Hola
Bueno creo que tengo que aclarar ciertas cosas primero así que aquí esta. Había quedado en que iba a restaurar toda la historia, pero a medida que me dispuse a hacerlo me di cuenta que no podía dejarla mientras lo hacia, puesto que al volver a escribir cada capitulo, hay ciertas cosas que voy a cambiar y que en algún punto puede que generen cierto tipo de incongruencia.
Volveré a subir toda la historia y tratare de subir lo más rápido que pueda, al meno capítulos por semana, para llegar al punto donde la había dejado. (para los que no sepan, la historia ya llevaba 28 capítulos) Espero que les guste y que lo que este haciendo sea para lo mejor.
Cap 2
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Mientras Isabella Swan caminaba hacia el instituto, que quedaba a unas cuadras de su casa, su mente se encontraba en blanco. Era parte de su rutina, dejar su mente en blanco durante unos segundos, olvidar todo lo que había pasada, respirar profundo y tomar una actitud completamente nueva. Podía parecer tonto, pero hasta ahora, le había servido. Ella no quería que nadie le tuviera compasión, no quería dar pena, no quería mostrarse débil y por esa razón había adoptado una actitud de chica rebelde, para que las personas la esquivaran, para no tener que mantener una conversación decente solo por cortesía con gente que en verdad no representaban nada para ella; esas personas plásticas, que muestran falso interés por ti, las que solo desean enterarse de lo que te pasa para tener algo de que hablar a tus espaldas. Prefería que hicieran sus propias suposiciones, chismes iban y venían, no le importaba, las únicas personas que le importaban algo era con las que relacionaba, bueno y estaba el chico…
Sacudió su cabeza, en un pobre intento de ahuyentar la imagen de aquel chico de actitud distante, misterioso y para algunos aterradora. Las personas lo evitaban al momento en el que el volteaba a verlos, aun siendo el una persona objetivamente muy apuesta, su fría mirada era suficiente para asustar a la mayoría. Por otro lado, a Isabella, la intrigaba pero nunca había sido capaz de mantener una conversación con ese chico de cabello cobrizo y alborotado y de unos ojos verde oscuro que parecían siempre tan fríos, tan distantes.
-Bells, Bells… Joder Bella espérame…
Isabella volteo cuando escucho la voz de su amigo que venia luchaba por alcanzarla en su skateboard, lo cual le pareció raro, pero le sonrío.
-Hey stoner*…. que paso con tu motocicleta?
-Sabes como odio que me llames así, cierto?- dijo con una mueca en su rostro lo cual causó risas de parte de Isabella.
-Ok, ok tranquilo Jasper, pero es la verdad, ademas deberías dejar de fumar esa mierda…
-Pfff no soy un maldito stoner! Además, Por qué solo me lo reclamas a mi? Es injusto.
-Bueno dime que le hiciste a tu motocicleta?- Jasper había recogido su skate del piso y caminaba al lado de su amiga cojeando un poco. Arrugo un poco su nariz y paso su mano libre por sus rizos rubios antes de responder.
-Hubo un pequeño incidente…
-Estabas drogado?
-Noooo…- Isabella dejo de caminar y miro fijamente a Jasper a sus pequeños ojos azules- Esta bien, solo un poco, pero no fue por eso, fue culpa del bastardo que no vio bien cuando dio una maldita curva.
-Oh claro, el hecho de que estuvieras en las nubes no tiene nada que ver. - contesto ella algo divertida, él no cambiaba.
-Cállate Swan, deberías estar preocupada, me pudo haber pasado algo malo y tu solo estas ahí haciendo bromas. Jodete- Isabella volvió a reír, este chico era uno de sus mejores amigos, con el cual se sentía segura, el que podía hacerla reír y olvidar las cosas, el era parte de su pequeño grupo de amigos, una de las partes más importantes.
-Bueno bueno pero no te paso nada, o si ?- después de decir esto su amigo comenzó a quitarse la camisa con evidente esfuerzo. Isabella simplemente levanto una ceja sorprendida, para luego bajarla y abrir sus ojos desmesuradamente al ver los moretones y como en el pecho tenia una especie de banda negra que le cubría la parte de la clavícula. No se había dado cuenta de esto, al parecer si había sido mala idea burlarse.
-Wow estas mal, que le paso a tu clavícula.
-Fractura
-Y esos hematomas… los tendrás por un buen rato- Isabella callo cuando su mente de forma cruel comparo aquellas marcas en el cuerpo de su amigo con las de su madre, se estremeció pero se recupero rápido. No demuestres debilidad, se fuerte, puedes con esto, no necesitas que los demás… Se repetía internamente mientras veía como Jasper se ponía de nuevo la camisa.
- Estoy jodido
-Bastante, pero bueno, Alice sabe de esto?
-No, no sabe, cree que no la pude recoger hoy por que el motor había muerto o alguna estupidez como esa.
-No le has dicho a tu novia que tuviste un jodido accidente de auto? Vamos bien Whitlock.- Isabella había vuelto a su expresión neutra, algo a lo que Jasper estaba acostumbrado, el nunca la había molestado con preguntas incomodas o personales, era un amigo incondicional, estaría para ella siempre y cuando ella quisiera.
- Le diré a su debido tiempo, por ahora hay que llegar al instituto.- Dijo Jasper recogiendo su mochila del piso, donde la había dejado junto a su skate antes de quitarse la camisa.
-Ya no llegamos a la primera hora…- dijo Isabella chequeando la hora en su mp3
- Que se joda literatura, lo que me importa a mi es calculo.
-Joder, que día es hoy?- pregunto Isabella al escuchar a su amigo mencionar aquella materia tan odiada.
-Jueves, y yo soy el despistado no?
-Hoy tenia a primera hora calculo, joder, voy perdiendo la maldita materia y ahora esto, agh, genial.
-Relájate y consigue un tutor.
-Por qué no te consigues uno tu ?- A Isabella no le agradaba la idea, no quería tener que relacionarse con otras personas, y lastimosamente ninguno de sus amigos podría ayudarla en esa área.
-Ya tengo- respondió Jasper sonriendo mientras subía una mano a su oreja, donde tenia un cigarrillo, después metió la misma mano a su bolsillo buscando un encendedor, sus movimientos eran lentos debido a sus heridas pero al fin pudo sacarlo.
-Me ayudas ?- le pregunto a su amiga mientras colocaba el cigarrillo en la boca y le pasaba el encendedor para que lo encendiera.
-Hierba?- pregunto Isabella mientras encendía el cigarrillo para luego guardar el encendedor en el bolsillo de los pantalones negros de su amigo.
-De la buena… Quieres un poco?
-Jodete -le respondió mientras se alejaba de el para entrar al edificio y el se quedaba afuera para terminar de fumar.
Faltaban diez minutos para que empezara la segunda hora de clase, Isabella camino hacia el salón de Filosofía, se sentó en una banca afuera de este a esperar que pasaran los diez minutos, saco su mp3, se puso los audífonos y se dispuso a esperar.
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Edward conducía a gran velocidad. No era que le importase llegar tarde a clase, le daba igual asistir o no, sus notas eran sobresalientes de cualquier forma, pero conducir a gran velocidad era uno de sus métodos para olvidar todo, para seguir adelante día a día, apartándose de todo lo demás y esperando ansioso el momento en que todo acabara. Le encantaba ver como a su alrededor todo pasaba tan rápido, todo se volvía borroso, la adrenalina que recorría todo su cuerpo, calmando cualquier tipo de dolor.
Su casa se encontraba a una distancia considerable del instituto pero gracias a la gran velocidad que llevaba llego en menos de diez minutos, pero aun así estaba tarde, había faltado a su primer clase, Literatura. Cuando llego se acordó de que hoy debía haber presentado un trabajo, el cual equivalía a gran parte de la materia y siseo irritado pero sigo caminando, tenia que encontrar una forma de obtener créditos para eso.
Entró al edificio con su mochila en su hombro, su siguiente clase era filosofía, así que camino hasta el salón para esperar. Solo faltaban 5 minutos para que tocaran el timbre, no tenia que esperar mucho y ademas quería llegar al salón antes que los demás, para poder ir directamente a su puesto en la parte de atrás del salón, sin que nadie lo molestara; ya era suficiente con tener que estar en una misma habitación que un montón de adolescentes inmaduros.
El también era un adolescente pero lo de inmaduro lo había dejado hace mucho, la situación vivida en su casa había hecho que pasara de niño a adulto en unos pocos años, los años justos que tardo en comprender todo lo que sucedía. Había madurado a la fuerza, dejando atrás rápidamente todo lo que se suponía que un joven de su edad hiciera, pero en parte, no consideraba eso como una gran perdida.
Al llegar al salón vio como en la banca de afuera se encontraba sentada una chica, una chica a la cual ya había visto antes, inevitable que no haberla visto, compartían varias clases y ella al igual que el se sentaba en la parte de atrás. La quedo viendo, lo único que sabia de ella era que su nombre era Isabella Swan y por su actitud en algunas clases y la forma en que se vestía podía deducir que era del tipo "rebelde sin causa"con carácter aparentemente fuerte, pero para el seguía siendo una niña inmadura, una joven sin nada que ofrecer, solo desperdiciando su vida, con aquella actitud desinteresada.
Edward seguí parado delante de ella, con su mirada examinando a la joven sentada en la banca, con los ojos cerrados, con los labios entre abiertos cantando en voz baja "Runaway" de The National. No sabia porque, pero le resultaba difícil apartar su mirada del rostro de la chica, que parecía tener una expresión de paz que solo se obtenía después de una tormenta, el lo sabia bien y verla en ella lo tenia más que desconcertado.
El timbre sonó, haciendo que Isabella abriera los ojos de repente, topándose sorpresivamente con los ojos verdes en los que había pensado esta mañana, pero que no sostenían la misma mirada de siempre. Su mirada ahora parecía llena de curiosidad y por más extraño que pareciera, el no la aparto cuando se cruzo con la de la castaña, al menos, no de inmediato.
Había algo en el que la atraía, algo que le era difícil descifrar. Ella nunca había sido de aquellas personas que suponen, no le gustaba suponer, nunca había sido buena con las adivinanzas y le parecía que suponer era como tratar de adivinar la vida de un individuo, que ella sabia bien, podía estar llena de todo tipo de sorpresas.
Lo único que ella tenia era curiosidad, curiosidad que quería ser satisfecha pero nunca había tenido el valor de hablar con ese chico, del cual solo sabia su nombre, su gran desempeño escolar y su aparente desinterés en relacionares con cualquiera en el instituto.
Ella quería saber mas y ahora que lo tenia enfrente sentía como su cuerpo picaba de curiosidad, como las palabras se amontonaban en la cabeza, las preguntas, preguntas que ella misma era consciente de lo fastidiosas que podía llegar a ser, razón por la cual se abstenía a pronunciarlas. Duro un momento en silencio antes de reunir fuerzas suficientes para decir algo, pero para entonces, él ya había desviado su mirada hacia la puerta del salón, de donde comenzaban a salir los estudiantes de la clase anterior.
Edward podía sentir la mirada de la chica fija en el, ya comenzaba a fastidiarle, por lo que hizo una mueca y apretó el puente de su nariz, dandole a entender a Isabella que su indagación no era bien recibida. Ella bajo su mirada avergonzada y se reprimió a si misma por ser tan estúpida, se estaba comportando como una de esas personas que tanto odiaba y de seguro un chico como el, sentiría el mismo repudio que ella sentía por ese tipo de gente.
Espero con la mirada gacha hasta que el chico entrara al salón, para luego seguirlo tratando de hacer el menor ruido posible, ignorando al profesor y sentándose, por primera vez en mucho tiempo, el uno de los primeros puestos, tratando de evitar al máximo al cobrizo que se había apoderado de la esquina más lejana del salón.
