Pues sí, como vieron en el capítulo anterior, mi Chloe sí la está pasando muy mal por lo que pasó. Que, aunque creo que puede ser OoC, siento que es un poco más lógico si la pienso como una ser humano.
¡Esto es lo que sigue!
OoOoO
II
Olliver salió del cuarto hacia Chloe para poderla oír y, antes siquiera de saber qué decir, ella ya había entrado a bañarse.
Estaba patéticamente anonadado, se sentía estúpido por no haber siquiera pensado en Chloe y lo que estaría viviendo en ese tiempo. El saber que había llegado ahí porque la necesitaba como hacker y ella no respondía a su celular, mientras que en las oficinas de Isis le dijeron que estaba de vacaciones, lo hizo sentir aún más culpable y enojado consigo mismo.
Él también había estado desorientado esas semanas, o siendo más Olliver Queen (en fase autodestructiva) que Flecha Verde; pero, cuando se dio cuenta de que la desaparición de Tess y Lois ya era muy sospechosa, había vuelto a él esa necesidad y pasión que lo regresaba siempre al arco y la flecha.
Viendo aún la puerta blanca y cerrada, Olliver trató de saber qué hacer a continuación. La idea de hacerle caso e irse de ahí le parecía la menos adecuada, por lo que tenía que pensar en lo que haría mientras esperaba a que ella saliera del baño. Al menos, se dijo, lo primero que debía hacer era salir de la impresión.
Se sorprendió al darse cuenta de que nunca se había puesto a pensar seriamente en Chloe pero, ya que lo estaba haciendo, supo que la respetaba y apreciaba demasiado. Para él, el que ella supiera su secreto y el de su equipo, más bien era toda una ventaja. Tener a Chloe de tu lado, cubriéndote tus espaldas, era muy favorecedor.
Mientras seguía pensando al respecto, Olliver se había girado alrededor, casi como si fuera la primera vez que viera ese apartamento, porque de repente se daba cuenta de los detalles: vio varias fotos en una biblioteca, de ella y Lois a diferentes edades y con diferentes personas, sonriendo. Mientras iba hacia ahí, se dio cuenta de que en muchas de ellas, y desde niños, estaba Clark.
No podía pensar en Chloe sin estar Clark en la ecuación, de hecho, debía reconocerse que ese respeto que tenía hacia ella, se lo había ganado por ser aquel pilar de fortaleza en la que alguien tan poderoso como Clark, necesita recostarse.
Y él también lo había empezado a hacer. Chloe daba pie a eso, sino, no confiaría tanto en ella. Era esa mujer clara en los momentos de crisis, sentada frente a la computadora tecleando, mientras los sacaba de un atolladero con información; o era la voz que los guiaba en una misión a ciegas. Ella siempre estaba, nunca fallaba, era una constante confiable como la gravedad, o al menos, así lo parecía ser para Clark y podía serlo para él, si sus prioridades coincidían. Si alguien podía salir adelante, esa era Chloe Sullivan.
En ese instante, ya un poco más tranquilo, Olliver miraba los títulos de los libros en la biblioteca (una mezcla que iba desde historia de los nativos americanos, hasta genética avanzada; de novelas rosas, a historia de las religiones y pasando por fenómenos ovnis y libros de teorías conspiratorias…) y se daba cuenta de que muchos, o la gran mayoría de ellos, tenían que ver con su enrevesada vida a la par de Clark.
Pensó que en alguno de esos apartados, debería haber estado algo sobre defensa personal. Era algo contradictorio que, de las tres mujeres en la vida de Clark que más habían estado en peligro; fuera Chloe, la que podía ser la más fuerte y valiente de ellas, la única que no supiera algo de defensa personal. De repente, sintiéndose muy extrañado de su momento de claridad, se dio cuenta de que Chloe era la más vulnerable de todos los suyos. Había terminado siendo atacada por todo tipo de infectados por meteoritos sin tener más que el ingenio para protegerse a sí misma y, cuando ella fue uno de ellos, hasta su poder iba en su contra. ¿Y la mujer seguía por la vida ayudando a los suyos, con una seguridad y valentía tal, tanta que hasta ese momento era plenamente consciente del peligro en la que ella estaba?
Se sentó en un sillón, frente al televisor, aún sintiendo que en su cabeza habían choques de ideas y presupuestos, que no deberían estar ahí.
Nunca se le había ocurrido, es decir, Olliver sabía que Chloe había sido blanco de ataques prácticamente una vez al mes ¡Él la había salvado en una que otro de ellos! Y hasta ese momento, se le había ocurrido pensar que Chloe era la que menos se podía cuidar a sí misma… estaba tan acostumbrado a que ella siempre estuviera para ellos que…
Y de repente se dio cuenta. Había dejado de pensar en Chloe como del equipo de Clark, para pensarla como "de los suyos".
Olliver se volvió en el sillón para ver hacia atrás, a la puerta blanca del baño, desde donde llegaba el rumor de la regadera. Ella era de los suyos… y era obvio que estuviera mal: ¡Chloe había visto como el hombre al que ella apoyó por meses, mató al amor de su vida! ¡Y gracias a eso, Clark, su mejor amigo ¿desaparecía, dejándola sola? Y, para colmo de males Lois, su prima, desaparecía.
Pensándolo bien, que él supiera, de las personas importantes para Chloe sólo había quedado él en la ciudad. Y ¿qué había hecho? Desaparecer por varias semanas haciendo idioteces, mientras la mujer que empezó a apoyarlo cuando lo necesitaba se venía abajo. A él le había sentado muy mal todo lo acontecido, no podía ni imaginar lo qué sería para ella.
Olliver sintió tanta vergüenza y enojo consigo mismo, que golpeó con el puño en reposabrazos del sillón mientras se volvía a poner en pie… ¿¡En qué demonios estaba pensando Clark al irse a su viaje de héroe mundial, cuando la persona que más lo apoyó la necesitaba tanto!
Olliver miró de nuevo al departamento, tratando de saber qué hacer para empezar a arreglar las cosas. Cuando lo supo, hasta se dejó sonreír con cierta melancolía mientras volvía a caminar.
