Bueno acá les dejo el segundo capítulo espero que lo disfruten
DoctorSmurf: gracias por el consejo me sirvió muchísimo :)
Capítulo 2 el secuestro
Las canchas del club estaban desiertas. Todas se habían ido; pero lo más extraño era que los palos y todas las cosas seguían allí. Observó mejor y se dio cuenta de que también había muchas cosas rotas. Esto solo sirvió para ponerlo más nervioso.
Decidió ir al liceo. Buscó por todos lados y le preguntó a todo pitufo que se le cruzaba en el camino: nadie la había visto.
Buscó por toda la ciudad pero nada. Decidió que tal vez había vuelto a la aldea, pero recordó que sus cosas seguían en el club, así que fue a la comisaría.
Lo atendió un pitufo joven y simpático.
-¿Qué necesitas?- le preguntó el chico.
-Yo… Este… Necesito ayuda- dijo Gruñón sin saber que decir, no podía decir que la habían secuestrado o que se había escapado porque no tenía pruebas; lo único que sabía era que no la encontraba.
-Claro, ¿con qué? Soy Juanjo por cierto-los de la ciudad no tenían de nombre sus habilidades, y tampoco utilizaban la palabra "pitufo" en sus oraciones.
-Pues… No encuentro a mi novia… Debería de haber pitufado hace horas, y no la encuentro por ningún lado, lo único que pitufé son sus cosas. Sus amigas tampoco aparecen-. Y luego le contó todo lo que pasó.
Juanjo se rascó la barbilla y le dijo:
-Llévame a ese club del que me hablas.
Fueron y, después de examinar detalladamente el lugar, Juanjo informó:
-Sí. Definitivamente es un secuestro-. Gruñón puso cara de confundido, por lo cual Juanjo procedió a explicar-: ¿Ves estas marcas? Definitivamente aquí hubo una pelea. Y que las cosas de las chicas sigan aquí solo sirve para confirmar mi teoría.
-¿Y qué vamos a pitufar ahora?-la cara de Gruñón denotaba cada vez más preocupación.
-Pues… Esto viene sucediendo desde hace meses: al parecer un grupo de vándalos secuestran chicas para la prostitución. Hemos podido identificarlos, pero jamás atraparlos. Los siento, es muy difícil-le dijo Juanjo con un tono compasivo.
El rostro de Gruñón se había puesto rojo de furia.
-Y dime… ¿Te arrestan si asesinas a un criminal? Solo por curiosidad, claro.
A Juanjo no le gustó mucho la pregunta, pero aún así respondió:
-Pues… Te arrestarán a menos que haya sido por defensa propia. Aunque claro que, si nadie te descubre…-comentó distraídamente Juanjo-. ¿Sabes? No soy muy bueno buscando huellas…
-Claro…-dijo Gruñón sonriente-. Creó que volveré a mi hongo y… Pues… Pitufaré algunas cosas… Ya sabes… Lo que suelen pitufar los chicos de mi edad.
-Por supuesto. Por cierto, nunca tuvimos esta conversación.
-¿Cuál conversación?
