Fronteras.
Capitulo II.
Rencores.
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White regresó en línea nuevamente, su procesador intentaba ordenar todo lo acontecido para darle un poco de sentido a lo que estaba pasando. Recordaba las falsas acusaciones, el inesperado arresto y …
-El seeker- Susurró, distinguiendo la silueta alada en uno de los extremos de la habitación, el lambo se encontraba sentado en una plancha de recarga, en medio de una amplia habitación con grandes ventanales, los cuales sustituían a los muros, permitiendo que la luz producida por los faros externos jugara en el interior creando contrastes con los objetos del lugar.
-Oscuridad- Prosiguió el auto, recordando lo familiar de esa sensación; el desconcierto era todo lo que envolvía su chispa.
SImplemente se encontraba en la oscuridad.
-¿Qué decir?, ¿Qué hacer?- Las preguntas embargaban el joven porcesador del mecha, quien jamás se había visto en una situación similar. Es cierto que había vivido entre Decepticons toda su breve existencia, sin embargo las cosas siempre se resolvían con la regla general.
-Tu recibes ayuda a cambio de un favor, eso es justicia- Las palabras abandonaron su vocalizador con más fuerza de la esperada, llamando la atención de su acompañante.
-¿Eso deseas?- Resonó una voz con un timbre grave e imponente, el cual transmitía la madurez que su dueño poseía, con la pasividad poco común para los de su clase.
-¿Hay opción?- Fue la respuesta, clara y firme del auto. Su interlocutor sonrió, admirando el reflejo en el cristal que tenía al frente.
El auto no se había asustado, al contrario parecía haber aceptado la situación sin replicar de más, un movimiento inteligente desde el punto de vista del volador.
-Siempre hay opción- Contestó el seeker sin mirarlo, su atención se fijaba en el cielo oscuro, el cual penetraba los alrededores, escondiendo la belleza encerrada en aquel lugar.
-Libertad- Esa era la palabra adecuada para describir lo que en realidad estaba pensando. Aquella de la que carecían la mayoría de los que aún vivían en su fracción, quienes como él, se enfrentaban al rechazo diario.
-Yo no conosco otra- Contestó WhiteSpark enfocando sus manos. Las garras relucián intactas ante él, sin el daño que debían presentar después de la terrible caída.
El seeker viró, avanzando hacia su invitado, sus alas altivas vestían el verde entremezclado con el negro, creando una sincronización ideal. Sus ópticos se ocultaban tras un visor con los mismos cromas , componiendo una armonía que se rompía con las insignias purpúreas que lucía.
El auto admiró a su interlocutor, consiente de que este no era un mecha normal, era un ente del pasado, un miembro de un grupo extinto por los suyos, la alta traición en su propio bando. Una de las razones por las que su fracción se avergonzaba.
-Hay cosas que nunca cambian- Prosiguió el volador recorriendo el cuarto lentamente.
La paciencia de parte del mecha de cromas verdes comenzó a mancillar en la del vehículo terrestre, mientras pensaba en ¿Cómo saldría de ahí?
-¿Quién eres tú?- Exclamó el lambo finalmente. Existian un sin fin de preguntas que deseaba aclarar, pero pensó que sería mejor tomar las cosas con calma, ser impulsivo no era lo mejor, sobre todo con alguíen como su inerlocutor.
-Interesante primera pregunta- Comentó, el seeker, -Muchas cosas se pueden revelar a travez de ella. No es una simple respuesta, es el todo de una personalidad- Finalizó, esperando alguna extraña reacción del joven mecha, pero éste tan solo le miró sin entender a qué se refería su acompañante; generalmente los mechas iban de lleno a la lista de peticiones, los favores con los que cada uno debía pagar sus deudas, pero ahora…era diferente.
-Las cosas no son así- Se dijo, mientras el jet se aproximaba a él.
-Defensas arriba- Prosiguió el lambo en su procesador, tratando de ocultar la ansiedad que ahora sentía. Él debió partir tiempo atras, ahora no sabía si volvería a su hogar.
-Un crédito por tus pensamientos- Susurró el seeker, sacandolo de su mundo fugaz.
El auto volvió su atención al volador, el purpureo de los ópticos se encendió con frustración, no podia seguir jugando de ese modo, necesitaba una respuesta, y la necesitaba ahora.
-Si no me vas a dar tu denominación, al menos dime ¿Qué es lo que quieres?- Repitió el carro, convencido de que el Jet buscaba algo.
DarkWar tan sólo se limitaba a observar los bruscos cambios de humor en el vehículo terrestre, tan jóven, tan inexperto. Pero un Decepticon después de todo; el mecha verdoso notaba las diferencias en esa paranoia constante que parecía definirlos. Un efecto secundario del abandono.
-¿Eso es lo que realmente deseas saber?- Contestó el volador, imitando la práctica que un viejo amigo uso tiempo atras en él.
WhiteSpark se sintió fuera de lugar, la verdad es que los decepticons no eran unos psicóticos sanguinarios como todos pensaban, agresivos si, pero para eso habían sido creados, para ser guerreros y guardianes. No pacifistas, aún así aprendieron a convivir siguiendo sus reglas, a respetar su código, despues de las constantes pérdidas, era lo que les quedaba para definirlos.
-Me conocen como DarkWar- Murmuró el seeker finalmente.
El auto sabía que la confianza era algo delicado, tal vez demasiado, pero el volador le confió su denominación sin problema alguno.
-Ya no estas en Charr- Se dijo finalmente ofreciendo su mano. –Soy WhiteSpark- Contestó inocentemente.
Dike sonrió levemente, de un modo casi imperceptible, la inocencia no era algo común entre los suyos, como tampoco lo era la confianza, pero este jovencito parecía haberle otorgado un poco despues de todo.
-Solo quiero salir de aqui- Se escuchó nuevamente la oración del auto, después de todo ni siquiera tendría la oportunidad de volver a su planeta origen por el método normal.
DarkWar asintió, realmente no existía una razón para retener a ese mecha en sus cuarteles, pero se sentía obligado auxiliarlo, tal vez era por la intervención de MindMaster o tal vez por…
-Debe haberme afectado el convivir tanto con ese grupo de inútiles Autobots- Se dijo, aunque hasta cierto punto la presencia de esos mechas parecía faltar en su vida actual.– Es gracioso como la rutina se vuelve una parte fundamental en la existencia de todos los seres inteligentes- Continuó en su procesador.
-¡DIKE!- El grito llegó con fuerza a sus audios justo en el momento en el que otro mecha se adentraba en aquel lugar, WhiteSpark lo reconoció, identificando al respondable de su escape.
-TENEMOS QUE IRNOS- Prosiguio el mecha purpureo señalando las ventanas, -Ellos lo saben, vendrán a buscarnos aquí- Confirmó, intentando alejar a su compañero del ventanal.
-Apenas estaba acostumbrándome a esto- Refunfuñó el seeker verde para si mismo, mientras el mecha mas pequeño caminó hacia el lamborgini sosteniendolo con una fuerza descomunal.
-Hey- Replicó el carro al sentir el jalon del otro mecha.
-¡Vamos !, ¡Muévete!- Prosiguió MM ignorando las protestas del otro mecha.
-¿Dónde estan Vengala y SB?- Intervino Dark War
-Ellas ya saben, nos veremos en unos breems- Fue lo último que dijo el jet purpureo antes de desaparecer por la puerta por la que había entrado, arrastrando al nuevo miembro con él.
Su líder miró por ultima vez los cielos, inseguro de cuando los volveria a recorrer.
-Se supone que todo debería estar mejorando, pero ahora las cosas no lucen del todo bien- Susurró, volviendose para seguir a su amigo y hermano.
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La explosión fue impactante, los fragmentos de lo que fuese una hermosa torre caían a la calle envueltos en llamas, los mechas que ahí circulaban corrieron en todas direcciónes escapando. Los seekers sintieron el calor del ataque acariciar sus estructuras, pero jamás se detuvieron a mirar atrás. Después de todo , eso no era más que un elemento del pasado, algo que no importaba en realidad.
-¿Cómo pudieron ubicarnos tan rápido?- Pregunto el Jet verdoso, caminando pasivamente al lado de los otros dos, integrandose a la multitud.
-No lo sé Dike- Contestó MindMaster con un tono de hastío, sus manos continuaban sosteniendo al joven decepticon de cromas blancos.
WhiteSpark no tenía ni la más minima idea de lo que sucedia, pero prefirió guardar silencio, no deseaba llamar la atención demasiado, después de todo ya era un mecha buscado.
Los voladores viraron un momento adentrándose en callejuelas desconocidas, con una confianza tal que parecían dominar esa ciudad a la perfección. Cada paso los alejaba más del centro, llevandolos a los barrios bajos.
-Te digo, Dike, no tengo idea de cómo averiguaron nuestra posición, tal vez la machotrix tuvo algo que ver en eso- Continuó el mecha purpúreo.
Su líder negó levemente a sabiendas de que no obtendría ninguna respuesta de parte de MindMaster, el Mig era demasiado terco y orgulloso como para revelar su error.
Su andar se detuvo frente a una vieja estructura, el grupo se adentró bloqueando perfectamente la salida por seguridad. En el interior el resultado del abandono y del descuido.
-Como en casa- Rïó el volador púrpureo liberando finalmente al lamborgini para perderse en una de las habitaciones.
-¿Qué rayos acaba de suceder?- Se preguntó el auto, ignorando a sus acompañantes.
-Eso es el resultado de años de Guerra, muchas veces las intenciones no bastan para cambiar- Resonó la explicación.
El lambo enfocó nuevamente a DarkWar.
-Comprendo que no seamos los más queridos, pero esto es insoportable- Respondió WS con frustración.
-Lo es- Replicó el volador , -Pero inevitable al fin, trabajan fuera de la ley, cazan y asesinan sin consideración—Confirmó el seeker.- Sus presas no son blancos fáciles, siempre buscan el conflicto, aquello que detone de nuevo todo, tal vez las autoridades se esfuerzan por corregir los errores, pero no es fácil, más cuando la mayoría aún no acepta lo sucedido.
-Créeme, chico, el sistema está desgastado desde la raíz, yo lo he vivido – Finalizó dirigiendose hacia la misma habitación que su amigo.
-¡Espera!, ¿Eso quiere decir que estamos solos?- Cuestionó el joven deportivo deteniendo al Jet.
-No… Quiere decir que estás solo- Corrigió DarkWar retomando su paso.
-¡No puedes marcharte así nada más!- Intervino el vehículo terrestre, -Yo…yo…- Las palabras se detuvieron en ese procesador mientras su dueño se esforzaba por pedir ese odiado auxilio, pero estaba solo y desarmado en un mundo que le era desconocido.
El F-18 no detuvo sus pasos, perdiendose en la oscuridad de la edificación, WhiteSpark maldijo nuevamente, resignandose a seguirlos.
-Deberías estar agradecido, mis acciones salvaron tu chispa- Resonó la voz del mecha purpureo reapareciendo para indicar el camino a seguir.
El lambo lo sabía, tal vez nadie confirmó su destino, pero él en su interior lo sabía; al parecer esos mechas eran los únicos en los que podia confiar en ese momento; al menos si deseaba sobrevivir.
-Espero no estar cometiendo un error- Pensó siguiendo al mecha alado.
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La noche eterna se disfrazaba con los colores de los anuncios luminosos los cuales envolvieron las formas de los rastreadores.
-Decepticons, todos son iguales- Exclamó uno de los mechas con odio, reviviendo su ultimo encuentro con uno de ellos, su extremidad superior izquierda mostraba las marcas de una reparación de baja calidad, una marca de su último encuentro con ellos.
-¿Pero cómo encontraremos a los que buscamos?, seamos realistas, cada día que pasa más de su clase llegan e invaden nuestras calles- Intervino otra voz.
-Los encontraremos, esos desagradables seres tuvieron la osadía de hacerse pasar por miembros de nuestra fracción, para terminar traicionándonos y matando a sus compañeros autobot, deben pagar con sangre- FInalizó la oración.
-Ya los hayamos una vez, una segunda no sera dificil.
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Cualquier pretexto sirve de excusa para aquellos que buscan un motivo para pelear…
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-Debimos matarlos.
La exclamación se repitió una y otra vez en los audios de los presentes, Darkwar se esforzaba por hacer caso omiso a las palabras de su amigo. Él sabía que no tendrían opción, pero ahora el cómo importaba, a diferencia del pasado, no podia ir y desaparecer toda una zona tan sólo por un objetivo, eso les daría la ventaja a sus enemigos y era justamente lo que no pensaba hacer.
-Nadie nos usará como pretexto de nuevo- Pensó, reviviendo la primera cazería, recordando ese terrible escape despues del fracaso de TD. Él podia odiar a los Sweeps, tanto como lo hacía con Galvatron, pero la prudencia era escencial en esos tiempos.
-Acabarlos- Repitió MM distraidamente, usando esas ideas para distraerse mientras caminaban. A su lado WhiteSpark escuchaba con atención.
-Lo haremos, pero aún no- Comandó Dike señalando el punto de encuentro.
Las fronteras de la ciudad.
White Spark avanzó adelantándose un poco, admirando las luces lejanas en el filmamento. La ciudad de Nova Cranium no era más que una forma que se perdía a lo lejos.
-Ahora no había modo de retroceder- Pensó
-Vamos- Ordenó DarkWar transformándose para volar y alejarse, MindMaster le imitó, virando para empujar al auto blanco.
-¡Vamos!, ¡Vamos! ¿Qué esperas?- Exclamó el jet purpúreo.
-No espero nada- refunfuñó el joven Decepticon tranformandose para tratar de seguirlos.
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Continuará…
