Saint Seiya no me pertenece si no a Masami Kurumada y a la Toei

¿QUÉ HAGO AQUÍ?

Shaina estaba inmersa en aquel beso, no podía pensar, quería protestar pero sus actuaron por ella, contradiciéndola a todo momento. Su fuerza le había abandonado, cuando aquel hombre que le abrazaba la hacia sentir seguro e incluso amada. Pero sabía que todo era una ilusión que terminaría cuando ella despertara. Se separo de el, le miro a pesar que estaba aturdida y le faltaba el aire.

-¿Quién eres?-fue lo único que se le ocurrio preguntar, el por su lado parecía sorprendido por ello. Se quedaron mirando un par de segundos que le parecieron una eternidad a Shaina.

-¿No lo recuerdas?-le acaricio despacio la mejilla, Shaina se estremeció por el tacto de esa suave mano, incluso queria que esta le recorriera todo el cuerpo. Pero decidio guardar ese pensamiento que deseaba desesperadamente hacerse escuchar-nos vimos aquel callejón

Por la mención de ese momento Shaina se levanto de golpe, ahora ya tenia claro lo que habia pasado. Miro asustada por todos lados buscando a Radamanthys.

-¿No esta aquí?.-miro a Milo el cual entendió sus palabras, se acerco para abrazarla haciendo que se sintiera segura

-No-empezó a acariciar la espalda de Shaina provocando un imperceptible rojo en sus mejillas - estas segura aquí. No dejare que nada malo te pase, ni nadie te dañe

-Pero el podría venir a buscarme-estaba aterrada con la idea, había escapado por tanto tiempo y el hecho de que la volverían a encerrar provoco que empezara a llorar-no quiero que el me lleve-regreso el abrazo. No entendía que pasaba, se estaba mostrando débil ante alguien que ni siquiera sabia su nombre.

-Tranquila-le limpio las lagrimas, cuando termino le beso el cuello, al no recibir protesta alguna prosiguió. Sin aviso alguno la mordió, se deleito con la suavidad de aquella piel, con el aroma que desprendía. Lo estaba enloqueciendo con solo tocarla, quería mas de ella. Separo sus dientes del cuello de ella quería revisarlo, no le causo ninguna herida grave solo dejo la marca de sus dientes. Sonrio satisfecho por ello-sabes. Que eres increíblemente hermosa y exquisita

-Por favor no mientas-se llevo la mano al cuello, no le dolía. No sangraba, era como si el nunca le hubieran mordido-no soy como me describes-paso su mirada por su propio cuerpo, estaba avergonzada, tenia cicatrices por doquier, sus huesos se estaban marcando. Para ella estar así frente a esa persona era muy vergonzoso. Intento levantar su mirada, pero esta se concentro en el esplendoroso cuerpo de Milo, músculos tonificados y firmes, piel tostada ligeramente brillosa por un poco de sudor, el cabello a pesar de estar alborotado caía grácilmente a los costados de ese magnifico rostro. Se sonrojo por su mirada curiosa, estaba apunto de bajar mas la mirada hasta esa parte.

Al parecer el se dio cuenta, porque se movió lo suficiente para que su cuerpo se mostrara por completo-¿Te gusta?-su voz sonaba ronca y provocativa. Eso la desarmo , se estaba dejando llevar y no le importaba.

-Si-su mente estaba nublada, su cuerpo temblando y sus labios siendo aprisionados por los de el, de manera suave y pasional. El calor de su cuerpo estaba aumentando, ignoro todas sus dudas, las cuales desaparecieron cuando el paso su lengua por sus pechos, un gemido salió de sus labios. Deseaba que el explorara su cuerpo, pero la voz de la razón la despertó de su ensoñación

Tenia que parar. Le tomo del rostro viendo la sorpresa expresada-Perdon, pero no se nada de ti, ni siquiera tu nombre. Admito que eres apuesto y me haces desear hacer de todo contigo-su sonrojo no se hizo espera. Tomo aire para continuar esperando no desmayarse por tanta vergüenza junta-como veras no soy para nada hermosa, estoy hasta los huesos. No tengo modales pero si un sinfín de problemas y no quiero que estos pasen a ti.

-Mi nombre es Milo-le corto antes de que siguiera-no te atrevas a decir que quieres irte por que no te dejare. Ahora estas a mi lado-sus miradas se cruzaron, ella parecía derretirse por la intensidad de aquellos ojos-si no sabes nada de mi, solo pasa tiempo conmigo. Sabes que me encantaría tenerte en mi lecho y eso solo pasara cuando tú lo desees-una sonrisa adorno su rostro. Shaina por poco y se vuelve a desmayar, el simplemente era perfecto-podemos arreglar tu estado, comerás y beberás lo que desees aunque para mi ya estas hermosa.

-Pero-intento protestar, el la hizo callar con un beso

-¿Qué importan los modales? Si te quiero como eres-le mordió el labio inferior, dejando una diminuta marca-Los problemas se pueden resolver y no me molestaría que me los pasaras. Yo estoy a tu merced, úsame para lo que desees

-No eres un objeto, no puedo usarte-le regaño a pesar de estar sumergida en ese beso, le acaricio el contorno del rostro siendo apenas un rose-tienes conciencia, sientes dolor al igual que amor. No te menosprecies al decir que puedes ser utilizado-dejo de tocarlo, si lo seguía haciendo sabe Dios que le haría al "pobre" chico

El solo se limito a sonreírle, la abrazo le estaba gustando esa acción tan impropia y desconocida, empezó a olfatear algo-Ya han preparado algo para comer-aun teniendo sus brazos alrededor de ella la paro de donde estaban. La llevo cargando

-Espera-el paro sus movimientos-¿Dónde esta mi ropa?-se cubrió donde era necesario. No quería que nadie mas la viera así

-Lo siento, fue mi culpa no darte ropa nueva-la llevo a otra habitación. Shaina ahora se percataba del lugar donde estaba. Tenia cientos de pieles por doquier, el lugar era cálido, fijo su vista en algún punto dándose cuenta que las paredes al igual que el piso era de piedra. No tenía ni la mas remota idea del lugar en donde se encontraba. Milo la bajo de sus brazos y le mostro distintas ropas, unas normales otras echas de piel-escoge lo que desees

Shaina con timidez se acerco a un vestido, no le diría que le faltaba la ropa interior, tomo la prenda para ponérsela, la tela era suave, se sintió mal porque esta se arruinaría por su culpa, se dio la vuelta viendo como el ya estaba vestido-Que rápido

-Es una costumbre, entre mas rápido lo haga mejor-la tomo de la mano, la condujo fuera del lugar. Shaina se sorprendió apenas se daba cuenta que habían estado en una cueva todo este tiempo, escucho el estruendo del agua violenta caer, avanzaron otro poco. Frente a ellos había una cascada, pero no como ella sabia que eran, no estaba congelada, tampoco era fría al tacto. Estaba tibia como si el sol le estuviera acariciando por corto tiempo y su color era como la nieve, blanco.

Milo la saco por un costado, quería mostrarle el lugar cuanto antes, estaba realmente emocionado, haría que todos la conocieran, dejo de avanzar cuando ella paro, sorprendido se dio la vuelta para admirarla.

-¿Qué es este lugar?-Milo miro el paisaje, la posición del sol estaba cayendo dando paso a la noche, no veia nada fuera de lo normal

-¿Qué quieres decir?-la abrazo a lo mejor ella se sentía mal.

-Pero mira-estaba estupefacta por lo que sus ojos admiraban, no había visto nada mas hermoso. Arboles de color del mar, morados unos incluso parecían estar hechos de cristal ya que reflejaban la débil luz del sol sobre la cascada formando un sinfín de arcoíris, el cielo ligeramente naranja con tonos rojizos y morados, el sol se ocultaba dejando ver a dos lunas. Las estrellas mas cercanas de lo que recordaba, mas hermosas y brillantes. El aire era puro, sin ningún contaminante casi podría jurar que olía a menta, a pesar de la noche, todo era iluminado por flores que susurraban canciones dedicadas a las lunas iluminando el camino, todo ahora era de un hermoso color azul-¿Dónde estoy?-pregunto maravillada

Milo sonrió, se había olvidado de ese detalle-estamos en el Schwarzwald nuestro hogar

NOTAS

Schwarzwald: Significa Bosque negro.

Solo si les interesa, hay un bosque con este nombre el cual se encuentra en Alemania, es el mas parecido que encontré con el de esta historia XD