Gracias por los reviews y por los que decidieron seguir mi versión de la historia :D Aclarare algo que no hice antes y es que adoro a Bonnie y a Damon y que ellos son mis personajes principales .. y también! Aclaro que en el preciso momento en el que lea algo de Phantom dejo de escribir esto por respeto a la verdadera historia ;)

Sin mas, aca les dejo mi segundo capitulo! Son cortitos…! D: y prepárense porque el 4 es mas corto aun xD Disfruten!

2

-Bonnie, sé cuanto lo deseas; puedo entender muy bien el que quieras que sea verdad; pero simplemente ya no es posible. No fue mas que un sueño –finalizó Elena tras haber escuchado atentamente las declaraciones de una de sus mejores amigas. Ella no dejaría que las esperanzas volvieran a llenar nublar su juicio; las cosas eran como era y ya no había forma de volverlas atrás, al menos cuando se referían a ese tema tan particular.

Se encontraban en la casa de Elena, sentadas sobre su cama mientras esperaban que la tía Judith las llamara cuando estuviera listo el almuerzo. Bonnie había llegado temprano debido a aquella interrupción en su noche, interrupción que necesitaba compartir con urgencia a su amiga. Tía Judith invitó a Bonnie a que se quedara a almorzar tras haber notado una ligera alteración en su rostro ni bien le había abierto la puerta. Pensó que tal vez era algo que podría llegar a necesitar.

-Pero Elena –esta era la tercera vez que Bonnie le replicaba a su amiga-, no tienes idea de lo real que se sentía. Pude sentirlo a mi lado. Y su voz… ¡en verdad se trataba de su voz!

-Te creo –sentenció la muchacha rubia sin quitar los ojos de la ventana. Luego de un largo minuto logró girarse nuevamente hacia Bonnie-. Te creo así como se que tienes una gran capacidad para soñar cosas que solo se diferencian de la realidad en tan solo un punto: tu estás dormida. Bonnie sé que duele, pero en verdad debemos aceptar que Damon se ha ido y que no hay nada que nosotras podamos hacer para que él regrese. Necesitas comprenderlo.

Esas últimas palabras eran con las que Elena misma había tratado de convencerse en los últimos días. La presencia de Damon seguía sintiéndose demasiado cerca y eso dificultaba notablemente las cosas.

Tal vez lo que lograba reconfortar un poco a Elena era que ella no era la única que sufría la pérdida de Damon, y no se sentía realmente bien pensando de aquella forma. Miraba a Bonnie y entonces recordaba las palabras con las que Stefan se había dirigido a ella: "No tenía idea de que lo amara tanto. Supongo que estuve demasiado distraído". Para ser franca, ni siquiera ella se había llegado a percatar de todo lo que su amiga sentía por aquel vampiro que tantas veces la había hecho llorar. Seguramente ella también había estado demasiado distraída.

Ese era el pensamiento que no abandonaba la cabeza de Elena. Ella había estado tan distraída en ella que se había olvidado de lo demás. Si bien el pensamiento principal en su cabeza cuando tenía las ideas claras era ayudar al pueblo, a sus amigos, y a toda la gente que amaba, todo se desbarataba en los momentos en los que se encontraba con Stefan, y también con Damon.

-Tú no tienes la culpa de nada –le decía Stefan cada vez que ella expresaba su disconformidad hacia ella misma-. Si hay un culpable aquí, ese soy yo.

Elena ya no entendía muy bien el por qué de que Stefan se echara la culpa de todo aun cuando estaba lejos de ser algo cierto; pero se había cansado de contradecirlo, y esas discusiones ya ni siquiera tenían gracia; por lo que en esos momentos críticos entre los dos ella solo optaba por reclinarse sobre él y besarlo suavemente en los labios ya que sabía que era la única forma de reconfortarse que los ayudaba a los dos.

Stefan era su cura, si bien era algo que ya no tenía una solución, a la ausencia de Damon; él era quien se encargaba de mantenerla entera y relativamente estable.

Pero en cambio Bonnie… La pequeña y frágil Bonnie que en las últimas semanas había demostrado tanta valentía, tanta madurez, que por momentos dejaba de ser una niña para ser la adulta responsable aun con lágrimas en los ojos… Bonnie sufría la ida de Damon tanto como Elena, ella estaba segura, pero Bonnie no tenía un Stefan para que la consolara; ella, si bien tenía a sus amigas, estaba sola.

Elena alzó sus ojos hacia los de su amiga que se encontraban ligeramente perturbados y tal vez mostraban un poco de falta de sueño.

-Bonnie –susurró Elena haciendo a un lado todas las cosas que su amiga le había estado contando-. Yo creo que lo que necesitas es un buen descanso.

Bueno aca estoy yo otra vez ._. jaja Y es la parte en la que les pido que dejen algun comentario porque escribir dos palabras no hace daño *-* acepto malas criticas!