Disclaimer: Aquí especifico que los personajes de esta mi original historia le pertenecen a Takahashi Rumiko, excelente mangaka cabe recalcar.

¿Se conocen?: Chapter 2.

El sonido de sus tacones resonó por todo el edificio, ¡demonios, iba a llegar tarde!, osea, era su primer día de trabajo en esa sucursal y llegaba tarde, aunque ella ya hubiera trabajado para esa corporación, no podía permitirse llegar tarde solo porque conocía la jefe. Se apresuró a subirse a su auto y empezó a conducir. El trayecto de veinte minutos se le hizo eterno, pero por fin pudo llegar a la empresa.

Estacionó su auto Spark gris y le dio las llaves a uno de los trabajadores para que se estacionara. Miró su reloj una vez más y siguió con un paso casi corriendo mientras controlaba el caer de su bolso. Siguió resonando sus negros tacones ejecutivos mientras un montón de hombres la miraban asombrados, unos por su belleza y otros porque jamás la habían visto y ¿caminaba con tanta propiedad?, su falda azul oscura hasta la rodilla se movía la compás de sus caderas, su saco del mismo color combinaba con el azabache cabello suelto y la camisa blanca abierta de dos botones que llevaba le hacía resaltar bien con su vestuario.

—Buen día señorita —saludó algo apresurada, la joven devolvió el saludo—, verá yo tengo una cita con…

—¡Kagome! —Oyó su nombre siendo gritado con euforia mientras un ejecutivo elegantemente vestido caminaba hacia ella—, oh, hermosa te estaba esperando.

La secretaria veía esa escena con muchos celos, ¿pero de qué se quejaba?, ya tenía que estar acostumbrada a que su amor platónico fuera así de atento con todas las mujeres lindas, ella solo era una tonta que jamás conseguiría representar nada en su corazón.

Kagome le devolvió una sonrisa a la secretaria, esta se animó, la joven no parecía mala persona. Higurashi empezó a caminar hasta el hombre y le dio un beso cortésmente en la mejilla.

—Primo, hace años que no te veía. —Dijo entrando a la oficina—, lo bueno esque estábamos siempre en contacto.

—Ah, Sango, —se dirigió de pronto a secretaria que miraba atónita la escena—, cuando llegue Taishô, le dices que venga a mi oficina, ¿ok? —Diciendo esto último, entró.

Sango asintió. Los colores se le subieron al rostro de inmediato, ¡¿cómo pudo pensar que la joven nueva podría ser algo de su jefe?!, estaba completamente avergonzada, esperó a seguir con su trabajo.


Estaba algo aturdido, tomó el último trago de café y se paró, miro su reloj y vio que aún era temprano. Se acomodó el saco negro y tomó su portafolio. Llevaba una camisa blanca como siempre con tres botones abiertos y un pantalón de tela fina del mismo color de su saco, de verdad era que Hitomiko hacía un buen trabajo a la hora de plancharle las ropas.

Suspiró, bajó el ascensor hasta llegar a su auto negro cerrado y salir a su lugar de trabajo. De su mente no había salido aquella extraña mujer con la que había estado aquella noche en la discoteca, solo habían pasado cuatro días y esa imagen de ojos marrones no desaparecía de su mente quitándole concentración, y hasta el mismo sueño, la verdad era que le estaba preocupando el pensar tanto en ella, y más, la joven misteriosa no le había dicho su nombre; tal vez era eso que lo desconcertaba tanto, no le estaba haciendo ninguna gracia el pensar tanto en ella.

Hizo estacionar su auto una vez llegó a la empresa y entró saludando a algunos trabajadores.

—¿Qué hay Sango? —Fue su saludo a la secretaria que tecleaba algo en su computador.

—InuYasha —le llamó ella—, Miroku quiere que lo veas en su oficina.

—De acuerdo.

El joven ambarino caminó hasta su oficina para dejar su portafolio y luego salió a la de Miroku, la cual quedaba a lado de la de él. Entró sin tocar nunca la hacía, pero cuando abrió la puerta un aroma muy familiar le nubló los sentidos, lo había percibido en algún lado, lo sabía.

—…por eso tienes que, InuYasha amigo —se detuvo mirando a su compañero.

¿InuYasha? Kagome entre cerró los ojos nerviosa, ¿qué ese no era el InuYasha de la disco?, su corazón se paralizó, admitía que no se , lo había podido sacar de la mente ni un solo segundo, tampoco podía borrar ese ardor en su cuerpo al recordar aquel suceso, pero ella estaba en proceso de olvidarlo, pero el verlo no ayudaría mucho.

—Te quiero presentar a…

—No es necesario. —Interrumpió Kagome a su primo, InuYasha sintió morir cuando escuchó su voz, se giró y se quedó helada al confirmar aquella mirada dorada que se juró esa noche que jamás olvidaría—, soy Kagome Higurashi, prima de Miroku Higurashi, un gusto —extendió su mano— señor…

InuYasha apretó la mano de Kagome sintiendo como el nerviosismo y las corrientes los invadían, podían sentir eso que el sentía en los ojos chocolates de Kagome, ahora que la veía con más claridad, se veía hermosa y tenía la cara de una niña, se le hizo muy angelical, demasiado.

—Tú…—Cometió InuYasha el error de susurrar mientras le dejaba la mano de manera suave.

Miroku miró la escena con confusión, no entendió cómo esque InuYasha había dicho eso, era absurdo. Sintió el ambiente pesado y no le quedó más que inquirir:

Se conocen.

La pregunta quedó como en el aire, nadie se movió ni respondió nada, Miroku comenzaba a sospechar, ¿por qué estaban tan extraños?, le era bastante confuso y no se iba a quedar con la duda, entonces InuYasha ya sabía que su prima estaba en Japón, ¿o qué?

—La vi pasar en la calle ayer y ahora me sorprende verla aquí —mintió mirando inmediatamente a Kagome para que esta entendiera la indirecta—, ¿verdad?

La chica entendió de inmediato y se limitó a afirmar de manera rápida alegando que era irónico que se hubieran visto y ahora estaban allí, en la misma empresa.

—Ah —dijo Miroku asintiendo—, pues tú nunca caminas, siempre andas en el auto InuYasha. —Miró a su amigo, se le estaba tornando bastante extraño, sabía que estaba mintiendo.

—Señor Miroku…—Sango se quedó petrificada, había irrumpido de manera descortés el momento y notó el ambiente que estaba ya bastante pesado—, le traía unos informes yo…lo siento. —Agachó la mirada. Iba a retirarse pero Miroku le dijo que se quedara, ella se sonrojó mucho y se alegró demasiado, pero así como subió tan alto, calló, porque le pedía que se quedara para que le entregara los informes.

La joven lo hizo y se fue, sintió su corazón romperse y no hizo más que esconder su dolor.

—Bien, ahora que Kôga se ha retirado, he quedado yo como suplente hasta arreglar el problema de la gerencia. —Habló Miroku como olvidando lo anterior—, es por eso que me tomo el derecho de asignarles su proyecto.

InuYasha y Kagome se miraron sorprendidos, ¿proyecto? Miroku explicó: Kagome, había trabajado desde sus dieciocho años en la empresa textil en China, donde estaba el jefe, pero resultó que la sucursal de Japón fue una de las mejores en todo el mundo, así que mandó a su mejor diseñadora para que trabaje con el mejor licenciado en materia prima de esa planta para que crearan las nuevas telas para los kimonos, almohadas y sábanas de verano, ese era el proyecto de oro que tenía el sr. Takeda, el cual se encargaría de inaugurar la nueva colección en la ciudad de Shibuya, donde se lanzaría el proyecto.

El trabajo constaba de seis meses de arduo trabajo en el que un centenar de personas harían de China Textil la mejor empresa del mundo, ante ese y otros continentes, el trabajo era duro, ese sería el pináculo de aquella empresa. A la final, era lo que todo dueño deseaba. Explicó también que el alza de paga para los que estaban al mando del proyecto no se iba a ser esperar, además de un bono especial para ellos y los demás trabajadores de aquel caso.

InuYasha era el mejor licenciado en materia prima que había podido tener la empresa y Kagome, la diseñadora de estilos más innovadora y eficiente de todas las décadas, eran simplemente el equipo perfecto.

—¿Quieres decir que trabajaremos juntos? —Inquirió Kagome asombrada.

Miroku asintió. De eso se trataba, habían sido contratados para hacer el trabajo más representativo de aquella firma, tenían que estar de acuerdo, por mucho que algo tal vez les incomodara del otro, trabajo era trabajo y había que respetarlo dejando a un lado la vida privada, InuYasha y Kagome eran muy profesionales sí, pero…lo que había pasado entre ellos no había sido precisamente el termino, 'profesional'.


La observaba con minuciosidad, era tan profesional y a la vez tan sin vergüenza, le estaba causando algo de enojo el saber eso. Miroku por fin les había dicho que tenían que trabajar juntos y que empezaban desde ese día, les había asignado ya su propio estudio y el material necesario para que comenzaran con la investigación de los modelos para los demás países y continentes. Pero él no estaba feliz, estaba incómodo, por Dios, ¡habían tenido sexo!, ¿era acaso una broma?, osea, hace cuatro días tiramos y ahora somos sutiles compañeros de trabajo. No era gracioso.

—Me parece que esto llamaría la atención en los estadounidenses ¿no crees? —Inquirió ella mostrándole el diseño en la Tablet rosa que tenía algunos de sus diseños.

—¿Cómo puedes estar tan tranquila?

—¿Qué? —No entendió la pregunta.

—No te hagas la tonta —dijo InuYasha con su típico carácter impaciente, la prescencia de esa chica lo impacientaba—, ¿cómo puedes estar trabajando tan tranquila después de lo que…—se sonrojó un poco al tener que tratar ese tema así, en ese estado—, tuvimos sexo, ¿entiendes lo que es eso? —Le dijo enojado. Kagome afirmó de una manera despreocupada pero también estaba incomoda referente al tema—, ¿cómo qué y?, ahora eres mi compañera de trabajo, ¿acaso eres tonta?

—Te voy a pedir un favor, querido compañero —dijo con un tono evidentemente sarcástico—, no me vuelvas a llamar tonta y deja de ser tan imbécil. —Le insultó—, este es nuestro trabajo, lo que hayamos hecho es aparte, nada tiene que ver —explicó—, así que solo olvida lo que pasó —a ella misma le sorprendió, pero si iba a estar seis meses junto a aquella dorada mirada que la quemaba, tendría que saber llevar la situación—, y sigamos trabajando. —Sintió que le dolió un poco decir eso pero era lo mejor.

—Tienes razón. —InuYasha estaba casi atontado, las palabras las estaba digiriendo, sintió una extraña sensación de vacío al oírla decir que lo olvidara, pero sabía que era lo correcto, a la final vamos…ni que le hubiera propuesto matrimonio o alguna de esas cosas, solo fue sexo, el mejor sexo que haya podido tener pero sexo a la final. Otro factor que ayudaba a que InuYasha no estuviera en sus cinco sentidos era el perfume que despedía Kagome, lo iba a volver loco y lo estaba mareando—, solo algo más —Kagome lo miró de reojo, el verlo directamente le causaba escalofríos—, no uses tanto perfume.

—¿Por qué? —Frunció el ceño pero no lo miró.

—Ese olor es desagradable. —Mintió.

Kagome suspiró, el comentario no le había hecho mucha gracia. Decidió calmarse mentalmente y seguir con el trabajo, era para eso que había sido contratada ¿no? De pronto oyeron unos pasos apresurados, casi corriendo.

—¡InuYasha, Kagome! —Exclamó Miroku abriendo la puerta de golpe—, tengo algo muy importante que decirles, —los "compañeros de trabajo" se miraron sorprendidos—, el sr. Takeda me llamó y me acaba de avisar que…—Miroku jadeaba, había corrido mucho para decirles eso—, el proyecto se acaba de extender un año y su contrato ha sido impuesto al doble, el trabajo será más pesado —InuYasha y Kagome quedaron en una pieza, eran incapaces de decir algo—. ¿No lo entienden?, me acaba de informar que es necesario, no más bien vital, —recalcó esas palabras—, que vivan en un mismo departamento para que puedan trabajar mejor.

Taishô y Higurashi se miraron con el corazón en la boca.

—¡¿Qué?!

Continuará…


Creo que con esto no voy a actualizar hasta el año que viene (?) hahahahaha ok no

._.

Se me hizo una nueva idea para esta locura de historia, creo que será mejor que tengan un enamoramiento más coherente, ¿no?, digo es más had-hoc para que no sea cursi, por lo tanto creo que me extenderé a unos diez caps.

e.e

Quisiera agradecer de todo corazón a mis lectoras:

Paulii Taisho: Oh, preciosa, gracias por ser la primera en dejarme review, esta es tu recompensa (?), espero te haya gustado.

Serena tsukino chiba: ¿Es cosa mía o eres una de más fieles seguidoras?, te amo (?) gracias por seguir todas mis historias Lorena, eres un amor preciosa, muchas gracias, de verdad estoy agradecida, siempre te veo en mis historias y espero verte en InuYasha y el comienzo de su nuevo amor, allí no te has pasado pero bueno, gracias por tu review, aquí te fue la conti y espero haya sido de tu agrado.

*w*

Creo que hasta aquí llegué, gracias a Lilliana1118 por la alerta que le dio a mi fic aunque no sé qué le costó dejarme un review pero bueno, gracias de igual forma. Disculpen cualquier falla de ortografía pero el tiempo no me alcanza.

Q_Q

Pasen buena noche y recuerden que las amo.

:*