Hola, gracias a todos por sus hermosos reviews, me siento halagad
BELLEFARD98: WOW, el primer review de toda mi vida es tuyo, y es maravilloso, gracias por tus dulces palabras. Enverdad te dio esa imprecion? creo que la vieja se ve malvada de un principio... si,voy a hacer sufrir a miguelito ni modo. gracias por tus palabras.
TAKIMARA: por favor, no llores, siento mucho lo de Mikey, pero me da tristeza que digas que vas a llorar todo el año. Ya voy actualizar y preparate que ese niño va sufrir mucho. Auch, tus katanazos duelen, pero lo bueno que son los especiales. (leonatello se cuadra: A la orden mi capitan takimara,leonatello actualiza pronto=
IUKAREY: iukarey, teacher, creo que debes ordenas tus prioridades, parece que te duele mas que te aigan ganado a Splinter que lo que sufre miguelin. Luego me cuentas de ke hablan luna y tu en el face?
JOMAGAHER: señor, parece que me topo con todo un caballero, gracias por la bienvenida. Si, estas en lo correcto con Merle, tiene ciertos poderes, pero eso no es nada. Espero realmente que esta historia siga siendo de tuagrado. Gracias por la bienvenida. Y dejame decirte que no te quedas atras porque tu fic elsecreto de la mariposa esta que cada vez me atrapa mas.
MIKEMASTERS, : gracias por tus palabras, pero es que en serio, he visto que maltratas un poquiton a Mike, y bueno, digamos que estoy siguiendo tu ejemplo. Pero aqui dara mas ternura porque creo que el Mikey de la serie nueva se ve como un niñito tierno y dulce, y duele mas que los maltraten. Me alegra que a una de mis grandes favoritas le agrade lo que estoy escribiendo. Si, luego entre las dos descuartizamos a Merle por canija.
LUNASAD: No llores, nena, las cosas van a mejorar para miguelon ya lo veras. voy a continuarla y espero que te siga gustando.
EN EL CAPITULO PASADO SE ME OLVIDO PONER LA RENUNCIA, PERDON, ERROR DE NOVATA, ESPERO QUE NICK NO CREA QUE LE QUIERO ROBAR LA SERIE
Las tortugas Ninja y todos sus personajes son propiedad de Peter Eastman y Kevin Laird (creo) y de la cadena Nickelodeon, esta historia solo la escribo con el fin de divertir y divertirme, sin fines de lucro.
Sin mas que comienze el show:
Miguel Angel despertó aquella mañana con el cuerpo adolorido. Deseaba que todo fuera una pesadilla, pero el dolor en su cuerpo le decía que no era asi. Si fuera una pesadilla hubiera podido ir a buscar refugio en los brazos de su hermano mayor. Pedirle consuelo. Y Leonardo lo hubiera abrazado, y le hubiera susurrado al oído que todo había sido un mal sueño, que al despertar en la mañana todo estaría bien.
Pero no era asi. Ya era de dia y nada estaba bien. El dolor en sus brazos y piernas había menguado un poco, pero aun dolia. Las marcas, anoche rojas, ahora comenzaban a tornarse de color morado. Se levantó y notó las sábanas manchadas con la sangre de sus heridas, y por un momento, tuvo la esperanza de que, si no veian las marcas en su cuerpo, al menos verían las de su ropa de cama. Pero… y si pasaba lo mismo.
Anoche se había visto en el espejo, y el reflejo en el espejo se veía intacto, a pesar de él estarse viendo los golpes en su cuerpo. Y si era igual con la sábana?
Se acercó temeroso con la prenda al espejo. Y si. El espejo reflejaba un Miguel Angel con una sábana intacta, el menor miró aquello con rostro derrotado, su semblante era de miedo y de …
¡Un momento! El niño se dio cuenta de algo. El reflejo le sonreía. ¿Pero como? El sabía que su semblante era otro, antes de incertidumbre, pero ahora de sorpresa, pero el reflejo le sonreía.
Con el corazón en la garganta, se acercó lentamente, el reflejo no se movía, como … ¿Cómo era posible?
Pero de repente, cuando estaba mas cerca del espejo para comprobar si no era una puerta o una pantalla, el Miguel Angel dentro del espejo sacó sus brazos y lo empujó haciéndolo caer de caparazón.
El niño vio y escuchó aterrado como ese reflejo suyo le sacaba la lengua de forma burlona y luego se ponía a reir histérico, inundando su habitación con una macabra carcajada.
Miguel Angel se sujetó la cabeza en un total estado de pánico. Se paró como pudo y salió de su habitación, rogando a todo lo que conocía que la puerta pudiera abrirse, y no como la noche anterior. Afortunadamente logró salir y fue en busca de alguno de sus hermanos o su padre.
Por su parte, Donatello se había levantado temprano. Escuchaba a Leonardo practicar en el dojo, pero el de morado fue a la sala. Ahí había dejado el ipod que le había regalado Merle la noche anterior. Tenia curiosidad por ese aparato, sobre todo luego de lo ocurrido.
Flashback:
-Es extraño que Miguel Angel se comporte así, ¿No creen? – comenzó a decir Leonardo.
-Si, el cabeza-hueca era el mas emocionado con el asunto de "la mamá" – Rafael hizo un ademán de comillas con sus manos.
-No es propio de él. Algo esta pasando – dijo Donatello analizando lo ocurrido.
-Niños, no se han puesto sus audífonos, pónganselos, si? Me harían muy feliz – dijo Merle con tono meloso.
-Sensei nos tiene prohibido escuchar música en la mesa – dijo Donatello mirando a su maestro, en espera de una confirmación.
-No hay problema, verdad, mi cielo? – Merle acarició la mejilla del roedor.
-No, hagan lo que Merle les dice – dijo Splinter totalmente distante.
Leonardo y Rafael lo hicieron, y Donatello no pudo describir sus rostros de otra forma mas que "de idiotas", algo no andaba bien.
-Donito… amor – dijo la mujer de forma dulce - ¿Porqué no usas el tuyo? –
-No recuerdo donde lo dejé, lo siento – se excusó el genio. Era cierto, cuando Merle se lo dio en la sala, lo había dejado por ahí.
-Oh, esa no es manera de cuidar un obsequio – dijo la mujer con fingida pena – pero no importa, tengo otro, te lo puedo dar.-
-No, gracias, - dijo Donatello poniéndose nervioso, luego se levantó de la mesa – Disculpa, Sensei, ¿Puedo retirarme? No me siento muy bien.-
-Esta bien, hijo mio – dijo Splinter.
-¿Estás enfermo? ¿Quieres que te lleve algo? – dijo solícita Merle.
-No gracias, puedo tomar algo yo mismo del botiquín. – dijo el genio y sin darle tiempo de más, salió de la cocina.
Fin del Flash back.
Esa noche no lo había encontrado, pero estaba seguro de que ese ipod tenía que ver con el comportamiento de sus hermanos y su padre, y con lo sucedido con Mikey. Lo siguió buscando cuando escuchó a Mikey que llegaba corriendo.
-Donie, Donie – el niño venía muy alterado, temblaba y sudaba helado. Además estaba muy pálido. Donatello temía que pudiera desmayarse de un momento a otro.
-Mikey, tranquilo, - Donatello abrazó a su hermano. –dime que pasa.
-En mi cuarto,… el espejo… el espejo se mueve – dijo con voz entrecortada.
-¿Tiembla? – preguntó confundido el chico.
-No… no el … el reflejo… - Mikey sollozaba, sus piernas finalmente no pudieron soportar mas su peso y cayó de rodillas, Donatello se agachó a su altura.
-¿Qué tiene el reflejo?- preguntó el mayor de los dos.
-Se… mueve… se mueve solo… es… es diferente…- Decía el niño con lágrimas en los ojos- luego,… sacó los brazos y me empujó… Donie, tengo mucho miedo-
-Mikey, tranquilo, solo fue una pesadilla – trató de calmarlo el muchacho, pero su hermanito empujó su mano de forma violenta.
-NO FUE UNA PESADILLA, ACABA DE PASAR! – gritó el muchacho.
Donatello se debatía entre creerle a su hermano, pero, como científico, le costaba trabajo. Era imposible que pudiera suceder lo que decía. Por otro lado, recordó la vez en que se enfrentaron al Kraang por primera vez. Habían dejado solo a su hermanito, y él había llegado diciendo que los sujetos eran robots con cerebros extraterrestres en el pecho.
Era ilógico y por ende no le había creido. Aunque luego tuvo que tragarse sus palabras, ya que su hermanito demostró tener razón. ¿Y si esta vez era igual?
-Tranquilizate, Mikey, no pasa nada – Donatello comenzó a acariciar el caparazón del niño – voy contigo a tu habitación para ver que sucede, ¿Si? –
-¿A dónde vas, Donatello? Lo siento, tu padre dijo que no podían ir a la recámara de tu hermano. Y también dijo que no podía salir, a menos que… ¡Oh! – Merle hizo una pose dramática llevándose una mano al pecho - ¿Vienes a disculparte conmigo? –
El niño negó con la cabeza, mientras permanecía escondido tras su hermano.
-Mikey no cenó anoche, y ahora tiene que desayunar, por eso salió. Además, algo en su recámara lo asustó mucho – dijo Donatello tratando de defender a su hermanito.
-¿En su recámara? ¿En donde? – preguntó con fingida preocupación la mujer.
-En el espejo – respondió Donatello para ver la reacción de Merle.
-¿En el espejo? – preguntó Rafael entrando a la estancia seguido de Leo -¿Qué, acaso lo asustó su reflejo? –
-SIIII – Dijo Mikey creyendo que su hermano le creería, pero se dio cuenta muy tarde de que había caído en una cruel broma, cuando sus hermanos se pusieron a reir. Incluso Merle cubrió su boca para reir discretamente. – Es verdad, el reflejo se movía solo.- añadió el menor desesperado.
-Donatello, ¿No creeras que realmente que paso eso, o si? – dijo Merle viendo a Donatello.
-Claro que no, es solo que – respondió el niño genio sin pensar. Pero de inmediato, su hermanito soltó su mano y lo miró aterrado.
-¿No me crees? ¿Crees que estoy mintiendo? – Miguel Angel retrocedió.
-Mikey, espera, no quise decir eso – dijo Donatello tratando de calmar a su hermano.
El menor se llevó las manos a la cabeza, y cayó de rodillas nuevamente, y comenzó a vomitar en el pequeño estanque en la sala.
De repente, Miguel Angel pudo notar que en el agua se formaba un rostro. Un rostro horrible. No tenía globos oculares, solo cuencas vacías, y el rostro se acercó a la superficie y extendió su huesuda mano hacia el chico.
-Aaaaahhh, hay, … hay algo horrible en el agua – dijo Miguel Angel aterrado.
-Si, tu vómito asqueroso – dijo Rafael asqueado.
-¡No, eso no! Un… un monstruo,… un zombie – dijo el niño.
-Es tu reflejo, Miguel Angel. – dijo Leonardo tratando de calmar a su hermano.
Donatello miró fijamente el lugar que señalaba su hermano, pero Mikey lo hizo retroceder. El menor veía la figura acercar su mano al rostro de su hermano.
-cuidado, Donie – dijo el niño en estado de pánico total.
Donatello miró fijamente el lugar donde señalaba su hermano una vez mas. Y de repente, como en cuestión de un microsegundo, ocurrió. Vio una figura salida de una película de terror. Rostro cadavérico, ropa andrajosa, que parecía brotar del estanque y acercar su mano a su rostro.
-¿¡Pero que carajos?! – Donatello estaba asustado –Lo vi, creo… que lo vi –
-¿En serio, bro? – dijo el menor albergando una esperanza.
-¿De verdad, Donatello? – preguntaron al unísono Leo y Rafa.
Merle palideció. Y en el momento que Donatello buscaba concentrarse de nuevo para ver si podía ver de nuevo a ese ser, la mujer encontró el ipod del muchacho, y sin previo aviso, se le acercó y le colocó uno de los audífonos.
-Pero que…- Donatello escuchó la música y sintió que todo su cuerpo se relajaba. Se le olvidaron sus problemas, todo estaba increíble y todo… un momento.
Donatello, haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad, se zafó el audífono.
-Oh, lo siento, es que lo encontré por ti pensé que querrías escuchar algo de música. – se escusó Merle.
Donatello volvió a buscar al monstruo.
-No lo veo – dijo algo alterado.
-No, amor, no viste nada, es solo producto de tu imaginación por lo que Miguelito dijo – dijo Merle golpeando suavemente la nariz del chico de antifaz morado.
-Con todo respeto, señora, usted no puede saber lo que vi y lo que no – dijo Donatello comenzando a sentirse cada vez mas molesto.
-Amor, yo estudié Psicología, - dijo Merle como quien le explica a un niño que dos mas dos son cuatro. – y se que tu hermanito te está sugestionando, el solo esta tratando de llamar su atención…-
-¡NO! Usted miente! – gritó histérico Miguel Angel – como mintió anoche y dijo que no me pegó…-
-Mikey, cálmate – dijo Merle fingiendo que lloraba.
-¡Qué sucede aquí! – dijo Splinter de repente. –Miguel Angel, que haces fuera de tu cuarto? –
-Sensei, - lo defendió Donatello – Miguel Angel no cenó anoche, ¿Tampoco va a desayunar? –
-¿Vas a disculparte con Merle, Miguel Angel? – el niño se aferró a la mano de su hermano genio. Donatello sentía que su hermanito le iba a arrancar los dedos de lo fuerte que apretaba.
-Sensei, por favor – dijo Donatello.
-Miguel Angel – dijo Splinter ignorando la suplica de su tercer hijo. Ante la negativa del menor, Splinter suspiró – bien, vete a tu habitación-
-Sensei, por favor – volvió a suplicar Donatello.
-Desayunarás cuando el resto de la familia termine, igual en la comida, hasta que decidas disculparte con Merle.- sentenció Splinter, pero Miguel Angel no salía de su escondite tras su hermano.
-Sensei – insistió el niño genio.
Merle se acercó a Splinter y acarició su mejilla.
-No te sientas mal, mi cielo – dijo seductoramente – los niños necesitan disciplina, y Miguel Angel te está desobedeciendo abiertamente – la mujer chistó negando con la cabeza.
Splinter se acercó y tomó a Miguel Angel del brazo, Miguel Intentó aferrarse del brazo de su hermano, pero su padre y sensei lo jaló con mayor fuerza haciendo que finalmente se soltara.
-Donie, ayúdamen – suplicó el mas chico.
-Mikey – Donatello se sintió impotente – Sensei, por favor…-
-Basta, Donatello, o también deberé castigarte a ti – ordenó duramente Splinter. Donatello estaba a punto de decirle que lo hiciera, pero castigado se le dificultaría ayudar a su hermano.
Splinter ignoró las súplicas de su hijo menor y lo llevó a su habitación, empujándolo dentro.
-Te quedas ahí hasta que los demás terminen de desayunar. – Sentenció cerrando la puerta.
El niño, una vez dentro, comenzó a llorar.
Donatello apenas probó bocado. Estaba muy preocupado por su hermano, y no dejaba de ver a Merle, que en cuanto sentía que la miraba sonreía. Era claro que la mujer sabía que sospechaba algo, pero al menos no lo manifestaba.
Una vez que terminaron de desayunar, Splinter dijo que practicarían un poco, mientras que Miguel Angel desayunaba. Harian movimientos simples, esperando al menor, cuando Miguel Angel se incorporara, iniciarían calentamiento y luego la rutina que correspondía.
Miguel Angel fue a la cocina por necesidad mas que por hambre. Tenía miedo, sabía que encontraría a Merle ahí.
Pero la mujer lo recibió con una sonrisa.
-Amor mio, lo lamento tanto – dijo abrazandolo, el niño retrocedió – Lo de anoche, no se que me pasó, por favor perdóname, no volverá a suceder, yo le diré a tu padre lo que pasó, por favor, perdóname –
Miguel Angel sonrió. NO muy convencido, pero Merle le pedía perdón.
-Está bien, Merle, te perdono – dijo el niño.
-¿En serio, no albergas nada de rencor en tu corazón hacia mi? – dijo la mujer.- ¿No me odias?
El niño negó, y Merle sonrió pero de inmediato abofeteó de nuevo a Miguel Angel.
-Lo sabía, tu corazón es demasiado bueno, no puede guardar absolutamente nada de rencor ni odio, es perfecto – dijo la mujer, el niño la miró confundido- mas te vale que convenzas a Donatello que no pasa nada, o tu hermano lo pagará muy caro.-
Mikey se estremeció. No quería que le pasara nada malo a su hermano. ¿qué le pasaba a esa mujer? Estaba loca?
Mikey comenzó a comer sus hotcakes con pena, sentía un hueco en el estómago, pero no llevaba ni medio plato cuando Merle se acercó con una taza de chocolate caliente. El niño lo miró confundido, pero sin decir nada, Merle vació el líquido en el regazo del niño.
Miguel Angel gritó de dolor. Merle sonreía como quien obtiene un premio valioso.
-Atrevete a decir que fui yo y tu hermano lo pagará – amenazó sujetando la barbilla del niño.
-¿Qué sucedió? – preguntó Splinter entrando en la cocina seguido de sus otros tres hijos.
-Miguel Angel, estaba molesto, le ofrecí una taza de chocolate y como está enojado conmigo la empujó, pero se volteó y lo quemó… ¡¿Cielo, estás bien?! ¿Qué hago para ayudarte? – Merle se acercó con un trapo húmedo, Miguel Angel, con sus muslos enrojecidos, miraba a la mujer y luego a su familia.
-Miguel Angel, debes tener cuidado, - le dijo Splinter – Donatello, lleva a tu hermano a la enfermería. –
-Miguel Angel, ¿Así sucedió? ¿Cómo dijo Merle? – preguntó Donatello confundido, su hermano no era asi.
-¿qué tratas de decir? ¿Qué yo lo hice, Donie? – Merle fingía que iba a llorar.
-Mikey? – preguntó Donatello a su hermano.
-fue… fue como Merle dijo – dijo el niño con pesar.
-Que bueno que ya asumas tus errores, ahora ve con Donatello a que te ponga algo en las quemaduras, Miguel Angel, espero que tengas mas cuidado – dijo Splinter.
Miguel Angel se dirigió con su hermano a la enfermería.
Donatello sentó a su hermano en la camilla, luego fue a sacar una pomada. Mientras se la aplicaba, sintió como algo mojaba sus manos. Levantó la mirada. Su hermanito estaba llorando.
-Mikey, estás bien? – Donatello vio el semblante afligido de su hermano. -¿Sucedió como dijo Merle? –
El niño se sintió terrible, le había mentido a su familia, pero Donatello lo miraba en busca de la verdad. Su rostro reflejaba preocupación. Mikey respondió negando con la cabeza.
-No, ella, ella me lo lanzó encima – dijo el niño comenzando a llorar con pena.
-¿Porqué no lo dijiste en la cocina? – Donatello levantó el rostro de su hermanito para que lo viera a los ojos.
-Porque… porque…- dijo el niño entre sollozos.
-¿Te amenazó? ¿Qué te dijo? – preguntó el genio con preocupación.
-No me iban a creer… -soltó el niño hecho un mar de lágrimas – además… -
-¿Además que…?- preguntó ansioso el genio, su hermanito lo abrazó.
-No quiero que te haga daño – Mikey soltó el llanto amargo en brazos de su hermano. Donatello supo que estaban en un problema bastante serio.
to be continued...
Leonatello fuera
Gracias por su tiempo para leer mis disparates y espero sus amables reviews...
