Hello~ Aqui Gus presente! Primero que nada muchas gracias por los reviews! Realmente me motivaron a seguir escribiendo Segundo, creo que este capi quedo un poco corto en comparacion con el primero pero bueno, lo compensare con el tercero :)

Ouran le pertenece a Bisco Hatori, Yuuki y la historia me pertenecen a mi. Enjoy :)

Capitulo 2: Primeras impresiones, primeros encuentros, primeros flechazos.

Esa mañana no podría haber sido peor. Es curioso lo que un simple viaje en avión puede causar a una persona: nauseas, temblores, jaquecas y hasta insomnio. Yuuki no pego ojo en toda la noche desde su llegada a Japón, debido a las continuas nauseas. Por lo tanto, esa mañana, la mañana en que ingresaría a la Academia Ouran por primera vez, la mañana en que cambiaría su vida radicalmente, esa mañana que se suponía era tan importante… se quedo completamente dormida.

-Demonios, el primer día y ya me gano un sermón- pensó mientras salía de la oficina de la sub-directora- Aunque me lo tengo merecido, mira que no llegar a ninguna de las clases… Oh bueno, que más da.

Se acomodo el gorro de lana que en ese momento cubría parte de su cabeza y cabello y se dirigió a la enfermería, donde le entregarían el uniforme y algo para las jaquecas.

Llegando a la pequeña oficina, tomo el pomo de la puerta para ingresar pero después de dar dos pasos, choco de cara con alguien, retrocediendo tres.

-Lo-lo siento mucho– dijo la chica de corto cabello y orbes café, frente a ella- ¿Estás bien?

-N-no te preocupes, fue mi culpa- dijo sobando el tabique de la nariz.

En ese momento aprovecho para darle una rápida inspección. Era una chica muy linda pero le llamo la atención algo en particular ¿No se supone que las chicas deben usar un vestido amarillo en lugar de blazer azul y pantalones?

-Si buscas a la enfermera, ella salió hace un momento-

-¡Ah, gracias! La esperare, entonces

-De acuerdo, con tu permiso- sonrió antes de cerrar la puerta tras de sí.

Yuuki tomo asiento en una de las banquetas, a esperar. Pasaron los minutos y la enfermera no llegaba, así que decidió que no la esperaría más. Se levanto y fue a un armario casi abierto y, efectivamente, allí mismo se encontraban los uniformes.

Los miro y miro una y otra vez pero no le encontraba la gracia ¿Cómo podían las chicas de esa Academia usar semejante vestido? Era muy pomposo y llamativo, demasiado para su gusto. En eso recordó a la chica de hace un instante y el uniforme que usaba.

-Oh bueno, si ella no lo usa entonces está bien si yo tampoco- razono

Minutos después, salió de la enfermería con el saco celeste y pantalón oscuro, no sin antes tomar unas aspirinas que encontró por allí.

-A ver… Renge dijo que la encontrara en la Tercera sala de Música… ¡Demonios, este lugar es innecesariamente enorme!-

Tras un largo rato de recorrer las instalaciones, finalmente llego a destino. Respiro hondo tres veces y giro el pomo de la puerta.

Un penetrante aroma a rosas se extendió a su alrededor. Y una luz brillante la cegó momentáneamente, hasta que sus ojos se acostumbraron a ella.

-¡Bienvenida!- escucho un canturreo grupal

Parpadeo varias veces, sin creer lo que sus ojos le mostraban. Una réplica autentica de un salón ingles se montaba frente a ella, con un grupo de galantes camareros y sirvientes dispersos por el lugar, todos mirándola con suma atención, expectantes y sonrisa de oreja a oreja.

-Ups, creo que me equivoque- cerro rápidamente la puerta. Giro en su eje y trato de asimilar ¿Qué diablos acababa de ver? Aun estaba en la Academia Ouran ¿no es así? ¡Era imposible que mágicamente se tele transportara de regreso Inglaterra! No no, eso debía tener una explicación…

-Oye ¿eres Yuuki Bradforth? – un par de voces preguntaron detrás de ella. La puerta había sido abierta de nuevo por unos gemelos pelirrojos, esperando su respuesta.

Aun en shock, asintió efusivamente. Los gemelos no esperaron mas y, cada uno, tomo uno de los brazos de la chica, arrastrándola al interior.

-Si era ella, después de todo- dijeron al unisonó, dejándola libre, frente al grupo entero.

-Bien, pues bienvenida mi bella dama- se acerco el chico rubio alto, entregándole una rosa

-Disculpen pero… ¿Quiénes son ustedes?- consiguió preguntar, aun desconcertada- ¿Y dónde está Renge?

Y como si de magia se tratara, un troten de caballos de carrera se escucho desde el pasillo externo, poco después una montaña de humo apareció y de ella salió Renge corriendo a todo vapor, gritando.

-¡YUUUUUUUUUUUUUUUUUU-CHAAAAN!- un salto al aire y se abalanzo sobre su prima, cayendo ambas al suelo- ¡Buaaa! ¡te extrañe tanto!

-¡Re-nge! Quítate que me aplastas!

-¡No quiero!¡Buaaa! – lloriqueo mientras se aferraba al torso de la chica a punto de desfallecer. A pesar de que la situación era muy cómica, en especial para los Hitachiin, Kyouya no quería hacerse participe de un funeral, eran gastos demasiado innecesarios, así que llamo la atención de la Otaku del grupo- ¡Oh, Perdón! No los presente. Chicos, ella es…

-Bradforth, Yuuki. 16 años, hija del magnate Claude Bradforth y la modelo Heirin Midori. Clase 1 A, notas sobresalientes, estado físico promedio, tipo de sangre AB negativo, sin alergias o enfermedades crónicas y sin delitos federales o arrestos- concluyo el pelinegro después de cerrar su libreta.

-… lo que él dijo, Yuu-chan ellos son el Host Club de Ouran.

Otra vez las miradas sobre ella, y ella sin saber qué hacer. Inspecciono a cada uno con la mirada. Y de entre ellos, uno llamo su atención.

-¡Oh! Eres la de antes- Haruhi y Yuuki se señalaron entre si

El silencio se hizo presente.

-Espera… ¿eres un chico?- dijeron de nuevo al unisonó

-¡Po-por supuesto que no!¡Soy una chica!- se defendió Yuuki- Además creí que tu también lo eras…

-¡Tonterías!¡Que te hace pensar que nuestra pequeña Haruhi es una chica! Jajajajaja- rio nervioso el Rey del Host

-Bueno, primero que nada, la llamaste "nuestra pequeña" y segundo… es bastante obvio ¿no?

-Tama-chan, eres un tonto- digo el más bajito de los chicos, secundado por los gemelos. El nombrado, se fue a una esquina, sollozando.

-¿Qué le sucede a ese sujeto?-

-Pero en realidad creí que eras un chico- dijo Haruhi, sin la menor mala intención

-Oye oye…- dijo Yuuki haciendo mueca de desagrado, ese había sido un golpe directo a su orgullo femenino

-¡Oh, Haruhi!¡No seas tan ingenia!¿No vez lo bella que es esta princesa, tan fresca y radiante como un amanecer en primavera? ¡Oh! no somos dignos de ver tanta belleza en una sola persona- dramatizo el rubio, volviendo en su

-…¿acaso eres un playboy?- pregunto sin el menor sentido del tacto, mirándolo con severidad

-¡¿Huh?

-Es que esas líneas son tan cursis y clichés, así que pensé "¿este sujeto de verdad cree que conquistara a alguien con eso? ¿Acaso es un ingenuo o solo idiota?"

Cada una de las palabras fueron como flechas directo al orgullo de Tamaki, quien yacía en el suelo con Haruhi tratando de reanimarlo. Los gemelos no pudieron contener las carcajadas.

-¡Jajajajaja eres genial Yuuki-chan!- levantaron los pulgares en aprobación

-¿Tanto lo herí?- Pregunto a Renge, pero esta se limito a reír tímidamente

-Tama-chan está siendo Tama-chan –sonrió Honey- solo déjalo ser ¿ne, Takashi?

-Humm- asintió el mayor del grupo.

El mosquito de la culpa le pico. Frustrada, sacudió su cabello, ahora suelto, y se acerco al rubio que sollozaba en el suelo, tendiéndole una mano. Este le miro interrogante y un poco asustado

-Lo siento mucho creo que me pase… un poco- dijo desviando la mirada a otro lado y haciendo pucheros- aun así creo que esas líneas son clichés

Entre risitas Tamaki acepto su mano, levantándose del suelo. Giro la mano de Yuuki y deposite un suave beso sobre esta.

-No te preocupes Princesa, no hay resentimientos- le guiño el ojo antes de soltar su mano

Su corazón dio un ligero brinco y súbitamente sus orejas comenzaron a colorearse de un ligero rojo que se extendía de a poco por sus mejillas. ¿Qué diablos le ocurría?

Esto paso inadvertido por todos menos por un par de risueños gemelos que se miraron con complicidad. Sin siquiera pedirlo, la solución para sus horas de aburrimiento había llegado ante ellos.

-Las clientas llegaran en cualquier momento- inquirió Kyouya – todos vayan a sus lugares

-¡Muy bien Yuu-chan! ¡Es hora de Cosplay! – dijo Renge arrastrándola

-¡¿Co-co-cosplay?¡Espera! ¡Renge!

Si, definitivamente esa mañana no pudo haber sido peor.

Y hasta aqui llegamos con el segundo capitulo, espero que lo hayan disfrutado. El siguiente capitulo sera subido a fines de la proxima semana, posiblemente, despues que termine con mis examenes.

xoxo

Gus~