La desición

¿Como estás? ¿Qué tal te va?

¿Allí es de día o es de noche?

Es bonita esa ciudad

Para ir de vacaciones

¿Y el hotel era verdad

Que es tan romántico y lujoso?,

¿Como en la publicidad,

Con esas playa de las fotos?

Después de las felicitaciones a la pareja y los deseos de feliz cumpleaños a Helga, comenzaron las explicaciones:

-Bob, quiero presentarte a mi prometido… Steven Eduards…- Anunció Helga acercándose hacia donde estaban sus familiares, bajo la cara anonadada de sus amigos y del resto de los presentes…- Steven, este es mi padre, Bob Pataki…- Concluyó con una sonrisa y algo inquieta porque alguno diera una señal, de que reaccionó ante la noticia…

-Mucho gusto señor Pataki… Es un placer…- Dijo el muchacho de cabellos castaños extendiendo la mano y con una sonrisa… Tanto Miriam como Bob se miraron sin poder siquiera creerlo… Helga, su hija menor, comprometida???...

-Papi, no seas descortés… Steven te está estrechando la mano…- Dijo Olga en voz baja y con una sonrisa… Sin lugar a dudas, fue la primera en salir de la sorpresa…

-Si, si… Mucho gusto jovencito, encantado…- Dijo Bob Pataki, no muy convencido y saludándolo también…

-Ustedes deben ser las hermanitas de Helga…- Dijo el hombre saludando a Miriam con un beso en la mano…

-Hay!!! No es encantador mami???...- Preguntó Olga riendo junto con una estática Miriam…- Mi hermanita bebé, se va a casar!!!!!- Exclamó abrazando a Helga hasta la asfixia, quien solo sonrió de lado rodando los ojos…

-Ella es mi madre, Miriam Pataki, y mi hermana mayor Olga…- Finalizó la rubia escuchando como colocaban algo de música y sus amigos empezaban a bailar…

-No puedo creerlo Gerald…- Murmuró Arnold observando la escena a lo lejos y sentándose cerca de la mesa de bocadillos, con ojos angustiados… El moreno estaba igual de estupefacto que su amigo… Pataki se iba a casar con ese sujeto, o mejor dicho, con alguien????... Realmente era todo un acontecimiento!!!…

-Yo tampoco!!! Acaso no es Steven Eduards, el famoso productor de tv???!!!- Preguntó Rhonda acercándose al muchacho- Es un placer!!! Mi nombre es Rhonda Lloyd y soy una gran admiradora suya!!!- Mencionó llegando junto a la pareja y estrechando la mano, que el caballero besó, bajo los ojos de un celoso Harold…

-Encantado Rhonda…- Contestó amable, y Helga rodó los ojos…

-Hola Rhonda preciosa… Cómo estás???- Saludó cruzada de brazos y notando que se había quedado afuera…

-Bien Helga… Y por lo visto, es la primera vez que te veo bien a ti, en mucho tiempo!!!… Debo admitir que estoy sorprendida!!!!... Jamás pensé que pudieras elegir tan bien, a la hora de formar una pareja!!!…- La elogió la pelinegra y los padres de Arnold se miraron mutuamente a lo lejos con una mueca de tristeza, pensando en su hijo…

-Gracias princesa… Dónde está Phoebe??? Quiero que conozca a Steven…- Contestó Helga buscando con la mirada a su amiga, aunque para su agonía, se chocara con la única mirada que quería evitar, la de un cabizbajo Arnold, que no paraba de preguntarse quién era ese sujeto, y por qué había dejado a Helga marcharse sin saber la verdad…

En Madrid está lloviendo

Y todo sigue como siempre

Solamente que no estás

Y el tiempo, pasa lentamente

Estoy loco por que vuelvas

Hace tanto que te fuiste

No te irás a enamorar allí

Lo prometiste.

-Aquí estoy Helga!!!!....- Exclamó Phoebe llegando desde la cocina y esbozando una sonrisa…- Es un placer…- Mencionó acercándose al muchacho y saludándolo…

-El placer es todo mío… Helga me ha hablado tanto de ti, en realidad, me ha hablado mucho de todos sus amigos, desde que encontré esa foto en la que viajaron a ese lugar… Cómo se llamaba???- Preguntó saludando a la pelinegra y al grupo de hombres y mujeres en general, luego se dirigió a la rubia que evadía el contacto visual con cierto muchacho…

-San Lorenzo…- Respondió Arnold colocándose de pie, junto a un asombrado Gerald…" Phoebe, no te noto muy sorprendida… Por qué será???"…- Indagó el pelinegro en voz baja, en el oído de su novia, en son de reproche… Phoebe solo suspiró mordiéndose los labios…

-Ah… Déjenme adivinar!!! Tú debes ser Arnold??? Y tú debes ser Gerald???... Corríjanme si me equivoco, Helga los nombró una vez y no sé si me acuerdo muy bien sus nombres…- Dijo saludándolos con un apretón de manos… Gerald dibujó una sonrisa circunstancial, y Arnold observó impávido a una nerviosa Helga…

-Yo soy Arnold, y él es Gerald… Mucho gusto…- Saludó el rubio con la mejor cara que pudo y suspirando un poco…

Por favor, cuando puedas llámame

Que mi soledad y yo

Sin ti no nos llevamos bien.

Me paso el día planeando

Nuestro encuentro imaginario.

-Ah, Arnold!… El chico por el cual hicieron ese viaje, no es así Hel???... A rescatar a sus padres???...- Preguntó el hombre y la rubia se sonrojó un poco, asintiendo bajo la mirada inquisidora de Arnold y Gerald…

-Mucho gusto jovencito… Yo soy el padre de Arnold, Milles y ella es mi esposa, Stella…- Saludó el hombre acerándose y presentándose…

-Ah… Hola, encantado!!!… Deben saber, que Helga también ha hablado maravillas de ustedes… Son como unos tíos para ella, ya que me dijo que Arnold, es como un hermano!…- Mencionó el hombre con una sonrisa, y los padres de Arnold se miraron mutuamente, en lo que el rubio solo bajó un poco la mirada… Acaso esto era la dimensión desconocida, como el sueño que tuvo hacía ya mucho tiempo, en el que iba a visitar a Arnie???...- Se preguntó observando si Helga daba alguna señal de que iría a explicarle qué rayos estaba pasando, pero… Nada…

Te besaré, como nadie en este mundo te besó,

Te amaré con el cuerpo y con la mente, con la piel y el corazón

Vuelve pronto te esperamos, mi soledad y yo.

-Gracias Steven… Si creo que así es, nosotros también queremos mucho a Helga, la conocemos desde que era una niña, y Arnold y ella siempre han sido amigos... Aunque no se si para denominarlos, hermanos…- Mencionó Stella dibujando una sonrisa de lado, y siendo levemente codeada por su esposo, ante el último comentario…

-Es verdad!!! Siempre pensé que Helga, se terminaría casando contigo Arnold, pero vaya mi sorpre…- Llegó a mencionar Stinky siendo golpeado en la cabeza por un disimulado Gerald, quien sonrió nervioso… Los presentes se miraron, y Lila detuvo su mirada en Arnold…" Pobre Arnold… Cuánto debe estar sufriendo por todo esto…"Pensó la colorada acercándose…

Te besaré, como nadie en este mundo te besó,

Te amaré con el cuerpo y con la mente, con la piel y el corazón

Vuelve pronto te esperamos, mi soledad y yo.

-B-Bueno… Ya habrá tiempo de hacer más presentaciones… Me disculpas Steven, pero creo que debo hablar con mi padre… Parece que no termina de asumir la idea… Te quedas con mis amigos…- Dijo Helga, algo apurada y marchando hacia donde un agitado y atontado Bob Pataki, tomaba un poco de agua… Steven solo la tomó de la mano, para que se quedara tranquila…

-Exageras Bob!!!... Después de todo, Helga ya está en edad como para casarse… Vamos!!! Has el intento, habla con el muchacho…- Le dijo el señor Johanssen, el padre de Gerald apantallándolo un poco.

-Mi pequeñita se va a casar???...- Preguntó Miriam siendo abrazada por la señora Johanssen y la señora Hyerdahl y soltando una lágrima…

-Helga… Necesito hablar contigo…- Le dijo Phoebe, deteniéndola y haciendo un gesto de que la acompañara a la pieza de ella…

-Ahora no querida… Tengo que hablar con mi padre sobre Steven, estoy segura que cuando sepa que tenemos un futuro asegurado, se quedará más tranquilo…- Explicó caminando hacia el otro lado de la sala…

-Helga!!!- Exclamó Phoebe tomándola del brazo y rodando los ojos, haciendo memoria de aquella vez en la que la rubia había actuado de manera similar, cuando eran niñas, en cierta fiesta de Rhonda…

-De acuerdo Phoebe… Igual, no se qué pueda ser tan urgente…- Mencionó con una mueca de fastidio y accediendo a ir a la pieza de la pelinegra…

Mientras tanto, en la sala…

-Así que… Steven, eres productor de tv en New York???... Cómo está la gran manzana del país???... Haría cualquier cosa, menos conducir un auto en esa ciudad!!!- Exclamó Gerald con una sonrisa, reunido junto a todos sus amigos en la mesa, sentado al lado de un inquieto Arnold, que no dejaba de observar hacia donde se había marchado Helga junto con Phoebe, para salir corriendo y pedirle una explicación, pero… eso era algo descabellado y desubicado como para hacerlo!!!...

Ya no te entretengo más

Sé que te está esperando alguien.

Dile que debe hablar más bajo

Al que ha dicho que no tardes.

Sólo un último favor te pido antes de colgar,

Dile que te cuide mucho,

¿Me prometes que lo harás?.

-Yo tampoco… Por eso es que le pedí a Martín que trabajara hoy, él fue quien nos trajo el mi limousine…- Explicó el muchacho quitándose las gafas y tomando algo de jugo que le alcanzaba una amable Lila…

-Una limousine???!!!... Helga si que se dio la gran vida estos tres meses!!! Supongo que ahora querrá ir al juego de los Lackers en limousine!!!…- Exclamó Sid sentándose junto con ellos y esbozando una sonrisa… Arnold parecía como ausente, sin prestar atención a esa charla, que para él eran puras frivolidades, y haciéndose la idea de lo que ocurría…

-Eso mismo Sid!!!... Le comenté a Helga, que quizás podríamos visitar un estadio de baseball!!… Ya saben, ella no es muy amiga de todo ese tipo de juegos, pero… Sería interesante!!!- Mencionó el muchacho, y los presentes no pudieron evitar emitir una carcajada con ganas, en lo que un extrañado Arnold, enarcando una ceja, se despertaba de ese letargo en el que estaba…

-Disculpa… Estamos hablando de la misma Helga. G. Pataki???...- Preguntó Gerald con una expresión obvia y Arnold esperó la respuesta…

-Bueno… Creo que si… Helga solo acude a ver el ballet y la ópera… Eso es lo que me fascina de ella, es tan sofisticada, tan delicada…- Contestó el hombre, notando la mirada de sorpresa que daban los amigos de su novia, y como Brainy sentado a su lado, se ahogaba con su sándwich…

-Si que se traumó con el último partido que perdió San Francisco!!! Acaso se le zafó un tornillo???!!!...- Preguntó Harold con su típico tono burlón y haciendo el gesto de la locura con su mano, en lo que Sid y Stinky reían divertidos… Arnold giró los ojos en señal de no poder creerlo…

Y ahora cálmate, que él no note que has llorado,

Disimula que estás bien, como yo lo hago.

-Eso es imposible!!! Helga ama a San Francisco!!! Le ha gustado, desde que es tenía siete años!!!...- Exclamó el rubio corrigiendo lo mencionado, con asombro…

Y mientras seguiré pensando

En nuestro encuentro imaginario

-Y… la ópera??? Deberás llevar un despertador, no es cierto Lila??? Eso si, si es que logras despertarla!!!...- Mencionó Rhonda irónica, riendo junto con sus amigos, y la colorada solo sonrió tan curiosa como el resto… Steven abrió los ojos en son de asombro, siendo observado por un atónito Arnold…

-Soy un fiel testigo…- Agregó Gerald recordando la noche de ópera de cuarto grado…

Mientras tanto, en la pieza de Phoebe…

-Helga… Qué estás haciendo???...- Preguntó la pelinegra sin dar muchos rodeos, y yendo al grano…

-Tranquilízate Phoebe!… Solo estoy haciendo lo correcto; les estoy presentando a mis padres y amigos a mi futuro esposo…- Explicó la rubia con un tono normal y arreglándose el cabello, de pie frente al espejo… Phoebe suspiró…

-Ash!!!... Me refiero a qué estás haciendo con respecto a ese sujeto???… De verdad piensas casarte con él???...- Preguntó desconcertada e intentando hacerla entrar en razón…

-Eso parece…- Contestó sin inmutarse y volteando a ver a su amiga…

-Helga, te vas a casar con alguien que conociste de un día para el otro y al que no amas???... Qué hay de Arnold???...- Indagó la pelinegra comenzando a cansarse por toda esa actitud de desentendida de Helga… La rubia agachó un poco la cabeza, con una mueca de tristeza y tragó pausadamente…

-No sé qué es lo que te sorprende Phoeps???!!!... Todos me decían que debía encaminar mi vida, que debía conocer gente… Bueno, eso hice!!!... Conocí a Steven Eduards y voy a casarme con él…- Explicó sin hacerle caso a la última pregunta y amagando a retirarse de la pieza… Phoebe solo suspiró resignada, por lo terca que podía llegar a ser su mejor amiga… Obvio que había notado, que evadía la idea de Arnold y sus sentimientos por él…

-Escucha Phoeps…- Dijo dando la vuelta y sentándose en la cama al lado de la pelinegra- No sé qué vaya a resultar de todo esto, pero… ya no soy una niña, soy una mujer ahora… Diablos, una mujer de veinticuatro años!!!- Mencionó la rubia con cara de espanto y haciendo un gesto de susto con los ojos, y Phoebe sonrió…- Lo único que se, es que ya no quiero estar sola… Es hora de sentar cabeza, de jugarme por algo y ver qué ocurre… Con respecto a Arnold, él es mi amigo y siempre lo será. Pero lo nuestro quedó sepultado hace muchos años ya, él no siente nada por mi y francamente, es hora de que lo supere… - Terminó, levantándose junto con Phoebe, quien se quedó helada al escuchar esa confesión, de la que parecía provenir de una persona madura y decidida…- Y si no llegase a funcionar, bien existen los divorcios, no???...- Preguntó Helga con una sonrisa de lado, y Phoebe la abrazó…

-Estoy muy contenta por ti Helga… Te deseo toda la felicidad del mundo…- Le dijo con una expresión sincera y convencida de que quizás esto, podía ser lo mejor para su amiga…

-Bueno… No nos pongamos sentimentales por favor!!!...- Dijo Helga rompiendo el abrazo y sonriendo- Además, Steve es quien se encarga de eso…- Finalizó guiñando un ojo y ambas amigas rieron…

Una vez abajo…

-Helga… Qué bueno que volviste!!!… Por favor, podrías aclararle a Steven que adoras el baseball, y que San Francisco es tu equipo favorito???...- Pidió Arnold colocándose de pie al verla llegar a la sala… La rubia se puso algo pálida y observó al muchacho de pelo castaño, quien sonreía asombrado…

Te besaré, como nadie en este mundo te besó,

Te amaré con el cuerpo y con la mente, con la piel y el corazón

Vuelve pronto te esperamos, mi soledad y yo.

-A-Algo así, Steven… Es decir, siempre me ha simpatizado San Francisco, Arnold tiene razón… Y bueno, como notarás, la mayoría de mis amigos de la infancia, son hombres!... Así que, no me quedaba mucha opción, más que gustarme el baseball…- Explicó la rubia tocándose el brazo, como cada vez que estaba nerviosa… Arnold y Gerald se miraron y Harold, Sid y Stinky emitieron una carcajada…

-Pero… Si no me equivoco, tú dirigías los entrenamientos en el campo Gerald, Helga… Y además, te enojabas cuando jugábamos a otra cosa…- Dijo Nadinne observando a la rubia, quien solo la pisó con disimulo…

-Jajajaja!!! Bien, parece que aquí en Hillwood es un deporte muy familiar!!!... En New York preferimos el básquet o el fútbol americano… Aunque en lo personal, me gusta más el soquear…- Comentó Steven riendo por todas las excusas que ponía su prometida…- Helga, le dije a tus amigos que sería interesante conocer el estadio de baseball de la ciudad… - Le explicó tomando la mano de la rubia y haciendo el ademán de que se sentara en su regazo… Helga solo se dejó llevar bajo la mirada incrédula de los presentes, en lo que un petrificado Arnold sentía a los celos crecer como nunca!!! Helga no era así… Odiaba las exposiciones en público!!! De qué se trataba todo esto???!!!!!...

Como nadie en este mundo te besó

Te amaré…Con la piel y el corazón…

Mi soledad y yo…

-Me parece una estupenda idea… Sería muy bueno, no lo crees Helga???... Así Steven podría conocer un poco más a tus amigos y por qué no, a ti también…- Dijo Phoebe con un tono conciliador, y notando lo sonrojada que estaba la rubia, al ser abrazada por su novio…

-El martes se juega la final del campeonato Helga!!!… San Francisco contra los Lackers!!!… Quieres apostar???...- Preguntó Harold con una sonrisa de lado y la rubia desvió la mirada de un atento y adolorido Arnold…

Te besaré, como nadie en este mundo te besó,

Te amaré con el cuerpo y con la mente, con la piel y el corazón

Vuelve pronto te esperamos…

Mi soledad y yo.

-Suena genial, Harold!!!... Qué dices Hel???… Vamos???...- Preguntó besando la mejilla roja de Helga, quien carraspeó un poco…

-Creo que no deberíamos… Tenemos poco tiempo… Mmmm… No me parece…- Contestó negando con las manos y dirigiendo su vista al piso…

-No te has perdido una sola final en años…- Remarcó Arnold haciendo un gesto para que lo mire- Yo estoy de acuerdo con Phoebe, sería lo mejor… Alguien que se va a casar contigo, tiene que conocerte, conocer tu mundo… Podríamos acompañarlos…- Afirmó el rubio sonriendo y observando al castaño…

Mirándote a los ojos juraría

Que tienes algo nuevo que contarme.

Empieza ya mujer no tengas miedo,

Quizá para mañana sea tarde,

Quizá para mañana sea tarde.

-De cuerdo, entonces todo está dicho… El martes iremos todos al juego de los Lackers contra San Francisco!!!- Exclamó Steven abrazándola más… Y Arnold hizo un gesto de irritación con la boca, en lo que Helga solo se apartó un poco, dándole un beso en el rostro a su prometido con una sonrisa nerviosa…

-Y… C-Cuándo es el gran día???- Preguntó Arnold aclarándose la garganta y soltando lo que había querido preguntar desde que la pareja llegó…

¿Y cómo es él?

¿En qué lugar se enamoró de ti?

¿De dónde es?

¿A qué dedica el tiempo libre?

Pregúntale,

¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?

Es un ladrón, que me ha robado todo.

-Todavía tengo que hablar con mi futuro suegro… No podría llevar adelante toda esta unión, sin su consentimiento…- Dijo el muchacho con una sonrisa, acariciando la mejilla de su novia… Helga solo sonrió algo tímida…- La verdad es que, cuanto antes mejor!!! Si fuera por mi, mañana mismo me casaría con ella!!!- Exclamó abrazando a la rubia quien sonrió correspondiendo el abrazo bajo el "Awwwwww", de las mujeres presentes…

-Pero, la fecha está pautada para el sábado…- Finalizó el joven, escuchando como de repente, el silencio inundaba la sala en la que estaban todos los compañeros de una vida, asombrados, felices, nostálgicos y algunos hondamente sufriendo por ese anuncio…

-De hecho…- Dijo Helga aclarándose la garganta- Steve, trabaja en New York, pero su familia vive en Inglaterra… Ellos llegarán esta semana, el jueves…- Explicó Helga preparándose para soltar una noticia, que quizás no caería del todo bien entre sus más allegados…

-Creo que ya tenemos todo, no es así Hel???... La recepción, la iglesia, el salón…- Enumeró el joven observando a su novia, y Helga solo suspiró un poco…

-E-El sábado???- Preguntó Arnold con la mirada fija en la mujer que se había alejado de su lado y que ahora volvía prometiendo que se marcharía de nuevo…

-Bueno, por eso le sugerí a Helga, que organizaremos una despedida con todos sus amigos... O al menos, los que no puedan asistir a la celebración…- Completó Steven notando la mirada de angustia de Arnold y la de nostalgia en Phoebe…

-Eso… Eso quiere decir que también te mudarás New York???...- Preguntó Phoebe afligida y notando con sorpresa esa posibilidad… Arnold observó a la rubia en busca de una respuesta urgente… Helga solo miró a Phoebe…

¿Y cómo es él?

¿En qué lugar se enamoró de ti?

¿De dónde es?

¿A qué dedica el tiempo libre?

Pregúntale,

¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?

Es un ladrón, que me ha robado todo.

-Esa es una de las mejores noticias que he recibido en mucho tiempo jovencito!!!!...- Exclamó Bob después de haber escuchado la última parte de la conversación y llegando junto a la pareja… Helga se levantó sorprendida, observando a su padre, y el muchacho sonrió complacido…

-Señor Pataki… No quiero que se preocupe por Helga… Yo tengo una vida ya formada en New York, y quiero que sepa que su hija no pasará necesidades de ningún tipo… Una figura de la televisión, vive una vida tranquila y sin complicaciones…- Dijo el muchacho con una sonrisa y Bob con los ojos llenos de orgullo lo abrazó…

-Vamos hombre!!! Sin tantas formalidades!!! A partir de ahora, puedes llamarme papá!!...- Exclamó observando a su hija con una sonrisa de lado…- Miriam!!! Ven a conocer a nuestro yerno!!! Es un hombre talentoso y digno de una Pataki!!!- Gritó llamando a una adormilada Miriam quien se puso de pie en el acto, bajo la mirada curiosa de los padres de los amigos del vecindario… En especial, los padres de Arnold…

Arréglate mujer se te hace tarde

Y llévate el paraguas por si llueve.

Él te estará esperando para amarte

Y yo estaré celoso de perderte.

Arnold se puso de pie y se dirigió hacia la mesa donde estaban los obsequios… Gerald, quien notó su cara desanimada, lo siguió…

-Viejo!!!... Espera!!!- Lo llamó caminando a paso acelerado tras él…

-Esto es una pesadilla Gerald!!! Por favor, dime que estoy soñando!!! No puedo ni verlos juntos, me pone loco!!!- Pidió mordiéndose los labios y pellizcándose el brazo para sentir dolor…

Y abrígate, te sienta bien ese vestido gris.

Sonríete, que no sospeche que has llorado.

Y déjame que vaya preparando mi equipaje.

Perdóname si te hago otra pregunta.

-Lo lamento Arnie… No sé qué decir!!! La noticia me toma por sorpresa al igual que a ti, amigo…- Admitió el pelinegro notando la cara atormentada de Arnold, quien buscaba el paquete que había traído…

-Es verdad… No es un sueño, esto está pasando…- Afirmó el rubio tomando el pequeño paquete que había traído envuelto en un papel rosa, y guardándolo dentro del bolsillo de su saco…- Se va a ir Gerald… La pierdo sin poder decirle todo lo que siento por ella…- Murmuró observando a Helga a lo lejos, conversar con una también angustiada Phoebe… Gerald entrecerró los ojos, observando la cara que su amigo… Nunca, desde que lo conocía lo había visto tan desanimado por algo, excepto el día en que rescataron a sus padres, cuando el pensaba que ya los había perdido…

-Vamos Phoeps… Cambia esa cara!!! Vendré a visitarte seguido, lo prometo!!!… Esta navidad, día de gracias, tu cumpleaños, el mío…- Intentó consolarla la rubia, sintiéndose culpable porque su mejor amiga estuviera tan cabizbaja…

-No será lo mismo…- Respondió secándose una lágrima y observando a Helga con recelo…

-Phoebe, nena, ven conmigo… Vamos a tomar algo…- Sugirió Gerald acercándose a ella, tomándola de la mano y llevándola cerca de la mesa en la que estaban las bebidas… Helga suspiró colocando su cabeza entre sus manos…

-Helga, esto es para ti…- Una voz cercana a ella, la llamó, lo que provocó que la rubia levantara la mirada, chocándose con unos pequeños ojos verdes, que sentían que se aguaban…

-Helga!!! Vamos a cortar la torta, linda!!!- La llamó Olga y la rubia rodó los ojos…

-Ya voy Olga!!!!- Exclamó levantándose y girando los ojos…- Cáspita!!!...- Protestó observando al rubio- Después hablamos Tarzán, tengo que cortar la deliciosa torta que preparó Olga Pataki, antes de le de un sincope!!!…- Aclaró sonriéndole al rubio y dándole un golpe amistoso en el hombro, quien solo asintió con una sonrisa, para luego verla abrazada a su novio, en frente de la torta; en lo que entrecerraba los ojos suspirando "Te amo Helga… Te amo"…

¿Y cómo es él?

¿En qué lugar se enamoró de ti?

¿De dónde es?

¿A qué dedica el tiempo libre?

Pregúntale,

¿Por qué ha robado un trozo de mi vida?

Es un ladrón, que me ha robado todo.

Continuará…

Hola!!!!! Huy, pobre Arnold!!! Se complicó todo!!! Jajajajajaja!!! Qué sucederá??? Le dirá lo que siente por ella??? En fin, espero que les haya gustado!!! Este capítulo vino con música de Alejandro Sanz y José Luis Perales… Nos vemos!!!