Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenece, yo solo me dedico a escribir marihuanadas por pura diversion sin ningun animo de lucro. Todos pertencen a Meyer.
Summary completo: Un nuevo chico entra el instituto que va Edward, al principio le parece un poco extraño, pero al paso del tiempo se le hace alguien agradable y se convierte en su mejor amigo, pero ¿qué pasará cuando empiece a sentir cosas extrañas por el y se sienta... algo gay? ¿Qué secretos esconde ese chico?
Una idea muy locaa, lo se xDDD
P.d: El summary esta sujeto a cambios ;)
P.d: Los títulos de los caps, no tienen nada que ver, solo son nombres de canciones que me gustan mucho :D
— Demonios Bell, ¿qué estuviste haciendo? —dijo cuando entró vió la lampara hecha añicos. Pero después vió mi maleta en mi cama, y me miró sin entender.— ¿Te vas?
— Si, algo así —contesté volviendo a lo mío.
— ¿A donde? —preguntó ella sorprendida.
Capítulo 2
For the Damaged Coda
— A casa —contesté, todavía empacando.
— ¿A casa? —repitió ella, incredula.— ¿Por qué?
— Sabes necesito pensar muy bien sobre todo esto —dije, dejando de empacar para mirarla.— No pienso quedarme con los brazos cruzados, tengo que hacer algo para que no suspendan al equipo, necesito pensar algo y estando aquí no lograre mucho.
— Bell, el equipo ya está suspendido y no podemos hacer nada para evitarlo, el director esta de acuerdo con el entrenador —me recordó Alice. Bufé.
— Gracias por tu apoyo, Alice —dije sarcásticamente. Aunque no tenía la culpa, sabía muy bien que ella no le interesaba tanto el fútbol como a mi, ella estaba obsesionada con otras cosas.
— Lo siento —dijo ella.
— No importa.
— Pero ¿si regresarás el lunes, no?
— No lo se. No tengo muchas ganas, solo falta una semana para que termine el curso, no le veo el chiste seguir viniendo —contesté. Ya había terminado de guardar la poca ropa que tenía, no me gustaba mucho la ropa, y mi sentido de la moda era una porquería. A Alice le desconcertaba y disgustaba mucho esto. Decía que era imposible que fuéramos amigas, siendo tan diferentes—obviamente era broma— Ella amando tanto la ropa y la moda, y yo odiándola.
— Hmm, ahora que recuerdo... Lamento lo de James, aunque no te veo muy triste por ello —dijo ella cambiando de tema. Sabía a lo que quería llegar. Ella siempre tuvó la razón, James era un completo idiota, pero no lo iba admitir.
— No es algo que importe mucho —dije encogiendome de hombros, sin darle el gusto. Ella pareció notar que no iba a hablar mucho sobre el tema así que no insistió más. — Bien, creo que es hora de irme. No soportaría estar más tiempo aquí —suspiré.
— ¡Yo te llevó! —saltó ella cuando empecé a salir de la habitación. Oh no. Por supuesto que no iba a dejar que ese duendecillo me llevará a casa. A lo mejor y ni siquiera llegaríamos. Ella conducía como una completa desquiciada. No sabía como alguien tan pequeño como ella podía conducir de esa manera. Me asustaba y practicamente salia arrastrandome del auto cada vez que ibamos a algún lado en su "pequeño" auto.
— No, Alice, gracias. Creo que me iré sola —dije intentando sonar convicente.
— No, no —dijo ella.— Te llevó yo y punto.
— No es necesario en serio —dije intentando no sonar desesperada.— Me dará tiempo para pensar.
— Nada —dijo ella. Rodé los ojos y suspiré. Mejor me aguantaba. Llegamos al estacionamiento y fuimos hasta su Porsche amarillo patito. Como odiaba ese auto. Era demasiado llamativo. El color era tan... En fin. Desanimada, aventé mi "equipaje" al asiento de atrás y me subí en el asiento del copiloto, Alice subió y arrancó el auto. Tan pronto como estuvimos en carretera aceleró hasta más no poder. Jo-der.
Lo único bueno de todo esto es que no tardamos mucho en llegar debido a la velocidad con la que conducía Alice, aparcó enfrente de mi casa e inmediatamente me bajé y saqué mis cosas del asiento trasero. Me volví hacia Alice.
— Entonces, ¿te veré el lunes?
— Supongo que si —dije encogiendome de hombros. Ella sonrió y negó con la cabeza, entonces encendió el auto mientras se despedía de mi con la mano, yo le devolví el gesto. Ella aceleró y me le quede viendo hasta que se alejo, fue entonces cuando me giré y me dirigí hacia la puerta de la entrada. Saque mis llaves de mis chucherías y abría la puerta.
— ¡Renee! —dije, mientras cerraba la puerta. Quería ver si mi madre estaba.— ¿Renee?
— ¡Hija que milagro! ¿Qué haces aquí? —dijo mi madre asomándose desde la estancia, parecía sorprendida y a la vez contenta.
No solía venir mucho a casa, Renee siempre trataba de vestirme con Barbie y hablarme sobre esa escuela donde te enseñaban a ser una dama de sociedad o algo por el estilo. Me llevaba a ese lugar y la verdad es que... era demasiado tedioso. No me gustaba pero tenía que ir, o sino Renee se ponía triste y no me gustaba que fuera por mi culpa.
— Pues... estaba un poco harta del internado —dije encogiendome de hombros. Ella llegó hasta mi, y me abrazó, le respondí tontamente. No era muy buena para eso demostrar los sentimientos.
— Ven quiero enseñarte algo —dijo ella emocionada, me tomo de la mano y me llevó hasta la sala. Me soltó y se adelantó para sacar un vestido horripilante, de esos que suelen usar las princesas, grandotes y llenos de adornos innecesarios. Intenté disimular mi expresión de repulsión; no quería herir a Renee.
— Mama, ¿para que es eso? —pregunté intrigada.
— ¡Para tu presentación de dama de sociedad! —dijo ella emocionada. Oh, claro. Lo había olvidado, pronto terminaría ese horrible curso.
— Ah...
— Y bien, ¿qué opinas?
— Mama, ahora no tengo muchos ánimos, no he tenido un buen día —dije suspirando. Su expresión cambió a preocupación.
— ¿Qué ha pasado? —dijo dejando a un lado el vestido y acercándose a mi, me puso sus manos en mis hombros.
— Pues... han cancelado mi equipo de fútbol —resoplé, incluso me dolió decirlo.
— Oh, Bella, eso no es importante —dijo Renee. Sabía que a ella no le entristecía ni nada el que dejara el fútbol; no es que fuera mala madre, sino que a ella no le gustaba que "desperdiciara" tanto tiempo libre pateando un balón.— Así podrás practicar un poco más para la presentación.
— Mama, ya te dije que eso no me interesa —dije desanimada, ella alzó una ceja.— Además, eso está pasado de moda, parece vestido de princesa de Disney, nadie los usa —añadí señalando el vestido. Entonces, ella se le quedó mirando al vestido; pensando.— Hum, voy a dejar mis cosas a mi habitación —dije como excusa.
Subí las escaleras rápidamente, antes de que me dijera algo, caminé por el pasillo e iba directo a mi habitación, pero al pasar por la de mi tonto hermano Alex, me di cuenta de que sus cosas estaban regadas en su cama. deje mis cosas en el suelo y entré a su habitación. Me sorprendí de verlo ahí.
— ¿Qué haces aquí? —le pregunté sorprendida. Él se volvió y me miró, entonces sonrió y siguió empacando sus cosas.
— Empacando —contestó él. Rodé los ojos.
— Si ya me di cuenta —repliqué sarcástica.— Pero, me refiero a que ¿no se suponía que estabas con Charlie?
— Así es —contestó — Pero le dije que estaría unos días con mama —entonces cerró su maleta y la aventó por la ventana. Joder.
— ¿Que no sabes que existen las puertas?
— Lo se, pero mama no sabe que estoy aquí.
— ¿Tampoco?
— No; sigue pensando que estoy con Charlie —dijo con una sonrisa, que estúpido.
— ¿Qué? ¿Que planeas?
— Me voy a Londres por unos días, ya sabes; la banda, tocaremos en un festival de música, no podemos perder la oportunidad.
— ¿Hasta Londres? —pregunté incrédula.— ¿Acaso estas loco?
— Supongo que si —dijo con diversión.— Esto es demasiado importante, lo sabes.
— ¿Ah, si? ¿Y que se supone que harás con la escuela? Acaban de meterte a un instituto nuevo, no puedes dejarlo así —repliqué.
— Ah, eso... —empezó, pero lo corté:
— No pienso hacerte ningún favor.
— Isabella...
— ¡No me digas Isabella!
— Bueno, Bella —dijo rodando los ojos.— Por favor, esto es muy importante para mí.
— ¿Alguna vez me has hecho un favor? —dije arqueando las cejas. Era lo justo, yo siempre le hacia favores cuando decidía hacer sus novillos, y el nunca me hacia ninguno, aunque claro, nunca se presentaba la oportunidad.
— Vamos, te prometo que te lo recompensaré —dijo Alex.— No es muy difícil, haste pasar por mama y di que estoy enfermo o algo así —levanté una ceja ante esto.
— No me culpes a mi, si no se lo tragan —repliqué.
— Si, claro. Solo hazlo.
— ¿Estás consiente de que podrían expulsarte si te descubren? —le advertí. A mi hermano, siempre lo habían expulsado de un montón de escuelas por faltar todo el tiempo, o simplemente por hacer maldades; esto solía molestar mucho a Renee, pero era tan blanda que no podía controlarlo.— Sería la... ya he perdido la cuenta de cuantas veces te han expulsado.
— Vale, dejate de niñerías. Eso no es muy importante, hay cosas más importantes que la estúpida escuela —se burló Alex.
— ¿Ah, si? ¿Cómo cuales? —le seguí la jugada.
— ¡Como ser músico! —dijo como si fuera lo más obvio, rodé los ojos.— ¡Vive la vida! —¿Vive la vida? que patético. Estaba loco.— !A veces para cumplir tus sueños tienes que romper las reglas! Eso lo saben todos.
— ¿No crees que te estás confiando demasiado? —cuestioné.— Quiero decir, ¿qué tal si no tienen éxito y tu ya lo echaste todo por la borda? ¿qué harás?
— Tú lo has dicho; confio en que tendremos éxito —me dijo guiñandome un ojo. Volví a poner los ojos en blanco. Entonces Alex, volvió a aventar una de sus maletas por la ventana y entonces se dirigió hacia ella para bajarse el también.— Te veo dentro de un par de semanas —y entonces se subió a la ventana y se aventó. Se escuchó un porrazo. Me paré un poco alarmada de la cama y me asomé por la ventana.
Al parecer no le había pasado nada. Empezó a recoger sus maletas, se volvió y me hizo un gesto con la mano, con una sonrisa burlona. Negué con la cabeza; era incorregible. Entonces se subió a un convertible, del que supuse que era de uno de sus amigos. Vaya, si que lo tenía preparado. Me quedé mirando hasta que alejó el auto.
Entonces me volví y miré la habitación medio vacía sin saber que hacer. Mientras pasaba mi vista por todos lados, me llamó la atención un foto de Alex que estaba en su mesita de noche, fui hacia ella y la tome. Me le quede viendo pensativa por unos minutos.
Alex y yo teníamos cierto parecido, a veces nos solían confundir, incluso mi madre; aunque no era de extrañarse pues era muy despistada. Volviendo al tema, nos parecíamos un poco físicamente; en especial de atrás y se debía a mi carencia de curvas. Del rostro, también nos parecíamos pero muy muy muy poco, casi ni se notaba, pero si le daba un aire. Y entonces mientras pensaba en ello, se me ocurrió un gran idea...
Algo que tal vez solucionaría un poco mis problemas. Entonces me vino a la mente lo que había dicho mi hermano; "A veces para cumplir tus sueños tienes que romper las reglas" ¡Claro!
Me metí la mano en el bolsillo del pantalón y saqué mi celular. Marqué el número que ya me sabía de memoria. Esperé impaciente a que contestara.
— ¿Diga?
— Alice, necesito hablar contigo.
Nota de Autor:
Guten Nacht!
¡¡Disculen la tardanza!! Dije que no iba a tardar mcuho, pues se supone que ya tenía los capítulos escritos, pero se me ocurrieron nuevas ideas en el camino!! xD Y la verdad es que le estuve añadiendo y quitando, de por si que el cap es corto, pero antes estaba aún más cortito, ya saben, su servidora es bien coda y trata de escribir lo menos posible para que no le cobren tanto n_n
Espero que el cap no haya quedado tonto xD Como podrán ver, tuve que inventarle un hermano a Bella para que fuera la historia, la verdad es que no se me ocurría a quien poner —y no quería que fuera Emmett— así que perdón si les extraño un poco. De todas formas casi no va a salir en la historia, así que no se preocupen ^_^ Es por eso que no quise poner a Emmett.
Y grax a todos por sus reviews!!! Los adoro!! ¡¡Son lo maximo! xD
*Mmm, creo que no tengo nada más que decir, a lo mejor si, pero ya lo olvide. Así que los dejo (si es que llegaron hasta acá) Y... ya saben la palabra ¡¡Reviews!! ¡¡Vamos aprieten ese boton verdecito que es grátis!! Y si no... pues que mal por ustedes, no los querré. :(
Auf Wiedersehen
Leon
