¡Hola a todos! Estoy súper contenta (por los que apenas lo notan, si… soy una chica) de que esta historia pueda continuar con su curso. ¡Gracias a todos ustedes!

Agradezco de todo corazón a:

Jess Lehner: Es curioso comentar que solamente había visto solo un fic policiaco y el mío es el segundo que conozco. No creo abandonar la historia, ahora las ideas de la historia no me dejan dormir en paz (creo que tendré que actualizar por semana). Arriba el RivaMika y gracias por tu review :D

RociAlar: ¡Oh sorpresa el acosador se hace llamar Abel! –intento estúpido de spoiler- Conociendo a Mikasa, no creo que se haya dado por vencida… ¿O sí? :O ¡Gracias por tu review!

Jenny835: ¿Por qué temerle a Abel? Él ama con "locura" a Mikasa, muchas quisiéramos que nos amaran así –Cof…Cof…- mentira, si dará un poco de miedo después. ¡Gracias por tu review!

Seo-Tsuki: ¡Muchas gracias por tu review! Espero verte por aquí seguido :D

Kath's cats: ¡Muchas gracias! No estaba tan convencida de ese capítulo pero con tu review, quede satisfecha. Gracias por tu review :*

Mitsuki99: Quise a poner a Mikasa al límite, sé que no es una persona que se asuste y que se muestre débil, de hecho, no planeo ponerla así, solo que a veces dicen que las apariencias engañan y bastante por lo que haré que pase por miles de cosas. ¿Jean? Ahora que lo pienso… (Recuerda el OVA donde Jean dibuja muy Kawaii a Mikasa) ¡Gracias por tu review! :D

RenKouha: Si, Abel podría ser CUALQUIERA y créeme, nadie dejará de ser sospechoso en este fic. Lo estuve pensando, como se necesitarán varios capítulos para terminar un interrogatorio tendré que actualizar tal vez una vez por semana… creo que eso estaría muy bien. ¡Gracias por tu review! C:

Cherryle: ¡Muchas gracias por tu review! He aquí la continuación, que la disfrutes :D

Astryd924: ¿Michozita? Vaya, que Kawaii tal vez lo utilice después a no ser que Abel no le guste el gusto… ¿O sí? B) ¡Gracias por tu review!

Y a los silenciosos del mal (así les digo, no se ofendan) que sus visitas si fueron algo elevadas. En fin, es hora de investigar…

¡Comenzamos!

-Después de usted…- le indicó Erwin a Rico mientras abría la puerta de la habitación donde empezarían a trabajar. La chica solo asistió con la cabeza y entró.

Cuando el hombre entró a la cámara de gesell, ambos se ubicaban en esos momentos detrás del cristal opaco que mostraba una joven de cabello recogido de color castaño y ojos grandes de color marrón sentada en una silla de metal mientras apoyaba sus codos en la mesa hecha del mismo material que tenía enfrente.

Mientras que ambos observaban a la perfección a la joven, ella volteó a ver al cristal, pero solo admiró su reflejo. No se veía del todo lista para sospechar que había alguien más del otro lado del cristal mirándola.

- ¿Ella es? - preguntó Erwin mientras se acercaba al cristal y observaba todo el equipo que estaba ahí: una cámara de video lista para comenzar a grabar, un micrófono de escritorio para interrogar desde ese lado del cuarto y una mesa ancha con dos sillas.

-Si- afirmó Rico mientras se acercaba a la cámara y la encendía.

La chica que identificaban como Sasha Blouse miró a su alrededor mientras sus manos estaban dentro de su pantalón de mezclilla. Parecía asustada, algo normal en todos los interrogados mientras se encuentran solos.

-Ya deberíamos comenzar con el interrogatorio- dijo la peli plateada mientras le acercaba al hombre el micrófono. –Apriete el botón para activarlo, si no lo mantiene no lo escuchará…- le explicó cómo funcionaba el aparato.

-Es muy amable de su parte que me explique como funciona, pero…- negó con la cabeza. –No pienso interrogarla sin darle la cara.

Rico por su parte lo miró de manera desaprobatoria y acercó el micrófono hacia ella.

-Haga lo que quiera, detective- respondió sin ganas mientras volteaba a ver a Sasha. –Yo observare mientras usted... ¿Qué demonios está haciendo? - se levantó de golpe al ver a la interrogada.

Erwin volteó a ver a Sasha preocupado y al verla quiso soltar una carcajada. ¿Enserio Rico se ponía así al ver esa escena graciosa?

La joven castaña al parecer había sacado de su pantalón una dona con glaseado blanco y se la estaba comiendo deprisa mientras seguía mirando a su alrededor con ansiedad. Tal vez no había almorzado cuando la policía la llamó.

- ¿Quién la dejó pasar con eso? - preguntó Rico como si fuese una ofensa. - ¡Se supone que debieron revisarla antes de traerla!

Erwin por su parte no pudo más y soltó la carcajada. A lo largo de su vida nunca le había tocado ver algo parecido.

- ¿Y a usted que le molesta? - preguntó divertido el hombre.

- ¿En qué me molesta? - preguntó ahora si ofendida Rico. - ¡Va a dejar todas sus migajas regadas por el suelo! - señaló a la chica.

-Pues ya no se preocupe, la señorita ya terminó- le señaló a la castaña y en efecto, ya no tenía el pan dulce en las manos. –Bueno, ahora que la dejamos terminar de almorzar…- nuevamente algo le llamó la atención a Erwin y no pudo evitar sonreír.

- ¡Por dios! - otra vez Rico gritó sorprendida. - ¡¿Cómo es posible que tiene otro pan escondido?!

En efecto, Blouse sacó de su otro bolsillo otra dona, pero esta vez con glaseado rosado. A diferencia del pan anterior, esta lo consumía de forma tranquila y sin mirar alrededor.

-Esto es vergonzoso, tantos años exigiéndonos limpieza absoluta para que dejen a cualquiera comer en la cámara de gesell- comentó molesta. –Que decepción…

- ¿A eso le llama decepción? - preguntó Erwin seriamente mientras Rico volteaba a verlo. –Decepciónese de verdad por el supuesto trabajo de la policía- negó con la cabeza y se dispuso a salir de la habitación para ir directamente con Sasha, pero se detuvo. –Por favor, tome nota sobre el comportamiento de la chica, grabe todo el interrogatorio y hágame el favor de no interrumpir. ¿Quedó claro?

-Sí, detective- asistió con la cabeza.

El rubio la imitó y se retiró de la habitación. Mientras salía, Rico rápidamente comenzó a grabar y tomo asiento. Erwin no tardó más de dos minutos en entrar a la habitación vecina sorprendiendo a la castaña pues aún seguía comiendo. El hombre tomó asiento frente a ella y colocó la carpeta con los datos de Mikasa y su café sobre la mesa de metal.

- ¿Señorita Blouse? - preguntó mientras la chica se comía de golpe lo que le restaba de la dona y la pasaba por su garganta con algo de dificultad. - ¿Sabe por qué está aquí?

-Yo no lo hice- respondió rápidamente mientras se retiraba las migajas de que quedaron en su boca con ayuda de su antebrazo derecho.

Esa respuesta sí que no la esperaba por lo que la miró algo sorprendido.

- ¡Bueno, si lo hice! - corrigió apurada.

- ¿Hacer que? - preguntó mientras entrelazaba sus dedos y apoyaba sus codos en la mesa.

Sasha miró hacia ambos lados mientras movía sus pies de un lado a otro. Otro signo de ansiedad.

Detrás del cristal donde se reflejaba el detective y la chica, Rico se ajustó sus lentes y de forma inmediata sacó una libreta y un lápiz para comenzar a escribir. Mientras pasaron algunos minutos, la peli plateada ya tenía algunos apuntes sobre la interrogada.

"1. No deja de mirar alrededor.

2. Mueve sus pies como signo de ansiedad.

3. Tal vez sospecha que nosotros sabemos algo de ella por su modo de hablar.

4. Llevaba consigo dos donas.

- ¿No es obvio? - preguntó Sasha. –Estoy aquí porque ayer me robe algunas donas de la caja que había en recepción de la biblioteca de la universidad- respondió algo apenada mientras miraba hacia abajo.

Erwin soltó nuevamente otra carcajada mientras Sasha se llevaba sus manos a la cabeza, ¿Había metido la pata?

Rico por su parte negó con la cabeza y molesta hizo bolita el papel donde escribía.

- ¡Lo lamento, es que se veían tan apetitosas y yo estaba en ayunas! - se excusó asustada mientras Erwin se calmaba. - ¡Seamos honestos! ¡¿A quién se le ocurre dejar doce donas solas en la recepción por dos horas?! ¡Nadie!

Erwin le sonrió y negó con la cabeza.

-No se preocupe…- respondió el hombre. –No es por eso que usted se encuentra aquí pero su secreto está a salvo conmigo- comentó para entrar en confianza. –En lo que estábamos…- tomó la carpeta de datos y la abrió con cuidado.

Leyó con cuidado los datos de Mikasa y como recordaba, la foto de la chica estaba sostenida con un clip en la parte superior de la carpeta. La tomó y la observó con detalle, no se había tomado el tiempo de ver en si la ilustración.

Mikasa Ackerman tiene rasgos asiáticos, ojos grises y su piel es pálida de nacimiento, su cabello es lacio de color negro y aproximadamente le llega hasta los hombros, además tiene un flequillo largo en medio de su rostro. Lo admitía, es guapa lo cual tal vez es una de las razones por la que la comenzaron a acosar.

La foto era reciente, pues la cámara con la que la tomaron imprimió la fecha. Cuando la fotografiaron al parecer se encontraban en un día de campo o algo por el estilo pues Mikasa vestía con un ligero vertido blanco y un sombrero de paja. Los rayos de sol traspasaban por su sombrero y cabello de manera fotogénica. No parecía ser una persona que sonriera mucho, pero al parecer intentó hacerlo para aquella ocasión.

- ¿Reconoce a esta señorita? - le mostró la foto.

Sasha abrió de golpe sus ojos y su rostro se volvió pálido.

- ¡Mikasa! - gritó asustada. - ¡¿Le ha pasado algo?! ¡¿Está bien?!- preguntó apurada.

-Por eso está aquí, señorita Blouse. Verá, su compañera se encuentra desaparecida desde ayer por la noche- comenzó a explicarle mientras guardaba la fotografía. –Usted nos puede facilitar a encontrarla si me cuenta todo lo que sabe sobre Mikasa, recuerde que cada dato insignificante para usted tiene mucho valor para nosotros.

La castaña asistió con la cabeza múltiples veces mientras no borraba su cara de preocupación.

-Mikasa, no puede ser…- dejó caer algunas lágrimas mientras se cubría su boca. –Ayer la vi, no es posible.

Erwin inmediatamente sacó un pequeño paquete de pañuelos que siempre llevaba consigo y le pasó uno a la chica.

-Cuénteme, ¿Qué puede decirnos sobre Mikasa? - comenzó el interrogatorio.

-Ella…- Sasha secó sus lágrimas y sonó su nariz. Trató de pasarle el pañuelo usado al hombre, pero este solo le indicó que lo dejara en la mesa. –Ella y yo nos conocemos desde el primer día de la carrera.

Erwin cruzó sus brazos y le indicó con la mirada que escuchaba atentamente todo lo que decía.

-Mikasa no es muy amigable que digamos y al principio cuando yo trate de serlo con ella, me mandó al demonio…- sonrió como si fuese algo gracioso. –Recuerdo que la primera vez que tuvimos una plática decente y fue sobre Eren.

- ¿Y por qué sobre Eren? - preguntó el detective. - ¿No cree que le hubiera sido algo incómodo…?

- ¡Para nada, a Mikasa le gusta hablar sobre él! - lo interrumpió. –De hecho, no solo hablamos de Eren ese día si no también tuve que escuchar sus quejas. Ella fácilmente se molesta mucho si alguien se mete con Eren.

- ¿Por ejemplo…?

-No lo sé, al principio era muy dado en ella quejarse sobre el profesor- Sasha respiró hondo mientras venteaba con una mano su rostro.

Rico inclinó un poco su cabeza al escuchar lo último, ese: "quejarse sobre el profesor" lo interpretó como una indirecta. Esperaba que Erwin también notara aquel detalle.

- ¿Profesor? - cuando preguntó su compañero, Sasha se tapó la boca por lo que la peli plateada fijó la mirada en ella, ahora la interrogada se había percatado que metió la pata. - ¿De quién estamos hablando?

Sasha miró a su alrededor y tosió. Rico se levantó de su asiento y miró fijamente a la chica, esa información la consideraba importante.

- ¡De cualquier profesor que molestara a Eren! - respondió rápidamente mientras se sonrojaba.

- ¿Había un profesor quien no caía en la simpatía de Mikasa? - preguntó del detective.

Sasha encogió sus hombros, el hombre no comprendía porque no quería soltar información, ¿Estaría amenazada?

-Que hambre…- susurró la chica mientras se llevaba una mano hacia su vientre y bajaba la mirada.

Erwin miró hacia el suelo y al ver las migajas del glaseado de las donas, una brillante idea corrió por su mente.

-De acuerdo, pero antes de continuar…- el rubio movió una mano frente a la joven para captar su atención. - ¿Le gustaría comer algo más? Al igual que usted, llegué en ayunas. Si acepta, yo invito.

Rico se quedó boquiabierta, ¡¿En qué rayos pensaba ese hombre?!

-Pedófilo de mierda, ahora resulta que quiere invitarla a desayunar- susurró irritada su compañera.

Sasha lo miró con sorpresa, no se le veía asustada si no que feliz por la propuesta.

- ¡Si, tengo bastante hambre! - aceptó emocionada. - ¡Esas donas ni siquiera las siento en mi estómago!

- ¿Qué ni siquiera va a pensarlo un poco? – se preguntó Rico quien no podía creer como la otra aceptaba inmediatamente.

-De acuerdo, pero yo elijo el lugar- Erwin se levantó de su asiento. - ¿Le incomodaría si comiéramos aquí? - Sasha abrió de golpe sus ojos, ahora si dudaba de lo que había aceptado. –Digo, no sería apropiado si ven que salimos juntos a desayunar…

-Está bien- asistió con la cabeza la chica mientras miraba hacia abajo.

- ¿Algo que no le agrade respecto a la comida? - ella negó con la cabeza. –Me parece buen. Permítame un momento…- el hombre tomó la carpeta, salió de la habitación y se dirigió a la vecina para hablar un momento con Rico.

- ¿Se puede saber en qué demonios piensa usted? - su compañera lo recibió con una queja.

-Esa señorita no soltará nada hasta que entre mucho en confianza- señaló a una Sasha mirando hacia la puerta donde acababa de salir el detective. –Y según sospecho, parece ser ese tipo de personas que cuentan todo tipo de cosas cuando comen.

-Pero esto es un interrogatorio, no una cita al café- Rico le señaló todo el lugar.

-Confíe en mí, sé lo que hago- le sonrió Erwin. –Hágame otro favor, vaya a la cafetería que está a dos calles de aquí y tráiganos el desayuno del día. La comida que ofrecen aquí siempre será asquerosa- comentó mientras sacaba su cartera.

- ¡¿Acaso se volvió loco?! ¡Estamos trabajando! - su compañero se indicó con un dedo que guardara silencio.

-La que se comporta como loca es usted, si no se deja guiar por una persona que tiene más experiencia en este campo no creo que la vuelvan a promover en mucho tiempo- le extendió una tarjeta de débito roja. –También puede comprar un desayuno para usted, si gusta. No quiero que ande de mal humor todo el día.

Rico entrecerró sus ojos y aceptó de mala gana la tarjeta. El hombre le sonrió y dejó que ella se fuera. Una vez solo, decidió observar que hacía Sasha ahora que estaba sola.


Hace dos años…

Mañana

Mikasa

Desperté rápidamente al escuchar la alarma de mi celular, ya son las 5:00 a.m. Me senté lentamente en mi cama y me estiré, no me puedo permitir disfrutar otros "cinco minutos más" pues tengo que arreglarme, despertar a Eren y preparar el desayuno. Rasqué mis ojos mientras escuchaba a lo lejos los ronquidos de él en la habitación de al lado.

Mientras me ponía de pie, encendía la luz e iba por mi ropa que previamente había dejado doblada sobre mi tocador, no dejaba de pensar que desayuno adecuado podía prepararle a Eren. Aunque él me insista mucho en que puede cuidarse solo, no puedo dejar así. Él es mi obligación, sus padres me lo confiaron mucho.

Si no me apuro, no nos ajustará el tiempo para tomar el autobús. Son cuarenta minutos de ruta, tenemos que salir a las 6:00 a.m. para llegar a tiempo, máximo a las 6:20 a.m.

Me puse mi blusa roja favorita, un pantalón de mezclilla negra y mis clásicas botas oscuras que Eren había sugerido escoger la última vez que fuimos a una zapatería. Pensé en ponerme la bufanda que me regaló cuando me salvó la vida, pero la temperatura de hoy será elevada.

De todos modos, él mismo sabe que casi siempre la porto con orgullo y cariño. No creo que se moleste por esto.

Cuando me miré al espejo, me limpié la cara y me maquillé un poco. No me gusta del todo hacerlo, pero cuando escuché una conversación entre Eren y Armin sobre mujeres, supe que ambos concordaban que les gustan las chicas arregladas. Solo un simple delineado y rímel es lo que me aplico.

No lo había notado hasta hoy, mi cabello ya me llega hasta los hombros, me gusta. Pocas veces me tomo la molestia de observar que es lo que me agrada de mi apariencia y supongo que, si me dejara crecer un poco más el cabello amaría como me luciría.

-Buenos días…- vi a Eren detrás de mi mientras se rascaba sus ojos. Perfecto, me ahorró tiempo.

-Buenos días- respondí mientras terminaba lo mío.

- ¿Quieres que haga el desayuno? - preguntó mientras me sonreía. –Puedo hacer huevos revueltos…

-No hay problema, ya terminé de arreglarme- dejé mi tocador en paz y me di la vuelta para mirarlo de frente. –Tu encárgate de arreglarte.

Eren encogió los hombros y salió de mi habitación. Desde que vivimos solos, me gusta admitir que nuestra NO de vida de "casados" me gusta. Aunque Eren sea mi hermano adoptivo, yo nunca lo he visto así. Digamos que mi relación con él es algo más que amigos, pero menos como pareja o bueno, Armin trató de explicármelo de esa forma.

-Joder, Armin…- susurré molesta.

Se supone que llamaría a Armin para ponernos de acuerdo sobre donde nos veríamos para tomar el autobús. Él al igual que nosotros se mudó a la ciudad para estudiar, pero lo que nos diferencia es que sus padres le pusieron como condición vivir con su abuelo. Viéndole el lado bueno, me alegro que no esté solo.

Tomé mi celular y le mandé un WhatsApp, mientras me respondía podría hacer el desayuno. Fui a la cocina, saqué la cartera de huevos del refrigerador y un litro de jugo de naranja (Eren ama la leche con chocolate, pero no hemos ido al supermercado, por mi parte cualquier cosa está bien).

- ¡Mikasa! - me llamó Eren justamente cuando estaba sacando un sartén para comenzar. - ¡¿Dónde dejaste mis pantalones?!

Lo había olvidado, no le dije donde guardé su ropa después de plancharla.

- ¡En el tercer cajón! - respondí y comencé a cocinar.

Mientras veía como el huevo poco a poco se iba cociendo, no pude evitar sonrojarme al imaginarme a Eren en calzoncillos. Me avergüenza admitirlo, pero es algo que desde niños no veo.


Actualidad

Después de esperar un poco más de la media hora y ver que Sasha no se comportó de alguna manera extraña, Rico por fin llegó con el desayuno.

-Veo que también compró para usted, ¿Eh? - bromeó Erwin al ver que Rico traía tres cajas de nieve seca.

-Usted dijo que podía- respondió seca mientras le daba el desayuno de él, el de Sasha y su tarjeta.

-Así me gusta- sonrió. –Bueno, es hora de sacar información…- salió de la habitación.


Mikasa

Tuvimos suerte, por poco no alcanzamos el autobús. Odio ser impuntual y justamente hoy nos atrasamos un poco en el desayuno y en ir hasta casa del abuelo de Armin a recoger a nuestro amigo, que mala suerte.

Yo le insistí a Eren muy poco en que quedé en esperar a Armin en la parada, pero él quiso pasar personalmente por él para que no se atrasara. No dije nada, como siempre.

Cuando llegó el autobús, esperamos que las demás personas quienes también esperaban subieran primero y después nosotros subimos.

Eren se sentó junto con Armin y empezaron a hablar sobre unas becas que les interesaban. Por mi parte, decidí sentarme en el lugar de atrás del de mi "hermano" (exactamente a un lado de una ventana). Una viejita después me acompañó en el trayecto sentándose a mi lado.

Aunque no lo pareciera sentía una molestia estomacal y algunos escalofríos, supongo que son maneras de las cuales se proyecta el posible "nerviosismo" que siento.

Si le hubiese dicho algo sobre esto a la madre de Eren, creo que me hubiese dicho: "Es el primer día, nueva escuela y en una de las etapas más emocionantes que tendrás en tu vida, Mikasa. Es completamente normal sentir nervios". Suspiré y miré por la ventana, ni con tratar de imaginar que me diría ella podía calmar el dolor estomacal. Ya pasará, no durará mucho.

Dejé de prestarle atención al dolor y preferí distraerme con escuchar la conversación de Eren y Armin. Me siento un poco tonta, ambos se tomaron la molestia de investigar sobre la facultad y las oportunidades que nos brindan mientras que ni yo misma sabia como lucia el edificio. Si hubiera investigado, seguro que entendería su conversación y tendría argumentos para ser parte de ella.

Bueno, hay algo que sí sé y ellos no lo han mencionado aún. Nuestra facultad es la única que tiene un gran bosque detrás de ella. La universidad en sí, tiene algunos árboles, pero la nuestra al ser la última en construirse y por problemas legales, tuvo que ser construida de esa forma. Supongo para evitar que incrementara la deforestación. ¿Cómo lo supe? Me lo contó el padre de Eren antes de irnos (también tuve la oportunidad de leer una nota sobre esto en el periódico hace años).

Como a la mayoría de las personas, me gusta ver por la ventana los paisajes urbanos mientras el autobús avanza. Por ahora lo considero relajante pero cuando pase la primera semana, me aburriré bastante.

Ya han pasado los cuarenta minutos de viaje y por fin hemos llegado. El autobús nos dejó en la entrada principal de la universidad y al haber un mapa en la entrada con las ubicaciones de las facultades, nos tomará poco tiempo en llegar.

Era cómico saber que en cuanto llegamos a la facultad, no sabíamos hacia dónde ir. Solo estamos parados en medio de la explanada, el trio de idiotas siendo observados por los demás.

- ¿A qué aula debemos ir? - preguntó Eren.

-A la A-1- le respondió Armin.

-Bueno, creo que deberíamos preguntar dónde queda.

Yo hubiera preferido caminar y buscar el aula por nuestra cuenta. Desvié la mirada un momento y miré alrededor, la facultad sí que es linda y moderna (hay áreas verdes, jardineras, un amplio estacionamiento, bancos y unas amplias escaleras que al subirlas llegas directamente a la entrada de la facultad).

Miré fijamente el edificio y nuevamente sentí una molestia. No debería preocuparme tanto. Aunque, lo único que opaca el lugar son los estudiantes pues lucen prepotentes y estirados, lo supe por la forma en la que nos miran. Clásico, solo por ser los nuevos ya nos odian.

Volteé a ver a Armin y su mirada estaba perdida en la estructura del lugar, como la mía hace algunos segundos atrás. En cuanto Eren, noté que miraba fijamente a una chica rubia que caminaba en solitario. No creo que le atraiga pues su ropa no es tan afeminada, supongo que él espera a una chica más "arreglada".

-Eren- lo llamé y me miró algo sorprendido. –Llegaremos tarde.

-De acuerdo, esperen aquí un segundo…- se alejó trotando.

-Pero Eren…- traté de detenerlo, yo no me refería que debíamos preguntar.

- ¿Y cómo les va ahora que viven solos? - Armin inmediatamente me sacó platica.

-Bien- respondí. –Agradable…

-Me alegra escuchar eso. Eren no me ha comentado mucho al respecto- al escuchar eso sentí un pequeño crujido en mi corazón, ¿Acaso Eren no es feliz viviendo conmigo? ¿Estoy haciendo algo mal?

Bajé la mirada fingiendo cansancio mientras Armin seguía hablando.

-Los envidio, vivir con mi abuelo me quitará muchas libertades…- y ahí nuevamente las largas platicas de Armin. No suele hacerlas a menudo, pero cuando tiene algo sobre que quejarse, una anécdota o quiere un consejo, no para de hablar. No lo culpo, yo también hubiese hecho lo mismo. –Eren dice que no debería preocuparme mucho pero no puedo evitarlo…

Y fue ahí en ese punto que me preguntaba porque Eren tardaba mucho. Aprecio mucho a Armin, pero en verdad no tengo muchas ganas de escucharlo… bueno, no tan temprano. Alcé la mirada y lo busqué rápidamente, pero alguien más se llevó mi atención mientras pasaba enfrente de nosotros.

Por como viste, supongo que es un profesor o un alumno de último semestre. Viste de una camisa blanca con el primer botón desabrochados, pantalones de vestir de color negro que le quedan levemente pegados y zapatos negros; carga un maletín y trae puestos unos lentes de sol.

Su rostro es frio, no parece sonreír a menudo, cabello negro y algo largo, en la parte de la nuca la había rapado y su piel es pálida.

- ¡Ya sé dónde es nuestra aula! - no me di cuenta cuando llegó Eren por lo que me tomó un poco de sorpresa escucharlo, aunque no lo expresé del todo.

- ¡¿Y qué esperamos?!- le siguió la corriente Armin.

He ahí nosotros, el trio de idiotas nuevos comenzamos a caminar siendo liderados por Eren. Caminamos deprisa pues solo falta poco para que comiencen las clases.

No soy una persona que espera mucho de algo, pero ahora si espero que esta nueva etapa en nuestras vidas sea agradable para los tres, nos haga crecer mucho como personas y que especialmente sea tranquila

Continuará…

Espero que estos capítulos observaran bien la actitud de Eren hacia Mikasa y lo que a ella realmente le gusta y piensa… trato de hacerla un poco más humana pero que permanezca esa chica seria que todos amamos.

Tuve que recortar el capítulo, me había quedado sumamente largo y bueno, tenía que comenzar el punto de vista de Mikasa en este capítulo. En el siguiente no habrá interrogatorio, solo puntos de vista. ¿Ya quieren ver como comienza el de Levi o el de Abel? :D

Al ser narrado en primera persona, no entro en muchos detalles de las cosas. La carrera que estudiaran está bajo su criterio y los espacios que rodean los personajes, pueden imaginárselos a no ser los personajes los describan.

¡GRACIAS A TODOS POR SU HERMOSO APOYO!

Espero que disfrutaran un poco el capítulo y prometo que el siguiente comenzará lo bueno :)

¡Dejen su opinión de este capítulo en su review de hoy y espero verlos en el próximo!

-Los ama, Luna-