DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Glee y sus personajes no me pertenecen.

BUENO AQUÍ VA EL SEGUNDO CAPITULO SE LO DEDICOS A MI BETA Q ES UNA GENIA Y LA ADORO n.n Y A TODAS MIS BELLAS LECTORAS QUE ME ACOMPAÑAN ESPERO LES GUSTE…

¡Quinn Fabray! — gritaron y esta reacciono levanto los ojos en dirección al lugar desde donde venia la voz.

Maldición estoy en problemas, en graves problemas — Dijo mientras emprendía una retirada rápida sin siquiera fijarse por donde corría, llevándose puesta a Rachel haciendo la caer nuevamente, pero esta vez sobre un charco de lodo que hacia minutos había dejado el caballo.

¡Salvajeeee! — Grito Rachel llena de furia ante aquel nuevo descuido de la rubia. Quien ya estaba lejos, pero como alcanzo a escuchar el insulto respondió.

Así te vez mucho mas bonita Berry! — Grito mientras continuaba corriendo tratando de huir de su padre, quien seguramente la matara en cuanto la vea. Pero por ahora se iría a bañar a la casa de Santana rogando que cuando al regresar se le haya pasado un poco el enojo

Lo lamento Srta. Rachel, Mil disculpas por la actuación de mi hija — Dijo el Roussel muy afligido ayudando a Rachel quien estaba muy molesta a levantarse y a quitar un poco de lodo de la ropa de la joven, aunque entre su nerviosismo y su torpeza, trataba en vano ya que no lograba limpiarla.

Su hija es una salvaje Roussel, debería llevarla a un reformatorio a ver si la educan — Dijo Rachel duramente al pobre hombre, quien estaba afligido por el reencuentro accidentado de las jóvenes. Y comenzaba a rogar porque esté, no le causa más problemas a su familia, sobre todo a su hija.

ya suélteme! yo puedo sola Se zafo de los brazos del hombre que intentaba ayudarla— Y mejor ruegue, ruegue que para cuando regrese, mi enojo haya disminuido, Porque si no usted, su hija y toda su familia se irán inmediatamente de esta estancia — Grito rachel yéndose del lugar en dirección al bosque, dejando al Sr Fabray callado y nervioso.

MIENTRAS TANTO COLINA ARRIBA

Quinn corría hasta mas no poder para llegar con urgencia a la colina del norte, allí se situaba un pequeño pueblo que estaba a orillas de un lago azul, lugar donde estaba el hogar de Santana. El pueblo se encontraba a unos minutos de la estancia donde vivían ella y sus padres, no era grande pero se encontraba bien abastecido ya que contaba con dos colegios, una comisaría, un hospital (equipado con la ultima tecnología), varios club´s de deportes, un supermercado, un cine pequeño (en el que siempre trataban de tener los últimos estrenos), un mini teatro (en el que se han actuado varias obras, algunas de renombre), este pueblo a pesar de ser chico no tenia nada que envidiarle a las grandes ciudades y sus habitantes sentían orgullo de vivir en el.

— Oye quinn que travesura hiciste ahora? — le grito a lo lejos el dueño del cine, que se detuvo por un segundo su rutinario trabajo de limpiar la vereda para reír, al notar como Quinn corría como loca llena de lodo.

¡Nada Don Rogelio! — respondió con un grito la rubia regalándole una sonrisa sin detener su corrida hacia la casa de Santana.

¡Como siempre Quinn! — Dijo el hombre, sin poder aguantar la risa, ya que por el estado en el que se encontraba la rubia, adivinaba que seguramente habría provocado mas de un color en la cara del viejo Roussel, y mas que seguro por alguna travesura de la joven. Ella sonreía mientras seguía corriendo hacia su destino, la casa de San.

Don Rogelio era uno de los habitantes más antiguos de aquel pueblo, conocía a la Pequeña Fabray desde pequeña y había sido conocedor de más de una de sus travesuras, ya sea estando sola o en las que más de una vez estuvo acompañada por Santana. Recordando con cariño una en la que ellas lo habían hecho participe. En aquella ocasión entraron al cine embarradas de lodo, como siempre que huían de su padre, ensuciando el piso del salón que él acababa de enserar, y que en el intento por frenarlas en su carrera resbalo llevándoselas puestas, terminando su recorrido tirándose encima la maquina de palomitas de maíz . Cuando intento reprimirlas por su mal comportamiento, al ver las llenas de lodo y cubiertas de palomitas de maíz no pudo hacerlo, comenzó a reír provocando que ellas también rieran, claro que después tuvieron que limpiar todo el desastre que provocaron, pero a pesar de eso el viejo Rogelio las dejo ver una película gratis por la tan buena limpieza que habían hecho.

La casa de su amiga estaba a unos metros girando en la última cuadra antes de llegar al parque del pueblo. Era una casa no muy grande, pero si bien acogedora. En las afueras estaba rodeada por una cerca de madera, la casa tenia un pequeño toldo con un sillón y hamaca, el cual habían realizado San y ella como regalo de cumpleaños de la abuela de esta ultima.

Al llegar entro saltando el pequeño portón de la cerca como de costumbre, evitando abrirlo por bajeza. Al acercarse a la casa pudo notar que la puerta grande de ingreso se encontraba abierta, lo cual significaba que Santana o su abuela se encontraban, observo y noto que dentro de la casa no había movimiento, así que sin entrar corrió por el costado de la casa, sabiendo de ante mano donde encontraría a cualquiera de sus dos habitantes. Y efectivamente allí se encontraban las dos…

¡Hija, te dije que le arreglaras el nido para que empolle la vieja pompi! —Grito una anciana que acariciaba con mucha ternura como si se tratara de un gatito a una pequeña gallina que no dejaba de cacarear, desde afuera de un pequeño galponcito.

Ufa abue, ya se lo arregle, pero esa gallina loca por andar tras ese gallo vive tirando todo en su corrida y lo rompe — Respondió Santana tratando de arreglarse sus cabellos ante la repentina lucha que parecía haber tenido con mas de una gallina dentro del gallinero.

Que bien te queda ese peinado santiii! — Le grito Quinn a lo lejos sonriendo ante el estado de su amiga.

¡Y a ti que bien te queda el lodo fabrey! — Dijo Santana riendo ante la suciedad que traía la rubia.

¿Hola abue como esta? ¿Como amaneció este día? Ya le dijeron que se encuentra más hermosa que nunca — Le dijo Quinn poniéndose de rodillas delante de la abuela de su amiga.

Si bien la abuela de Santana no era su abuela, ella la consideraba como tal ya que nunca conoció a sus abuelos, de los cuales sus padres jamás querían hablarle. La anciana la crió como una nieta más. Sam vivía con su ella desde que tenía un año de edad, después de que sus padres murieran en un trágico accidente de auto.

¡En que líos te metiste ahora Quinn! — Dijo la anciana haciendo que la joven se ponga de pie, sabiendo que tantos piropos recibidos de la niña significaban que le pediría algún favor.

Me puedo bañar aquí abuelita — rogó la rubia poniendo sus ojitos tiernos a la anciana

Claro que si mi hija, Santi ve y ponle mas leña al calentador para que se pueda bañar — indico la abuela a la morena que se continuaba riendo ante los métodos de persuasión utilizados por su amiga para que su abuela no la regañe.

¡Pero abuela, que valla ella. Yo no soy la que vine de polizón a bañar se aquí! — Grito Santana riendo, Quinn miro a su abuela con los ojitos de cachorrito que sabia tanto le gustaba y tantas cosas conseguían.

¡Nada! ve tu Santi, que yo la llevo y le daré un poco de te caliente a esta niña antes de que se enferme – la anciana ordenaba a la joven mientras le indicaba con el dedo que se dirija a la dirección en la que se encontraba los leños para el fuego mientras tomaba con su otra mano la mano de quinn llevándola rumbo a la cocina

¡Me la pagaras Fabrey! grito Santana mientras se iba por la leña

¡Cuando quieras López! le contesto quinn sacando le la lengua a Santana sin que la anciana pudiera ser testigo de la acción de la misma.

EN ALGUNA PARTE DEL BOSQUE.

¡Pero quien se cree mi padre! primero me trae a esta porquería de lugar, después me pega, cosa que nunca hizo, ¡se atreve a pegarme! ¡Dios! y para completarla ¡me cruzo con esa salvaje que me llena de lodo y me deja en este estado deplorable, asqueroso!— Grito Rachel en medio del bosque, mientras pateaba a las piedras que encontraba en su camino y lloraba sin consuelo ante el reciente hecho sucedido con su padre. Caminaba sin rumbo solo quería irse de ese lugar. Comenzaron a invadirla de nuevo aquellos pensamientos y comenzó a correr internándose cada vez más y más en el bosque. Pasadas ya 2 horas de caminar y correr, se calmo así que detuvo, en ese momento algo le quito la respiración, no sabia donde se encontraba. Entonces grito se había perdido…

EN LA ESTANCIA.

Quinn se saco los zapatos y entro calladamente para que sus padres, que seguramente se encontraban merendando en la cocina, no la escucharan. Lentamente comenzaba a subir las escaleras en dirección a su habitación cuando olvido que uno de los peldaños de la escalera rechinaba ante cualquier peso y así paso.

¡Quinn Fabrey! ¡Se que estas hay, ven inmediatamente a la cocina¡ Le grito su padre en cuanto escucho el chillido de la escalera

¡Miércoles! ¡Santa suerte de los caballos, que mala pata tengo hoy! — refunfuño mientras agachaba la cabeza, por la forma que su padre la llamo, era evidente no se había olvidado del suceso de la tarde ni de su escapada y hora tendría que enfrentarlo.

¡Padre lo siento! yo te puedo explicar lo que paso, veras yo… — intento explicar la rubia a su padre, tratando de defenderse diciendo mil palabras por segundo pero su padre la interrumpió.

¡Cállate Quinn! ¡Mira! yo estoy muy, pero muy molesto contigo, yo... — intento continuar su regaño Roussel cuando escucho unos golpes desesperados en la puerta de su casa.

Quédense aquí, iré a ver quien es — dijo mirando a su esposa e hija Quinn no te vallas, aun no termine de hablar contigo ¡escuchaste! le indico con su dedo en señal de advertencia.

¡Voyyy! !Voyy! ¡No hay necesidad de golpear así! ¡Van a tirar mi puerta abajooo! Grito Roussel en dirección a la puerta principal de la casa a la persona que duramente la golpeaba.

Pero quien…! Roussel interrumpió sus propias palabras y cambio su cara de enfado al notar quien era la persona que golpeaba con tanta dureza su puerta ¡Señor! ¡Que sorpresa! ¿Qué sucede? — Pregunto afligido rogando que el que su jefe se encontraba en esos precisos momentos en su sala no se debiera a el incidente ocasionado por su hija...

¡Roussel! ¡Roussel! Estoy que me lleva un demonio de preocupación, discutí con mi hija y hace mas de dos horas que no regresa! ¡Estoy muy preocupado no se que hacer! Dijo Hairam muy afligido tomando su cara, dejándose caer en una silla llorando lleno de desazón.

Señor no se preocupe, nosotros encontraremos a la Srta. Berry, se lo prometo Dijo Roussel tratando de dar consuelo a su patrón...

¡Quinn! ¡Quinn! Hija ven un momento por favor y trae agua Pidió con desesperación al notar el estado en el que se encontraba el hombre.

Quinn abrió grande sus ojos, al enterarse que el Sr. Berry se encontraba en su casa, esto sumado a los gritos y el llamado de su padre la asustaron… "Santo cielo, en que líos me metí ahora" Pensó un poco asustada mientras trataba de llenar el vaso con agua para llevárselo a su padre.

Aquí tienes padre dijo la rubia entregando el vaso a su padre

Tome señor esto le hará bien, trate de tranquilizar se un poco, así no podrá hacer mucho por su hija Dijo alcanzándole el vaso de agua, intentando tranquilizarlo.

Quinn se alerto ante las palabras de su padre al señor Berry "hacer por su hija" "hija" sin dudas hablaban de la niñita Berry, pero que abría pasado, inmediatamente se puso alerta, por las palabras que había escuchado había sucedido algo grave con Rachel. Y sin dudarlo hablo.

¿Padre? ¿Sucede algo? ¿Necesitas mi ayuda? Pregunto tomando el hombro de su padre.

Si hija, perdona... El hombre trataba de pensar rápidamente y coordinar todo de la mejor manera posible Ha desaparecido la Srta. Rachel, yo la última vez que la vi, salio corriendo en dirección a los bosques y... La rubia abrió grande los ojos ante la palabra bosque en boca de su padre y dijo mirándolo con preocupación.

¡Se Perdió! —

Si hija, me temo que si, por eso con el permiso de Sr. Berry Respondió mirando a Hairam en búsqueda de aprobación, el cual asintió con la cabeza en señal de aprobación. Sacaremos a Todos los peones cuanto antes a recorrer los boques para ver si damos con ella, ya sabes lo frías que se ponen las noches aquí

Lo se padre. Bueno entonces tu arregla bien las cosas con el Sr. Berry, yo iré por los muchachos dijo la rubia a su padre.

Gracias hija, y por favor de paso dile que ensillen varios caballos así recorreremos el terreno rápido Pidió Roussel acompañando a su hija hasta la puerta mientras esta se ponía sus zapatillas.

Claro padre, no te preocupes, regreso inmediatamente Dijo mientras salía corriendo de su casa en busca de los peones para ponerlos en alerta.

MIENTRAS TANTO EN UN PUNTO LEJANO DEL BOSQUE..

¡Genial Rachel, Genial! si que la hiciste bien, ahora como volvemos si estamos perdidas, y encima muertas de frió con la ropa mojada por culpa de esa salvaje Se repetía continuamente la morocha a si misma reprochándose la locura que había cometido. Decidió que al estar perdida seria mejor quedar se donde estaba, seguramente su padre mandaría por ella, así que busco un lugar que no este demasiad sucio y lleno de bichos para poder sentarse, eso fue imposible el lugar era un asco.

¡Maldito lugar! ¡Te odioooo! grito con fuerza cayendo nuevamente en un llanto que lo continuo por largos minutos provocando que esta, se durmiera apoyada en un viejo roble en busca de algo que cubriera un poco el frió que venia sintiendo.

EN LAS CABALLERISAS…

Muy bien muchachos formaremos grupos de 3 hombres a caballo y cada uno partirá en la dirección que les asigne: Rogelio, Samuel y Miguel vallan rumbo a las orillas sudeste del bosque; Angel, Carlos y Lucio a la parte oeste del bosque; Luís, Fabián y Marcelo a la parte este; Gastón, Guillermo y Matías a la parte sur; Mariano, Quinn y yo nos adentraremos desde el norte al centro del bosque. ¿Entendieron muchachos? No deberán volver hasta que la encontremos y la traigamos sana y salva. Cada caballo y yegua contiene mochilas con un botiquín de primeros auxilios, como mantas y provisiones alimenticias. No vuelvan hasta no terminar de recorrer su territorio. Es mas hoy pasen la noche y mañana si es preciso en un mismo lugar. ¿Quedo claro? pregunto Roussel a cada uno de sus subordinados.

¡Si capataz! Gritaron a unísono.

¡Muy bien muchachos, salgamos! Indico Roussel

¡Roussel!Llamo desesperado Hairam — ¡voy con ustedes! ordeno

¡Pero señor! —

¡Señor nada! voy con ustedes y punto, ya tengo mi caballo listo Indico señalando a un caballo gris junto al caballo de el capataz.

Bien señor ¡Vamos! Dijo sin mas sabiendo que seria perfectamente inútil disuadir a su patrón, estaba muy nervioso y preocupado por su hija, sabia ya muy bien podría salir con esa petición. Lo comprendía en gran parte, si hubiera sido Quinn la perdida el hubiera hecho exactamente lo mismo.

Las puertas del establo se abrieron de par en par. Dejando salir a más de una docena de animales entre caballos y yeguas, con sus respectivos jinetes, como siempre la rubia arriba de su fiel y amado Tornado.

Los caballos corrían con gran rapidez atreves de los senderos del viñedo, por las colinas previas al gran bosque de la estancia. El cielo estaba azul y el sol aun estaba en lo alto. Ese tipo de clima, indicaba que lo más probable es que la noche seria muy fría. Algo que preocupaba en especial a Quinn y a su padre, ya que ambos vieron el estado en el que se encontraba la ropa Rachel, y conociendo las capacidades de supervivencia de la niña estaría muriendo se de frió y con mucho apetito. El recordar el estado en el que había quedado la morena por su culpa hizo que la rubia se afligiera, haciendo acelerar la corrida de su caballo a un nivel tan rápido que dejo lejos a su padre, Mariano y el Sr Berry.

¡Roussel, tu hija se separo de nosotros se puede perder! Dijo muy afligido Hairam, no deseando que alguien más se una a su hija perdida. El hombre miro en dirección al polvo levantado por la corrida a gran velocidad del caballo y sonrió.

No se preocupe patrón, si alguien conoce como el bosque como la palma e su mano, esa es mi hija Dijo con orgullo en sus ojos confié en ella, mi Quinne la va a encontrar, es mas me juego mi puesto de capataz a que ello sucederá Agrego mirando en dirección a un sorprendido y a la vez feliz Hairam, que estaba esperanzado que aquella joven de cabellos rubios encuentre lo más pronto posible a su hija.

Quinn cabalgo por mas de media hora a lo que podía tornado en ese bosque, cuando freno su marcha, sabia que su caballo podía dar mas que eso, pero seria un abuso de parte de ella obligarlo, además comprendió que no podrían ir mas rápido. Las enredaderas y ramas de los árboles habían crecido demasiado haciendo lugares inaccesibles incluso para ella misma a pie. Teniendo que descender mas de una vez de su caballo para cortar con un machete los grandes y frondosos arbustos y ramas, asi paso mas de hora y media en su recorrido, ya comenzaba a afligirse, la noche ya se avecinaba en menos de dos horas estaría sobre ellas debía hacer algo y con urgencia. En ese momento recordó…

FLASH BACK

¡No! tornado, me canse de buscar a San y nada, ¡no la encuentro! lloro la rubia abrazada al cuello de su potrillo. Miro sorprendida, la asombraba la actitud de su amigo.

¿Porque relinchas? ¿Que pasa amigo? lo interrogo al potrillo. El caballo relinchaba y se paraba en dos patas en dirección a ella como si quisiera decir le algo.

¡Que quieres Tornado, no te entiendo! hablo con él ya que estaba desconcertada por no poder entenderlo. El caballo comenzó a galopa a su alrededor, hasta que se detuvo frente ella, bajo su cuello y cabeza en el suelo.

¡Quieres que te monte! pero Tornado aun no encuentro a Santana repitió muy triste Esta bien, Esta bien ya subo dijo ysonrió ante la insistencia del potrillo. Este comenzó a correr y correr adentrando se en una de las cabañas en las que se guardaba el alfa y el maíz.

¡Ya entendí travieso, quieres comer verdad! dijo Quinn enfaldada. El potrillo relincho y camino un poco mas metió la cabeza entre un alto de alfa y paja cuando escucho los insultos de una niña.

¡Oye, sueltameee! gritaba Santana al potrillo que había pillado, y la sacaba sosteniéndola de la parte de atrás de su pantalón.

Quinn comenzó a reír , al ver la escena y entendió porque su caballito quería ir en esa dirección..

FIN DEL FLASH BACK

¡Claro! ¡Como no lo pensé antes! sonrió mientras bajaba del caballo.

Escucha Tornado, necesito que encuentres a Rachel, tu sabes, es esa niña medio altanera que conocimos el día que salimos a correr? Río ante el movimiento de la cola del caballo Bueno debes encontrarla, yo te suelto la riendas y quiero que me lleves hasta ella, vamos amigo yo se que tu puedes hacerlo Dijo quinn mirando lo a los ojos. – ¡ese es mi niño! Agrego la rubia dándole un pequeño cabezazo como lo hacían debes en cuando entre ellos, subió con rapidez al caballo y le dio la señas, logrando que Tornado saliera solo en busca de rachel.

Espero que les guste…. Por favor sus comentarios =)