Eco
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Suzanne Collins.
Éste fic participa en el "Reto de los mini fics" del foro "El diente de león".
Mes: Mayo
Personaje: Katniss Everdeen.
Estaba viendo OUAT y no pude evitar imaginar que algo así no se le pasara por la mente a Snow.
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Sabía que no debía sorprenderse de esto. Era algo que a Snow le encantaba hacer: torturarlos de la mejor y única manera que él tenía.
Cinna no se había equivocado en cuanto a la arena; era caliente, bastante a su parecer. Doce lugares se encontraban en un punto medio. Hacia adelante estaba su compañero de distrito, encerrado en una especie de caja de cristal que poco a poco se iba llenando de un líquido negro. No se necesita a ser un genio para darse cuenta que a pesar de no ser agua esa cosa lo mataría en cuanto llegara a la altura de su nariz. Y atrás de ellos estaba la cornucopia; llena de las mejores armas que jamás se han visto en los juegos. No era muy distinto a los otros años, salvo el detalle de que los sesenta segundos que se daban para pensar en una estrategia eran para decidir que hacer con su compañero: dejarlo morir para conseguir una gran ventaja o salvarlo y tener una muerte casi segura. Claro que no terminaba ahí. Para poder sacar a tu compañero de la caja tenías que revelar tu secreto más oscuro. Nadie entendía como o con que sabrían si el secreto era verdad pero si no lo era ambos morían enseguida.
El cañón que marca el final del minuto hace que nueve de los tributos que tienen opción vayan a la cornucopia deje a su compañero a su suerte.
En el último segundo ella vio a través de él. Peeta le pedía que corriera, que lo entendería, sin embargo Katniss ya había elegido.
Por nada lo abandonaría.
—¿Qué estás haciendo? — le gritó él, golpeando la caja. —Aun tienes tiempo de conseguir algo.
—No te dejaré aquí — respondió ella, transmitiéndole con la mirada lo que se sentía incapaz de hacer con palabras.
El silencio entre ellos hacía que la lucha a su alrededor pareciera muy lejana.
—Sabes que puedes contarme lo que sea.
Suspiró un poco antes de mirarlo de nuevo a los ojos. —Desde que anunciaron el Vasallaje solo podía pensar en las miles de formas en las que podía salvarte. No me importaba si moría en el intento. Eras tú, tenía que intentarlo todo. Cuando fuiste cosechado en lugar de Haymitch me di unos minutos de ser egoísta contigo y alegrarme de que viniéramos juntos aunque sé que no debería porque éste lugar es un infierno. Me permití pensar eso porque éstos iban a ser nuestros últimos días juntos, porque eres la persona que más me ha comprendido... — se detuvo por unos segundos dándole una sonrisa tímida — porque te amo. — Ahora su sonrisa era completamente solo para él —No sé desde cuando o como sucedió pero lo hago, probablemente siempre lo haga.
Peeta posó su mano junto a la de ella, aun siendo separadas por el frío cristal se podía sentir el calor de la suya.
—Pero mi secreto es, que me gustaría no sentir nada por ti. —Katniss no conocía la forma en la que las cámaras funcionaban en ese momento pero estaba segura que había más de una en su dirección —Me gustaría no amarte porque así sería más fácil sobrellevar el hecho de que nunca seremos felices juntos. Sé que no vamos a salir de aquí y que probablemente yo sea la que te vea morir y no podré hacer nada por evitarlo.
Fue en el momento que su primera lágrima cayó cuando la pared que antes se veía impenetrable se rompiera como una lluvia.
Sus brazos rodearon su cuello antes de que Peeta hiciera un movimiento.
—No hay nada malo en que te sientas así, ya lo sabes — susurró él.
—Pero ya no me mirarás igual.
