Después del discurso del alcalde, quien me mira de reojo con cierta decepción y pena, nos meten al edificio de justicia de Station Square y nos separan a Sonic y a mí en dos cuartos distintos. Aquí viene la parte más dura, por no decir que vaya a ser la emotiva… la despedida final. No me puedo concentrar en nada, sólo pienso en Vainilla, Cream y en Shadow venir hacia mí para abrazarme y desearme buena suerte… ¿Buena suerte? Que saliera sorteada Cream no es buena suerte, que me haya tocado como compañero de ciudad Sonic… tampoco lo es. Me quedo sentada en el sillón de terciopelo y acaricio la suave tela, la que espero que, con su textura, se me apacigüen todas las emociones encontradas que tengo justo adentro. No funciona. Sólo pienso en él, en sus ojos verde claro, en su mirada rota, como se ve cualquier presa cuando se encuentra inesperadamente con mi arco y carcaj de flechas. Trataba de pensar en otra cosa durante el discurso, pero no podía fijar mi atención en algo más. Me mira, pero en lo único que soy capaz de pensar no es en sus ojos sobre mí, sino en el único contacto real que tuvimos en todos estos años.

Fue en el segundo aniversario de la muerte de mis padres, cuando Vainilla me hubo acogido como huésped para pasar después a volverme su hija adoptiva, no me dice así, pero sí me tiene ese afecto maternal… pero para entonces, para la fecha que recuerdo, también el esposo de Vainilla murió en otra explosión de mina. El entumecimiento de mi cuerpo, causado por la pérdida no había bajado ni un poco, y habían pasado ya dos años… "¿Dónde están? ¿A dónde te fuiste, papá? ¿Mamá?" gritaba y gritaba adentro de mi mente, la voz rebotaba en mi cráneo, no obtenía respuesta. Los altos mandos de Station Square nos dieron dinero, lo suficiente para un mes de luto. Después, Vainilla tuvo que conseguir trabajo, pero no lo hizo, se limitó a quedarse sentada en una silla o atrapada en la ropa de cama. Solía moverse poco, a pesar de las constantes súplicas de Cream. Yo… yo estaba aterrada, con una chica de siete para cuidar y una "madre" ausente por la depresión que la orillaba a encerrarse en una especie de cuarto oscuro en el que la rodeaba la tristeza. Me volví la cabeza de esa familia… claro, no podía dejarlas solas a merced de la depresión, y mucho menos iba a dejar que Cream fuera enviada a un orfanato, donde de seguro se hubiera marchitado su belleza infantil y tierna. Compraba la comida, la llevaba a la escuela, cocinaba tan mal como hasta la fecha y Cream hacía lo que se pudiera en casa, como arreglar a Vainilla y cepillarle el pelo, al igual que limpiar los espejos del baño de su padre. Pero el dinero se fue al final y nos morimos de hambre poco a poco, no podía pensar en otra cosa más que en convencerme a mí misma de que todo iría bien si aguantaba hasta mayo, sólo hasta el ocho de mayo… por lo que cumpliría los doce y podría pedir teselas… pero quedaba mucho tiempo para eso y era posible que no llegáramos vivas. Morir de hambre no es infrencuente en Station Square, los ancianos ya no trabajan, los niños son demasiados para alimentar y los heridos en las zonas mineras… pero no, aquí el hambre no es causa oficial de muerte a pesar de ser de la más común, sino que son ataques de pulmonía, hipotermia o neumonía.

Cuando me encontré con Sonic, la lluvia caía como si se tratara de mantas enormes de agua helada. Intenté cambiar muchas de mis ropas y las ropas viejas de Cream, pero no hubo éxito, no quería aventurarme en el mercado negro y estaba muerta de frío. Temblé demasiado al salir del mercado, pero no me derrumbé, porque sabía que si lo hacía, no volvería a levantarme. No quería regresar a casa y decirles con mi expresión derrotada que ya no había esperanza para nosotras, es más, no podía hacer eso. Terminé dando tumbos en la zona más acomodada, muchos de los comerciantes viven ahí mismo, en sus negocios, por lo que terminé en un patio. Empecé a buscar en la basura, a pesar de que el robo se castiga con la muerte, pero habían vaciado los botes. En la panadería, el olor a pan fresco era tan intenso que me mareé. La puerta trasera estaba abierta y el resplandor dorado de los hornos era intenso. La lluvia interfirió con mi espectáculo y terminé con sus gotas en mi cuerpo. Pero entonces escuché unos gritos, una señora, la esposa del panadero me empezó a gritar que me largara.

-¡Estoy harta de todos esos malditos chicos de Gray Hill escarbando en la basura! ¡Vete si no quieres que llame a los agentes…! –yo no tenía defensa y me siguió gritando aún más cosas que, por el mareo ya no puedo recordar. Entonces lo vi, un erizo azul al que se le caían las púas hacia atrás estaba detrás de su madre, lo había visto antes en el colegio, en mi clase y… desconocía su nombre. Su madre entró gruñendo y observó él cómo me alejaba por detrás de la pocilga en la que tenían a su mascota… seguramente observó cómo me iba dando tumbos y me recargaba en su manzano. Me dejé caer después de sentirme derrotada hasta dar con las raíces del mismo árbol. Pensé en morir en ese instante, como en muchos de mi vida. Escuché un griterío adentro de la casa y posteriormente un golpe "¿Qué pasó?" pensé en esos instantes. Salió "Es ella, ha venido a echarme con un palo" pero no era ella, era el chico, quien, con los brazos llevaba dos enormes panes que se habían caído al fuego, la corteza estaba ennegrecida. "¡Dáselo al cerdo, crío estúpido!" gritó su madre "Nadie va a comprarme pan quemado" Arrancó lo quemado y lo lanzó al animal. Su madre desapareció en el interior y entonces… él ni siquiera me miró, pero yo sí a él. Por el pan, por todo… en especial por aquella marca de inflamación que tenía en el rostro. Él miró en la panadería para vigilar y de nuevo… tiró unos panes en mi dirección.

El segundo cayó cerca de mí de nuevo, y al final, entró, azotando su puerta con fuerza. Miré el pan si poder creerlo, panes buenos, perfectos salvo por las zonas quemadas ¿Quería que me los llevara yo? Sí, estaban a mis pies. Me tapé bien con la chaqueta y entonces me alejé corriendo con ellos. Llegué a casa, estaba fría la cubierta, pero el migajón seguía caliente… los solté en la mesa y entonces Cream saltó de felicidad y corrió hacia ellos, tomando Vainilla y ella un trozo. Las hice sentarse, hice té y tomamos partes, comiéndonos uno entero… pan con nueces. Puse mi ropa a secar y no fue sino hasta el día siguiente en el que me puse a pensar en la posibilidad de que él quemara el pan a propósito… pero descarté la idea porque, ¿para qué lo haría? Ni nos conocíamos, pero el simple gesto fue un acto de amabilidad y aparte, se había ganado una enorme paliza. Toda esa semana sentí una mirada en la escuela, volteaba para buscarla y me lo encontraba a él, quien me veía fijamente y después desviaba sus ojos esmeralda claro… vi el primer diente de león en primavera… y entonces descubrí que, todo lo que mi padre me enseñó sería suficiente para sobrevivir.

Hasta el día de hoy no soy capaz de romper la conexión que hay entre él, el pan y el diente de león que me han dado esperanzas para seguir, para saber que no estoy condenada… siento como si le debiera algo, y odio deberle cosas a la gente, pudiera darle las gracias y eliminar mi confusión… lo intenté, pero no parecía ser jamás el momento y… nunca lo será porque lucharemos a muerte en un campo de batalla. "En fin, hay veinticuatro chicos y sería mala suerte que tuviera que matarlo yo" aunque ya no me fío de la suerte últimamente.

Entran Cream y Vainilla, la primera se sienta en mi regazo y me llora mientras me rodea el cuello con sus pequeños brazos. Cream se sienta a mi lado y nos abraza y procedo a decirles lo que tienen que hacer durante las próximas semanas.

-Vende queso del que haces –le digo a Cream –no dejes que metan más veces tu nombre, que no te den teselas. Shadow conseguirá hierbas medicinales y comestibles… les dará carne, adminístrenla bien y por favor, agradézcanselo con algún canje –cuando termino con las instrucciones sobre la comida, me dirijo a Vainilla y la cojo con fuerza de la mano.

-¿Me estás escuchando? –le pregunto con cierta rudeza y asiente asustada por mi intensidad –no puedes volver a irte.

-Lo sé –me responde –no pude evitar lo de la última vez…

-Bueno, pues ahora tendrás que evitarlo. No puedes desconectarte y dejar sola a Cream, ya no estaré para mantenerlas vivas… sin importar lo que me pase, sin importar lo que veas en la televisión ¡prométeme que seguirás luchando! –estoy gritando en esos momentos y de eso me he percatado, le suelto toda la rabia de esos últimos años antes de cazar.

-Estaba enferma –dice, soltándose, también se ha enfadado –podría haberme curado yo misma de haber tenido lo que tengo ahora.

-Quizás sea una enfermedad… pero no nos la podemos permitir ¿me oyes? Y si necesitas medicinas ¡tómalas y cuida de ella! –le ordeno.

-Todo saldrá bien, Amy –dice Cream, quien me coge la cara –pero también debes cuidarte… eres rápida, valiente. Quizás puedas ganar –sabe ella en el fondo que eso es una mentira, que no puedo ganar por más que lo quiera, que esa competición está mucho más allá de todo lo que sé.

-Quizá –respondo, porque no puedo decirle a nadie que debe luchar si yo me he rendido de antemano –y seremos tan ricas como Jet

-Me da igual que seamos ricas. Sólo quiero que vuelvas a casa. Lo intentarás ¿verdad? ¿Lo intentarás de verdad de la buena? –me pregunta Cream

-Verdad de la buena –le respondo –lo juro –ahora sé que no me puedo permitir perder.

Después de un tiempo ellas desaparecen por una orden de alguno de los guardias… "las quiero… a ambas" me digo a mí misma.

Entra de pronto, tomándome por sorpresa, el padre de Sonic, el dueño de la panadería con una caja de galletas que me quiere ofrecer. El señor tiene apariencia gastada, pero todo indica que fue bien parecido en el pasado. Me da un abrazo y un paquete envuelto en papel blanco muy brillante mientras pienso en lo mal que la debe de estar pasando, siendo que me veré obligada a matar a su hijo en la arena. Nos conocemos muy poco por el mercado negro, lugar en el que muestra su fidelidad hacia mis habilidades de caza, comprándome mis ardillas sin embargo, es más apegado a Cream, quien siempre le guarda dos de los que hace y él le da una buena ración de pan fresco como agradecimiento.

-Mi amigo Shadow le compró un pan a cambio de una ardilla –no dice nada, sólo asiente –gracias… aunque creo que es mucho –sólo se encoge de hombros, señalando que no le ha importado… nos quedamos en silencio por un buen rato.

–No perderé de vista a Cream, me aseguraré de que coma.

Aquella afirmación me toma por sorpresa, pero después lo pienso y entiendo que no me debería sorprender. A ella le tienen más cariño que a mí, lo que es suficiente para mantenerla "alimentada". Agradezco el detalle y sale por la puerta. Posteriormente entra Wave, a quien no espero y me da un respingo por la sorpresa. No llora ni desea evitar el tema, pero me vuelve a sorprender por la urgencia con la que habla.

-Te dejan llevar una cosa de tu ciudad a la arena, algo que te recuerde a casa ¿quieres llevar esto?

Me ofrece una insignia singular, su insignia dorada, circular y con un pajarito al centro en pleno vuelo.

-¿Tu insignia? –pregunto dudosa.

-Te la pondré en el vestido, ¿vale, Amy? –me dice y sin esperar respuesta alguna… ya lo tengo en mi pecho –prométeme llevarlo en la arena.

-Sí… -galletas, una insignia y un inesperado beso en la mejilla por parte de la golondrina son regalos que me caen del cielo por el simple hecho de su seguridad con respecto a mi muy futura y notoria muerte… tal vez, sólo tal vez… sí fuimos amigas.

Al último, entra Shadow al cuarto y sin reparar en nada, ni una sola palabra, expresión o puchero, abre los brazos y, aunque no exista romance entre nosotros, no dudo en entrar a ellos. Su cuerpo me es tan familiar que incluso creo que lo extrañaré estando en la arena: el humo del bosque, sus latidos cardiacos (los mismos que escucho cuando estamos de caza) pero es la primera vez que siento de verdad su delgado y fuerte cuerpo junto al mío.

-Escucha –me dice –no te resultará difícil conseguir un cuchillo… eres buena con eso, pero tienes que hacerte de un arco, la que ambos sabemos es tu mejor opción siendo que tú me enseñaste a mí.

-No siempre los tienen –señalo al recordar las ediciones pasadas de los juegos, habiendo sólo ciertos tipos de armas para que entre tributos se asesinaran de una sola manera.

-Fabrica uno… incluso uno endeble es mejor que nada.

-No sé siquiera si habrá madera –digo, descartando opciones que no puedo contemplar aún. Muchos tributos antes han muerto de frío, sed o mordeduras de animales salvajes… lo que significa que para hacerlo entretenido han tenido que agregar elementos como madera, lo que sería un punto a mi favor… pero siempre es mejor no confiarse.

-Casi siempre hay madera desde que esos tributos murieron de frío… no resultaba entretenido –bufa.

-Es cierto.

-Amy… es cacería y eres la mejor cazadora que conozco –me dice, teniendo yo que darle vueltas al asunto.

-Están armados y… piensan. No es cazar.

-Son como tú y tú tienes práctica de verdad, sabes matar.

-…Animales –siento que me va a dar un paro cardiaco cuando pienso en las posibilidades que me plantea Shadow… en las posibilidades de matar a alguien como… como yo.

-¿Hay tanta diferencia? –me pregunta en tono triste, pero si olvido que son personas, será lo mismo. Pero los agentes vuelven y se lo llevan por la fuerza y empiezo a asustarme.

-¡No dejes que mueran de hambre! –exclamo preocupada, esperando que mi grito resuene en su mente.

-¡No lo permitiré! ¡Lo sabes! Amy, recuerda que te… -dice y nos separan cerrando la puerta y nunca sabré qué es lo que quiere que recuerde.

Entonces nos llevan a mí y al erizo azul a la estación de tren… jamás me hube desplazado en un automóvil… en Gray Hill, todos nos movemos a pie.

No lloro, hice bien en no hacerlo, porque la atención de las cámaras está a punto de explotar gracias a los periodistas que me apuntan en un big close up a la cara. Me veo de reojo en las pantallas y me alegro de la decisión. Por otro lado, Sonic ha estado en una despedida emotiva con su familia, pues se le ven los ojos hinchados, pero a pesar de ser orgulloso como lo ha mostrado en el aula de clases, no intenta ocultarlo… curiosamente me ha llegado la posibilidad de su estrategia, y posiblemente sea la misma que usó una chica de Hill Top zone el área que provee madera a la capital, que consistió en hacerse pasar por una auténtica débil de la que todos podían prescindir y dejar para el final para regodearse con su llanto, pero terminó siendo una asesina despiadada… estrategia inteligente; demasiado inteligente y muy extraña para alguien como Sonic… quien es fuerte, ancho de espaldas y sin duda… la cosa más rápida de Station Square, por no decir de Mobius… haría falta que llorara todo un mar para pasar por alto su apariencia. Nos suben al tren después de que han obtenido varias buenas tomas de nosotros y, como el tren es de la capital, puedo darme cuenta de que llegaremos en menos de un día. Está prohibido salir de nuestras ciudades a menos de que sea por razones estatales. Recuerdo al ver por la ventana mis clases de historia, en la que nos recuerdan todo lo que le debemos a Eggman y a la capital… pero todo acaba reduciéndose a los trabajos que tienen que ver con el carbón. Decido ya no pensar en eso y sólo veo que el tren de nosotros, los tributos, es más elegante que cualquier otro. Hay "duchas" de agua caliente (una especie de máquina que manda el agua y la deja caer como una lluvia artificial) en cada uno de los cuartos, los que resulta que tienen un vestidor. En casa, nuestra agua caliente tiene que hervirse a fuerza. La ropa está a punto de explotar en los cajones y resulta ser ropa muy bonita. Me dice Maddie que puedo hacer lo que quiera, ponerme lo que quiera ya que, al ser tributo, tengo ciertos derechos especiales… que tendré que aprovechar si es que no vuelvo a casa… "no, no puedes pensar así. Piensa en Cream" me digo y entonces me ducho y me visto, poniéndome la pequeña insignia de oro de Wave en la ropa, el cual reconozco como un "sinsajo" o su sinónimo: una bofetada en la cara de Eggman, ya que estas aves son el resultado de la mezcla de una mutación y otra ave llamada sesontle. Todos los "charlajos" que se fusionaron con estas últimas eran machos y al dejarlos libres por una falla técnica que tuvieron, no creyeron que se pudieran reproducir. Desde entonces es un símbolo de libertad y esperanza. Mi padre sentía un cariño especial por ellos… siempre les cantaba o silbaba para después cederles una pausa y éstos correspondían imitando su música, pues esa es la habilidad de los sinsajos: la música.

Me uno a la cena después de un rato, llegando a la hora exacta. Poco tiempo con Malone me hace ver que ella es una obsesiva compulsiva por la puntualidad y los modales. Pregunta por Jet.

-Creo que fue a tomar una siesta –responde Sonic mirando confundido todo a su alrededor… a pesar de ser de la zona comerciante, no ocultaba su sorpresa al ver tanta comida.

-Bueno, ha sido un día agotador –responde ella con tono aliviado… ¿quién la culpa?

Después iniciamos a cenar y me atiborro con todo lo que hay. Nunca había visto una cena así ni mucho menos, por lo que decido que también es buena idea, después de toda la desnutrición de Station Square, ganar algunos kilos antes de los juegos.

-Al menos tienen buenos modales, no como los del año pasado –dice refiriéndose a dos chicos que conocí de Gray Hill, pues nunca conocieron una buena comida… al menos hasta que llegaron aquí. Me imagino que los modales fue lo último de lo que se preocuparon. Me rabia su comentario y comienzo a portarme de forma "incivilizada" limpiándome en los manteles y comiendo con los dedos.

Vamos a otro salón para ver el resumen de las cosechas en todo Green Hill y vemos las ceremonias una a una. Los nombres, los que se ofrecen voluntarios y los que no (de los que más abundan) examinamos las caras de los chicos… me quedo con algunas: El chico monstruoso de Metrópolis City, un albatros que parece confiado y se regodea al ofrecerse voluntario, responde al nombre de Storm… curioso; una chica de brillantes púas rojas de Angel Island que tiene cara dulce y astuta… una equidna que responde al nombre de Tikal; un chico cojo de Mushroom Hill zone y lo más inquietante: una chica de 12 años que me recuerda tanto a Cream en tamaño y comportamiento que hasta duele, es de Sky High zone y es una planta de ojos grandes y dulces, responde al nombre de Cosmo. Piden voluntarios, pero el viento silba… nadie está dispuesto a tomar su lugar.

Por último, aparecemos nosotros, Station Square, el momento en el que aparece Cream caminando directamente a la tarima. Puedo distinguirme en el público y notar que estuve a punto de caerme por la sorpresa, aunque jamás sentí que esas manos estuvieran ahí para evitar que me cayera, después me veo presentándome como voluntaria y se ve la desesperación en mi voz cuando la pongo detrás de mí. Veo a Shadow quitármela de encima. Los comentaristas no saben bien qué decir acerca de todo, el silencio, la negativa a aplaudir… pero sobre el hecho de que haya una voluntaria no dejan de presumirlo. Lo más entretenido fue ver a Jet caerse en la tarima…

-¿Y Jet? –pregunta Maddie.

-Borracho, de seguro –contesta Sonic.

-Como siempre –añado y esbozo una sonrisa.

-No entiendo cómo es que no les preocupa siendo que él es su contacto con el exterior. Les aconsejará, guiará y conseguirá patrocindores… ¡Puede suponer una diferencia entre la vida y la muerte!

Entonces él entra, tambaleándose de borracho en el compartimento.

-¿Me he perdido la cena? –pregunta con su característico tono. Puedo oler el alcohol… whiskey y después lo vomita en la alfombra, se cae en la porquería y no evitamos reír. Pero al darnos cuenta de nuestra precaria situación y de que él es un elemento clave en ella, Sonic y yo acordamos ayudarlo y levantarlo por los brazos.

-No pasa nada –me dice Sonic con tono no sé si jovial o indiferente –me encargo yo.

Sus palabras me alegran porque desnudar a Jet no me hace ninguna gracia. Aunque logre Sonic volverse su favorito por esto, no creo que lo recuerde mañana por la borrachera que acaba de sufrir.

Decido ir a dormir, pero conciliar el sueño es sumamente difícil, en especial porque sé a dónde me dirijo y para qué… me pregunto en estos momentos cómo lo estará llevando Shadow con Vainilla y Cream, siendo que puede ser sumamente complicado para él, pues también tiene a sus hermanos y a su madre. Imagino la casa ahora… persianas cerradas, negras y todas (las dos) de luto porque es una muerte inminente. Aunque estoy segura de que esta noche dormirán juntas y de que Cheese las acompañará (Cheese es un chao que Cream encontró hace algunos años… no quise alimentar más bocas, por lo que intenté ahogarlo, pero Cream me lo imploró, imploró porque se quedara y me vi forzada a aceptar… desde entonces Cheese sólo me grita) ¿qué habrá pasado? ¿Habrán llorado más? ¿Tendrán la comida intacta? ¿O por el ansia habrán comido de más? Pensar en casa me mata de soledad, pensar en Shadow me mata de nostalgia… ha sido un día horrible e interminable ¡Y pensar que estuve hoy en la mañana con él burlándome de la cosecha y del acento de Malone! Seguramente todo es una gran pesadilla y si me despierto, estaré en mi cama… me pellizco y nada… tendré que aceptar la dura realidad.


LO PROMETIDO ES DEUDA Y ODIO TENER DEUDAS ;) AQUÍ ESTÁ EL SEGUNDO CAPÍTULO DE ESTA ADAPTACIÓN DE UNA TAN INCREÍBLE NOVELA XD AMY ODIA A CHEESE XD PERO DEBIERON IMAGINARLO SIENDO QUE CREAM Y PRIM TIENEN UN ACOMPAÑANTE PERMANENTE (POR MÁS COINCIDENTE QUE SEA ESO) SI YA VIERON LA PELÍCULA... CREO QUE YA SABRÁN COMO TERMINA COSMO, LO QUE LO HARÁ AÚN MÁS IRÓNICO Y BUSCARÉ MÁS PERSONAJES... NO SÉ SI PONER A SALLY O A ROSY THE RASCAL COMO UN ANÁLOGO DE CLOVE (LA CHICA DE LOS CUCHILLOS QUE CASI MATA A KATNISS *-*) DEJEN REVIEW CON SU OPINIÓN AL RESPECTO ;D