Disclaimer: los personajes son propiedad de Disney-Marvel.
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"Beso francés"
Por Yuki Kou.
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No podían dejar de mirarse, de desearse, de amarse. Eran solo ellos dos y nadie más que los molestase. Aun cuando la humanidad se encontrase en peligro, aun cuando ellos dos eran fugitivos de la justicia, nada les importaba.
¿Qué mierda importaba el resto del universo? Si ellos podían ser ellos. ¿Quién les impedía amarse?
Entonces, habían hecho una parada en por Francia, París. Obviamente los dos estaban camuflados en ropas sencillas, nada llamativas. Natasha y el capi-paleta se habían puesto una gorra con unos anteojos de sol. Necesitaban ese momento para encontrarse ellos mismos. La araña deseaba ir a Paris, porque ese era su lugar favorito en el mundo.
— ¿Alguna vez escuchaste sobre el beso francés? —le preguntó ella en el oído a Steve mientras subían por el ascensor.
El hombre se puso nervioso, se quiso bajar los anteojos de sol para mirar a su compañera que disfrutaba tan alevosamente el momento.
—No, Nat, y deja de provocarme — le respondió por lo bajo y le sonrió. Él juro que sí ella era hombre, la mataba.
—Ja, ja, ¡Vamos! No te resistas Rogers —le hizo trompita juguetonamente mientras le pasaba disimuladamente una mano por su trasero. El rubio se sentía muy incómodo al estar en un aglomerado de gente.
Steve juró por su vida que le iba a hacer pagar a esa mujer todo lo que le estaba haciendo y que no estaba acostumbrado, aunque sabía que su compañera era así, aun le costaba. En cierta forma, eso fue lo que lo enamoró, ella era transparente, segura y actuaba sin tapujos en la vida. Aun cuando Natasha mostrase sus más pequeñas vulnerabilidades, al cap eso le encantaba.
Llegaron a la cima de la torre Eiffel. La vista era preciosa. Steve Rogers estaba admirado, Natasha no dejaba de mirarlo a él, como si no importase el precioso paisaje que presentaba la vista desde la torre más popular del mundo entero. Su mundo era él.
—Deja de mirarme, Nat — él la regañó, y ella se río a carcajadas.
—Es la idea, Rogers — ahora sí se apoyó en el barandal y miró hacia el resto del paisaje—. Luego nos iremos a Alemania, ¿verdad? Digo, por Wanda — preguntó ella por lo bajo, tratando de que la gente no escuchase, e igualmente la mayoría de los turistas hablaban español, noruego y chino.
—Sí…, pronto tenemos que ir por ella, creo que se verá con Visión— los dos estaban pegaditos uno al otro.
— ¡Qué chicos tan enamorados! — respondió con tremendo sarcasmo Nat y Steve se río mientras la miraba.
—No sé de qué te burlas sí tú te comportas igual —ahora él le había hecho un touche.
—El amor es para niños Steve —la rubia lo miró de costado alargando su sonrisa, y Steve no se resistió.
La beso. Y sus besos fueron la calma para apaciguar la tensión. Le dijo tanto y poco a la vez en esa expresión. Se moría de ganas de aprisionarla en sus brazos, pero ella le ganó de mano, rodeando su cuello. El brillo del sol les daba de lleno de una manera cálida y cómoda en ese instante. Steve pasó su lengua por sus labios suavemente generando escalofríos por la espalda de Widow. La tomó de la cintura, y luego jugueteo un poco con la humedad de su boca, succionando sus labios, tomándose su tiempo. La falta de aire les importo una mierda porque ellos continuaron así, podían incluso hacer el amor ahí mismo, aun cuando estuviese lleno de gente.
Pero sin proponérselo, se tuvieron que separar, se rieron al mirarse fijo a los ojos.
— ¿Así es un beso francés? — preguntó inesperadamente Cap, que hizo que la mujer subiera sus cejas en un gesto de incredulidad.
— ¡Vaya! Sí que aprendes rápido, viejito.
—Tú tienes la culpa — Steve le dio una sonrisa pícara antes de tomarle la mano como si fuesen una pareja al fin y la arrastró hacia el ascensor.
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N/A: Cortito y sencillo. Algo del momento. Espero que les guste (:
Yuki Kou.
