Reportandome con el Segundo capitulo! Espero de todo corazón que les agrade, a mi me encantó *-*

Bleach es propiedad de Tite Kubo, publicado en el manga por los ES-PEC-TA-CU-LA-RES de la SJ y en el anime por los farsantes de embusterrot X333

Martes 1 de julio

Querido Diario:

Termino con la historia de ayer…

Salimos al patio, las chicas comenzaron a hablar sobre sus temas, me preguntaban cosas, mas o menos superficiales.

-Y, dime, orihime- Me dijo Tatsuki- ¿De donde vienes?

-De Osaka- Respondí.

-¿Y por qué llegas a esta ciudad a mitad de año?- Fue el turno de rukia-san

-P-por el trabajo de mi tutora…

-¿Y tus padres?

-Ellos murieron hace varios años… viví por un tiempo con mi hermano, pero el también murió, así que debo vivir con su esposa.- Respondí un tanto triste.

-Lo siento…- Dijeron ambas.

-No se preocupen…

-¿Y tienes novio?- Dijeron a coro.

-¿¡N-Novio!- Tartamudee.

- Pero claro, Orihime, eres muy bonita además ¿no te fijaste con la cara que dejaste a todos?

-N-no…

-Eres muy modesta o muy distraída…

-Creo que distraída- Murmuré con una sonrisa nerviosa.-¿Y-y ustedes, no tienen novio?

-¡Noo! Nunca jamás- Dijo Rukia

-P-Pero parece que te llevas muy bien con Renji-san.

-¡¿Nanii! ¿¡Yo, con ese mandril! ¡Ni muerta!- Gritó, escandalizada y muy sonrojada. Creo que mentía, sus mejillas la delataban vilmente.

El timbre sonó, debíamos volver a clases. Todo aquello fue muy extraño… ¿Desde cuando podía hablar tan abiertamente con gente que acababa de conocer? Eso no suele pasarme… no a mí. En fin, llegue a mi destino, y la primera persona que vi fue a Kurosaki-san. Me sentí extrañamente atraída por su persona, lo miré fijamente unos instantes. El parecía no advertir mi imprudente acción, lo que me venía la mar de bien. Me sentí una acosadora, una intrusa, pero poco importaba. Desvié la mirada, en cuanto sentí que Tatsuki me llamaba.

La clase pasó rápidamente, por lo que me sorprendí bastante cuando escuché el timbre de salida.

-Antes de irse, les aviso que deberán hacer un trabajo de investigación para biología- Dijo la maestra.- Será en parejas que YO escogeré, así que no se hagan ilusiones.- Todos lanzan un bufido, magnifico.

Y así, comenzó a decir las parejas una por una.

-…y por último, Inoue Orihime- Levanté la cabeza al escuchar mi nombre- con Kurosaki Ichigo.- Me quedé helada… ¿Qué había dicho? ¿Yo, con Kurosaki-san? ¡No, por Dios que nervios! No puede ser que tenga tanta "mala" suerte. El, discretamente, se dio media vuelta para observarme durante breves instantes. Fingí que no me di cuenta.

-Pueden irse ahora- Dijo la maestra en un suspiro. Todos comienzan a salir.

-Hey, Inoue- Me llamó Kurosaki. Mi maldito corazón comenzó a dar grandes saltos, por lo que tuve que posar mi mano en el pecho, para asegurarme de que siguiera allí.

-Ehhmm, dime, Kurosaki-san.- Respondí sonriendo

-Y-yo… debemos ponernos de acuerdo para eso del trabajo- Tartamudeó un poco, mirando en otra dirección. - ¿Puedes mañana?

Y en ese momento se me encendió el foco. ¡Elysia-san no me deja salir de casa…! Y mucho menos llevar gente allá… pensé en un plan, no quería molestarlo, y mucho menos que tuviese mala calificación por mi culpa.

-C-creo que si- Dije haciendo caso omiso a mi reflexión. Maldita boca que habla sin pensarlo 2 veces.

-Bien, después de clases… c-creo que nos vemos mañana…

-Ahh… S-si, claro, hasta mañana- Se da media vuelta… y me quedé medio embobada viéndolo.

En fin, llegué a casa, hice todas las tareas (lavar los platos, la ropa, fregar el piso, cocinar etc.) y me fui a mi habitación… Debía hablar con Elysia-san para pedirle permiso.

Cuando escuché que la puerta se abrió, fui directo a recibirla.

-Bu-Buenas ta-tardes Elysia-san…- Saludé mirándola. Me devolvió una mirada fría, como siempre.

-Hola- Respondió sin prestarme atención.- ¿Está todo listo?

-S-si, enseguida le sirvo la cena.

Echo esto, se sentó a comer, y me posicioné a su lado.

-Niña idiota, ya te he dicho que no te sientes a comer conmigo.

-Lo… siento…- susurré parándome. No me atrevía… soy una cobarde.

-Ah, pero, linda orihime-chan… necesito que me hagas un favor.- Dijo sonriendo con voz extremadamente dulce.

-¿S-si?

-Estaré 3 días fuera de casa, un viaje de negocios, debes hacerte cargo de la casa, y las reglas básicas…

-No salir mas que para la escuela, no hablar con nadie… si alguien toca la puerta, no puedo abrir… si llega una carta, no puedo leerla ni tocarla… debo hacer el aseo completo, mis tareas, y nadie puede entrar a casa…- Respondí con voz casi automática.

-Me alegra que lo recuerdes Orihime-chan… y que sepas que todo es por tu propio bien,y que pase lo que pase yo siempre velaré por ti… ¿entendido…?- Dijo acariciando mi mejilla derecha y una sonrisa. ¿Qué sentí cuando hizo eso…? Creo que fue… rechazo. Sí… ¿Por qué creo que no es sincera? ¡No! En que pienso… soy una pésima persona… ella siempre tan buena conmigo… y yo desconfiando… soy un estorbo. Me fui a mi habitación, escribí un poco en ti, y luego me llamó nuevamente.

-Sí, niña, otra cosa, si llaman al teléfono, no contestes.

-pero… ¿Por qué?- Objeté.

-No es de tu incumbencia.- Respondió dándome la espalda. Estoy sola. En el mundo, en cualquier lugar estoy sola, no significo nada para nadie…nadie…

Ya es costumbre sentirme así de miserable, aunque esta vez, se me vino a la mente la imagen de los chicos que acababa de conocer. ¿Qué serán ellos para mi…? Acaso se convertirán en … ¿Mis amigos…? – Sonreí con amargura, tristeza, con los ojos apagados, mas que de costumbre. Claro que no… no suelo agradarle a la gente. Supongo que lo único que tengo es a Elysia-san… Creo.

Y llegando a lo que ocurrió hoy…

No puedo evitar sentirme tan… tan… feliz… una extraña sensación invade mi cuerpo, quiero sonreír, pero con sinceridad, quiero gritar y saltar como nunca lo he hecho.

Las clases fueron parecidas a las de ayer, no entraré en detalles, pero cuando llegó el primer receso…

Tatsuki-san y Rukia-san Fueron al patio conmigo, diciéndome que me mostrarían la escuela. Llegando a un lugar cerca del casino, había un tumulto de gente, todos gritando y empujándose entre si.

-¡Ya, golpéalo Kurosaki!- Exclamaba uno.

-¿Kurosaki-san?- Pensé.

-Hay no… esto es malo…- Dijo Tatsuki-san.

-¿Qué sucede?- Le pregunté.

-Es Ichigo… Maldición, ya se metió en otra pelea.- dijo en tono de preocupación.

-¿Pelea…?

-Ven, vamos.- Nos hacercamos a la muchedumbre, y entre empujones llegamos a primera fila.

-¿¡Por que no te metes con uno de tu tamaño!- Gritaba el, delante de un chico que estaba tirado en el piso, se veía bastante frágil

-JA- Se carcajeó el culpable- Esa escoria se cruzó en mi camino.

-Maldito Brabucón…- Se abalanzó sobre el para golpearlo, pero renji-san y un chico moreno y muy muy alto lo detuvieron.

-Para ya Ichigo-

-Maldición… agradece que no te parto el trasero a patadas aquí mismo.- Vociferó, mas que enfadado. Los demás chicos se llevaron a su contrincante de allí.

-¡Ichigo!- Gritó Tatsuki-san corriendo hacia el. - ¿¡Qué demonios estás haciendo idiota!- Le regañó.

-¿Qué no ves? ¡Ese brabucón a querido golpear por nada a Hanataro!

-Ok, bien entiendo, pero sabes que no puedes meterte en problemas, el director ya te dio un ultimátum.

-¡AAhh! Ok lo sé, no se desde cuando te convertiste en mi madre.

-Ya cállate.- Tímidamente me hacerqué a el, muy muy preocupada.

- Ku-kurosaki-san… ¿Estás bien…?- Susurré al notar la sangre que brotaba de su cabeza.

Sí, no es nada.- Poniéndose de pie, casi ignorándome.

-Pero tu cabeza…- Murmuré

-¡No pasa nada!- Respondió bruscamente, alejándose del lugar. Me sentí pasada a llevar, invisible para el.

Por fin, había llegado el final de las clases. Yo seguía estando con el ánimo por los suelos. Guardé mis cosas muy lentamente, así mismo salí del salón. Llegando a la puerta del instituto, alguien me esperaba, nadie mas que el.

-Ven, vamos se nos hizo tarde.- Me ordenó. Lo había olvidado por completo: Debía ir a su casa por el trabajo de biología.

Que tal? Les gustó? Espero que si ^-^

Nuevamente, los dejaré con la incertidumbre muajajajaja (risa malvada)

Hasta aquí yo, se cuidan, y ¡dejenme un review!

Y que viva el Ichihime