Crepúsculo no me pertenece, sólo esta trama.
Capítulo 2 "El triunfo de Emmett"
Acababa de terminar el control, detestaba los controles, una incómoda interferencia entre las verdaderas pruebas.
—¡Bella! —me llamó una voz conocida.
Me di vuelta y me encontré con Ángela, mi única amiga en la Universidad, era delgada, unos centímetros más alta y llevaba gafas. La saludé con una sonrisa.
—¿No te irás conmigo? —preguntó algo agitada por la carrera.
Me encogí de hombros.
—Pensé que irías con Ben. —su novio, estudiaba periodismo.
—No —negó con la cabeza—, tiene una presentación importante y debe prepararse.
—Ah, pues vamos.
Aún no tenía auto, no había encontrado uno que me identificara, no me gustaban mucho las cosas modernas, nada de gps, ni algo que fuera mucho más alto que yo. Siempre que intentaba comprar uno terminaba mareada y con la sensación de unas cuantas horas perdidas, así que usaba las piernas, vivíamos a media hora de mi facultad en auto, utilizando el transporte público eran cuarenta o cincuenta minutos dependiendo del tráfico, lo que casi siempre era una bendición porque podía usar ese tiempo para estudiar. Unas cuantas veces había "cometido la locura", según mi padre y hermano, de caminar a casa, a pie me toma dos horas, aproximadamente, llegar, era algo terapéutico que hacía de vez en cuando.
Ya en el bus, Ángela se bajó en un rato y seguí sola, cómodamente sentada al final, ya sin la compañía de mi amiga pude poderme los audífonos y escuchar música tranquila. La música es genial, pero aún más cuando la escuchas al estar camino a cualquier lugar sobre un vehículo, en este caso, un bus. Planifiqué lo que haría al llegar a casa, pensé en Emmett y su encuentro de esta noche, incluí "celebración" a la lista de cosas que haría.
Tenía puesta mi camiseta negra con el estampado que decía "Team Emmett", Charlie, Rosalie, Alice y Jasper también. En unos minutos se llevaría a cabo el encuentro entre mi hermano y un tal Garrett, a quien no pude investigar debido a mi ocupada agenda de universitaria, pero antes, en la escuela, lo hacía todo el tiempo. Me hacía sentir útil darle a mi hermano "tips" sobre sus contrincantes, pero ya no podía, sin embargo, para eso tenía a su equipo. Se veía ansioso, como siempre, escuché como Charlie le daba consejos sobre su oponente y sus jabs* de los cuales debía cuidarse.
Luego Rosalie y Emmett se besaron como si estuvieran siendo separados por guerras y tragedia, como una pareja romántica de las películas en blanco y negro, ella le susurró algo al oído, podía intuir sobre qué era pues mi hermano sonrió e inevitablemente se puso algo colorado, bajé la mirada avergonzada y también con rojo en las mejillas.
Tuvimos que salir y Rosalie y yo fuimos a nuestros asientos, resguardados por Alice y Jasper.
—Hablé con Charlie y me autorizó a modificar las camisetas de Emmett —comenzó Alice tirando el cuello de su camiseta—, están bien para un grupo de fanáticos, pero nosotros no somos cualquiera ¿Me entienden? Deben representar nuestra personalidad, Rosalie ¿No te gustaría que la tuya fuera más corta y tuviera el cuello más amplio? —miré a Rose quien ya había anudado la camiseta para que le quedara más ajustada y corta— y tú, Bella ¿No te gustaría que... em...? —reí, yo era simple, no necesitaba un cambio— Ya se me ocurrirá algo.
Los cuatro reímos.
—¿Qué te dice tu instinto, Al? —pregunté— ¿Emmett gana?
Mi amiga era extraña, mágica, lo que predecía se cumplía, no era como si estuviera todo el rato diciendo lo que pasaría, pero en cosas concretas solía tener la razón. No me interesaban muchas cosas aparte de los resultados de los encuentros de mi hermano, así que ya era costumbre hacerle aquella pregunta.
—Oh, por supuesto. —contestó tranquila.
Satisfecha con lo que había oído recosté mi espalda en la silla y le eché un vistazo a mi alrededor, mucha gente. Me vino la sensación de ansiedad y un nudo en el estomago, boté aire.
Presentaron a Emmett y la gente gritó, luego a Garrett, también lo hicieron. Se veía mayor que mi hermano, era rubio, de piel lechosa y con la típica musculatura de un boxeador. No se demoró en sonar la campana, mordí mis labios. Garrett comenzó, lanzó un Jab que mi hermano apenas pudo esquivar, era rápido, sin embargo Emmett lanzó un Uppercut* que cumplió su objetivo e hizo tambalear a su oponente y retroceder, sin embargo se repuso de una forma muy rápida y volvió a lanzar un Jab, esta vez si conectó, justo en el rostro. Sentí mi expresión contraerse ante la escena, no podía acostumbrarme a ello, no podía acostumbrarme a ver a mi hermano ser golpeado.
El entrenamiento de mi padre era exhaustivo, muchas veces vi a mi hermano en el suelo sin poder moverse, sin poder respirar, luego no podía siquiera abrir la boca o simplemente ducharse debido al dolor, por eso tenía una resistencia poco común, por eso seis rounds para él eran un juego de niños, en el sexto Garrett ya no podía levantar bien los pies, y cayó con un golpe que pudo haber sido más fuerte, pero mi hermano no era cruel.
Emmett ganó y una ola de gritos inundo el ambiente, sentí el abrazo de Rosalie y se lo respondí. Sin esperar que los ánimos se calmaran, nos dispusimos a bajar para estar con el ganador. Apenas lo vi, tomando agua y con una toalla cubriendo su cabeza, instantáneamente una sonrisa se dibujo en mi rostro y lo abrace. El sudor no importaba, estaba acostumbrada. Me siguió Rosalie quien lo besó sentándose en sus piernas.
—Te dije que el azul es tu color —comentó Alice, quien era la que diseñaba los atuendos—, en realidad, parece el color de los Swan.
Estábamos en una conversación sin mucho sentido, como siempre, cuando Charlie entró y dijo que unos tipos de la televisión querían entrevistar a mi hermano. Me entró el pánico, televisión, la detestaba, en toda mi adolescencia la había evadido, después de tener una serie de películas grabadas de mi siendo entrevistada a los seis años con mi padre en brazos luego de una de sus victorias, hablando con varias piezas dentales menos y diciendo puras incoherencias, oh, no, gracias. Nadie me siguió, ni Alice ni Jasper, menos Rosalie, así que estuve sola en el baño, fue una tortura de no más de diez minutos, pero una tortura al fin y al cabo.
—Oh, Emmett, ¿Qué comiste antes de pelear? —me quejé arrugando la nariz, saliendo al fin de la Doncella de Hierro* de los baños.
—Una parada en Taco Bell siempre ayuda a la victoria, Bella. —respondió como si nada y sonriendo con Rosalie entre sus brazos.
Mis amigos rieron y yo fruncí el ceño, pero con una inevitable sonrisa.
—Okey, chicos, ¿Quien quiere celebrar con tacos caseros esta nueva victoria? —dijo Charlie mirándome directamente a mi, puse los ojos en blanco.
—Sólo comeré papas fritas. —aseguré.
—¿¡Enserio!?
—Sí.
—¿Qué es enserio? —pregunté recién entrando a casa, con un libro que no cabía en mi mochila entre las manos.
Charlie se giró y contestó:
—Un amigo pasará una temporada con nosotros.
Dejé la mochila sobre uno de los sillones y me senté.
—¿Cual de todos?
—Carlisle Cullen y su hijo Edward. —contestó.
Mi mente lo reconoció. Carlisle se había enfrentado a papá tres veces en el torneo mundial, la tercera fue la vencida para él, con veinticinco años papá tuvo que dejar su cinturón, por Carlisle Cullen. De todos modos, se habían hecho grandes amigos y me habían contado que por esos años hasta entrenaron juntos por un tiempo en Alaska.
—Vienen por el torneo de peso ligero*, su hijo participará. —agregó.
Nunca había conocido personalmente a Carlisle y su familia, sólo sabía por él por historias, al no vivir con Charlie en la infancia no tuve la oportunidad de conocerlo, como Emmett.
—A Edward lo llaman "El puma del ring". —comentó Emmett con una sonrisa.
—Sí, al parecer a ese muchacho le espera un futuro igual de brillante que el que tuvo su padre, aunque, claro, más joven, Carlisle primero estudio dos años en la Universidad para darse cuenta que el Boxeo era lo que en realidad le apasionaba.
—Peso ligero... entonces está en la misma categoría de Jasper. —dije asombrada. Serían contrincantes en el torneo.
—Hasta el momento, Jasper es de complexión más ancha que Edward y crece rápido —me atajó Charlie—. Edward siempre fue un niño muy delgado, la verdad me sorprende que haya podido dedicarse a esto al fin y al cabo.
Asentí, no sabía nada de ese tal Edward así que confiaba en las palabras de mi padre. Me disculpe y fui a mi habitación a estudiar. Pensé en el torneo que sería en un mes, en Alice y lo emocionada que estaba por la participación de su novio en el, en Edward siendo contrincante de Jasper, tenía sin duda la ventaja genética, su padre era uno de los mejores boxeadores, como Emmett, había sido entrenado desde pequeño, sabía cosas que un muchacho cualquiera que practicaba el deporte no, mientras Jasper era un chico solo en el mundo cuya familia le dio la espalda por el camino que había escogido. Suspiré ¿Acaso la vida se estaba complicando y yo estaba notando como lo hacía, poco a poco?
Jab: es un puñetazo veloz y directo. Con un gran alcance.
Uppercut: Puñetazo vertical y ascendente, puede conectar en el mentón o torso del contrincante.
Doncella de hierro: Aludiendo al instrumento de tortura con forma de humano que tenía dentro clavos que se enterraban en la piel una vez dentro.
Peso ligero: Boxeadores que pesan entre 57 y 61 kilos en el boxeo profesional.
