Fue hace mucho, lo se. Pero volvi con otro corto capitulo :)

Espero les guste. Son capitulos cortos, no los quiero alargar mucho porque quiero que se mantenga la intriga de quere que esta pasando. Es algo diferente a lo que suelo hacer, asi que, ya saben no me odien por eso :)

:3

-ENJOY-

Había cambiado. Algo en ella había cambiado. Matt lo sabía. Cuando la vio desaparecer por las escaleras, sintió como un escalofrió le recorrió la espalda. Sus palabras aun le resonaban en los oídos. ¿Qué hacer? Ella quería o que la odiara o que la ignorara. No es que él tuviera algún interés particular, o que alguna vez lo haya tenido, con ella. La verdad, lo único que a él le impresionaba de la castaña era esa inocencia y pureza en su corazón que desde pequeña ella había logrado mantener de alguna forma intacta. El envidiaba eso de ella. Su forma tan dulce de ver la vida, esa mirada sin rencor hacia las personas que le habían hecho daño. Ella los perdonaba. Siempre y sin dudarlo. Ella nunca juzgaba, sentía que no era propio hacerlo.

Él la envidiaba. Ella, a pesar de todas sus faltas e ignorancias, siempre tenía las mejores intenciones. Siempre. Él, no podía decir lo mismo.

Pero ahora…

Ahora…

Era diferente.

Es cierto que no eran de los mejores amigos. Sí, claro. Hasta había ocasiones en la cual la ignoraba y decía que no la conocía. Sin embargo, la confesión de la muchacha le hizo ver que la estimaba.

De pequeña ella era una molestia para él. Lloraba por las cosas más insignificantes, y defendía lo irracional de sus deseos. Tenía una visión de un mundo irreal, donde todo estaba bien y donde todos eran buenos, y no existían las malas intenciones.

El… él la detestaba en ese sentido. ¿Cómo podía haber sido tan ciega? El de pequeño, sabía bien donde estaba parado, en qué mundo vivía y quienes lo rodeaban. Ella en cambio, vivía en sus fantasías.

Le irritaba pensar en eso. ¿Por qué demonios se ponía ahora a pensar en eso? La chica estaba rara. ¿Cómo si ella nunca lo hubiera estado antes…? Ha, si bueno. Era una muchacha rara. Mimí es extraña y estaba loca. Él lo sabía. No clínicamente, simplemente para él, ella es loca.

Le extrañaba, sin embargo, el cambio tan radical. Un día se viste de rosa, y ¿al día siguiente aparece de negro?

Pensó en la decisión que la muchacha quería que el tome. ¿Quién era ella para venirle a él con esas cosas? 9 años atrás no le importaba, ¿por qué ahora venía ella creyendo que le importaba siquiera algo como para decidir entre esas dos opciones que tenían que la verdad no variaba en lo mucho? Ambas simplemente mostraban que ella quería que él no se interesase en ella de ninguna manera.

¿Odio o indiferencia? Mmm… ¿que elegir? Mientras menos se interese en ella mejor. No le intereso antes, no tiene porque ahora.

Se dirigió a las escaleras, las subió y se fue a su habitación. Escucho algo caerse en la habitación de enfrente. Al principio lo ignoró, pero después recordó a Mimí y su deseo de ser dejada de lado y un esbozo de sonrisa maliciosa apareció en su rostro.

No seguía órdenes de nadie… y no empezaría por ella.

Cruzó el pasillo y abrió la puerta sin tocar. Escuchó a Takeru preguntar desde abajo si todo estaba bien.

'Perfecto' pensó Matt.

Se le quedó mirando un rato, hasta que ella chistó.

-¿Se puede saber que miras?- le preguntó desde el suelo. El no le respondió y quito brevemente la vista de la muchacha para recorrer la habitación. Sobre al cama estaba su mochila abierta con la ropa fuera. Al lado una mesita de noche desnuda. Un estante de dos metros de alto estaba frente a la cama y la silla de madera que solía estar en la esquina estaba tirada en el suelo cerca de ella.

Sus labios lentamente se fueron hacia arriba formando una mueca extrañamente parecida a una sonrisa.

Poso la vista de vuelta sobre el torso de la muchacha, que se encontraba únicamente en sostén.

Ella aun no se había levantado. Pero el tampoco se molestó en ayudarle. Se recostó sobre el marco de la puerta y mantuvieron el silencio, sosteniéndose la mirada.

-¿Tanto te gusta lo que ves?- preguntó con indiferencia quitando la vista del muchacho. Rogó porque el ligero color en sus mejillas no se notara.

-Creo que tu lo disfrutas más que yo- le respondió con la misma tonalidad.

Ella estuvo a punto de decirle algo, pero Tk apareció de pronto echando el rito al cielo cuando vio lo que pasaba.

-Hermano ¡serás idiota, ayúdala a levantarse!- Tk se apresuró al lado de la muchacha para auxiliarla.

-Estoy bien- dijo ella aceptando amablemente la ayuda del rubio ignorando por completo al mayor. Se tambaleo un tanto al estar nuevamente de pie y cojeó hacia la cama. Se había pegado un buen golpe con el suelo.

Matt notó como su hermano menor se sonrojaba cada vez más al interactuar con la muchacha en esas fachas. Le ofreció uno de los polos que encontró en la cama y ella gustosa se vistió.

-Me estaba cambiando- le explicó al menor –y vi un pajarito sobre el estante. Quise bajarlo y ayudarle a salir por la ventana pero perdí el equilibrio y la silla se tambaleo y caí. Matt entró y decidió que era más entretenido mirar mi ropa interior que ayudarme a levantarme.

Él aludido rió roncamente y sostuvo los ojos de la castaña de forma intensa. Por un segundo pensó que la vio sobresaltarse, y no tardo el rubio en responderle –la decisión fue toda tuya. No me eches ahora la culpa, princesa.

Se despego del marco y con pasos cansados regresó a su habitación, ignorando las quejas de Takeru por la poca hospitalidad que brindaba.


Mmm... ya saben que hacer. Me tome la libertad de dejar un segundo mis estudios para terminar de forma entendible el capitulo.

En diciembre sera más seguido :3

y puede que salga un oneshot en ingles aunque sería Michi.. uhuhuhuUHUHHhuhh

Gracias por leer :)

REVIEWWWWW

los quiero,

-M