Sam conducía el Impala, a su lado se sentaba Castiel y detrás iba Dean, un poco fastidiado por no poder ir delante pero… al menos Sam había dejado que vaya con ellos.
"No entiendo como Meg puede seguir viva. La vimos morir con nuestros propios ojos." Dijo Sam.
"No sé Sam. Pero ella es un ser realmente extraño, con una cierta belleza en su maldad, y fue bruja antes que demonio. Las brujas tienen extraños poderes." razono Castiel.
"¡Odio a las malditas brujas!" dijo Dean desde atrás. "Pero Meg murió luchando a nuestro lado, creo que le debemos al menos escuchar lo que tiene que decir."
El Cementerio de Gottland estaba en medio de la nada, solo campos extensos lo rodeaban. Un triste árbol era lo único que rompía la imagen árida del paisaje de Kansas. Sam entendió rápidamente porque Crowley había elegido el sitio. Meg no tendra lugar donde ocultarse. El encuentro es inevitable.
Sam aparcó el Impala:
"Bueno chicos, hay que actuar. Recordad que no sabemos nada de Crowley y que estamos aquí sólo para investigar una tumba."
"¿Actuar como en una película?" preguntó Castiel.
"Más o menos Cas. Pero esa es la idea." Le aclaró Dean.
No tuvieron que esperar mucho, de repente el cielo se oscureció. Unas nubes de tormenta se formaron de la nada y unos rayos cayeron cerca. Eran claros indicios de actividad demoniaca.
Pronto Dean observó movimiento cerca del viejo árbol que era el único adorno vivo des desolado cementerio.
"Chicos, Hay alguien junto al árbol." Les susurró.
Sam gritó "¿Quién anda ahí?"
Ellos fueron avanzando hacia el árbol, armas en la mano. Por una parte tenían que disimular y además Meg era un demonio, con lo que tener un arma dispuesta no estaba de más.
Nadie contestó y ellos siguieron acercándose. Cuando estaban ya a pocos metros de repente Dean fue lanzado hacia atrás con fuerza y fue a dar contra una lápida cercana.
Sam y Castiel corrieron en su ayuda. Castiel grito:
"¡Dean, Dean ¿Estás bien?"
Sam se agachó junto a su hermano y le examinó. "Tiene un fuerte golpe en la cabeza. Castiel ve a por… quién esté en el árbol mientras lo atiendo."
"Ok Sam" Y avanzó gritando "No vamos a hacerte daño… No nos ataques"
"¿Unicornio? ¿Eres tú?"
Una Meg en un estado lamentable se asomó por detrás del grueso tronco del viejo árbol. Tenía las ropas desgarradas, el pelo enmarañado y estaba llena de heridas. La sangre manchaba su cuerpo y empapaba sus ropas.
"¡Meg! Estás herida…. Y viva." Recordó añadir Castiel.
Meg se dejó resbalar por el tronco y se sentó apoyada en él.
"Sólo casi viva Clarence. ¿Qué haces aquí?"
"Estoy con los Winchester. Investigando un posible caso."
Sam había conseguido reanimar a Dean, y ayudó al muchacho a levantarse.
"¿Estás bien para andar?"
"Si claro,...Si no me sueltas. De verdad que tengo un jodido imán para las lápidas."
Castiel les llamó: "Sam ¿Está bien Dean? Es Meg y está herida."
"Si, Dean está recuperándose" Respondió Sam y siguió la farsa: "¿Meg? ¿Qué Meg?"
Mientras se acercaban, Sam sujetando a un Dean todavía inestable.
"No querras decir Meg Master. Está muerta Cas."
"Sólo casi muerta, Winchester" ironizó Meg.
Sam fingió sorprenderse:
"¡Meg! No es posible…"
"¿Has tenido un hijo Sam? ¿Quién es el afortunado útero?"
En ese momento pareció que se abriese el cielo sobre sus cabezas y empezó a diluviar.
"¿Por qué no dejamos las explicaciones para más tarde y regresamos al coche?" Sugirió Castiel.
"Buena idea Clarence"
Castiel ayudó a Meg y los cuatro fueron lo más deprisa que permitían los dos heridos hasta el Impala. Cuando llegaron al coche estaban completamente empapados, tal era la cantidad de agua que caía.
Ayudaron a Meg y a Dean en los asientos de atrás y partieron en dirección al bunquer.
Castiel les paso unas toallas.
"Tomad una toalla y podeis secaros un poco."
Meg y Dean estaban sentados tan distantes de sí como el coche permitía.
"Bueno, ¿Quién es el mocoso?... Me resulta familiar"
Dean, que estaba apretando la toalla contra la herida en su dolorida cabeza no se molestó en contestar.
"Es Dean, mi hermano Dean."
"¡Dean! ¿Y qué le pasó?... ¿Lo lavaste y encogió?"
Dean se quitó la toalla de la cabeza y la miró:
"¡Já, Meg! muy graciosa…¿Y a tí qué te pasó? ¿Te caíste en una picadora de carne?"
Castiel intervino:
"Dean sufrió el hechizo de una bruja, en concreto la de Hansel y Gretel."
"¿Cómo estás viva Meg? Te vimos morir con nuestros ojos." Preguntó Sam.
"Bueno,... Fue cosa de brujas también. Os recuerdo que fuí bruja antes que demonio. Una pequeña bolsa de hechizo que llevaba ató mi esencia a este mundo, evitando que esta pudiera desvanecerse cuando Crowley me acuchilló."
Sam conducía despacio ya que la fuerte lluvia impedía la visibilidad.
"Pararemos en un motel para atender vuestras heridas. Además es peligroso conducir con esta lluvia torrencial."
"Sam, ahí anuncian un hotel "New Dawn Hostel", gira a la derecha."
Pronto estaban dentro de una habitación, al resguardo de la tormenta,...Aunque no de las cucarachas y chinches.
"¡Qué lugar tan adorable, he visto cuadras mas limpias. Veo que seguis en vuestro estilo chicos." Se burlo la demonio.
"La próxima vez avisa que vienes y reservamos en el Hiltón, Meg" Contestó Dean.
"¡Callaros y sentaros! Voy por el botiquín." Intermedió Sam.
Sam atendía la brecha en la cabeza de Dean, que finalmente precisó de un par de puntos, y el ángel vendaba las numerosas lesiones del demonio.
"¡Ay!" Se quejó Dean cuando Sam clavó la aguja en su cuero cabelludo.
"La próxima vez que me lances por los aires procura que no haya una lápida en el camino, puta bruja. Mi cabeza tiene un límite de golpes que puede recibir sin dejar de funcionar."
"Diría que lo siento pero no sería verdad" Dijo Meg con una sonrisita sarcástica "Además ese límite ya lo pasaste hace tiempo."
"Eres taaaaan graciosa. No me extraña que alguien te diera una paliza para no aguantar tus chistes."
"¿Quién te hizo esto Meg?" Preguntó Castiel mientras curaba con suavidad sus heridas.
"Fue el maldito Crowley. Me hizo torturar durante días intentando que le dijera sobre una conspiración contra él."
"¿Sigues queriendo a Crowley fuera del trono?" "Me mantuve oculta mientras Crowley y Abbadón luchaban por el Trono del Infierno. Crowley es un patético chupatintas,... pero Abbadón era una puta psicópata. Yo estoy fuera del juego ahora, sobrevivo haciendo mis pequeñas maldades."
"Pues Crowley no parece creer eso Meg. Puedes contarnos lo que pasa ¿Alguien quiere derrocar a Crowley?"
"¡Medio Infierno quiere a Crowley fuera del trono! Ahora calla Clarence y dame un beso."
Castiel, que estaba desinfectando las heridas en la espalda de una Meg sin camisa, se quedó parado mirándola fijamente. Meg cogió su rostro entre sus manos y acercó su boca a la suya dándole un suave beso. luego pasó su lengua por los labios del ángel.
"Te extrañé, mi unicornio." ronroneo "Creo,...Creo que yo también te extrañé, Meg."
Y ambos juntaron sus bocas en un beso lleno de ansia y pasión que se alargó minutos, y que hubiera podido durar eternamente puesto que ninguno necesitaba respirar, si Sam no hubiera roto el momento:
"¡Ejem! Creo que Meg debería descansar."
En el Infierno una mujer pelirroja se paseaba por delante del trono donde Crowley se sentaba, con una codo en el reposabrazos, y su cabeza apoyada en su mano. Su madre estaba consiguiendo que le diera una jaqueca:
"Así que capturo a la culpable, la pongo en tus manos con todo mi amor de madre, y tú la dejas escapar y se la entregas a unos cazadores, a los malditos Winchester además. ¡Y te fías de ellos! Eres mi hijo y te adoro pero eres un tonto inocente si crees que no te van a traicionar.¡Mira!"
Rowena extendió su mano y unas imágenes se proyectaron delante de ellos. Meg y Castiel se besaban apasionadamente.
"¡Qué demonios!" Se escandalizó Crowley.
"Si, Fergus si... ¡Y tú confías en esos traidores! Si te descuidas se unirán a ella en la conspiración contra tí. Menos mal que tu madre vela por tus intereses. " Dijo muy enojada.
"Tengo un contrato con Sam, madre."
"No es suficiente. Cuando aprenderás que para gobernar hay que controlar todos los hilos."
Rowena se acercó a Crowley por detrás del trono y suavizó el tono diciéndole cerca del oido:
"Pero no te preocupes Fergusito querido, tu madre lo tiene todo pensado. Solo hace falta algo más de presión."
"¡De acuerdo! Te escucho madre."
Rowena sonrió con malicia y empezó a susurrar al Rey del Infierno.
Continuará….
GreenEyesSpn y criscat gracias por vuestras revisiones. Espero que sea esto lo que queriais. Besos :*
