoto se encontraba acostada boca arriba sobre la fría nieve, mirando mi conflicto interno que se había vuelto la nueva rutina matutina desde hace seis días. Las primeras veces estaba preocupada y me preguntaba constantemente que me ocurría, luego me dejo en paz y se limitaba a esperar que terminara. Sabía que yo nunca cuento de mis problemas. Solo un ser sobre toda la tierra es capaz de sacarme las palabras de mi boca, ese ser que precisamente necesitaba ver y misteriosamente llevaba desaparecido seis días. La primera vez que quiero hablar con Mai por voluntad propia, ella decide tomarse unas vacaciones sin avisar.
-Mai hace varios días que no viene...
Dice la lobata sin ganas. Yo solo bufo molesta, que ni me lo recuerde. Doy un salto del tronco y sin hacer ruido aterrizo con mis cuatro patas sobre la nieve. Mikoto se incorpora sentándose de inmediato.
-Voy a dar una vuelta...
-Voy contigo
Mikoto se puso de pie dispuesta a seguirme mientras yo seguía caminando hacia el bosque.
-Quiero caminar sola...
-No te molestare, además no hay nada que hacer, Akira y Nina todavía duermen.
Di media vuelta y gruñí enseñándole mis colmillos.
-DIJE SOLA
Retrocedió inmediatamente, por un momento vi que tenia miedo, nunca la trato así. Dio marcha atrás lentamente mientras yo retornaba a mi camino.
-Parece que alguien salio del lado equivocado del tronco...
Dijo al mismo tiempo que se alejaba. Había sido demasiado ruda. Pero tenia mucho que pensar y tenia el presentimiento que la disputo dentro de mi planeaba continuar por un buen rato. Cuando volviese le pediría disculpas.
Tal vez tendría que haberme ido con Mikoto para distraerme. No lo se, jugar un poco, quizás ir a cazar algo...cualquier cosa que no dejase pensar a mi mente tranquila.
Cambio de planes, necesito hacer ejercicio...correr. Si, correr, concentrarme en el camino, en la suave nieve que pisan mis patas, el viento golpeando mi rostro, mi respiración acelerada igual que el ritmo de mi corazón. Si, la adrenalina de correr aun sin tener rumbo alguno. Mas rápido, tengo que ir mas rápido. Cada tanto tomo impulso sobre algunas rocas o las raíces sobresalientes de un árbol para saltar y continuar mi carrera.
Hasta que unas de mis patas delanteras piso algo extremadamente duro, húmedo, frió y muy resbaladizo. Intente detenerme pero venia demasiado rápido por lo que seguí de largo cayendo con mis patas abiertas sobre el hielo mientras me estremecía por el frió repentino que sentí al entrar en contacto mi abdomen con el hielo. Recorrí varios metros girando sin cesar sobre esa superficie hasta que finalmente me detuve. Menos mal que no había nadie ahí para ver mi pequeño show. Intente ponerme de pie, pero mis patas volvieron a resbalarse y caí nuevamente de panza al hielo. Que ríos y arroyos se congelen durante el invierno suele ser molesto a veces. Apoyo mis patas delanteras clavando mis garras con fuerza y luego hice lo mismo con las de atrás poniendo me en pie. Me asegure de mantener bien distribuido mi peso y lentamente y con paciencia llegue a la otra orilla del rió.
Reanudé mi marcha aunque la mayor parte de mi emoción ya se había ido con el pequeño accidente del hielo, solo trotaba. Entonces me di cuenta hacia donde me dirigía, pero no me detuve. Esa mañana había habido un vencedor y aunque antes había corrido sin rumbo ahora no me molestaba tener uno. Con el viento de frente podía asegurarme de estar cerca, tan solo un poco mas adelante. En los últimos seis días no me atreví a volver, mi loba interior me decía que me aleje pero algo también me decía que fuese. Y aquí estoy ahora, frente a este gran árbol debajo del cual la vi. Incluso aun queda parte de tu aroma en él. Si...el dulce aroma de Shizuru aun siendo un rastro de hace días tiene ese efecto enloquecedor en mi...es tan atrayente, mas aun que el de la carne de ciervo fresca...y me hace sentir tan tranquila y...y feliz.
Que pena que lo bueno en mi vida siempre termina pronto. Porque el viento cambio de dirección y trajo a mi un olor que no había podido reconocer antes. Inmediatamente de media vuelta, puse mis patas firmes listas para saltar a la pelea, mis orejas se elevaron atentas a cualquier sonido, mis músculos se tensaron, mi pelo se erizo y mis colmillos quedaron a la vista mientras un gruñido salía de mi garganta. Hable seca y ásperamente:
-Ya se que estas ahí, sal de una vez.
Una risa insoportable comenzó a oírse de entre varios arbustos, los cuales comenzaron a moverse.
-Vaya que te tomaste tu tiempo, estas perdiendo tu toque cachorra.
-Nao
Mis gruñidos se hicieron más fuertes cuando vi a la loba morada salir de entre la vegetación.
-Ese es mi nombre, no lo gastes
-Tchs...Vete, no estoy de humor para ti.
-Oh, me ofendes cachorra...yo que te ofrezco mi valiosa compañía y me tratas así.
-Deja de llamarme así. Ya vete... ¿O quieres que termine lo que empecé aquella vez?
Gruñí con rudeza y vi por un segundo como temió a mi amenaza. Hace bastante tiempo Nao y yo tuvimos un pequeño encuentro. En realidad ella se había unido junto con su madre a nuestra manada tras el incendio. Pero su madre estaba muy herida y murió al poco tiempo. Entonces ella dejo la manada, sin embargo se unía a nosotros para cazar cuando escaseaba la comida. No teníamos nada en contra de ella hasta que empezó a poner en peligro a las cachorras. Akira no le prestaba atención, es más, creo que no le agradaba para nada. Por otro lado, con Mikoto y Nina la historia era otra. La adoraban quien sabe porque, y cada vez que Nao aparecía la seguían a todos lados.
Las primeras veces se lo dejamos pasar, le advertíamos que dejara de hacer esas tonterías y castigábamos a las dos cachorras para que dejaran de hacerle caso. A mi ya me estaba sacando de quicio, la amenace varias veces. Mikoto era muy importante para mí, no iba a tolerar que pusiera en peligro su vida ni la de las otras cachorras. Hasta que un día no se paso de la raya, la cruzo, pisoteo y borro. Incentivó a las cachorras de robar comida de los humanos y hasta las guió a un poblado. Si no hubiese sido porque Akira las había seguido y venido corriendo a avisarme quien sabe que hubiese pasado con Mikoto y Nina. Para un lobo, un verdadero lobo de manada, los cachorros son lo más importante, sus vidas valen todo. Es el deber de cualquier lobo cuidarlos y protegerlos. No se imaginan la ira que sentí en ese momento. Chie y yo llegamos inmediatamente mientras Akira le avisaba a los demás, le ordene a mi hermana que se llevara a Mikoto y a Nina. Ella se negó, quería tanto como yo darle el merecido castigo a Nao. Pero yo estoy por encima de ella en la cadena de mando y no le quedo otra que obedecer. Nao estaba totalmente asustada, intentaba seguir pareciendo arrogante pero yo podía oler el miedo proveniente de ella. No mas advertencias, no mas amenazas, me lance sobre ella con toda la ira de solo pensar en la muerte de Mikoto y Nina. Obviamente ella se defendió y en cuanto noto que no podía siquiera defenderse de mi, intento huir. ¿Cómo termino la cosa? Yo con un corte sobre mi hombro y en una de mis patas traseras. Nao tenía cortes sobre todo su lomo y cuello, no podía siquiera apoyar una de las patas de atrás y tenia un gran corte sobre su ojo izquierdo. Aun me pregunto como sobrevivió, pero como dicen: "hierva mala nunca muere".
-Deja de llamarme así. Ya vete... ¿O quieres que termine lo que empecé aquella vez?
-Parece que alguien salio del lado equivocado del tronco.
¬¬ ¿Qué tienen todos con mi tronco?
-De todos modos llegas tarde cachorra.
Si vuelve a decirme cachorra una sola vez mas...estoy segura que aun le quedan lugares sin cicatrices por llenar. Pero me desconcentro lo que hizo, caminando lo mas lejos de mi, bordeo el árbol donde había estado Shizuru y olfateo un poco. Un feo pensamiento cruzo mi mente y hizo que me preocupara.
-¿Tarde para que?
-Vamos, no me digas que de verdad perdiste tu toque...hace varios días que esa presa se fue de aquí...aunque su aroma aun se puede olor.
Dijo mientras simulaba oler el tronco y me miraba de reojo, tuve que apretar mis dientes con fuerza para evitar que se me escapara un fuerte gruñido. Me hervía la sangre de furia, llamar a Shizuru presa. Juraría que sonrió con malicia, seguro noto mi reacción. Esa maldita loba sabe como sacarme.
-Realmente estas loca, aquí no hubo presa, solo un humano.
-¿Qué no es lo mismo? Además te equivocas, ya no puede olerse pero antes había un olor mezclado con el del humano. Olía a lobo...más bien, a una cachorra.
Gruñí, salte y atine a darle un fuerte mordisco pero logro retroceder gusto a tiempo para esquivarlo.
-Te lo advierto, mejor vete o equilibrare las cicatrices en tu rostro.
Mi voz era áspera y amenazadora pero no mentía y puedo asegurarles que mis ojos verdes brillaban con un intenso odio.
-Calma cachorra, solo decía...yo llegue un poco tarde ese día...sino hubiese tenido comida suficiente para el invierno...tal vez deba seguir el rastro de ese humano y dejar de preocuparme por hallar algún conejo este invierno.
Dijo eso mientras se alejaba pero para mi fue la gota que lleno el estanque. Salte sobre ella directo a la parte dorsal de su cuello, lista para apoyar mis patas sobre el lateral de su lomo y así tirarla al suelo y mantenerla allí. Detesto admitir, Nao no es tan mala peleando. Movió su cuerpo haciendo que mi mordedura no fuera tan profunda y cuando la tumbe al suelo giro sobre si misma safandose de mi agarre y lanzándome a un costado. Me puse inmediatamente de pie, no podía darle la oportunidad de atacarme estando en el suelo. Quedamos enfrentadas, ambas arrufando y comenzamos a caminar en círculos analizando el momento para atacar. Ya no había vuelta atrás.
Rápidamente salte sobre ella, pero mis intenciones no eran tumbarle, tenía un mejor plan. Ella quiso girar para esquivarme pero esta vez no fue tan veloz. Mordí con fuerza su lomo y mientras la oía gritar por el dolor cruce mi cuerpo encima de ella. Así quede mordiendo y con todo mi cuerpo del lado izquierdo de Nao, su punto ciego. Apoye mis patas delanteras sobre ella haciendo fuerza para que cayera al suelo y cerré con mas fuerza mi mandíbula. Aulló de dolor y vi como movía su cabeza hacia mí en un intento de alcanzar con sus fauces alguna parte de mí, pero le era muy difícil sin poder ver. Entonces cometí un error, ella comenzó a sacudirse para sacarme de encima y mientras forcejeábamos deje mi muslo izquierdo a su alcance. Sentí sus colmillos atravesarme la piel y debido al dolor afloje mi mandíbula para la suerte de Nao lo suficiente para que con sus sacudidas lograra salir de mi agarre. Fue bastante inteligente en soltarme empujándome hacia atrás para alejarse rápido.
-Definitivamente has perdido tu toque cachorra.
No lo dude, corrí hacia ella gruñendo y con mi hocico abierto mostrando mis afilados colmillos manchados con su sangre. SE alejo entre los arbustos, yo me detuve aun gruñendo y atenta por si regresaba por más. Podría haberla seguido pero matar otro lobo no es algo que me agrade ni siquiera tratándose de Nao, y en el estado que me encontraba de furia posiblemente ese hubiese sido el resultado (me sorprende mi autocontrol o.o) Cuando mis oídos aseguraron de que la loba se encontraba muy lejos, baje mis orejas y finalmente relaje mi hocico y mis músculos. Mire hacia atrás para poder ver que tal estaba la herida, no era muy profunda pero el dolor era molesto. Me acosté en el suelo y tras comer un poco de nieve para sacarme el sabor de la carne y sangre de Nao de mi boca, me estire y limpie la herida de mi muslo. Vaya día.
Una vez mas el viento invernal trajo un aroma conocido a mi talentosa nariz. Y las palabras salieron de mi boca sin pensarlo dos veces.
-Debe ser una broma.
-¡Mou Natsuki! ¿ES que nunca me puedes recibir con alegría?
-Vaya momentos elijes tu para aparecer...Sigue soñando si esperas que te reciba igual que Mikoto.
-Seria divertido verte haciéndolo...
-Tchs...
Gruñí, y me acosté apoyando mi cabeza sobre mis patas delanteras mirando hacia el lado opuesto de donde estaba Mai.
-Mmm...Parece que alguien salio del lado equivocado del tronco.
-¿Qué acaso es la frase del día?
-¿Eh?
Mai me miro sin comprender, y no iba a perder el tiempo explicándole.
-Olvídalo... ¬¬
Mai se acerco sonriendo, de seguro aun estaba riendo por dentro de solo imaginarme saltando por todos lados como Mikoto, y se arrodillo a mi lado.
-¿Cómo esta esa herida?
-He tenido heridas peores...Por cierto, Mikoto esta bastante triste porque pasaron varios días de la última vez que nos visitaste
Me puse de pie y rengueando me aleje de ella. Mai se enojo, pero no me gusta estar tan cerca de los demás.
-Lo siento, los de allá arriba me tuvieron bastante ocupada, tuve que devolver un par de favores.
La mire sin entender, ella señalaba con una mano hacia el cielo. Tengo que hallar un momento para preguntarle por Shizuru sin que sospeche de mi interés.
-Ya sabes, cosas de espíritus.
-Ah...
-Quedaron muy contentos con lo que hiciste.
-Ya sabía que no era la única que detestaba a esa desgraciada de Nao.
-No me refiero a tu pelea con Nao, sino a cuando ayudaste a esa humana.
Un calor intenso llego a mi cara, sobre todo a la parte entre mis ojos y mi hocico.
-Yo...eh..Bueno, sobre eso...etto... ¿Sabes como esta la humana?
Pensé que mi corazón se me saldría por el hocico en lo que Mai tardaba en contestar. Ella parecía disfrutar mi sufrimiento, sin malas intenciones, sino divirtiéndose...eso es lo que siempre me hace enojar y hoy estaba bastante susceptible.
-No lo se, estuve muy ocupada con los encargos de mis superiores...pero los dos hombres con los que hable son muy buenos, de seguro ella esta bien.
-¿No puedes ir a ver como se encuentra?
-Tal vez, ¿Por qué tanto interés?
Mai me miraba de forma sospechosa, como cuando sabe que esta cerca de algo importante y se prepara para usar todos sus métodos para sacarme las palabras. Tengo un mal presentimiento. Mire hacia el suelo y con una de mis patas comencé a escarbar suavemente, moviendo un poco de nieve de un lado a otro sin sentido.
-No, no es nada en especial...solo que...bueno, eh...Shizuru se veía muy débil y...bueno...yo quería...
-¿Shizuru?
Oh no, metí la pata, más que la pata me metí de lleno.
-Ejem, ejem...la llamaste por su nombre.
Esa mirada de nuevo, no, no, no...Conozco esa sonrisa... ¡Que alguien me salve!
-¿Y bien? ¿No tienes nada que contarme?
-Mai yo...no...Bueno, es que...tú sabes Mai...
¡Por la Luna! No puedo ni formular una oración para safarme de ella.
-Natsuki
¡No la mires, no la mires! El tono de su voz ya te lo dice todo. Por lo que mas quieras, trágame tierra.
-Estoy esperando
Y no pude ocultarlo mas, tuve que contarle a Mai todo lo que sentí cuando estuve cerca de Shizuru, claro que no lo conté tal cual fue, sino con mis palabras. Y también como no podía dejar de pensar en ella estos últimos días. Creo que además de poder volar, aparecer de la nada y hablar en la mente de los demás, Mai tiene un poder sobre mí que me hace contarle las cosas aun si no quiero.
-Sabía que tenías algo especial, por algo me dejaron cuidarte todos estos años.
-¿De que hablas?
Ahora era yo la que la miraba sospechosa, de verdad había muchas cosas que no sabia de Mai.
-¿Y como sabes que los hombres que la rescataron son buenos? De por si, ¿cómo hiciste que la buscaran?
-Oh bueno, conozco a esos dos hombres muy bien, son del mismo pueblo que tu Shizuru. Aunque me costo un poco hablar con ellos porque estaban despiertos, es mas fácil cuando duermen.
Esperen, ¿oí bien? Ella dijo "tu Shizuru" o sea "mi Shizuru" A veces no se quien le gusta mas molestarme, si Mai o Nao. Me estoy yendo de tema, pero descubrir cosas de Mai es importante, últimamente he tenido mucha curiosidad por saber sobre ella.
-¿Los conoces? ¿También miras a los humanos como a los animales?
-Puedo si quiero, pero no es el caso, los conozco de antes...ya sabes...cuando estaba viva.
-Oh, era eso... ¿Entonces también conocías a Shizuru?
-No exactamente, ella llego al pueblo al poco tiempo que yo me vine para este lado.
Aunque Mai sonríe al contarme estas cosas se que por dentro esta triste, ella aparente ser fuerte y estar feliz a mi no me puede engañar. Tendré que seguir preguntando otro día, aunque aun hay algo pendiente. Solo que pedir cosas a los demás no es algo que me guste hacer.
-¿Podrías ir a ver como esta?
Mai me miro sorprendida, ella sabe muy bien que jamás pido ayuda a los demás, lo que no comprendo porque cambio y me mira con ternura y con una pequeña sonrisa. Definitivamente me estoy metiendo en terreno peligroso.
-Si quieres puedo llevarte hasta su pueblo, no esta muy lejos de aquí y podrías comprobar por tu misma como se encuentra.
Todos a mí alrededor están locos. ¡Ir a un pueblo humano! ¿Qué lobo se atrevería a hacer algo así? A exponerse de tal forma al peligro, a acercarse tanto a los humanos. Por otro lado podría volver a ver a Shizuru, asegurarme de que este bien, ver sus hermosos ojos de nuevo, sentir su aroma en el aire. De acuerdo, yo también estoy loca.
Solo seria una vez, me aseguraría de que esta bien y nada mas. Una vez hecho eso podría volver a mis propios asuntos sin pensar más en ella. Me ocuparía de mis propias cosas, tendría que disculparme con Mikoto por mi comportamiento, ver como andan las cosas en la manada después de estar tan distraída estos días.
Si tan solo hubiese aceptado el hecho de que probablemente no podría dejar de ir a verla después de visitarla una vez, me hubiese ahorrado los pensamientos inútiles.
Guiada por Mai llegamos hasta el límite del bosque, fuera del cual había muchos enormes refugios hechos de madera, el olor de los humanos y cientos de otras cosas que jamás había olido llegaron a mi trufa.
-Ella vive en...
Mai no termino de hablar porque yo ya había comenzado a caminar bordeando el lugar por entre los arbustos. Incluso entre los aromas desconocidos y de muchos humanos podía distinguir el de Shizuru con facilidad.
-...esa dirección.
Termino Mai su frase siguiéndome. Note como cada tanto miraba hacia el cielo, yo también eche un vistazo pero no veía nada fuera de lo común. La gran mayoría de los refugios quedaron atrás, ya algo lejos. Y los que cruzábamos ahora estaban más aislados.
-Su casa esta en las afuera del pueblo.
Por un segundo pensé que me había leído la mente, pero solo fue una coincidencia. Cierto, casas, así le dicen a sus refugios. Finalmente llegamos a una posiblemente de las últimas casas. EL olor de Shizuru abundaba allí, todo parecía olor a ella. Respire lo más profundo que pude para absorber todo ese aire y me sentí en el paraíso por un momento. Sin darme cuenta moví un momento mi cola de un lado a otro, y Mai se dio cuenta porque se le escapo una cómica risa. Yo la mire enojada. Repentinamente miro al cielo y pareció molestarse.
-Tenia que ser justo ahora.
-¿Eh?
-Lo siento Natsuki, debo irme...algunos van a quedar en deuda conmigo ¬¬
Cosa de espíritus imagino. Mai empezó a desaparecer, perfecto. Pero la alegría del momento se fue cuando aun sin verla, oí su voz.
-Luego me cuentas todo con detalles...no te expongas mucho...
Genial, no me la voy a poder sacar de encima hasta contarle ¬¬
Erguí mis orejas, atenta a cualquier sonido de alguien o algo en la cercanía. Mas que eso, agudice todos mis sentidos. Estaba apunto de hacer una locura y lo mínimo que podía hacer era asegurarme de que no hubiese tanto peligro alguno. Técnicamente, el simple hecho de haber comenzado a acercarme lentamente a la casa representaba peligro.
Salí de entre los arbustos, el bosque estaba en una especie de colina por encima de la base de la casa, así que podía ver bastante desde arriba. A decir verdad era como si la casa, y en si el pueblo entero, estuviera en una leve depresión en la tierra. Los humanos son algo extraño, una manada jamás establece su refugio en terrenos bajos, es peligroso en las épocas de lluvia. ¿pero como un lobo puede entender los pensamientos de un humano¿ No voy a perder mi tiempo en algo tan tonto. La casa esta rodeada por una especie de cerca de madera de baja altura. Hay bastante terreno entre ella y la casa. Su refugio es bastante similar a los que vi en el pueblo: unas aperturas cuadradas a los costados por donde sale luz y también unas atrás. Aunque la de atrás tiene al lado uno mas grande y rectangular de la altura de un hombre, esa debe ser la entrada. O salida, dado que estoy en la parte de atrás. Esta cubierta con madera, pero no ha de estar adheridas a las paredes porque sale luz por su contorno. De seguro puede retirarse.
Tendría que preguntarle luego a Mai mas sobre estas cosas de los humanos, son todas tan extrañas a pesar de que ella ya me ha contado sobre algunas.
¡Esperen! ¿Qué fue lo que vi? Juraría que por unos segundos pude ver a Shizuru por uno de esos agujeros de luz, como había dicho Mai que se llamaban...¡Por las vetanas! No, así no era...sonaba distinto...no importa. Estoy segura que la vi pasar por una.
Mi corazón comienza a latir rápidamente, y otra vez sin darme cuenta muevo mi cola de un lado a otro. Entiéndanme, la estoy viendo, ¡Shizuru!
Ahora que ya leyeron, los puedo molestar con comentarios innecesarios pero no tanto xD
¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Espero que haya sido bueno el capitulo. Y si bien aun falta para el ShizNat, se siente en el aire *snif snif* ah no, ese es el olor de mis dedos quemándose de tanto escribir xD
Pero pronto llegara, todos sabemos que entre Natsuki y Shizuru no existe algo llamado "amistad" solo algo mas que eso xD
Por cierto, se me hizo mas largo de lo que pensaba...probablemente llegue a los 4 capítulos! Y hay que sumar las 3 omakes...dando un total de...*buscando calculadora* un fic de 7 capítulos! (Era broma xD soy muy buena en las matemáticas ¬¬)
La verdad este fic es totalmente fuera de mi estilo (excepto por los lobos) es algo romántico (aunque tanqui) y le agrego algo de comedia (por los omakes, y algún q otro comentario)...cosas que jamás he escrito (soy del genero aventura, ciencia ficción y algo de acción) Lamentablemente para mi gusto, mis futuras historias tienen esos temas como principales. Kuuso! Estoy al horno y con papas...y con camotes (o batatas, según como le digan)
Espero que les haya gustado el capitulo, y hayan podido ignorar mis delirios en los comentarios xD
Ahora, poniéndome seria, muchísimas gracias por sus comentarios, espero que les guste este capítulo y los próximos, porque de verdad me encantaría que les guste el desenlace que tengo pensado para la historia.
Dejen reviews, onegai!
Az ^^
