Ayadabest: me alegra que te haya gusta y espero que lo siga haciendo, gracias por tu review :)
Sumebe: me suele pasar lo mismo con algunos fics, espero que te guste lo que sigue, gracias por tu review :)
CAP 2 Inconcebible
Estaba segura de que estaba mojando sus diminutas bragas, pero…¿Cómo no hacerlo cuando tenía al chico más guapo del instituto y compañero de escritorio tocándola debajo de su falda escolar todo el tiempo que tenia de retraso Kakashi-sensei?
Y kami...era Kakashi-sensei, así que se refería a mucho tiempo.
No era la primera vez que Sasuke hacia eso, ni tampoco la primera vez que algún hombre lo hacía, pero Sasuke despertaba sus bajos instintos en segundos, era como si a su alrededor todo desapareciera y solo pensaba en tener sexo.
Sintió su mano ascender hasta tocar sus labios vaginales superiores por encima de sus bragas. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no gemir en frente de toda la clase.
En el momento que el maestro peli plateado entro al salón pensó que se detendría.
No lo hizo.
Y no le apenaba decir que eso la excitaba aún más.
-Buen día Chicos- dijo de manera relajada como si no hubiese notado que llevaba 45 minutos de retraso- espero que hayan disfrutado sus vacaciones, y ya saben, año nuevo, compañeros nuevos, démosle la bienvenida a Hozuki Suigetsu y Haruno Sakura.
En ese instante entraron un chico peliblanco con ojos violeta, no estaba nada mal, tenía un cuerpo atlético, según lo que podía apreciar con el uniforme escolar, y una chica…una chica jodidamente bonita, tenía el cabello rosa, ojos verdes, era delgada, venia conversando tímidamente y sonrojada con el chico peliblanco.
Sólo cuando la chica se presentó, notó que Sasuke había parado de tocarla, y veía fijamente a esa chica.
¿Qué mierda pasaba?
Conocía esa expresión en Sasuke, no sé molestó en escuchar lo que esa estúpida decía al presentarse, sólo lo veía a él, tenía las manos juntas, frente a su rostro, los codos sobre el escritorio y no apartaba su mirada de la chica.
Dio una rápida mirada hacia el resto de sus compañeros y todos le prestaban atención.
¿Qué les pasaba? Si ni siquiera era la gran cosa.
-Bien Suigetsu podrías sentarte junto a Juugo – Inmediatamente el peli naranja levantó la mano, el peli blanco se dirigió hasta él y lo saludó con un amigable apretón de manos.
-Y tú Sakura ¿Por qué no te sientas junto a Ino? – La perra peli teñida levantó también la mano y le regaló una sonrisa amigable, que la chica pelirosa, posiblemente también perra y peli teñida, le respondió de manera tímida.
-Oh Kami ¿Este es tu color natural? – Alcanzó a escuchar a Yamanaka, a lo que Sakura sólo asintió – es increíble Sakura – continuo con una serie de preguntas que no le interesaba escuchar, algo más la estaba preocupando: Sasuke.
Seguía sin dejar de observar a esa chica, y eso la molestaba enormemente, sentía que la piel de su rostro ardía de sólo imaginarse que su chico podía llegar a tener alguna clase de interés en esa chica, pero temía decirle algo, su relación con Sasuke no era estable, ni siquiera era seria, era sexo, y sólo eso, tal vez si le reclamara él la alejaría y eso no lo permitiría, incluso si tenía que tragarse sus sentimientos y seguir como si nada pasara.
No se podía permitir perderlo.
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Entró a la cafetería con la frente en alto, orgullosa, como siempre.
Más aún cuando entraba junto a Sasuke, eso inflaba su ego.
Se dirigieron a la mesa en la cual ya estaban sus amigos, Neji, Tenten, Inuzuka, Gaara, Hinata, Shikamaru, Sai, Ino y Naruto, bien, no eran exactamente sus amigos, más bien eran los de sasuke y ella se los aguantaba, porque ella haría cualquier cosa por permaneces a su lado.
Se sentó a su lado, donde pertenecía.
Comían tranquilos hasta que el movimiento repentino de Kiba arrebatándole la libreta y el bolígrafo a Gaara, y poniéndose de pie rápidamente, alertó a todos, quienes volteamos en su dirección esperando ver la estupidez que haría.
Allí venia la chica nueva, con la cabeza baja y sonrojada por las miradas y los comentarios que le hacían, en ese momento, la pudo ver mejor, tenía ese extraño cabello rosa, era largo, llegaba por debajo de su cintura, liso y levemente rizado en las puntas, con un flequillo de medio lado, tenía unos ojos verdes ¿o azules? No podía verlos exactamente por la distancia, era delgada pero no al extremo, calculaba que le sacaba un par de centímetros a la peli rosa, a sus ojos no era la gran cosa.
Entonces, ¿Por qué todos parecían tan conmocionados con su llegada?
Ella pasó cerca de su mesa dispuesta a seguir su camino pero Kiba la llamo a lo que ella detuvo su paso y lo miró con atención.
-Sakura ¿verdad? – ella asintió de manera tímida – Verás le estamos haciendo unas preguntas a los estudiantes nuevos ¿Estarías de acuerdo en colaborarnos?
Ella pareció meditarlo por unos segundos – sí, claro – dijo con una sonrisa en su rostro.
-Bien, primera pregunta – no conocía demasiado a Kiba y no le interesaba hacerlo, pero sabía que esa sonrisa no reflejaba más que perversión - ¿Alguien te ha chupado el coño?
Los chicos de nuestra mesa y de las mesas cercanas que escuchaban la conversación intentaron reír disimuladamente sin éxito, y la pobre chica solo tenía una cara de confusión que me causaba mucha gracia.
-Lo lamento, pero no te entiendo – dijo la chica mirando hacia las mesas cercanas, ajena a el porque de las risas.
¿Realmente no entendía?
-¿Quieres que asignemos a alguien para que te chupe el coño?- La chica seguía con expresión de sosa, sin comprender nada – porque si quisieras yo podri-
-Suficiente Kiba – escuche a esa voz tan familiar para mí, voltee a verlo, tenía el ceño fruncido.
-Oh, vamos Sasuke no seas amargado- dijo mientras rodaba los ojos y bufaba.
Las risas alrededor habían cesado.
-Tsk… Sakura, ¿porque no te sientas con nosotros? – Invitó Sasuke
¿Qué demonios?
-Es una gran idea Sasuke- apoyó Ino.
Al final termino sonriendo, con esa inocencia que ya la tenía harta.
-Claro, gracias, sólo déjame ir por mi almuerzo- dijo dispuesta a empezar a caminar.
-No te molestes, déjame hacerlo por ti – voltee a ver a Sasuke con incredulidad, ¿Por qué estaba teniendo esa clase de atenciones con esa estúpida? La volteo a ver observando como esta sonreía sonrojada.
-No me gustaría molestarte- dijo con voz dulce y suave, aún sonrojada.
-No es molestia- dijo el, bien esto ya había cruzado los límites de lo real- Karin te dará su lugar.
-¿Qué?-No me lo podía creer.
- ¿No me escuchaste?- preguntó viéndome con advertencia y una de sus cejas elevadas– mu-e-ve-te- dijo lentamente, amenazante.
Y ante la mirada atónita de todos no le quedó más remedio que ponerse de pie y sentarse en la única silla vacía, alejada de Sasuke, lo único que pudo ver fue a ella agradecerle, mientras él iba a cumplir con lo que se había ofrecido.
-Vaya Sakura, tu si sabes a lo que viniste- dijo Ino burlona.
Esa mirada de confusión volvía a estar en su rostro- ¿A qué te refieres Ino?- vio como la rubia bufaba.
-Olvídalo Saku – Dijo para después sonreír- Y cuéntanos ¿hace cuánto llegaste a Konoha? – preguntó mientras se metía un bocado de comida a la boca.
-Casi un mes – respondió ella inmediatamente.
-¿Y ya tienes alguien que te haga compañía? – preguntó Kiba moviendo sus cejas de abajo hacia arriba de manera sugerente, a lo que todos rieron por las claras insinuaciones de Inuzuka.
- Creí que lo habías comprendido Inuzuka – Habló Sasuke llegando a la mesa, poniendo la bandeja de almuerzo frente a una sonrojada Sakura.
-Ya, ya lo comprendí – dijo el castaño, volteando y sumiéndose en una conversación con Tenten y Neji. Y así lo hicieron los demás. Incluyendo a Sasuke y a Sakura.
Conversaban, ella se sonrojaba, él sonreía.
Sonreía.
Sonreía como nunca lo había visto, sinceramente.
No eran sonrisas torcidas como las que le daba a ella, cargadas de maldad, eran verdaderas sonrisas.
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Aún recordaba esos tortuosos días en los que sintió como rápida y fácilmente ella se lo arrebataba de las manos, cómo si él nunca hubiese querido estar ahí, como si él le perteneciera, como si estuviera destinado a suceder así.
Lo siguiente que supo es que su lugar, en el escritorio junto a Sasuke era ocupado por la pelirrosa, que la silla sobrante en la que solía sentarse en la cafetería junto a ellos, un día solo…desapareció.
Y ella volvió a retomar su lugar junto a Tayuya y Kin.
Y si los primeros días la lastimaron, los que le siguieron fueron una tortura.
Sasuke no le hablaba, no la miraba.
Despues los rumores empezaban a correr.
"Sasuke Uchiha le pidió una cita a Sakura Haruno y ella aceptó"
"Sasuke Uchiha intentó cogérsela, pero ella se negó"
"Sakura Haruno es virgen"
"Sasuke Uchiha le pidió a Sakura Haruno que sea su novia"
Al principio pensó que eran sólo eso rumores, y rezaba porque lo fueran.
Pero después no pudo negar lo que sus ojos veían.
Estaban al final del pasillo, veía como sus rosados y femeninos labios se curvaban en una sonrisa mientras le contaba algo que no podía, y tampoco quería escuchar, él sólo asentía o negaba, con una sonrisa, una sonrisa que desde hace casi un año aparecía espontáneamente en su masculino rostro, y sólo aparecía para dedicársela a Sakura.
La tomaba de la cintura desprevenidamente, para pegarla a su cuerpo, a lo que ella sólo bajaba su rostro tratando de esconder su sonrojo.
No podía evitar ver la escena con desprecio y resentimiento.
Vio como él tomaba su mentón con delicadeza para hacer quesus ojos se encontraran, y estamparle un beso lento pero apasionado, al que ella correspondía poniendo sus pequeñas manos sobre su pecho, apretando en puños su camisa, y a él no le molestaba, a él no le molestaba nada si se trataba de ella.
La odiaba.
La odiaba con todas sus fuerzas.
Sólo despertó de su trance cuando observó que ellos caminaban en su dirección.
Ahora era él quien hablaba, y sentía que pasarían a su lado, sintió su cuerpo tenso y rígido.
Justo cuando Sakura pasaba a su lado no pudo evitar chocar su hombro contra el de ella bruscamente, haciéndola perder levemente el equilibro, haciendo que el dejara de hablar y contuviera la respiración, con miedo, miedo de que le confesara lo que habían estado haciendo los últimos tres meses, miedo de perderla.
-Lo lamento tanto Karin- sé disculpo la pelirosa observándola con preocupación, asumiendo la culpa de lo que acababa de pasar, cuando no la tenía en lo absoluto.
¿Cómo una chica tan…inocente como Sakura podía estar con alguien como Sasuke?
Era como unir ángeles y demonios, inconcebible.
-¿Karin estás bien? – sintió a la chica tomar su hombro, sacándola de sus pensamientos.
Sólo en ese momento vio a Sasuke, viéndola con los ojos entrecerrados, a la expectativa de lo que haría, y dándole una clara advertencia de que no hiciera nada que pudiera herir a su novia.
-Lo estoy- soltó para después marcharse.
No lo estaba.
No era justo.
Ella se lo había quitado antes de que pudiera hacer algo al respecto.
