Bueno aqui el primer capi...dejen reviews para saber siles gusta o de plano merezco tomatazos


Cap. 1: Y Pensar lo que me espera

"me voy, y nisiquiera la felicidad que esas palabras debian transmitir llego a mis ojos"

Maka´s POV

Tomé de mi closet mi maleta, la maleta que una vez mi papa habia traído a casa diciendo "Makita, te he traído un regalo que espero que uses, te servirá mucho cuando te vayas a tu nueva escuela", y haciendo una de sus poses de perrito con ojos a punto de desbordar una lagrima me miró, yo en cambio le fulmine con la mirada, no me gustaba que me llamará así y tampoco que se entusiasmara tanto con la idea de que iba a ir a esa escuela que el tanto admiraba, pero debo admitir que desde el primer momento en que me dijeron que viviría ahí fue como una bendición, estaba ansiosa de comenzar las clases sabiendo que me iría de casa, me daba un poco de pesadez dejar a mi padre, pero el habia podido cuidarse solo de todas esas amenazas andando por ahí ¿no?, incluso sin la protección de mi madre.

Saque de mis cajones la poca ropa que tenia y comencé a guardarlas una a una doblándola y acomodándola, no me entusiasmaba la idea de mi nueva misión, y menos aun sabiendo que debía completarla lo mejor posible porque de ello dependía mi título para graduarme por completo como protectora, aquel día en que todo se desató, aquel día en el que me dieron esa horrenda misión, ni yo me lo creía, me pellizque varias veces pero después de mi dolor me di cuenta de que no era un sueño, eso en realidad habia pasado, oh por kami-sama ¿porque a mí?...

Seguí guardando mi ropa, hasta que mis pensamientos invadieron mi cabeza como un tornado y comencé a sentir un dolor en la cabeza, me recosté un poco sobre mi cama para aminorarlo.

Aquel día el hombre de cabello negro azabache y mirada fría me habia dado un pequeño pergamino con las especificaciones de mi misión…

Nombre de persona especial: Soul Evans

Cargo: Guardián de la puerta entre mundos o también conocido como árbol mágico

Peligro potencial: Brujas, Magos, Vampiros, Licántropos, Demonios, y cualquier ser mágico que se oponga a él.

Misión: Servirle y brindarle protección

Tiempo: 6 meses

Nota: solo darle esta misión a personas capacitadas y "cool"

Parecía algo sencillo, pero ¿por qué?, no podían darme mi diploma así de fácil lo sé, pero y porque no otra misión, una que no implicara mudarme a una ciudad nueva, a cuidar de esa persona "especial", no podía pasarme esto!

Pero si quería tener mi título debía cumplir a toda costa.

Les explicaré…

"En la escuela "Shibusen" nos entrenan y ayudan para convertirnos en protectores de personas "especiales", y con ello no me refiero a personas con capacidades diferentes como el teletón y esas cosas, no, nosotros nos encargamos de proteger a seres mágicos de altos rangos cuya misión es proteger a los diferentes mundos que hay en el universo y para no irnos tan lejos aquí en la tierra, ellos cuidan de los seres mágicos y el orden natural entre los mundos, claro ellos también tienen sus reglas y una de ellas muy importante es no permitir la mezcla entre gente normal con seres mágicos, pero el Shibusen al ser una organización creada para su auxilio, tiene permitida la convivencia entre nosotros y ellos.

Mi padre y mi madre se conocieron ahí, según mi padre me contaba de pequeña cuando vio a mi madre fue amor a primera vista y ambos se correspondieron, ella era una protectora y mi padre un simple empresario, pero no fue impedimento para que su amor floreciera y menos aun para que formalizaran lo suyo y se casaran, mi madre continuó con algunas de sus misiones hasta que se entero que me esperaba, fue ahí cuando revocó su cargo y se dio de baja en la institución, se supone que cuando alguien obtiene su titulo de protector puede elegir las misiones que desea de acuerdo a su rango o simplemente decidir apartarse de todo eso del mundo mágico y ser personas normales, y mi madre decidió que era lo mejor y por mi bien, a ella no le gustaba la idea de que yo me enfrentara a eso aunque tampoco le era indiferente, desgraciadamente ella murió hace unos años y como último deseo -según mi padre- quiso que yo entrara en el Shibusen".

Lentamente abrí mis ojos y me di cuenta de que me habia quedado dormida, quite algunos cabellos que caían libremente por mi rostro y me dispuse a levantarme y continuar con mi gran hazaña de hacer mis maletas para mi "fascinante" misión final.

Una vez guarde todas mis cosas me puse mis pantuflas y baje a cenar, mi padre habia tenido que salir de nuevo a una importante junta que tenia con sus nuevos clientes y no podía dejarlos plantados, "estaré aquí para despedirme de ti antes de que te vayas" me habia dicho, me dirigí hacia la cocina, abrí el refrigerador y saque de él un galón de leche el cual deposite en la mesa, luego tome un plato, un vaso, el pan tostado de ese osito blanco regordete que se hacía llamar "Bimbo" y un poco de mermelada sabor fresa, hace tiempo que no cenaba algo además de un vaso de leche, y esto de daba a que casi no salía de mi cuarto, me gustaba mucho estudiar, mi padre solía decirme "come libros Albarn" pero lo ignoraba o le fulminaba con la mirada, lo que el acataba como un "déjame en paz", y las pocas veces que él estaba en casa se dedicaba a preocuparse por mí, me llevaba el desayuno a mi cuarto, me preparaba mi lonche o simplemente me depositaba dinero -tan típico de él- comencé a untar la mermelada en mi pan y le di una mordida mientras disfrutaba de la lluvia de sabores que recorrían con gracia mis papilas gustativas luego tome un sorbo de leche y comencé a pensar que sería de mí y mi nueva misión, siendo yo la terminaría como fuera lo mejor posible, pero me aterraba jamás habia tenido este tipo de misiones, las únicas que me eran asignadas y dado que mi rango era el más alto, consistían en luchar contra criaturas mágicas, horribles monstruos con ojos verdes sin vida y cuerpos deformes con piel escamosa y una carga muy potente de magia, pero no eran rivales para mi, sabia usar muy bien mi aprendizaje en artes marciales y manejaba fácilmente cualquier tipo de arma desde una espada hasta un revolver, esas eran misiones en las que no tenía que interactuar con nadie, bueno excepto antes de matar a los monstruos y susurrarles un "púdrete porquería" , pero que digo porque me asusta la idea de tener una nueva misión, debo cumplirla a toda costa si quiero obtener mi título.

Me levante de la mesa y deposite en el lava trastos el plato y el vaso que acababa de ensuciar y me dirigí a mi habitación, esta sería una larga noche me dije antes de meterme en la cama y cerrar mis ojos.

-A la mañana siguiente -

Abrí mis ojos y me lleve una mano hacia uno de ellos para tallarlo levemente mientras dejaba escapar de mi boca un bostezo, hacia mucho que no dormía tan plácidamente era reconfortante y satisfactorio, no había sido una mala noche después de todo, me encamine hacia el baño tomando una toalla en el camino y abrí las llaves de la tina para que comenzara a llenarse, después de todo un cálido baño no me haría mal la ultima vez de la estancia en mi casa.

Luego de esa relajante ducha salí de mi cuarto ya lista y cambiada con mis maletas en manos y comencé a bajar las escaleras despidiéndome de cada recuerdo que albergaba hermosas y adorables situaciones que pasaban por mi mente como ráfagas de viento, era raro pero extrañaría bastante mi casa e inclusive a mi padre.

Una vez que llegue a la sala me percate que al lado de uno de los sillones se encontraba un maletín negro y en el sillón se encontraba sentado un hombre de cabello grisáceo y con una cicatriz que le atravesaba la cara, usaba unos lentes y tenía un cigarrillo casi a punto de terminarse en su boca mientras que en las manos tenía una libreta y una calculadora, suspire.

-Hola Stein- dije con voz "falsamente" animosa, el solo se dedico a mirarme fríamente y esbozar una pequeña sonrisa mientras se quitaba el cigarrillo y lo depositaba en el cenicero de la mesilla de madera que estaba en frente.

-Hola niña- ¿niña? Como se atreve a decirme así, acaso no ve que ya he crecido, claro algunas partes de mi cuerpo sigo esperando a que se desarrollen más pero por favor un poco de respeto soy la hija de su jefe.

Mi fulminante mirada hacia Stein fue interrumpida por una figura que caminaba vacilante fuera de la cocina y ahí me percate de mi padre yendo de aquí para allá con su móvil y exigiendo y negociando cosas que no alcance a comprender, se giró y me dedico una sonrisa mientras colgaba y lo guardaba en su bolsillo.

-Makaaaaaa! Papi ha vuelto!- se lanzó contra mí, pero fui más rápida y lo esquive haciéndome a un lado y dejando que mi padre fuera a parar contra un escalón, auch pensé cuando él se levantó y pude notar como una línea gruesa atravesaba su cara y se tornaba roja, oprimí una risa.

-He ve-venido a a-acompañarte para que te vayas a tu nueva misión- dijó mientras se frotaba su rostro con una expresión de dolor

-Pero ¿y él?- Dije señalándole a Stein, no me caía mal pero tampoco era una persona que yo agradeciera ver

-El… quería despedirse de ti también- Dijó mientras ponía una cara de alegría, pero sus ojos expresaban tristeza-te vamos a extrañar mucho, amor-

-Bueno, creo que ya es hora de irme-Esbocé una sonrisa para cortar la tensión y cambiar de tema-¿se van a quedar ahí o me van a acompañar?- Dijé abriendo la puerta de la casa y bajando las escaleras con mis maletas.


que tal?, en el siguiente habrá mas personajes, no se preocupen, todo depende de ustedes):