CAPÍTULO 1

Corría con todas sus fuerzas, respiraba agitadamente, su cuerpo en estado de alerta permanente, y aún así sentía que no era suficiente para escapar de aquél ser; dentro del oscuro bosque el único ruido que se oía con claridad, era el suave viento soplando las copas de los árboles que de por sí ya eran tenebrosos.

Siguió corriendo, no importaba que estuviera cansada ni herida, tenía que seguir corriendo si quería seguir viva; pues sabía que no solo Él la seguiría, sino también ellos. Aún no entendía por que había sido traicionada si ella había cumplido con su parte del trato; les había entregado en bandeja de plata a aquél que incluso los más valientes vacilaban en decir su nombre.

Se paró de repente, de pronto empezó a sentir un aura maligna y demoníaca que rodeaba a una vieja y casi en ruinas casa en la colina, que era cubierta por los frondosos árboles que había en el bosque y le daban y aspecto tétrico; ¿que debía hacer¿Dirigirse hacia donde sentía esa energía o esperar a que ellos la encontraran para eliminarla sin remordimientos? Ya no tuvo tiempo de pensarlo, su instinto de supervivencia la llevó directamente hacia aquella vieja casa; corrió con las pocas fuerzas que le quedaban y empujó la mullida puerta de madera que hizo un rechinido que le erizó la piel y más aún el estruendoso ruido que hizo al cerrarse la puerta por si sola, una vez ella hubo entrado por ella. Inspecciono uno a uno de los cuartos de esa vieja casa, cada rincón fue revisado cuidadosamente por ella para encontrar un seguro escondite, por lo menos hasta que ellos perdieran su pista.

Después de revisar la planta baja y el primer piso, se dirigió hacia el ático que por alguna extraña razón la mandaba llamar, como una inexplicable fuerza que la atraía hacia aquél lugar; empujó la última puerta e ingreso hacia un cuarto oscuro y vacío a excepción de un enorme espejo ovalado que iba desde el suelo hasta el techo, enmarcado con figuras de enredaderas en color plateado y dorado; se acercó lentamente hacia ahí y le sorprendió ver su propio reflejo en él; ESO ERA IMPOSIBLE!!!!! Una criatura como ella hacía años que no podía reflejarse, no era normal, pues ellos eran seres sin alma y precisamente era el alma de alguien lo que se reflejaba en un espejo.

Tocó con sus dedos la superficie del espejo y se dio cuenta de que su mano lo atravesaba como si solo fuera una mera ilusión; tuvo miedo, así que retrocedió unos pasos, pero el ruido de que alguien subía las escaleras y gritaba obscenidades y maldiciones hacia su persona le hicieron darse cuenta de que la única forma de salir de ahí con vida era atravesando el espejo.

-Te hemos encontrado maldita basura, ya no tienes más escapatoria- oyó decir a el vampiro con larga melena rubia vestido completamente de negro. –¡Prometemos ser buenos y darte una muerte rápida e indolora si dejas de escabullirte como la sucia rata que eres!- dijo con una sonrisa sardónica

-¿Por qué me traicionan? – preguntó ella – ¡cumplí con mi parte del trato¡ Les entregue al rey de los vampiros, les entregué a Shinichi Kudo como me lo habían pedido a cambio de la vida de mi hermana, prometieron que ustedes traerían su alma para devolverla a este mundo!!!!! – gritó con desesperación.

-¡Mocosa estúpida! Un humano que ha muerto no puede ser regresado a este mundo, por la simple razón de que su esencia, su "alma" se pierde al morir. ¡Que ingenua fuiste! Incluso te llegaste a sacrificar convirtiéndote en alguien como nosotros para salvarla. – dijo el segundo hombre, más bajo que el primero, con cara redonda y algo obeso.

-¡Es mentira! – bramó con ira

-Piensa lo que quieras pequeña, pero tu ya no nos eres útil – dijo restándole importancia el de cabello largo y rubio – pero… - volvió esa cruel sonrisa a cruzar por sus labios – debes alegrarte, ya que muy pronto te reunirás con tu querida hermanita jajajajaja!!!!!!

¡No! – musitó sin fuerzas y retrocediendo

-No lo hagas más difícil princesa, ya no sirves, así que… ¡HASTA NUNCA! – dijo el de cabello rubio apuntándole con una espada directamente en su cuello mientras ella retrocedía hasta que tropezó con algo en el piso que la hizo caer por el extraño espejo haciéndola desaparecer de la habitación.

-¡Maldición! – gritó con rabia el rubio

-¡Rápido, sigámosla!- dijo el otro intentando seguirla por el espejo, pero en el momento en que iba a lanzarse por el, éste estalló en cientos de pedazos haciendo que el sujeto se protegiera automáticamente con los brazos. -¿Qué pasó¿Por qué demonios no podemos seguirla? – preguntó enojado.

-Ella ha atravesado el portal hacia el inframundo, y sólo se puede ir de uno en uno; si queremos seguirla debemos hallar otro portal- contestó pacientemente el rubio.

-¡Pues busquémosle, Gin!

-No es tan sencillo, un portal no aparece cada vez que lo deseemos. Esos portales aparecen en distintos lugares e incluso épocas; no sabemos que tanto tarde o como y donde aparezca uno de ellos de nuevo – dijo Gin mirando serio el sitio donde antes estaba el espejo. De pronto sonrió de nuevo malévolamente – pero no te preocupes Vodka, así como nosotros no podemos entrar, ella no puede regresar y ya ni digamos si puede regresar con vida!!!!! – terminó de decir riendo con estruendosas y tétricas carcajadas alejándose junto con su compañero de esa vieja e inservible casucha.

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Hola a todos de nuevo!!!!!!!!!!!!! volví!!!!!!!!!!!!!!!!1

Antes que nada, le agradezco a Gritzi su comentario que me alentó muchísimo a seguir con mi historia, y tienes razón una de las sombras es Heiji!!!!! Tambien agradezco a las personas que pasan a leer mi historia aún sin dejar comentario nn.

Feliz Año 2008!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Espero que la próxima semana pase a actualizar jojo

Besos!!!!!!!!!!!!!!!!!1