Esta sorpresita les juro que ni me la esperaba. (O-O)

Jamás pensé que iba a recibir tantos reviews y sólo con el primer capítulo. Había pedido 5 reviews para publicar este segundo capítulo y me encuentro con la sorpresa de que la historia consiguió en menos de 24 horas 8 reviews y además fue abierta 134 veces. (OOU)

De acuerdo, me han dado ganas de seguir continuando. :D

Y, como lo prometido es deuda, aquí les hago entrega del segundo episodio. :)

Disclaimer: Todo lo relacionado con Naruto pertenece a Kishimoto; MENOS los personajes nuevos que sean de mi invención.


Capítulo 2: Aori y Kindoku. Un equipo poco convencional

Comenzaba un nuevo día en la aldea oculta de la hoja y el Equipo 5 conformado por Atsumi, Aori y Kindoku se encontraba esperando al que sería su nuevo Maestro Jounin en lo que ya era su antiguo salón.

-¡Qué aburrición!- bostezó Aori.
-Mph- bufó Kindoku.
-¿Por qué a mí?- se deprimía Atsumi-. Todos los otros equipos se fueron ya con sus Maestros Jounin. Y esa Ichigo… ¿POR QUÉ A ESA FRESITA FRENTUDA LE TENÍA QUE TOCAR CON KENICHI?- gritó de rabia al sólo acordarse del impacto que sufrió cuando vio al mayor de los Uchiha llevarse al Equipo 9.

Y los minutos siguieron pasando: Atsumi seguía deprimida, Kindoku sólo tenía la vista perdida en el suelo y Aori estaba haciendo figuras origami y ya llevaba al menos 10 grullas y 3 muñecos de nieve.

En eso, la puerta al fin se abrió.

-¡Es nuestro Maestro Jounin!- se alegró Aori.
-¿De verdad?- se emocionó Atsumi.

Kindoku siguió sin levantar la mirada del suelo.

Y entonces entró…

-¡Buenos días!- saludó una figura conocida.
-Es sólo Chikara Sensei- dijo Atsumi como si no fuera la gran cosa.
-¿Y entonces cuando va a llegar nuestro Maestro Jounin?- preguntó un Aori que ya estaba cansado de esperar.
-¿De qué hablan chicos?. Su maestro ya llegó- les sonrió Chikara.
-¡Entonces dile que venga!. Mira que lo estamos esperando desde hace media hora- le recalcó la Uzumaki.

Chikara Sensei rió, al principio despacio y luego soltó una carcajada.

-¿Chikara Sensei?- preguntaron al unísono Atsumi y Aori.
-¿Es que todavía no se han dado cuenta?- les preguntó mientras se calmaba.
-¿De qué?- volvieron a preguntar.
-El que está a cargo del Equipo 5… ¡SOY YO!- celebró Kakkazan.
-¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉ?- gritaron Atsumi y Aori, Kindoku sólo levantó la mirada para ver a su Sensei.
-Como lo oyeron ¡YO SERÉ LA ENCARGADA DEL EQUIPO 5!- exclamó eufórica.
-¡ESO NO PUEDE SER!- saltó Atsumi-. Se supone que un Jounin debe hacerse cargo de un nuevo equipo de Genins, y hasta donde yo sé tú sólo eres una Chunin.
-Pues aunque no lo creas, soy oficialmente una Jounin desde hace tres meses-
sonrió Chikara-. Pero le pedí al Gran Hokage que me guardara el secreto y me dejara terminar esté último año en la Academia.
-¿Eres Jounin… desde hace tres meses?-
repitió Atsumi sin creérselo.

-0-0-0-

Unos minutos más tarde, el Equipo 5 comandado por la nueva Jounin, Chikara, se hallaban en una terraza. El trío de Genins se encontraba sentado en una escalera sin emitir ninguna clase de sonido. Chikara Sensei rió nerviosa por esta nueva situación a la que se enfrentaba.

-Esto… ¿Qué les parece si nos presentamos para conocernos mejor?- sugirió la Jounin.
-¡Pero si ya te conocemos!- recalcó Aori.
-Y yo te conozco mejor que estos dos juntos- suspiró Atsumi.
-¿Ah sí?- preguntó Chikara alzado una ceja-. ¿Entonces puedes decir mi nombre completo?
-Chikara Kakkazan-
respondió Uzumaki.
-¿Y lo que más me gusta es…?- preguntó.
-Torturarme- volvió a responder la Uzumaki.
-¿Y lo que más me disgusta?
-Que te llamen
"Demonio".
-¿Mis pasatiempos?
-Jugar cartas y practicar tiro al blanco.
-¿Y mi sueño para el futuro?
-Tener tu casa propia.
-Bien, debo admitir que me conoces muy bien Atsumi-
sonrió avergonzada-. Esto… bueno… ¿Qué les parece si ahora ustedes se presentan?- sugirió nerviosa-. Y como las damas son primero, la primera en partir será Atsumi.

Atsumi suspiró e intentó animarse un poco.

-Bueno, mi nombre es Atsumi Uzumaki- empezó-. Lo que más me gusta es comer Ramen y mi favorito es el Miso Ramen que prepara mi mamá. Lo que más me disgusta es que mi papá sea el Hokage- suspiró-. Sin embargo, tengo un pasatiempo que me encanta- agregó con un tono más alegre-, ese pasatiempo es cuidar las plantas y las flores que crecen en el invernadero que tenemos en el jardín.
-¿Y tu sueño para el futuro?-
preguntó Chikara.
-Mi sueño, es convertirme en Hokage- dijo en un tono confiado-. Sé que algún día lo lograré. Seré mil veces mejor que mi papá. Y, cuando lo logre… ¡AL FIN PODRÉ DESPEDIRTE!- gritó la niña y, acto seguido, le siguió una ostia de la Jounin-. ¡Eso me dolió!- se quejó.
-Mejor sigamos con otro- sugirió Kakkazan con una expresión de enfado-. ¿Qué tal tú Aori?

Aori se aclaró la voz antes de empezar.

-Mi nombre es Aori Okuribi- comenzó-. Lo que más me gusta es hacer enojar a la gente con mis bromas y lo que me disgusta es que nadie comprenda lo divertido que es ver a alguien enojado- ante esto, tanto Atsumi como Chikara Sensei le miraron raro, Kindoku sólo alzó una ceja-. Mi pasatiempo favorito es practicar el origami y hacer muuuuuuuuuuuuuchas figuritas de papel. ¡Y mi sueño para el futuro es tener un dragón!- exclamó con entusiasmo.
-¿Es broma?- preguntó Chikara incrédula.
-Me gustaría decir que sí, pero no lo es. De verdad que quiero un dragón- sonrió Aori.
-Eh… bueno… tú te ves más común Kindoku. ¿Qué tal si nos hablas un poco de ti?- sugirió la Sensei ya con mucha vergüenza ajena.

Kindoku bufó.

-Soy Kindoku Kurosawa- habló por fin, pero su tono de voz era tan inexpresivo que llegaba a dar escalofríos-. Me gusta comer hongos. Odio los invernaderos. Mi pasatiempo es ver como crece la hierba. Y mi sueño es morirme algún día.

En ese momento, tanto Atsumi como Aori tenían la sensación de que un kilo de hielo les había caído encima.

-¡NO PUEDE SER!- se deprimió Chikara-. ¡Mi primer trabajo como Maestra Jounin y me toca un equipo compuesto de niños raros!
-¡La cruda realidad!-
exclamó un sonriente Aori.
-¡Confórmate!- le dijo Atsumi cruzando los brazos.
-Sí- volvió a hablar Kindoku y casi pudo sentirse pasar una congelada brisa.
-¡QUÉDATE CALLADO KINDOKU!- gritó la Sensei.
-Mph- bufó el chico mientras volvía a fijar su vista en el suelo.

Chikara Sensei carraspeó un poco y luego volvió a hablar.

-Bueno, ya que nos conocimos mejor, creo que será correcto decirles que tendremos nuestra primera misión mañana por la mañana- explicó Kakkazan con una fingida sonrisa.
-¿Una misión de verdad?- se entusiasmó Atsumi-. ¿Y qué clase de misión será?
-Será… -
el trío puso atención- ¡Un ejercicio de supervivencia!- exclamó la Jounin, respuesta que le costó una enfadada mirada de Kindoku y que tanto Atsumi como Aori se cayeran hacia atrás.
-¿Y A ESO LE LLAMAS UNA MISIÓN?- le regañó Atsumi-. Pensé que sería una misión de verdad. Ya estamos hartos de los ejercicios de supervivencia.
-Atsumi tiene razón –
habló Kindoku, ahora su voz se oía seria mas seguía sonando fría-. Ya hicimos varios de esos ejercicios antes y aprobamos, sino no seríamos Genins.

Chikara volvió a sonreír infantilmente, algo no andaba bien.

-No debería decirles esto, pero se los diré de todas formas- les dijo infantilmente-. De todos los equipos que se formaron sólo tres serán aprobados. Los demás que reprueben tendrán que volver a la Academia.

Los tres Genins (incluso el inexpresivo Kindoku) habían abierto los ojos de la sorpresa que les había causado la noticia.

-¿Sorprendidos?- siguió sonriendo-. Esta será para ustedes la última prueba y yo seré la que decidirá si pueden seguir siendo Genins o no. ¿He sido clara?- ninguno del trío respondió, aún estaban impactados con la noticia-. Bueno, si no hay preguntas, los estaré esperando en el Campo de Entrenamiento Número 5 mañana antes del amanecer.

La Jounin estaba a punto de irse, pero volteó a decir una última cosa.

-Casi se me olvidaba decirles: Ni se les ocurra desayunar- agregó en un tono diabólico-. Porque seguramente mi entrenamiento los hará vomitar.

Los tres Genins miraron con sorpresa a la sensei. Era verdad que Chikara tenía fama de ser estricta y a veces un poco violenta, pero… ¿Sería tan malvada como para hacerlos sufrir sin piedad alguna?

-0-0-0-

Al día siguiente, muy temprano por la mañana, los tres Genins llegaban al Campo de Entrenamiento. Aunque se llevaron una gran sorpresa cuando vieron ahí a Chikara Sensei apoyada en uno de los troncos haciendo grandes esfuerzos por mantenerse despierta. A juzgar por el tamaño de sus ojeras, parecía que no había pegado pestaña en toda la noche.

-¿Chikara Sensei?- pronunció una sorprendida Atsumi.
-¿ESTAS SON HORAS DE LLEGAR?- saludó la Jounin en un tono enojado-. ¿SABEN LA HORA QUE ES?
-Creo que son como las seis de la madrugada-
respondió la rubia.
-¡EXACTO!. ¡Y NO HE DORMIDO DESDE LA UNA DE LA MADRUGADA ESPERANDO A QUE LLEGARAN TRÍO DE HOLGAZANES!
-¿Está aquí desde la una?-
se sorprendió Aori-. Pero si nos dijo que estuviéramos aquí antes del amanecer.
-Yo les dije claramente que estuvieran aquí "mañana antes del amanecer"-
les recordó la sensei-. Hasta el más tonto sabe que el "mañana" comienza después de la medianoche.
-¿Eh?-
exclamaron al unísono tanto Atsumi como Aori.
-Si quería que estuviéramos a una cierta hora debió habérnoslo dicho. ¿No lo cree?- le dijo Kindoku-. Usted sólo dijo que fuera antes del amanecer, pero no nos dijo ninguna hora específica.
-Bueno, qué importa ya-
bostezó Chikara-. Ya están aquí y eso es lo que cuenta. Así que comenzaremos con el ejercicio.

Dicho esto, la sensei sacó de su bolsillo dos cascabeles.

-¿Ven estos cascabeles?- les preguntó al tiempo que se los enseñaba a su grupo-. Si no logran quitármelos antes del mediodía no los entrenaré y tendrán que regresar a la Academia. Pero si logran quitármelos, cosa que dudo mucho, los aprobaré y seré su nueva maestra Jounin.
-¡Espera un momento!-
saltó Uzumaki-. ¡Esto es una injusticia!. Es imposible que unos Genins puedan contra una Jounin, menos aún si no hemos comido.

Chikara Sensei rió a carcajadas.

-¡Por Dios!. ¡Es increíble ver como caen todos los novatos!- decía entre risas, el grupo de Genins sólo le miraron confusos-. La amenaza del desayuno es sólo una mentira. A todos les decimos lo mismo para ver que tal son cuando están en una situación desesperada.

Los Genins (Kindoku incluido) miraron a su sensei con muecas de sorpresa.

-Ah, casi se me olvida- recordó de pronto la pelirroja-. Los que no logren quitarme al menos un cascabel no almorzarán- terminó de decir con una infantil sonrisita.
-¡ESO ES INJUSTO!- gritó Aori.
-Yo que ustedes no pierdo el tiempo- les sugirió Chikara-. Vengan por un cascabel o reprueben y muéranse de hambre al mismo tiempo. La decisión es de ustedes- les dijo mientras les daba la espalda.
-¡MALDITA MUJER DEMONIO!- le gritó Atsumi-. ¡Por tu culpa me he perdido el desayuno de mi mamá, y eso no lo perdono!- en eso, comenzó a hacer un conjunto de sellos-. ¡Técnica de Replicación de Sombras!- invocó.

Al instante, aparecieron tres Atsumis en el campo que se dirigieron a toda velocidad para atacar a Chikara.

-¡Estás perdida!- gritaron al unísono las Atsumis.

-0-0-0-

Mientras tanto, a esa misma hora, el Hokage se hallaba sentado tras su escritorio leyendo unos informes cuando recibió una visita inesperada.

-Buenos días- saludó la visita.
-¿Iruka Sensei?. ¿Eres tú de verdad?- preguntó el Hokage.
-En carne y hueso- le sonrió el hombre-. Espero no haberle interrumpido en algo importante Gran Hokage.
-Sensei, ya te he dicho muchas veces que no es necesario que uses formalidades conmigo-
le regañó.
-Perdón Naruto, es la costumbre- se excusó el castaño.
-¿Por qué no te sientas?. Debes estar cansado después de tu última misión.
-Muchas gracias-
agradeció Iruka al tiempo que alcanzaba una silla y se sentaba frente a la mesa del Hokage.
-Y dime qué es lo que te trae por aquí, ya que desde que eres Jounin no te veo tan seguido como antes- preguntaba un curioso Naruto.

Iruka rió por lo bajo antes de hablar.

-Esta mañana pasé por tu casa y Hinata me dijo que estarías aquí- explicó el Jounin-. Me dijo también que tu primogénita está presentando su prueba como Genin.
-Sí. Atsumi salió muy temprano por la mañana-
le confirmó el Hokage.
-¿Aún tienes problemas con ella?
-No quisiera hablar de eso-
susurró por debajo intentando desviar la mirada.
-Perdón, no era mi intención- se apresuró a disculparse Iruka, Naruto sólo movió la cabeza de lado a lado.
-Ya no hablemos de eso- le dijo ya un poco más sonriente.
-Por cierto… ¿Ya sabes con qué Jounin le tocó a tu hija?

El Hokage rió entre dientes.

-Es alguien que no te imaginas.
-¿Quién podría ser?-
preguntó con curiosidad el castaño.
-"El Demonio Rojo"- sonrió Naruto como si nada.
-¿CHIKARA?- se sorprendió el ahora Jounin-. ¿DEJASTE A TU HIJA EN MANOS DE CHIKARA?

El Hokage rió entre dientes.

-Pensé que sería lo mejor- explicó-, además creo que podrá encargarse de Atsumi. Es exigente, no lo niego, pero es capaz de ver las virtudes de los demás.
-¿Pero, tenía que ser Chikara?-
insistió Iruka.
-¿Por qué reclamas tanto, sensei?. ¿Acaso me vas a decir que poner a Chikara de Maestra Jounin fue una mala idea?
-¡PUES CLARO QUE LO FUE!-
regañó el castaño-. Y puedo decírtelo mejor que nadie porque yo fui su Maestro Jounin. No por nada le dicen el "Demonio Rojo".
-¿Qué quieres decir con eso?
-El clan del que procede Chikara se caracteriza porque sólo se especializan en las Técnicas del Elemento Fuego-
contaba el Jounin-. Pero, el control que llega a tener esa chica es aterrador. Incluso, poco tiempo después de que se hiciera Chunin, ella sola derrotó a veinte ninjas de su mismo nivel usando sus técnicas de fuego sin demostrar compasión por ninguno de ellos. Desde entonces que se le conoce como "Demonio".

El Hokage escuchó todas las palabras de su sensei con semblante serio, para luego reflexionarlas y pensar si en verdad habría sido buena idea poner a Chikara como Maestra Jounin.

-0-0-0-

Entretanto, en el campo de entrenamiento número 5, tres Atsumis se dirigían a darle su merecido a su nueva sensei. La Jounin se quedó tranquila en donde estaba sin mover ni un sólo músculo y, cuando las niñas estaban por darle el golpe de gracia, sacó un bastón de madera casi tan alto como ella y, sin voltearse siquiera, golpeó con uno de los extremos del bastón a una de las Atsumis en el estómago, quien resultó ser la verdadera ya que las otras desaparecieron en nubes de humo.

Tanto Aori como Kindoku se sorprendieron: Su compañera había sido golpeada por una Jounin que ni siquiera se volteó. La Uzumaki se arrodilló en el piso a toser, el golpe había sido tan certero que llegó a sentir náuseas.

-Esto es sólo una advertencia- dijo Kakkazan con seriedad-. No me subestimen por el hecho de que soy nueva en lo de ser Jounin. Porque en verdad tengo más experiencia de la que podrían imaginar. Quiero que me ataquen en serio, quiero que me ataquen como si el darme muerte fuera su objetivo- les retó-. Si no lo hacen así, tengan por seguro que nunca aprobarán.
-Eres… ¡
Eres un Demonio!- le gritó Uzumaki.
-Y más de lo que tú crees, Atsumi- y dicho esto empezó a hacer una rápida combinación de sellos-. ¡NO VOY A TENER PIEDAD POR NINGUNO DE USTEDES!. ELEMENTO DE FUEGO: TÉCNICA DE OLA DE CALOR- invocó al tiempo que extendía sus manos al frente y de las cuales salieron una onda semicircular hecha de fuego que se extendía a medida que avanzaba.

Los Genins lograron esquivar la técnica, aún así terminaron con leves quemaduras y algunos rastros de hollín.

-Pudo habernos matado si lo hubiera querido- gruñó Kindoku-. De verdad va a pelear en serio.
-¡QUIERO A MI MAMI!-
lloró Aori.
-¡DEJA DE LLORAR AORI, SE SUPONE QUE ERES HOMBRE!- le regañó Atsumi.
-¡LO SÉ, PERO IGUAL QUIERO A MI MAMI!- lloró aún más fuerte.

Entonces, sin que nadie se diera cuenta cómo, la Jounin había llegado hasta ellos y atacó con su bastón a los tres Genins dejándoles en el suelo.

-¿Ya les mencioné que me consideran una kunoichi bastante impaciente?- les preguntó al tiempo que sonreía infantilmente-. Así que más les vale no hacerme esperar mucho entre ataques.
-Ya me hizo enojar-
habló fríamente Kindoku-. Y eso no es bueno.

El chico comenzó a hacer un conjunto de sellos.

-Técnica Secreta: Piel de Veneno Ácido- invocó el chico y, al instante, tanto su cara como sus manos se llenaron de moretones y ronchas oscuras.
-La Técnica de Línea Sucesoria de los Kurosawa: "Piel de Veneno Ácido"- susurró calmadamente la sensei-. Esto se está volviendo un poco más divertido.

Kindoku se abalanzó al ataque contra Chikara, de vez en cuando saltaba para que sus puñetazos estuvieran a la altura del rostro de la Jounin aunque ella esquivaba cada golpe con mucha facilidad.

-¡Rayos!. ¡Es muy rápida!- pensó el chico.
-¿Es lo mejor que puedes hacer?- susurró Kakkazan y luego mandó a volar a Kindoku de un sólo bastonazo en el costado, quien luego cayó pesadamente al suelo.
-¡Kindoku!- exclamó Atsumi al tiempo que se acercaba a su compañero.
-¡No me toques!- le alcanzó a gritar el Kurosawa al tiempo que se levantaba-. A menos que quieras morir, no me toques.
-¿Por qué?-
preguntó curiosa.
-Técnica de Línea Sucesoria- explicó Kakkazan desde donde estaba-. Los Kurosawa pueden transformar su propia piel en un corrosivo veneno. Basta con que te toque con un solo dedo para que envenenen tu piel y sientas un punzante dolor.
-
¿Qué clase de compañero me tocó?- se preguntaba la niña mientras veía de reojo a Kindoku y cuya piel volvía lentamente a la normalidad.
-Estoy esperando el próximo ataque- cantó Chikara.
-Esto se ve mal, Chikara Sensei es más buena de lo que pensaba- le dijo la Uzumaki por lo bajo a Kindoku y éste movió la cabeza afirmativamente.
-Me estoy aburriendo- bostezó la Jounin, acto seguido hizo una mueca de sorpresa como si algo la hubiese confundido-. ¿Y qué pasó con Aori?
-¿Aori?-
repitieron los Genins al tiempo que volteaban la cabeza en todas las direcciones confirmando que su compañero había desaparecido.
-¿Y ahora dónde se metió ese tarado?- gruño una enfurecida Atsumi-. ¡Maldito cobarde!. ¡SIEMPRE DESAPARECE CUANDO MÁS SE LE NECESITA!
-Bueno, de todas formas, uno más o uno menos no hará mucha diferencia-
declaró la Sensei con una sonrisita infantil-. Acabaré con ustedes primero y después buscaré a su compañero- dijo esto mientras tomaba su bastón con ambas manos y se colocaba en posición de ataque.

De pronto, Atsumi y Kindoku mostraron caras de confusión.

-¿Qué?. ¿Tengo algo en el rostro que ponen esas caras?- preguntó la Jounin a sus alumnos con un poco de enfado.
-Más bien, tienes algo en tu bastón- le respondió Atsumi sin cambiar su faceta.
-¿En mi bastón?- repitió Chikara confusa mientras bajaba la cabeza para observar con sorpresa un pequeño hombrecito de papel que se sujetaba fuertemente al bastón-. ¿Es una broma?- y dicho esto cogió al muñequito con una mano y se lo acercó a la cara-. ¿Y qué se supone que me va a hacer esta cosita?

Casi después de las últimas palabras, el muñequito explotó en una oscura nube de humo que al disiparse dejó ver a una Chikara totalmente cubierta de hollín.

-¡Maldición!- tosió la Jounin-. No puedo creer que haya caído con una técnica tan patética como esa.

La Sensei observó entonces su alrededor percatándose que se hallaba sola.

-No está mal- susurró por lo bajo-. Aprovecharon el humo para escapar y esconderse sin que los detectara. Buena improvisación chicos- les felicitó Chikara para sus adentros-. Sin embargo, tendrán que hacer algo mejor si es que quieren que los apruebe.

-0-0-0-

Volviendo a la oficina del Hokage, Iruka todavía seguía observando a su ex-alumno con su mirada de reproche.

-Por cierto, Naruto… ¿Quiénes son los otros alumnos que quedaron a cargo de Chikara?- preguntaba el Jounin.
-Uno de ellos es un chico que se llama Aori, el llegó hace ya casi cinco años desde el Templo Okuribi- explicaba el Hokage-. El otro muchacho es Kindoku, un miembro del Clan Kurosawa.
-¿Un Kurosawa?-
se sorprendió Iruka-. Conozco a tu hija y sé que maneja a la perfección la Replicación de Sombras, sin embargo no se me ocurre cómo puede hacer un equipo equilibrado con las Técnicas Venenosas de un Kurosawa. Por otro lado no tengo ni la menor idea acerca de qué técnicas puede usar el chico del Templo Okuribi, hasta donde sabía los residentes de ese Templo se encargaban de resguardar a los que necesitaran refugio en el límite norte del País del Fuego- explicó-. Es la primera vez que oigo decir que alguien de ese lugar haya decidido convertirse en ninja.

Para la sorpresa del castaño, Naruto esbozó una sonrisa de oreja a oreja.

-Aunque no lo parezca, estoy seguro que ese fue el mejor equipo que le pudo haber tocado a mi hija- decía con tranquilidad-. Si hay algo bueno que tiene Atsumi es que nunca deja de sorprenderte.
-Bueno, por algo será una Uzumaki-
inquirió Iruka de reojo.
-¿Qué quisiste decir con eso, Sensei?- gruñó un poco el Hokage, cosa que le causó gracia al castaño.
-Parece que ahora tenemos a una "Kunoichi nº1 cabeza hueca"- sonrió el Jounin.
-Sabía que te referías a eso- suspiró Naruto mientras Iruka reía por lo bajo.

-0-0-0-

Entretanto, en el Campo de Entrenamiento Nº5, los tres Genins se hallaban escondidos entre unos espesos arbustos.

-¡Eso estuvo cerca!. ¿No lo creen amigos?- les dijo un alegre Aori.
-Yo no te considero mi amigo- habló Kindoku con frialdad.
-Yo tampoco- declaró la Uzumaki-. Y mucho menos soy la amiga de un cobarde.
-¿Entonces… no somos amigos?-
balbuceó el Okuribi a punto de largarse a llorar.
-¿Este chico está sordo o se hace?- preguntó el Kurosawa con sarcasmo.
-Bueno, a pesar de todo, debemos agradecerle el haber distraído a esa Demonio- suspiró Atsumi.
-¿En serio?- preguntó Aori con los ojos brillosos.
-Eh… sí- declaró la Uzumaki con vergüenza ajena y el chico casi grita de la emoción si no fuera por Kindoku que alcanzó a taparle la boca con la mano.
-¡No seas imbécil!. ¿O acaso quieres que nos descubran?- gruñó por lo bajo el pelinegro mientras soltaba lentamente a un asustado Aori.

La chica miró con asombro este último acto. Kindoku había…

-¿Qué?- preguntó el Kurosawa.
-Tocaste a Aori y no le pasó nada- le dijo la rubia.
-¿Era todo?. Pensé que sería algo más importante.
-¿Entonces cómo…?
-Los de mi clan nacen con un letal veneno que recorren sus cuerpos-
explicó-. Hasta la más mínima de nuestras células es venosa para cualquier ser vivo. Pero debemos aprender a controlarlo para así no dañar a nada ni a nadie. Así que mientras no sea necesario no debo recurrir a usar el veneno.
-¡Genial!-
exclamó sorprendida la Uzumaki.
-Pero- continuó Kindoku-, tampoco puedo liberar el veneno por mucho tiempo, ya que si lo hago podría acabar desmayado y quedar a merced de mi contrincante. Hasta ahora sólo puedo usar esta técnica hasta diez minutos al día como máximo.
-¿Pero acaso no es veneno?. Digo, más que dejarte desmayado debería matarte-
expresó Aori.

El Kurosawa no dijo nada, sólo bajó la cabeza con seriedad para mirar la hierba. Atsumi dio cuenta de este acto y se preocupó.

-¡Dejémonos de perder el tiempo!- exclamó la Uzumaki-. Si no hacemos algo pronto reprobaremos con toda seguridad.
-¿Y cómo vamos a aprobar?-
gimoteó Aori-. Somos tres Genins contra una Jounin. ¡Es imposible!. Y literalmente estaremos fritos con esa técnica de fuego.
-No importa que tan difícil se vea. Al fin y al cabo sólo se trata de Chikara Sensei-
habló Atsumi con total confianza-. ¡Arriba ese ánimo muchachos porque tenemos todas las de ganar!
-Estás loca-
gruñó Kurosawa sin levantar la vista.
-Pienso igual- opinó Okuribi.
-Chikara Sensei es la peor contrincante que nos pudo haber tocado- explicó Kindoku-. Ha sido nuestra maestra en la Academia desde que entramos. De todos es la que mejor conoce el progreso de las fortalezas y debilidades de nuestras técnicas.
-Cuando lo dices así pareciera que esa Demonio tiene todas las probabilidades a su favor-
concordó Atsumi-. Pero, nosotros contamos con la ventaja numérica: Somos 3 Genins que, hasta ahora, sólo han atacado por separado. Así que si trabajamos en equipo combinando nuestras técnicas es posible que logremos quitarle los cascabeles a Chikara Sensei.
-Pero olvidas un pequeño detalle: Sólo hay dos cascabeles-
recordó Kurosawa con la vista aún en el suelo.
-Es verdad. Eso significa que si le quitamos los cascabeles sólo dos de nosotros aprobarán y uno regresará a la Academia- habló Aori.
-¡Ese asunto ya lo tengo resuelto!- exclamó con orgullo la Uzumaki-. Los tres aprobaremos con seguridad- terminó de decir guiñándoles un ojo.

Aori y Kindoku le miraron con algo de sorpresa.

-¿Y cómo lo harás?- preguntó el Okuribi.
-Ya lo verán. Pero necesitaré tener en mis manos los dos cascabeles, sino no podré llevar mi plan a cabo- explicó Atsumi-. Y para eso necesito que me ayuden y trabajemos como un verdadero equipo. ¿Están conmigo?- terminó de decir colocando su mano al frente a la espera de la aprobación de sus compañeros.
-¡Yo si estoy contigo amiga mía!- exclamó Aori con alegría y colocando su mano encima de la de Atsumi.
-¡Qué no soy tu amiga!- le gruñó enfadada.
-¡Qué linda te ves!- dijo el Okuribi con ojos brillosos
-¡Ya cállate!- gruñó la Uzumaki haciendo esfuerzos por no estallar.

Kindoku suspiró resignado y también colocó su mano encima de las de sus compañeros.

-Estaré con ustedes, siempre y cuando empiecen a comportarse de una buena vez- habló el Kurosawa.
-Kindoku- habló Atsumi-. Muchas gracias- le sonrió y el chico bufó en respuesta-. Entonces, empecemos a preparar un plan para obtener esos cascabeles.

-0-0-0-

Mientras tanto, Chikara Sensei se había sentado en la hierba tranquilamente a esperar. Mantenía los ojos cerrados para estar atenta a cualquier sonido que le indicara algún movimiento de los niños y su bastón se hallaba encima de sus piernas por si llegaba el momento de ponerse en guardia.

En eso, escuchó unas pisadas que se acercaban.

-Ahí vienen- se dijo a sí misma.

Efectivamente, los tres Genins, liderados por Atsumi, corrían juntos al ataque por los cascabeles.

-¡Ya me preguntaba cuándo iban a salir!. ¡Me tenían muy aburrida!- les gritó para que le oyeran.
-¡Pues ahora te vamos a divertir!- le respondió la Uzumaki con decisión.
-Quiero ver eso- dijo por lo bajo la Jounin.

Los tres Genins siguieron corriendo sin detenerse.

-¿Acaso no se dan cuenta?- y dicho esto corrió hacia los niños con su bastón en mano-. ¡Pase lo que pase yo seré la ganadora!- atacó a los tres Genins dándoles a cada uno un golpe certero con el bastón.

Los tres Genins cayeron rendidos apenas logrando sostenerse.

-El fin- declaró la sensei en voz baja.
-¡AHORA KINDOKU!- gritó Atsumi.
-¿Qué?- preguntó confundida la Jounin al tiempo que volteaba la mirada sólo para darse cuenta que había otro Kindoku que sostenía su bastón-. ¿Pe… Pero cómo?. ¿Cómo pudo si él está allá tirado?- se preguntó y pronto se percató que tanto Aori como el supuesto Kindoku al que había atacado se desvanecían en nubes de humo-. ¿Eran "Clones de Sombras"?

La Jounin había sido engañada y ahora tenía muy cerca de ella al verdadero chico del Clan Kurosawa con las manos en su bastón.

-Esto aún no termina, Chikara Sensei- declaró Kindoku mientras se apresuraba a sostener el bastón con su boca y así tener las manos libres para hacer sus sellos-. Técnica Secreta: Piel de Veneno Ácido.

La piel del chico volvió a llenarse de oscuras ronchas y moretones. Chikara Sensei puso una mueca de horror. Fue entonces cuando Kindoku tocó el bastón de la Jounin con ambas manos y la madera de éste empezó a morir rápidamente comenzando a pudrirse, dejando así el arma de la Sensei tan débil que se destrozaba con el sólo roce de un dedo.

-Ya no tienes arma- sonrió malignamente el Kurosawa.
-Es verdad, estoy desarmada- declaró Chikara-. No obstante, aún puedo defenderme con mis técnicas de fuego.
-¡TÉCNICA DE CORAZÓN Y ALMA!-
exclamó de pronto la voz de Aori y, antes de que la Jounin pensara en hacer un solo sello, unas veinte grullas de papel comenzaron a revolotearle cerca del rostro.
-¡MALDITOS PAJARRACOS!. ¡ALÉJENSE DE MÍ!- gritaba la sensei. De pronto captó al verdadero Aori que se encontraba oculto entre las hojas de un árbol y como éste juntaba sus manos-. ¡Ay no!- se aterró Chikara.
-¡DESVANECER!- invocó el Okuribi y las grullas se deshicieron en densas nubes de humo negro que hizo toser fuertemente a la sensei.

Cuando el humo al fin se disipó, y Kakkazan pudo volver a respirar, se percató de que ya no llevaba…

-¿Y LOS CASCABELES?- exclamó con sorpresa.
-¿Buscabas esto?- preguntó Atsumi al tiempo que enseñaba los dos cascabeles que ahora se encontraban en su mano.
-¿Pero cuándo?. ¿Cómo?- se preguntaba la Jounin.
-Kindoku te las sacó cuando estabas distraída con las grullas. Y cuando Aori las hizo humo aprovechó de escapar hasta mi lado- explicó la Uzumaki con una sonrisa de oreja a oreja.
-De modo que así fue- susurró Chikara-. Bueno, no me queda más remedio que aprobarlos a los dos porque han conseguido los cascabeles- se resignó-. Pero Aori reprueba porque no consiguió ni uno solo.
-¡No tan rápido, Chikara Sensei!-
la detuvo Atsumi-. Esto aún no termina.
-¿Qué?-
se sorprendió la Jounin.

Entonces Atsumi tomó un cascabel en cada palma y los apretó con el puño. Comenzó a reunir chackra hasta que se oyó un sonido similar de cuando algo se rompe. Abrió las manos y allí estaban: Los dos cascabeles partidos en tres partes iguales cada uno.

-Ahora hay seis pedazos de cascabel- explicó Atsumi-. Dos son míos, otros dos son de Kindoku y los dos últimos son de Aori. Así que ahora los tres tenemos los cascabeles.

Chikara Sensei cambio su expresión de sorprendida a risueña y pronto recuperó su infantil sonrisita que hace mucho rato había escondido.

-Bueno, debo decir que esto no es algo que me esperaba- admitió alegre-. De todas formas, los debía aprobar a los tres aunque no hubiera un tercer cascabel.
-¿Cómo?-
se preguntó Atsumi.
-Si bien una de las pruebas era quitarme los cascabeles, había otra prueba más en juego. Y esa prueba era el que demostraran que podían trabajar como un equipo que logra sus objetivos y metas trabajando juntos- explicó Kakkazan-. Ahora demostraron un buen trabajo entre los tres, pero me lo han demostrado por sobretodo con el partir los cascabeles para así llegar juntos a la meta.
-Entonces… ¿Eso significa…?-
preguntó Aori aún desde su sitio en el árbol.
-¡Qué han aprobado!- les sonrió Chikara con toda su infantilidad.

Atsumi saltó y gritó de felicidad. Aori se bajó del árbol y comenzó a celebrar contento con una docena de grullas de papel que volaban a su alrededor. Kindoku sólo se limitó a observar la hierba como si no tuviera un mínimo de interés.

-Ahora si quieren pueden irse a almorzar, hay tres loncheras que enterré cerca de los postes de madera. Pueden comerse toda la comida si gustan- les dijo la Jounin.
-¿Y tú no vas a comer, Chikara Sensei?- preguntó Aori.
-¿ESTÁS DEMENTE?. Después de todo esto lo único que quiero es dormir- bostezó Kakkazan-. No he pegado pestaña desde la una de la madrugada. ¡Así que buenas noches y felicidades!

Y unos segundos después de haber dicho esto, Chikara se dejó caer bajo la sombra de un árbol e instantáneamente comenzó a roncar quedándose profundamente dormida mientras que el nuevo Equipo 5 se dedicaba a observarla con vergüenza ajena.

Una hora más tarde, Kakkazan aún seguía durmiendo tranquilamente bajo el árbol. En tanto, sus nuevos Genins se encontraban almorzando la comida que estaba en las loncheras que habían encontrado donde su Sensei les indicó.

-¡Qué delicioso está todo esto!- exclamaba Aori-. ¿No crees Kindoku que esta es la mejor comida de todas?
-Prefiero las setas-
dijo con frialdad.
-¡Ay hombre, al menos sonríe un poco!. Te acabas de graduar de Genin y pareces como si eso ni te importara- le regañó Okuribi, Kindoku sólo se limitó a bufar.
-Ahora ese Demonio me da aún más miedo- declaró de pronto la Uzumaki-. A pesar de que estaba muerta de sueño fue capaz de darnos una gran batalla. ¿Se imaginan como habría sido si hubiera estado en perfectas condiciones?
-Es una buena pregunta-
aprobó el Kurosawa-, pero no sabría como responderte. Para empezar, nunca me imaginé que Chikara Sensei tendría ese potencial que nos demostró.
-Yo tampoco lo imaginaba-
concordó Aori-. Ni siquiera sabía que ella podía ocupar técnicas del Elemento Fuego. Es mucho más buena de lo que alguna vez pensé.
-Todo eso es verdad, pero…-
decía la chica- pero… a pesar de todo, yo siempre creí que iba un paso delante de Chikara Sensei. Hoy me di cuenta que en realidad es todo al revés y que ella sólo había jugado conmigo todo este tiempo. En verdad se merecía ser Jounin- dijo esto último con un aire de tristeza.
-Atsumi…- susurró Aori por lo bajo.
-Es increíble- expresó la niña al tiempo que unas lágrimas se acumulaban en sus ojos-. Siempre me creí mejor que ella y los otros Chunins, y eso me daba ánimos para ver cada vez más cerca mi sueño de ser Hokage. Pero… yo… yo en verdad ni siquiera le llego a los talones a esa Demonio- terminó de decir con lágrimas en el rostro.

Kindoku bufó.

-No te lo tomes tan a pecho, de todos modos recién eres una Genin- le recordó con su seriedad y sin siquiera levantar la mirada.
-No lo entiendes. ¿Verdad Kindoku?- le preguntó la Uzumaki-. ¿Acaso no entiendes lo mal que me siento?- le decía esto cada vez más deprimida.
-Atsumi…- dijo de pronto Aori y le regaló una flor hecha de papel.
-¿Es para mí?- preguntó y el Okuribi le hizo un gesto afirmativo-. Está muy linda Aori, muchas gracias- le agradeció ya un poco más calmada y, unos segundos después, la flor estalló dejándole su cara cubierta de hollín.
-¡Volviste a caer!- exclamó Aori con orgullo.
-¡A… O… RI!- gruñó entre dientes una enojadísima Atsumi.
-¡Enojada te ves mucho más linda!- alabó un Aori con ojos brillosos.

Atsumi ya no pudo más, se paró he hizo aparecer dos clones más que comenzaron a perseguir al molestoso de Aori lanzándole kunais y shurikens.

-¡YA VERAS CUANDO TE ATRAPE MALDITO!- le gritaron las Atsumis-. ¡TE HARÉ SUFRIR COMO NO VEAS!. ¡VEN ACÁ!

A Aori le importaba un pepino si Atsumi le perseguía, ya con verla enojada se divertía a montones. Kindoku sólo se limitó a observar la escena con su seria mirada que no parecía cambiar en lo absoluto.


Y Fin del Capítulo 2.

XD No sé a ustedes, pero a mí me encanta como quedó conformado el Equipo 5. Además me encanta haberle puesto a Kindoku lo de hacer técnicas con veneno que sale de su propio cuerpo.

¡Y antes de irme, intentaré agradecer los reviews! n.n

Akarui-Wakai: Me alegra que te guste el fic, siempre le pongo todo mi empeño cuando escribo (cosa que creo que también debería hacer en el colegio, pero en fin nnU). Sobre seguirlo luego va a ser difícil, en el capítulo 3 recién voy a la mitad y me encuentro con las últimas pruebas y los exámenes encima. Es posible que escriba más a partir del 21 de Diciembre que es cuando me dejan libre oficialmente. ;)

Itachi01: Me alegra que a ti también te guste el fic. Bueno, lamento si Atsumi no tiene mucho de Hinata, lo que sucede es que Atsumi no nació con el Ojo Blanco de los Hyuuga a diferencia de Hikaru, su hermano menor, y sus primos Kashoku y Hotaru que sí poseen el Byakugan. De todas formas, para que no te quedes con las ganas, te aviso que Atsumi llega a usar de una forma muy especial una de las Técnicas características de los Hyuuga. No te puedo decir nada más porque sería Spoiler. ;D

Mikoto-sama: Gracias por tu comentario. Intentaré continuarlo lo más rápido posible pero hasta que no salga del cole no te aseguro nada.

Esme-chan TS-DN: Acerca de la Familia Uchiha saldrá por completo en el capítulo 5, así que paciencia. También estoy viendo que si esto sigue teniendo un público tan activo como ahora podría hacer alguno que otro omake de ellos ;). Obviamente que también aparecerán a su debido tiempo las demás familias, no puedo olvidarme de ellas. :D

PD: Sí, a Atsumi y a Ichigo no les tocaron el equipo que querían, pero ya ves que eso se vio compensado en este episodio. Atsumi se dio cuenta que de todas formas le tocó un buen equipo e Ichigo debe estar feliz porque al menos tiene a su hermano mayor como Maestro Jounin. XD

Neon: Gracias por tu comentario. Intentaré actualizar en cuanto pueda, lo prometo. :)

ayame-gri: Los hijos de otros personajes ya van a aparecer. Para el capítulo 5 saldrán el hijo de Ino, el hijo de Shikamaru (no quiso tener más porque pensó que sería problemático XD) y la hija de Chouji (Síp, tuvo hija! n-n). Y sobre como dejar reviews anónimos pues debes hacer un review normalmente como lo haces pero sin estar logueada. :)

MishiaSkYlU: Tu comentario ha sido uno de los que más me animaron, sin duda lo que más me impulsa es saber que estoy progresando como escritora. Pero por sobretodo me gusta saber que ya estoy escribiendo historias sin tanta densidad. :D

También encuentro lindo a Daisuke, lástima que se deja dominar muy fácilmente por Ichigo. nnU

ahome higurashi 25: Wau!. Vuelvo a captar la atención de una lectora por segunda vez, qué emoción! non

Me alegra que este nuevo fic te haya gustado, con esto espero complacer de alguna forma a los que leyeron mis drabble de "La última voluntad de Naruto" y "Su última voluntad". Había dejado a unos cuantos con las ganas de ver a Naruto con familia y eso, ya ves en qué terminaron convenciéndome. :)

Bueno, creo que esos son todos los reviews por ahora. Espero verlos en otro fic. ;D