Joie de vrie
(Suspiros del tiempo)


"Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes."
Dickens


Cuando lo vio en el andén 9 ¾, Harry Potter era simplemente un chico de pelo negro y anteojos con ropa demasiado grande para su tamaño. Normal, así como él. A diferencia de la cicatriz en la frente y el hecho de que Ron Weasley nunca había sido enfrentado a un Avada Kedavra por el mago más tenebroso del siglo y vaya uno a saber si sólo eso.

Y luego el hecho de que a él nunca lo había mirado una sala llena de gente con ojos alunados, o oído murmullos a lo largo de sus pasos. Ni mucho menos provocado que creyeran que era alguien excepcional.

Hasta que con once años se enfrentó con un troll en el baño para salvar a una niña prepotente y sabelotodo, o jugar una partida de ajedrez mágico pensado por magos mucho más sabios que él y ganarla. O luchar contra el primer prisionero de Azkaban que logró escaparse y salir victorioso con apenas un rasguño en la pierna.

(Aunque en el fondo Sirius no fuese tan peligroso que digamos).

O ir en busca de pedazos de alma que nadie en su sano juicio iría a buscar simplemente porque el mundo (ese, el que él conoce y en el que vive) lo necesita. Porque su amigo, sus amigos, lo necesitan.

O soportar la guerra en hombros de apenas diecisiete años, soportar la pérdida de un hermano y ver como toda su familia parece desquebrajarse un poco para volverse aún más unida que antes, y ser tú, en parte, el que ayuda a armar las piezas otra vez. Como con Voldemort, pero no tan siniestro.

Decirle a la chica de la que estuvo enamorado por años que sólo podía ver su vida con ella. Sentir que ya no tiene que demostrarle al mundo que él es excepcional porque ya lo sabe, así, a su manera.

Porque la manera en que Harry lo abraza, diciéndole un gracias que duda pueda ser remplazado en su vida, es lo único que necesita para saberse importante.

(Además de los labios de Hermione en los suyos con las manos en su cuello).


Porque con esa frase tenía-que-escribir de Ron y la manera en que Harry le cambió la vida, aunque ninguno lo admita.

Muchísimas gracias por los reviews de bienvenida :D.

Si llegaste hasta acá, graciasgraciasgracias. Si llegás hasta la barrita de letras verdes, quiero que sepas que te quiero mucho.