Ella quería dejarlo allí en la puerta pero justo cuando iba a hacerlo él perdió el conocimiento, los problemas le llovían uno detrás de otro...
Capítulo 2: No soy su amiga
Nami buscó entre los bolsillos del chico como pudo, puesto que ahora era un peso muerto sobre ella. Cuando encontró las llaves abrió rápidamente y tiró al chico al suelo cerrando la puerta tras de ella. Observó el estado de la vivienda, estaba completamente limpia, no podía dejarlo tirado en la entrada así que intentó despertarlo pero la única respuesta que obtuvo fue unos cuantos jadeos por parte del chico.
La peliroja le puso la mano en la frente, no tenía fiebre. Buscó lo que creía que era su habitación y lo llevó a rastras hasta ésta "Menos mal que no hay escaleras"-pensó. Lo subió a la cama de la misma manera que lo había llevado hasta allí pero el peso muerto del pelinegro cayó sobre ella y ahora él estaba de espaldas contra ella en la cama de Luffy.
-¡No puedo moverme!¡Despierta!-le gritó al oído
-Mmm...lo siento...- dijo el chico adolorido recobrando el conocimiento y apartándose de ella
-¿Estabas fingiendo?- dijo enfadada- ¡Me largo!
-No fingía, ¡espera!- dijo agarrándola por la muñeca- Dame un vaso de agua, por favor.
A Nami definitivamente se le había reblandecido el corazón, no era típico de ella ayudar a la gente y mucho menos a un hombre, no le gustaban. Se dirigió a la cocina e hizo lo que el chico le pidió, pero cuando llegó al cuarto y lo vio recostado con la camisa desabotonada se sobresaltó.
-¡¿Estás loco? ¡Mira esos golpes!- dijo dirigiéndose hacia él- Tenemos que llamar a un médico...
-No imaginé que reaccionarias así- dijo sonriendo- Sólo debes hacerme un té con unas hierbas que encontrarás ahí en ese cajón- señaló su cómoda.
-¿Y ya está?
-Eso calmará el dolor, los golpes se curarán solos.
-Mientes-dijo seria
-Si, lo hago-rió el chico- También debes aplicar una pomada, pero eso...
A Luffy no le dio tiempo a acabar su frase puesto que Nami ya había llegado a la cómoda y había encontrado las hierbas y la pomada. Luffy esperaba adolorido a que la chica volviese con el té medicinal "Sabía que era diferente, aunque sus ojos...son preocupantes"-pensó. Namí entró en la habitación con una bandeja que encontró en la cocina.
-¿Puedes sentarte?- dijo ayudándolo- Toma el té. Te pondré la pomada- Nami cogió el bote y empezó a aplicársela suavemente por los moratones que tenía en el abdomen.
-¡Espera!- Luffy se sobresaltó y acabó tirándose un poco de té encima- ¡Au! ¡Quema!
-¿Que te pasa?-la chica lo miraba a los ojos tranquilamente.
-¿Cómo puedes estar tan calmada?¿No tienes vergüenza?- dijo apartándole la vista avergonzado- En serio...tocar a un hombre tan...
-Ah...ya lo comprendo- volvió a ponerle pomada cosa que volvió a sobresaltar a Luffy, pero éste no la detuvo, solo giró su rostro avergonzado para que ella no lo viese.- Supongo que tienes mucha sensibilidad en tu abdomen.
-En serio...- Luffy empezó a reírse a carcajadas tras el comentario de la chica que la miraba atónita como si hubiese dicho algo raro- ¡Ahh!
-No te rías o dolerás más...
Luffy se volvió a acostar mientras ella recogía todo. Cuando Nami volvió a la habitación para decirle que se iba él estaba dormido, así que se marchó din decir nada. Se había vuelto loca, ella juró nunca ayudar a un hombre pero al verle ahí tirado indefenso...¡Eso no debía volver a pasar!.Se dirigió a casa y al llegar a ésta se encontró a ese hombre sentado en la entrada con una botella de alcohol en la mano. Intentó entrar ignorándolo, pero él la agarró por el tobillo fuertemente.
-¿No piensas saludar a tu padre?
Como cada mañana todos los alumnos se dirigían a sus respectivos institutos, los del instituto Gold D. Roger iban tranquilamente por las calles viendo como todo el mundo se asustaba de que ellos provocasen problemas en sus negocios. Nami llegó a la entrada donde se encontraba Robin esperándola sonriente y dispuesta a acompañarla hasta el aula. Robin le gustaba, parecía esa chica despreocupada que intentaba caerle bien a todo el mundo, pero no tenía amigos. Ella hablaba de cosas banales facilitándole a Nami la conversación, en la cual ésta participaba con respuestas cortas y secas.
-¡Oi Nami!- la llamó una voz masculina desde atrás
-Idiota no te muevas tanto o te dolerá más...- le dijo un chico peliverde al propietario de la voz anterior.
-Nami...esto no es bueno- murmuró Robin a la pelirroja cogiéndola por el brazo
-Gracias por lo de ayer, estoy mucho mejor- le sonrió Luffy cuando ya estaba a su lado.
-No recuerdo habértelo preguntado-dijo Nami secamente y siguiendo su paso hasta el interior del recinto.
-No te involucres con ella o te traerá problemas- dijo Zoro mirándolo- ¿Ya te has olvidado de Hancock?
-¡¿Por qué la nombras? ¿Quieres traerme mala suerte?- se quejó Luffy
-Anda vamos a dormir un rato- le golpeó Zoro- La bruja de Nojiko llegará pronto.
Las clases ese día fueron muy aburridas aunque para Nami se le hicieron de lo más incómodas, Luffy no paraba de intentar hablar con ella y sonreír constantemente "Es estúpido" pensaba ella. Durante el descanso éste lo volvió a intentar cosa que no pasó desapercibida para el resto de sus compañeros. Ella simplemente se levantó y Robin la siguió .
-Nami, ¿a dónde vas?
-Voy al baño- la miró y continuó- No me sigas.
Cuando Nami llegó al baño se llevó una mano al estómago sin poder evitar quejarse de dolor. Entonces vio una figura femenina acercarse a ella, pero no podía recomponerse, le dolía demasiado y había aguantado toda la mañana como pudo esos pinchazos.
-Así que eres Nami- dijo esa chica de pelo negro como carbón mientras le acariciaba la mejilla con el dedo índice- Creo que como eres nueva no entiendes demasiado las cosas...
-¿Quién eres?- Nami intentó recomponerse para quedarse a su altura.
-Eso dependerá de ti, puedo ser tu mejor amiga o la peor de tus enemigas- se dirigió hacia su cuello donde vio un colgante en forma de mandarina- ¿Que es esto?-se lo arrancó del cuello
-Devuélvemelo- dijo Nami intentando quitárselo
-Así que es importante-sonrió- Si lo quieres ven al bar All Blue al salir de aquí.
Nami intentó recomponerse, no podía volver al aula en ese estado y más si el pesado de su compañero no paraba de atosigarla todo el tiempo. Cuando finalizaron las clases de la tarde fue de las primeras en levantarse y tan rápido como pudo se marchó. Robin la notaba mas rara de lo normal así que decidió seguirla sin que ella la notase. Cuando la vio entrar en el bar All Blue un escalofrío le inundó el cuerpo, algo estaba pasando. Encontró el valor en algún recóndito hueco de su cuerpo y se dirigió a la puerta por la que su amiga había entrado hacía unos minutos.
Nami estaba allí rodeada de tres chicos que no paraban de intentar sobarla y ella no hacía nada, estaba simplemente allí de pie, como si fuese una estatua. Robin corrió hacia donde estaba ella y empujó a uno de ellos.
-¡ Vaya así que has traído a una amiguita!- rió uno de ellos. Nami se giró rápidamente apartándose de ellos y mostrando en sus ojos algo que a Robin le sorprendió y conmovió... temor, temor porque a ella le pasara algo.
- Ella no es mi amiga así que dejadla en paz- dijo dirigiéndose hasta dónde estaba la pelinegra y empujándola al suelo.
FIN
***El nombre del instituto es Gold D. Roger en el cap anterior no sé porqué no me dejó editarlo!
Espero que os haya gustado la segunda parte. Muchas gracias a Font dial 99 y a Kurinchi por los reviews que aunque tenga poquitos me ha hecho ilusión que me hayáis comentado y me animais a seguir escribiendo =). Nos leemos en el siguiente!
