Los personajes de Glee no me pertenecen, son propiedad de Fox y sus escritores.

Faberry. Advertencia Quinn/GirlPeen

Klaine. Advertencia Kurt/BoyPussy

Rating M por contenido Sexual. Abuso Físico, Psicológico y Sexual.

Si no te gusta este tipo de temas no leas.

Muchas gracias por los comentarios. Les contestare cada comentario por imbox.

A los guest les contestare por aqui.

Guest 1 : si Christian es una m , pero aun no han visto nada de lo que pueda hacer.

Polux: pues aqui esta el otro, espero que te guste

Dani: gracias por leer. Que bueno que te ah gustado es mi primer fic. Crei que no iba a gustar mucho pero me alegra que tenga aceptacion n.n

Guest 2 : estoy de acuerdo eso es lo mas horroroso que aklguien puede hacer, los niños debemos cuidarlos no maltratarlos.

Perdon por las faltas de ortografia.

Estimados lectores el padre de Quinn y Blaine el querido Christian es Christian Bale


Oscuridad

Capitulo 2

Blaine en todo el camino no dejaba de mirar fijamente al castaño. Le daba sonrisas coquetas, guiños de ojos y le lanzaba uno que otro beso. Kurt cada vez se sentía más incomodo, pero extrañamente le gustaba recibir todo esa atención por parte del morocho.

-bien ya llegamos- Finn estacionaba su auto en el taller Hummel.

Kurt abrió con prisa la puerta del copiloto y salió corriendo directo hacia el interior del taller. Blaine frunció el ceño, sabia cual era la razón por la que el castaño entro así. El estúpido de Sebastián Smythe.

Kurt observo por todo el lugar muy ansioso. Su sonrisa se ilumino al localizar a su novio quien trabajaba en un auto. Sebastián Smythe su novio desde hace dos años. Trabaja como mecánico para en el taller.

-Sebastián- Kurt susurro su nombre

El chico volteo a ver al castaño -hola Kurtie- Sebastián beso la frente del castaño, luego su nariz y término dándole un tierno beso en los labios.

-te extrañe- Kurt completamente ruborizado, abrazo por el cuello a su novio.

-también te extrañe Kurtie. Y, ¿cómo te fue en la escuela?-

Kurt comenzó a relatarle todos los sucesos de su día al chico castaño. Sebastián miraba con adoración a su pequeño Kurtie. Blaine con una mirada triste observaba la interacción de Kurt con el mecánico. No podía perder a Kurt, tenía que quitárselo a Smythe.

-Blaine- Burt Hummel interrumpía los pensamientos del morocho.

-hola señor Hummel. Vine por mi auto- Burt le hizo una cena para que lo siguiera. Hasta donde estaba su auto.

-aquí lo tienes- le entregaba las llaves -Sebastián lo dejo como nuevo- el morocho tenso la mandíbula, de reojo miraba a Sebastián y Kurt. -te traeré el recibo- Burt desapareció hacia su oficina.

-así que tu tocaste mi auto- Blaine con sus llaves en mano y sin que nadie se diera cuenta rayo la pintura de su auto.

El morocho sonrió al ver su obra terminada. Burt apareció con los recibos en mano frente a Blaine. "Es hora de actuar" pensó el morocho.

-Señor Hummel que significa esto- Blaine mostraba un gesto de molestia apuntando hacia el auto.

Burt frunció el ceño -esto no puede ser. Sebastián lo dejo perfecto-

-pues parece que no ah hecho un buen trabajo. Mire como esta-

-arreglare esto ahora. Sebastián ven aquí- Burt llamo al chico

-¿algún problema Burt?- pregunto mirando directamente al hombre.

-ven mira- señalo los rayones en el auto

Sebastián alzo una ceja -creo que alguien ah rayado el auto-

-fuiste tú- lo acuso Blaine -dañaste mi auto-

-eso es mentira- Kurt decidió intervenir al escuchar las acusaciones de Blaine -Sebastián jamás haría eso y tú lo sabes papá. Tú conoces lo responsable que es- Blaine apretaba sus puños al escuchar al castaño.

-Kurt déjanos solos-

-pero papá- protesto el chico

-Kurtie- Blaine revoleo los ojos -hazle caso a Burt. Solucionaremos este problema y luego tú y yo iremos al cine- el castaño asintió un poco dudoso –pronto estaré contigo precioso- beso la frente del chico castaño.

-está bien- le sonrió a su novio y se alejo de ahí mirando con odio a Blaine.

-y el muy imbécil dijo "yo me hare cargo de pagar todo"-


Quinn conducía escuchando la historia de su hermano. De cómo una vez más, el suricato arruinaba su vida. La rubia sabia de las intenciones de su hermano con su amigo, el mismo se las había dicho.

-en serio. Sabes lo hizo para dejarte en mal frente a Burt. No tuviste que reclamarle- Blaine frunció el ceño -hubieras actuado más calmado, diciéndole al señor Hummel que no pasaba nada. Así le demostrarías que eres un buen chico. Y el suricato seria el que quedaría mal-

-¿Rachel no hablas en serio verdad?- Quinn le lanzo una mirada a la morena.

-claro que hablo en serio. Blaine- miro al chico que iba en el asiento trasero. -la próxima vez que vayas. Te disculpas con ellos y te ofreces a pagar. También sería bueno que te presentes con un regalo- la morena comenzaba a divagar. Blaine asentía a todo lo que le decía.

Quinn de reojo observaba la plática de su mellizo y Rachel. Sonrió al ver lo bien que se llevaban ambos. Ambos eran parte importante de su vida, sin ellos no sabría que hacer, seguro moriría si no los tuviera con ella.

-rach, Blaine ya dejen de confabular contra el novio de mi mejor amigo. Cuantas veces debo decirles que los dejen en paz.-

-¡Quinn! Tu eres mi hermana, mi melliza mi otra mitad. Como te atreves a ponerte del lado de ese sujeto- hablaba muy indignado Blaine.

-yo no estoy del lado de Sebastián. Estoy del lado de mi mejor amigo y si él es feliz con el yo soy feliz- Quinn estacionaba frente a la casa de los Berry.

-pero Quinny. No te importa mi felicidad-

-Blaine tu eres una de las personas que más amo- Quinn miro fijo a los ojos avellana de su mellizo. -y que seas feliz es una de las metas de mi vida. Si tú me dijeras que estas enamorado de Kurt, todo fuera diferente pero, tú solo quieres acostarte con él-

Blaine revoleo los ojos, se cruzo de brazos molesto.

-Por qué no dejas que Kurt sea mi follamigo-

-¡Blaine!- lo reprendió Quinn

-como sea. Yo se que Kurt me desea y además que le vio a Sebastián. Si esta bueno y eso, pero yo estoy mucho mejor.-

-Blaine, Sebastián puede que sea un engreído y pedante con todo el mundo. Pero él en serio quiere a Kurt lo eh visto. Hasta tú ismo has visto la dulzura con la que lo trata.-

-Rachel por que no le callas, la boca a mi hermana con un beso. Para que deje de decir tantas tonterías-

-seria un placer hacerlo- Quinn ofendida hizo un puchero.

-oigan no se unan en mi contra-

-Tengo una idea- hablo el morocho –Te venderé a Rachel y cuando estés con ella ¡zas! Aprovecho y secuestro a Kurt-

Los tres chicos comenzaron a reír divertidos. Las bromas y risas fueron aumentando. En el auto se sentía un ambiente de felicidad algo que los mellizos casi nunca sentían.

Blaine se sentía feliz, porque Quinn con ayuda de Rachel estaba saliendo del agujero que su padre la había metido. Estaría agradecido eternamente con la judía por ser la luz de su hermana.

El se había vuelto más fuerte que Quinn, si cuando eran pequeños la rubia lo protegía los papeles se invirtieron desde la noche que su padre decidió arruinarles la vida. Gracias a Quinn, él no sufrió mucho. Y se lo debía, le debía, mucho a su hermana y buscaría su felicidad a toda costa.


Christian caminaban por las calles abarrotadas de personas de New York. Se dirigía a un bar de Manhattan. Donde una persona impacientemente lo esperaba. Entro al elegante bar, buscando con la mirada, observaba todo el lugar. Tratando de localizar a su acompañante.

Se dirigió a la barra del lugar, tomando asiento en uno de los taburetes. La camarera se le acerco, mostrando su sonrisa perfecta. Le dio una sonrisa coqueta a la chica, haciéndola ruborizar. Pidió un whisky mientras su mirada volvía a observar todo el bar.

-Espero que no estuvieras coqueteando con esa zorra- una felina voz, se escuchó.

El hombre de ojos avellana sonrió cínico al mirar a la mujer castaña que se coloco frente a él.

-Tú no eres mi dueña- recorrió con la mirada el cuerpo de la mujer.

-no seré tu dueña, pero si tu futura esposa. Y más te vale que te comportes si no quieres que nuestro trato termine-

Christian sonrió con cinismo, la camarera se acerco a dejarle su trago. La chica recibió la mirada fulminante.

-¿y cuando conoceré a tus hijos?- le arrebato el trago, y lo llevo a sus labios.

-Muy pronto los conocerás. Y créeme te gustara hacerlo-


Quinn y Rachel estaban, frente a la puerta de la casa de la morena. Rachel mordió su labio inferior, mirando intensamente a la rubia. -¿quieres pasar un momento?- Quinn lanzo una mirada hacia su auto. Donde Blaine esperaba pacientemente.

-Blaine me espera, rach- la rubia hablo con decepción.

-solo serán unos minutos. Por favor ven- tomo las manos de Quinn, dándole una mirada intensa con sus grandes ojos marrones.

Quinn dio un suspiro, ella no podía decirle que no. La morena era su debilidad.

-solos unos minutos- Rachel asintió, con una enorme sonrisa en el rostro.

-ven entremos-

Dentro de la casa, Rachel le pidió a la rubia que la esperara. Mientras ella subía por algo a su habitación.

Quinn desde la puerta, observaba con una mirada triste la casa de Rachel. Desde el momento que cualquiera entraba en la casa de los Berry. Podía sentir la calidez de un verdadero hogar. Algo que Quinn, deseaba, pero que estaba segura que jamás podría tener.

Se acerco hasta una pequeña mesa. Observo con adoración una foto de Rachel. Parecía tener unos 5 años, llevaba un tutu rosa. Sonriente levantaba un pequeño trofeo.

-Ese día gane mi segundo concurso de ballet. Me sentía muy nerviosa, porque era la primera vez que vería a Shelby-

Quinn se volteo un poco asustada. Pero se tranquilizo al ver a su Little star. Frunció el ceño al ver la mirada triste de la morena. Hablar de Shelby Corcoran la mujer que le dio la vida, solo para venderla y así iniciar un fututo lejos de ella. Ponía muy triste a su Little star.

-te veías muy linda- Rachel volteo sonrojada, mirándola -tu siempre has sido muy linda. Eres una hermosa persona, no puedo dejar de pensar que tú Rachel. Eres lo mejor que me ah pasado. Tú eres la estrella que apareció en mi vida; iluminando la oscuridad que me rodea- Quinn beso los labios de la morena con ternura.

-te quiero Quinn. Y estoy muy agradecida que me hayas dejado entrar en tu vida. Que me dejaras descubrir tu roto corazón. Y sobretodo que me dejaras entrar en él Quinny- dejo un beso en el cuello de la chica. -tú eres mi primer y único amor. Tú eres mi todo- susurro refugiándose en el pecho de Quinn.

El claxon del auto de Quinn sonó. Las chicas se separaron sonriéndose.

-debo irme. Sino Blaine pondrá de malhumor a tus vecinos con ese ruido- la morena asintió divertida.

-espera antes de que te vayas. Quiero darte algo-

Del bolsillo de su vestido, saco una cadenita de oro. Que tenía un dije en forma de estrella.

-Mis padres me la regalaron, cuando era una bebe. Ellos sabían que me convertiría en una estrella. Puede que aun, no lo sea pero ellos confían en mi- suspiro al sentir la mano de Quinn, en su mejilla -así como tú confías en mi. Quiero dártela a ti. Quinn te doy mi estrella, con ella te doy mi confianza y sabrás que creo y confió en ti-

-te quiero- musito Quinn besando su frente -gracias por darme, algo tan importante para ti. Me haces muy feliz rach. Por ti conozco lo que es la felicidad.-

La morena le entrego la cadenita a Quinn. -creo que no te quedare es muy pequeña.- hizo un puchero y Quinn sonrió aun mas. La rubia se coloca la cadena como una pulsera.

Levantando su muñeca se la mostro a la morena -adiós Little star- capturo los labios de la morena. Regalándole un intenso beso -te quiero-

Rachel levanto su mano como despedida. Por la ventana, miro como Quinn y Blaine partían. –adiós mi amor-

Un nuevo día amanecía en lima. Kurt se levantaba con mucho entusiasmo. Su móvil vibro anunciándole un nuevo mensaje. Rápidamente tomo el aparato. Tenía cuatro msj, se acomodo un poco en su cama para leer los textos.

"Lady Hummel, más te vale que te despiertes y muevas tu trasero, porque hoy pasare por ti. ¬ ¬ De: Santana"

Revoleo los ojos con fastidio. Santana a veces podía ser muy intensa, pero aun así quería a su amiga.

"Buenos días mi Kurtie. Como quisiera despertarte con un beso, sobre tus ricos labios Ten mucha suerte en clases Te Amo ;) De: Mi amor"

Un sonrojo y una sonrisa aparecieron en su rostro al leer el msj de su novio.

"buenos días Kurt. Acuérdate que San pasara por nosotros. No te vayas a tardar, no quiero lidiar con el malhumor del demonio tan temprano. Te veo más tarde te quiero. :3 De: Quinn"

Sonrió al pensar en Quinn y como siempre lo protegía y cuidaba. Habían sido amigos desde los 5 años, prácticamente crecieron juntos. Se vieron por primera vez en la iglesia desde ese momento se volvieron

inseparables.

Se separaron un poco después de la muerte de su madre, porque él perdió las ganas de ir a la iglesia desde el fallecimiento de su madre. Pero se reencontraron en la primaria, además son las únicas personas aparte de sus respectivas familias que saben el secreto de su condición sexual.

Kurt se sintió muy identificado con la rubia. Junto a ella se sentía normal, su padre muchas veces le repetía que él era un regalo maravilloso que habían recibido. No importando su condición lo amaban sobre todas las cosas.

Pero él, a veces necesitaba la compañía de alguien que lo entendiera y Quinn era perfecta en eso.

"acabo de levantarme con una tremenda erección y todo porque apareciste en mi sueño buenos días precioso me iré a masturbar pensando en ti De: Blaine "

Toda la cara de Kurt se volvió roja, sintió un calor recorrerle el cuerpo entero. -¡idiota!- grito dando un salto fuera de su cama. Corriendo se fue a tomar una ducha y al parecer seria fría.


-hasta que al fin apareces. Llevamos esperándote 10min !10¡- recalco frunciendo el ceño

-ya estoy aquí no. No exageres Santana, además aun es temprano-

-si San no te pongas bravo con mi pequeño unicornio. Y no fueron 10min, fueron como tres-

-¡Brittany!- la latina frunció el ceño mirando a la rubia. -y tú no digas nada- señalo a Kurt quien sonrió -súbete y vámonos-

El castaño abrió la puerta trasera, ya dentro. Quinn tenía una sonrisa tonta, mientras miraba fijamente la pantalla de su móvil.

Lo sabía, su amiga se estaba viendo con alguien. Desde hace meses, estaba más distraída y feliz. Se alegro por ella, pero a la vez, se sentía un poco decepcionado. Se supone que eran mejores amigos ¿por qué? no confiaba en él. Pero esperaría a que su amiga viniera a él a contarle.

-buenos días Quinn-

Quinn se asusto un poco. Tan pendiente iba de su conversación, con su Little star que no se dio cuenta, que Kurt estaba junto a ella y el auto se movía.

-bue...buenos días- un poco nerviosa beso la mejilla del castaño.

-vaya estabas un poco ida- Kurt hablo con un poco de humor.

-eh...eh..si- se aclaro un poco la garganta -le decía a Blaine que, tuviera cuidado con mi auto. Ya sabes como él, choco el suyo. Y llevare el mío a la escuela-

El castaño asintió, pero sabía muy bien que Quinn mentía. Una carcajada de Santana se escucho en todo el auto. Desde el asiento del piloto, Santana alzaba una ceja con una sonrisa maliciosa en el rostro.

-ni tú te crees eso- con malicia hablo la latina -a nadie se le forma esa estúpida sonrisa que tenias, por mandarles mensajes a un hermano- Quinn frunció el ceño

-deja de fastidiar. Y me importa poco si me crees ó no-

La latina se encogió de hombros. Quinn guardo su móvil y desvió su mirada hacia la ventana.


En el Mckinley, Blaine en su casillero, sacaba los libros que usaría en sus primeras clases. Dio un brinco asustado, al escuchar un golpe. Alguien le había dado una fuerte patada a uno de los casilleros cercanos.

-¡mierda Sam! ¿Qué te pasa?- fulmino al rubio con la mirada.

Sam sonrió de medio lado -a ti que te paso ayer. Dime por qué no fuiste a verme- el morocho revoleo los ojos.

-lo olvide. Si quieres nos vemos en la hora del almuerzo- Sam asintió -entonces nos vemos-

-no me vayas a dejar plantado. Te esperare bajo las gradas del campo de futbol-

-lo sé- Blaine se despidió. Dejo a Sam con una sonrisa pervertida en el rostro.


Rachel mantenía una interesante conversación con Mercedes y Tina sobre el último show de american idol.

Murmullos y risas se escuchaban de todos los alumnos que en el pasillo estaban.

De pronto todo quedo en silencio, los chicos que jugaban en el pasillo le habrían el paso a las cherrios.

Brittany, Santana, Quinn y Kurt. Caminaban con la cabeza en alto, ellos eran la perfección hecha realidad. Sus frías y arrogantes miradas enfocadas al frente estaban. Nadie era digno de recibir una simple mirada de las cherrios. Eso era lo que todos pensaban.

Los ojos avellana se desviaron, hacia un lado. Encontrándose con unos marrones. Rachel le lanzo un guiño a Quinn. Una sonrisa coqueta fue lo que recibió como respuesta.

-¿creen que los rumores sean ciertos?- Tina saco de su embelesamiento a la morena.

-yo creo que sí. A veces son muy obvias- contesto mercedes mirando a las cherrios caminar.

Rachel palideció. Acaso las personas comenzaban a hablar sobre ella y Quinn.

-¿de qué rumores hablan?- con nerviosismo, la castaña pregunto.

-acaso no lo sabes- revoleo los ojos ante la tonta pregunta de la asiática.

-no, por eso les pregunto-

Mercedes y Tina se miraron cómplices.

-dicen que algunas cherrios les gusta jugar para el otro equipo- Rachel frunció el ceño -ya sabes que les gustan las chicas- termino soltando la asiática.

-según Jacob una rubia y una morena se dan sus escapadas. Para ya sabes-

Rachel mordió su labio inferior con nerviosismo. No podían haberlas descubierto era imposible. Puede ser que tener sexo en el estacionamiento, no fuera una buena idea. Los vidrios del auto eran polarizados, además no había nadie. Era imposible.

-yo pienso que la rubia es Quinn- Tina susurro muy bajo como si temiera que la rubia la escuchara.

La morena se sintió mareada. Busco apoyo en su casillero. Escuchar el nombre de Quinn y como la asociaban a los rumores era mucha para ella.

-¿Rachel, te sientes bien?-

-eh...si, solo me mareé un poco. Pero estoy bien. Gracias por preocuparte Mercedes-

-estás segura. Si quieres te llevamos a la enfermería- intervino tina con preocupación.

-si chicas, estoy bien no sean pesadas. Mejor díganme por que piensan que sea Quinn-

-por lo obvio rach. Jamás la hemos visto cerca de un chico. Únicamente de Blaine y Kurt. Y a veces mira demás a las chicas-

La morena apretó los puños enojada. -esas son razones tontas. Ninguna de nosotras tres ah tenido novio. No hay que juzgar a las personas sin conocerlas bien. Ni tampoco creer en estúpidos rumores. Y si fueran verdad no debe de importarnos si a la mitad o todas las cherrios les gustan las chicas. Que paso con lo de ser tolerables con las personas gay-

-tranquila diva no te enojes. Pero tienes un buen punto eso no te lo discutiré-

-me alegra que recapacitaras Mercedes. Y tú Tina, espero que –

-yo aun creo que a Quinn, le gustan las chicas- interrumpió a Rachel -y créeme que lo sé yo misma lo eh visto y tú estás involucrada- señalo a la morena

El corazón de la morena se detuvo. Acaso Tina las había descubierto.

-dd..de..que..hablas- con la respiración, entrecortada hablo.

"necesito hablar contigo es importante. Te espero en el auditórium a la hora del almuerzo. Te quiero De: Little star"


La hora del almuerzo había llegado. Quinn salió corriendo sin darles explicaciones a Brittany, con quien compartía esta última clase.

Un sentimiento de angustia se le instalo en el pecho. El msj que recibió de Rachel, la tenía muy preocupada.

Llego hasta el lugar. Con la mirada busco por todas las butacas tratando ver a la morena. La encontró, Rachel estaba en la fila del final. Subió las escaleras del lugar corriendo.

-Rachel- llamo a la morena, quien no se había dado cuenta de su presencia.

Rachel sintió una mano posarse sobre la suya. Rápidamente reconoció la pálida mano que dejaba caricias en sus nudillos.

-Quinny ah pasado algo- susurro con la vista clavada en sus manos.


Kurt y Santana esperaban a sus amigas rubias frente a la puerta de la cafetería, para ir a almorzar.

Brittany llego hasta donde los chicos dando saltitos. Santana no perdía detalle, de cada uno de los movimientos de la rubia. Kurt alzando una ceja observaba la sonrisita de la latina.

-hola- saludo muy feliz la rubia.

-hola britt- Santana entrelazo su meñique con el de Brittany.

-hola britt- la saludo el castaño -¿dónde está Quinn?- pregunto mirando por la dirección donde apareció la rubia.

-no lo sé. Cuando termino la clase de matemáticas salió corriendo. Creo que no le gustan los números-

Kurt y Santana fruncieron el ceño.

-iré a buscarla- hablaron al mismo tiempo.

Ambos se miraron con las manos en las caderas, mientras alzaban una ceja.

-Santana yo, iré a buscarla- la latina le sostuvo la mirada.

-no lady Hummel. Iré yo-

-¿y por qué no vamos los tres?-

Los chicos miraron a Brittany. Esa era una gran idea.


Blaine muy despacio se acerco hasta el rubio quien permanecía de espaldas.

-me esperabas Sam- susurro en la oreja del rubio.

-con ansias-

El rubio se volteo, aprisionando con sus labios los del morocho. Las manos de Sam, apretaban el bien formado trasero de Blaine.

-vamos no hay que perder el tiempo- un muy ansiosa Sam Lamia, mordía el cuello de Blaine.

El morocho acariciaba el miembro ya duro sobre los pantalones del rubio.

-espera...espera- Blaine detuvo las manos de Sam Que ansiosas buscaban bajar sus pantalones. -¿hoy al fin podre cogerte?- Blaine le sonrió de lado.

Sam frunció el seño muy enojado -¡yo no soy gay! Exclamo con rabia.

El morocho comenzó a reír -oh lo siento lo olvide- dijo con total sarcasmo -olvide que solo te gusta cogerme el culo- Sam apretó los puños con rabia.

-cállate- volvió a arremeter contra los labios de Blaine.

Las lenguas se juntaron. Sam desabrocho los pantalones de Blaine sin romper el beso.

El morocho mordió el labio inferior de Sam con fuerza. Al sentir como la mano del rubio estimulaba su miembro.

-mmm..asi..Sam..- la mano se movía cada vez más por todo su miembro erecto.

-después de esto tu culo será mío- Sam se puso de rodillas. De un solo bocado metió todo el miembro de Blaine en su boca.

-oh Dios- gimió Blaine cerrando los ojos al sentir las succiones que hacia Sam Abrió los ojos, sintiendo un enorme placer. Pero algo paso un invitado presenciaba todo.

Sonrió al descubrir a Kurt observando todo con la boca abierta. Sus ojos avellana chocaron con los azules del chico que lo miraban ardientes.


-son solo rumores rach- Quinn acariciaba la mejilla de la morena -yo, ya los había escuchado. Little star no te preocupes todo está bien- beso la frente de la morena.

-sí, sabias por qué no me dijiste nada. -

-sabia que te preocuparías por eso no quise decirte. Rach los rumores vienen y van. Si los demás ven que les tomas importancia entonces, pensaran que son ciertos. Por eso solo los ignoro-

Rachel asintió de acuerdo. Se mordio el labio al recordar las palabras de tina.

-aun hay algo mas- Quinn le pidió que continuara -Tina cree que te gusto- susurro desviando su mirada de la avellana.

Quinn alzo las cejas con sorpresa -y..y..porque- se aclaro la garganta -por qué piensa eso- pregunto con la vista clavada en las manos de la morena.

-me dijo que tú- la morena comenzó a jugar con los dedos pálidos -que tú me observas mucho. Y pones una sonrisa cada vez que me escuchas cantar. - Rachel sonrió muy feliz. -también me dijo que tus ojos fríos, cambian al verme a mí, se vuelven mas cálidos. Y que cada vez que camino o bailo tus ojos recorren mis piernas y trasero- termino musitando la morena.

Quinn suspiro evitando la mirada de la morena.

-pero no te preocupes, le dije que estaba viendo cosas que no eran y la convencí de dejar esas ideas absurdas- trato de tranquilizar a Quinn con esas palabras, tal vez no era cierto que había convencido a Tina de lo contrario pero no quería preocupar a la rubia.

Las chicas se sumieron en un enorme silencio. Ninguna de las dos hablaba ó se miraban.

Se podían escuchar los latidos de ambas ir a mil. Quinn pensaba en lo obvia que era, y que tenía que empezar a ser más cuidadosa. No podía dejar que se enteraran, no podía. Su padre haría algo para arrebatarle la felicidad que la morena le daba. Estaba segura de eso.

Rachel en cambio, pensaba en cómo alguien totalmente ajeno a ellas. Podía notar todo lo que ella provocaba en Quinn. Ella sabía de sobra la adoración y amor que tenia Quinn por ella, pero que alguien, más lo notara era como confirmar todo y pensar que no era un sueño.

Sintió como Quinn entrelazaba sus dedos con los suyos. Levanto la mirada y su corazón comenzó a latir sin control alguno. Frente a ella estaba Quinn dándole una hermosa sonrisa. Los ojos avellana tenían un brillo especial y todo era por ella.

-creo que tengo que dejar de ser tan obvia- musito lanzando una mirada fugas, a los carnosos labios de la morena.

-eso creo Quinny- rodeo con sus manos el cuello de la rubia.

Sus miradas se conectaron. Quinn lamio su labio inferior. Rachel suspiro y con fuerza atrajo a la rubia hasta sus labios.

El beso, era muy pasional. Las manos de Quinn se aferraron a la cintura de la morena, quien aun se aferraba al cuello delicado de la chica.

Quinn fue bajando la intensidad. Con pequeños besos dejados en los labios de la morena.

-tenemos que irnos Little star-

Rachel asintió dejando un último beso en los labios de la rubia. -hay que irnos- musito abrazando a Quinn -solo déjame estar así un poco mas-

Quinn asintió envolviendo con amor a su Little star.-me quedaría así. Toda la vida-


En la hora del club glee. Los chicos estaban reunidos en sus grupos.

Kurt se sentía incomodo, acalorado y muy nervioso. Sumamente nervioso, sabía que Blaine mantenía relaciones con chicos. Pero verlo eso era otra cosa.

Y lo que le impacto más. Sam Evans el capitán del equipo de futbol de la escuela, el sueño de todas las chicas. Es gay sí que lo dejo shockeado.

-¡Kurt!- tina le grito al chico

-¿que...que pasa?-

Mercedes y tina lo miraban con confusión.

-Mercedes te preguntaba, si podíamos ensayar en tu casa-

Blaine miraba con intensidad a los ojos azules del chico. Kurt fue atrapado por completo por los ojos avellana.

Otra vez esos ojos. Y lo recordó la felina mirada avellana de Blaine que le dio, mientras estaba con Sam El calor que sentía hace poco, creció las imágenes iban y venían pero ya no era Sam el que estaba dándole placer. Era él y solo él.

-claro que si chicos, hablamos después tenn…tengo que salir- musito sosteniéndole aun la mirada al morocho.

Kurt se levanto, fue directo a Finn. Le pidió permiso para salir al baño y este se le dio. El chico abandono el salón. Quinn y Santana con el ceño fruncido miraron como el castaño se iba.


-lo tengo ustedes salen en traje de baño. Y yo muestro mis increíbles abdominales-

Revoleo los ojos con fastidio. No sabía cuántas ideas malas había dado el chico judío.

-Puck, porque mejor no te vas a buscar alguna chica estúpida que quiera acostarse contigo. Así britt, rach...Berry- se corrigió a último momento -nos encargamos de la tarea-

-no puedes pedirme que me vaya. Yo soy parte del equipo tanto como tú- el chico un poco enojado, le contesto a la rubia.

-chicos basta- Rachel interrumpió una nueva pelea entre los dos -tenemos que trabajar como un equipo. Dejemos de pelear-

Una gran tensión se sentía en el grupo, Puck seguía diciendo estupideces. Brittany muy concentrada anota cosas en su cuaderno sin darle importancia al grupo. Quinn cada tres segundos quería matar al chico, por las miradas e insinuaciones que le hacía a Rachel. Y la morena, ella parecía una réferi en una lucha libre parando los ataques de su Quinny y Puck.

-Tengo una idea- hablo la rubia más alta. Bajo la atenta mirada de su grupo. -escúchenme bien todos- Brittany se paro en su silla. Llamando la atención de todos incluso la de Finn. -muy pronto será halloween. Y quiero decirles a todos que están invitados a la fiesta que daré junto a Lord tubbigton en mi casa. Todos tienen que llegar disfrazados y Artie ya no puedes ir con tu traje de paralitico ya está muy gastado- señalo al chico.

Artie frunció el ceño. Todos los chicos festejaron y comenzaron a hablar sobre qué tipo de disfraz usarían. Olvidándose por completo de su interpretación de la semana. Blaine aprovecho el despiste de todos para abandonar el salón.

Finn suspiro con cansancio. Porque sus chicos no podían concentrase para las nacionales. El pobre hombre se retiro a su oficina.

Quinn le hizo una seña a Santana quien ya estaba, hablando animadamente con Brittany. La latina asintió a la seña, le susurro algo a la rubia alta quien asintió.

Quinn llamo la atención de Rachel. Le susurro un "ya vuelvo" y salió del salón seguida de la latina.

Kurt mojo su cara de nuevo. Sintiendo el agua fría golpearlo. Su respiración estaba agitada, por más que intentaba sacar de su mente las imágenes de Blaine no podía.

-estas bien- una persona entro al baño.

-si solo necesitaba refrescarme un poco- contesto tomando una de las toallas de papel.

-oh si pude notarte un poco acalorado.-

Kurt le lanzo una mirada furiosa. Ignoro al chico y se dirigió a la puerta.

-déjame pasar Blaine-

El morocho sonrió. Había llegado el momento de jugar.-¿qué te pasa? Te pongo nervioso- tomo por las caderas al castaño.

Kurt suspiro al sentir las fuertes manos de Blaine tomarlo posesivamente.

-suuel..sueltame- susurro perdiéndose en los ojos avellana del morocho.

-quieres que lo haga. Estas seguro- ronroneo Blaine sobre el cuello del castaño. -solo admítelo Kurt- beso el cuello expuesto -dime qué quieres hacer lo que Sam me hizo. Lo vi, pude verlo- entre palabras dejaba un camino de besos hasta llegar a la oreja del castaño.

-mmm..ah..- gimió Kurt al sentir los labios de Blaine besar el lóbulo de su oreja.

-tú me deseaste. Tus ojos me hablaron y me suplicaban que te tomara-

Kurt sintió la humedad invadirlo. Blaine lo estaba llevando a un nivel muy grande de excitación. El castaño quería arrancarle la ropa a Blaine y hacerlo gozar quería demostrarle que él es mejor.

Miro con deseo a Blaine quien sonreía de lado, comiéndoselo con la mirada.

-¡Lady Hummel!- unos golpes se escuchaban en la puerta.


Feliz Navidad!

Gracias por leer...