Les repito que yo odia a la pareja nejisakura pero le prometí a una amiga hacer un fanfic de esa pareja así que espero que los fanáticos/as de esta pareja no se moleste muchos ya que en algunas ocasiones voy a dar mi opinión sobre la escenas y mas por que sakura va a sufrir un poco.
Así que los dialogo que aparece entre () son mi opinión
Capitulo 1
Tres años después
-¿Entonces no hay otro modo de hacerlo?
Sakura hizo un esfuerzo por ocultar el temblor de su voz. Se clavó las uñas en la mano para no desmayarse al oír la noticia.
-No, muchacha. Ha preguntado por usted específicamente. Y es la única manera de salvarle la vida a tu hermano.
Su padre rehuí a su mirada. Estaba todo acabado. La Bestia había hecho público sus deseos y sus exigencias, la suerte de Sakura estaban echadas; tendría que sacrificarse para salvar a otro.
-Quizá pronto te haga concebir un hijo- susurró su madre desde el lecho donde yacía enferma.-Si le das el hijo que tanto desea, será clemente contigo.
Sakura sintió que se le helaba la sangre en las venas al oír aquellas palabras que dejaban constancia de que estaba a punto de entregarse en cuerpo y alma a un hombre cuya crueldad se había hecho famosa en toda las Tierras Altas.
Por mucho que intentó mantener la calma, el sonido de los sollozos de su madre hizo que le resultara imposible y temió desmayarse de verdad, algo que había prometido no hacer frente al emisario de Hyuuga. Así pues, respiró hondo y se volvió hacia su padre y sus consejeros.
-No necesita mi consentimiento, padre, así que haga lo que tenga que hacer.
Se despidió de él y del enviado del Hyuuga con un leve movimiento de cabeza, después se puso tan recta como pudo y salió muy despacio de la habitación. La necesidad de echar a correr se hizo más y más imperiosa a medida que los sollozos de su madre aumentaban de volumen. Entonces trató de recordar que era la hija de Haruno y que no iba a quedar en vergüenza. A su alrededor vio algunos sirvientes trabajando, limpiando las mesas de la comida. Era consciente de que la noticia de sus esponsales no tardaría en propagarse en cuanto la reunión hubiese terminado y sabía que debía ser ella la que se lo comunicase a Naruto.
Atravesó las cocinas por el camino más corto y, después de salir de la torre del homenaje (1), cruzó también el patio de armas. Buscó entre los grupos de hombres que allí había que dio con él.
Naruto Uzumaki. Su primer hombre con él que había que se casaría Ahora se enfrentaba a la tarea de decirle que nuca podría convertirse en marido y mujer. Al verla, Naruto sonrió y fue a su encuentro.
-Buenos días, Sakura-le dijo con aquella voz dulce que tan bien conocía ella.
-Naruto, tenemos que hablar-respondió Sakura haciéndole un gesto para que la siguiera.
Naruto saltó la valla y caminó a su lado en silencio hasta que se encontraron lejos de la zona de entrenamiento, momento en el que Sakura se volvió a míralo, dispuesta a darle la noticia que iba a cambiar sus vidas para siempre. Las lágrimas le ardían en los ojos y amenazaban con caer de un momento a otro, pero se esforzó por toma el control de sus emociones.
-¿Qué ocurre, Sakura? Te has quedado lívida y estás temblando- la agarró por los hombros y la aproximó hacia sí.
Sakura sabía que aquél era un gesto inapropiada en las circunstancias que las que se encontraba ahora, aun así no se movió sino que disfrutó de la calidez, del cariño y de aquella sensación de protección que no volvería a sentir nunca más. Después de un momento, se apartó de él y lo miró con las mejillas mojadas por el llanto que no había podido contener por más tiempo.
-Mi padre me ha prometido a otro hombre, Naruto. No podremos estar juntos como yo había esperado. Voy a casarme con… Neji Hyuuga.
-¿Con la Bestia?-preguntó con sorpresa y temor.
Ella sólo pudo asentir, pues el sentimiento de opresión era cada vez más fuerte. La reputación de Hyuuga era conocida en todas las Tierra Altas y, auque deseaba que no fuera más que el producto de los chismorreos, dicho deseo no aliviaba su temor.
-¿Tu padre lo ha aceptado?-la perplejidad se reflejaba en su rostro.
Si ella misma no hubiera estado presente en la habitación sólo un rato antes. Tampoco habría podido creerlo. Entre Naruto y ella nunca había habido ningún acuerdo formal sobre su futuro, pero su relación había ido estrechándose más y más en el tiempo que Naruto llevaba allí y Sakura sabía que pensaba pedir su mano después de visitar a sus padres en primavera.
-Sí. Debo marcharme con los hombres de Hyuuga y la boda tendrá lugar en cuanto llegue allí-estaba pronunciando aquellas palabras, pero no parecían reales.
-¿Te casarás? ¿Sin tener cerca siquiera a tu familia? ¡Ese hombre es una bestia de verdad!
-De todos los títulos que posee, Hyuuga no siente el menor apreció por ése en particular.
Sakura se dio media vuelta y se encontró con el emisario de Hyuuga. Enseguida vio cómo el rostro de Naruto se convertía en piedra y después se colocaba delante de ella, cruzando los brazos sobre el pecho con gesto protector.
-¿Quién es usted?-preguntó con voz desafiante-¿Qué derecho tiene a hablar en nombre de Hyuuga?
-Soy Sai Hyuuga -dijo llevándose la mano a la empuñadura de la espada que descansaba colgada de su cintura.-Soy su hombre de confianza y velo por sus intereses en este asunto.
-¿Este asunto? ¿Se refiere al compromiso con Sakura?
-Sí. Soy el encargado de hacer valer sus deseos en este asunto-Sai hablaba con voz suave y tranquila, pero Sakura sabía que no tomaría aquel desafío con tanta calma.
-No es Ningún asunto-declaró Naruto- Sakura es…
-La prometida de Hyuuga y, por tanto, nada que le incumba a usted de ahora en adelante.
Sakura se quedó boquiabierta al oír tan tajante anuncio.
-A menos que ustedes dos hayan hecho algún tipo de promesa ante testigos-continuó diciendo el hombre de Hyuuga dirigiéndose a Naruto.
Naruto apartó la mirada de él y escupió al suelo. Respondió sin mirar a Sakura.
-No.
-O a menos que la dama esté encinta-dijo Sai señalando a Sakura.
Aquello era un insulto a su honor y al de Naruto, un insulto tan grave, que Sakura se acercó al Hyuuga rodeando Naruto y le dio una bofetada tan fuerte como pudo.
-¿Cómo se atreve a insultarme de ese modo?-le preguntó con los brazos en jarras.
-No le llevaré a mi señor una novia que lleve dentro la semilla de otro hombre.
-Claro, todos sabemos que su señor desea plantar la semilla personalmente.
Tan pronto como las palabras escaparon de su boca. Sakura deseó no haberlas dicho. La mirada de Sai se oscureció de ira y se clavó sobre ella con una fuerza heladora al tiempo que daba un paso hacia ella.
-Así es, señora-dijo apretando los dientes.-Todos sabemos lo que desea-continuó mirando a una y a otro.-Despídase porque partiremos dentro de dos horas, estén preparados para ello o no.
Sakura vio con sorpresa cómo el hombre se confianza de Hyuuga se daba media vuelta y se alejaba de ellos demostrando su ira en cada paso. No era así como habría deseado comenzar su vida como esposa de Hyuuga; insultarlo delante de su criado no había sido un movimiento muy inteligente. Y sin duda el propio Hyuuga sería informado al respecto era cuanto llegara a Lairig Dubh.
-Hablaré con tu padre, Sakura. Temo por ti si te casas con ese hombre- le dijo Naruto suavemente, mientras veían alejarse a Sai.
-No, no puedes hacer eso, Naruto.-Sakura se volvió a mirarlo por última vez. Dada la peligrosa situación en la que se encontraba su hermano, sabía que sólo podía hacer una cosa.-Me temo que en todo esto hay muchas implicaciones que ninguno de los dos conocemos.
-¿Entonces se supone que debo quedarme aquí cruzado de brazos y desearte buena suerte en tu matrimonio con Hyuuga?
El llanto le bloqueaba la respiración mientras asentía.
-Por favor- le suplicó.
Naruto le tomó las manos entre las suyas y la atrajo hacia así a pesar del hombre que los observaba de lejos. Le retiró el pelo de la cara y le acarició la mejilla tiernamente.
-Te deseo una vida larga y feliz, Sakura. Y si tiene que ser con ese hombre, que Dios te acompañe en todo momento. Rezaré para que no destruya la energía de tu corazón y de tu alma.
Naruto le dio un beso en la frente y se apartó de ella. Sakura pensó que había dicho aquello sobre la energía de su corazón con la intención de animarla, pues su genio era conocido por todos. Después se alejó de allí sin decir nada más. Las lágrimas recorrieron libremente su rostro mientras veía alejarse al hombre con el que había creído que se casaría, pero enseguida se secó las mejillas y respiró hondo. No podía permitirse el lujo de llorar por lo que podría haber habido entre ellos. Tenía muchas otras cosas que hacer si, como le había dicho Sai, iban a marcharse sólo dos horas después. Centrando sus pensamiento en prepararse para el viaje en lugar de dejarse llevar por la tristeza que la destrozaba por dejarse llevar por la tristeza que la destrozaba por dentro, Sakura se puso en camino de vuelta al interior del castillo.
Aunque sabía que debía disculparse con Sai por haber insultado a su señor, el orgullo no permitió que lo hiciera al pasar junto a él, sino que le lanzó una desafiante mirada a la que él respondió con un simple movimiento de cabeza. Sakura no supo cómo interpretarlo, pero continuó caminando, ansiosa por comenzar sus tareas.
Sai hizo un esfuerzo por no sonreír cuando Sakura pasó a su lado. Lo cierto era que sentía cierta simpatía por la muchacha; se había encontrado de pronto con la noticia de que debía abandonar su hogar para casarse con un hombre cuando creía que se casaría con otro. Auque fuera eso lo que se esperaba de la hija de un terrateniente, Sai no tenía la menor duda de que todo aquello podría haberse hecho de un modo mejor.
Se apoyó en la valla que delimitaba el campo de entrenamiento y la vio entrar en la torre del homenaje. Aquella mujer tenía coraje… aún le dolía la cara de la bofetada que le había dado con todas sus ganas. Al margen de esa bofetada, la muchacha había mantenido la compostura en todo momento, incluso mientras veía llorar a su madre con desconsuelo. Aquel llanto de la madre había estado a punto de hacer que Sai anulara todo tipo de acuerdo. Neji lo habría matado si hubiera hecho algo semejante, pero el terror que había en la voz de aquella mujer le había llegado al alma. Sakura cerró con un portazo al entrar y Sai pudo por fin dejar se asomara a sus labios la sonrisa que había estado conteniendo.
Seria perfecta. Neji le había dado órdenes de que tuviera aspecto sencillo pero que no pareciera una infeliz aterrada y si cerebro. Sai meneó la cabeza al recordar aquellas instrucciones. Lo de que no fuera pálida resultaba fácil, pero ¿cómo saber si una muchacha era una infeliz aterrada si todas se echaban a temblar con sólo oír el nombre de su señor?
Neji Hyuuga, la Bestia.
Sai dio una patada al suelo con rabia.
Auque sabía que muchos no hablaban libremente en su presencia, no podía creer hasta qué punto se había extendido la mala reputación de Neji, tanto entres sus aliados como entre sus enemigos. Él habría podido luchar contra esos rumores… si hubiera sabido la verdad sobre la muerte de Hinata, pero no había estado en el castillo aquella fatídica noche.
Él sólo sabía lo que contaban las miles de historias que habían surgido después, ya que su señor, y amigo, no había vuelto a mencionar el nombre de Hinata tras su muerte.
Aquellos pensamientos fuero interrumpidos por la llegada del hombre al que había acudido Sakura nada más recibir la noticia de su compromiso. Naruto Uzumaki, hijo de Namikaze Minato. Según le había dicho Haruno, no se había acordado nada en relación a casar a Sakura con aquel joven, pero el afecto que sentía el uno por el otro y la creencia de que compartirían el futuro habían sido evidente para Sai con sólo verlo. Sai se separó de la valla y lo miró.
-¿Va a contarle a su señor lo que ha visto?
-¿Te refieres a que su prometida corrió a tu encuentro en cuanto tuvo la menor oportunidad?-Sai volvió a bajar la mano hasta dejarla sobre la empuñadura de la espada.
Naruto apartó la mirada de él y la dirigió al horizonte antes de responder.
-Sakura es una mujer leal, por eso ha querido que yo lo oyera de su boca y no de la de otro.
-La lealtad es una cualidad admirable-dijo Sai sin responder a la pregunta de Naruto.
-Sí lo es- asintió el más joven de los dos hombres.-No me gustaría que Sakura sufriera ningún tipo de castigo o reprimenda por dicha lealtad.
-¿Y cree que Hyuuga haría algo así?- Sai dio un paso hacia él.
-He oído las mismas habladurías que sin duda ha oído usted también. Si no puedo estar con Sakura, quiero al menos asegurarme de que estará bien.
Sai asintió y volvió hacia atrás.
-Mi señor sólo querrá saber si está todo arreglado. No le interesará con quién haya hablado su prometida antes de machar.
Naruto aceptó aquellas palabras con un suave movimiento de cabeza, sin decir nada. No podía hacer nada para evitar lo que estaba sucediendo, pero Sai respetaba sus esfuerzos por proteger a Sakura. Otra vida que cambiaba inexorablemente por los actos de su señor y que contribuirían a que fuera conocido como la Bestia. Se dio media vuelta y se dirigió adonde sus hombres aguardaban a la espera de recibir órdenes. ¿Cuántos más quedarían bloqueados por el terror antes de que se conociera la verdad? Sai movió la cabeza con impotencia y llamó a sus hombres para que se prepararan para partir.
Continuara…
(1)La torre del homenaje o torreón es la estructura central del castillo medieval
La autora en este momento se encuentra con pañuelo en mano en alguna esquena de la habitación llorando a mares por que se vio forzada a meter a Naruto en la historia.
Así que deje sus comentarios, amenazas, críticas y todo lo que tengan que decir
Por cierto ella se ha quedado corta de personajes y necesita un poco de ayuda de las lectoras así que si tiene sugerencia de algún personaje que quieran que ponga en el fanfic díganselo
