N/A: Soy un pedazo de plop al escribir capítulos largos, ¡perdónenme mundo! Tengo que hacer 20,000 palabras en diez capítulos, ¡lo prometí! Laili, perdoname, ¡espero que te guste este capítulo hecho plop. He tratado de hacer un poco la amistad de Laili y Foxy de la infancia permanecer un poco más para que para la mitad de la historia el romance de la Laili de guardia empezara. Y el fic Art Trade, ¡Oh, lo amé! Me dio tanta ternura. Por eso me decidí a escribir esto rápido, con la inspiración al flote. Pero, admitásmolo, ¡Soy mierda en cuanto a capítulos largos se tratan! Me siento como mierda, literalmente.

Pero bueno, tengo que hacer esto y terminar el fic, ¡voy a hacerlo! Este fic y "Five Long Nights" están ahora en mi prioridad, ¡y decidí terminarlos a como de lugar!

Advertencias: Leve Robotfilia [Robot x Humano], pequeño lenguaje vulgar próximamente, lentas actualizaciones, capítulos cortos, OoC, trama de mierda, inexactitudes históricas, notas de autora, faltas ortográficas, etc, etc...

Disclaimer: Five Nights at Freddy's no me pertenece, si no al sexy Scott Cawthon. Sus personajes los uso por diversión y sin fines de lucro, y nadie me paga por hacer esta historia. Laili Murtons, sus padres y el arco de esta historia le pertenecen a Princesa Twilight Sparkle 1, a quién está dedicado este fic, por supuesto. Lo único de mi propia pertenencia es la OC Lynda Murtons y la historia -pero esta historia repito, está basada en "Has tocado mi robótico corazón, propiedad de Princesa Twilight Sparkle 1"-. Y ya dije, sólo por fines de diversión, sin lucro, y no gano nada con esto.

Capítulo 2: Seguir el curso de las mariposas.

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—¡Freddy es el mejor!

Laili rió de manera tímida, observando a su prima mayor aplaudiendo al suave y dulce compás de la canción que Freddy le estaba dedicando a la pequeña Lynda, ¿por qué? Bueno mis queridos lectores, hay una respuesta para aquello.

Lynda cumplía ocho años ese día (*).

La dulce y pequeña Laili de aún cinco veía a la castaña mayor estar muy feliz a pesar de que su propia madre se había negado ir a la pizzería a celebrar el cumpleaños de su hija. Era como si... como si Freddy le regalara la alegría que su madre no podía.

La canción terminó, y el gran oso hizo el mejor intento de sonrisa, cosa fallida ya que su boca mecánica le hacía muy difícil el trabajo.

—Feliz Cumpleaños, Lynda.—Musitó Freddy con alegría, mientras lágrimas emocionadas de la pequeña Murtons corrían de sus ojos. La pequeña Lynda corrió hacia el escenario y abrazó una de las piernas del oso hechándose a llorar de emoción.

Laili sonrió alegre, y fijó la vista en Pirate Cove, notando que algunos niños estaban comenzando a arreglarse para que el zorro saliera a contar sus historias.

—¿Lynda?—Llamó Laili, casi gritando.

—¿Yup?

—¿Vas a ir conmigo a Pirate Cove o te quedarás con Freddy?—La menor sonrió al ver a Lynda Murtons ser acomodada en los brazos de Freddy, para ser arrullada como a un bebé.

—¡Diviértete! Yo me quedaré aquí.

Laili agradeció la aparición del oso en su vida, porque Lynda ya no era tan sobreprotectora cuando Freddy estaba junto a su prima mayor. La pequeña castaña oscuro caminó a pasos apresurados a Pirate Cove, tomándo asiento hasta el frente, justo como en la primera vez en la que había ido. Muchos niños estaban acomodados y murmurándose cosas entre sí. Laili miró de casualidad Show Stage y se sorprendió al notar un ligero sonrojo en las mejillas del oso cuando Lynda le había regalado un beso en la mejilla.

Laili se preguntó en ese instante si Foxy también se sonrojaría si ella lo besaba en la mejillas. Pero, luego notó lo que había pensado y se sonrojó también, avergonzada de pensar en aquellos pensamientos.

Miró con curiosidad las cortinas de Pirate Cove, su suave y tímida mirada colocada en las cortinas púrpuras con estrellas blancas dibujadas. Y para su alegría, justo en ese instante las cortinas se abrieron para revelar a Foxy the Pirate Fox, que lucía una sonrisa adorable, sonrisa que sonrojó a la inocente y dulce Laili.

—¡Hola, marineros de agua dulce, mi nombre es Foxy!—Comenzó el pirata como siempre, su mirada ámbar brillante de felicidad. Eran muchos niños que entretener, sí, pero que la marinera Laili estuviera ahí, junto a él, le hacía sentir mucho mejor. Se sentía motivado por una razón que él mismo desconocía.—Hoy les contaré la historia de un pirata y su tripulación que naufragó a una isla maldita. Prepáren sus oídos para...

La historia había comenzado, y Laili escuchaba con total atención las palabras que Foxy relataba con una fluidez que casi ni parecía robótica. La historia que relataba el pirata era bastante interesante, relataba todo como si él hubiera estado en ese lugar, sus palabras resonando con la desesperación que los tripulantes realmente debieron sentir. El suspenso que estaba en el aire hacía a los infantes escuchar atentos porque las historias que Foxy el pirata contaba eran realmente espectaculares y ésta no era una exepción.

Enserio, Laili estaba tan concentrada en la historia que no había notado a su prima ir y acercarse a ella, con una sonrisa tímida ante el relato del pirata que, aunque Lynda admitía que era muy buena, prefería el canto de Freddy Fazbear.

Los niños estaban muy enfocados en la historia, que parecía llegar al final. Foxy relataba con mucha maestría los sentimientos del capitán al ver a sus tripulantes irse y abandonarle en la isla, junto al tesoro prohibido, aprendiendo demaciado tarde que el sentimiento del egoísmo era algo que muchas veces destruía.

—¡Yarr, eso es todo por hoy marineros!—Fue como concluyó el pirata con la historia, antes de que las cortinas de Pirate Cove se cerraran. Lynda se puso de pie y se estiró, bostezando de manera energética y ruidosa, Laili poniéndose de pie después de ella.

—¡Eso fue aburrido!—Lynda bromeó, porque ella nunca admitiría que una historia de piratas le hubiese gustado -le tenía miedo a los piratas-. Laili en respuesta infló las mejillas en un gesto de molestia, que la hacía ver adorable.

—A mí me gustó, Lynda...

—¡Pues a mí no!—Mintió, cruzándose de brazos. Laili sonrió al notar las mejillas sonrosadas de Lynda, que significaba que estaba mintiendo. La menor de las dos conocía bien a la otra.—¡Los piratas son salvajes, Laili!

—Foxy no es salvaje, Lynda.

—¡Sí lo es!—La castaña mayor se rió entre dientes, dándose cuenta de que mentirle a Laili nunca iría a servir. Heh, nunca lo hacía. La mayor alzó las cejas rindiéndose entonces.—De acuerdo. Foxy no es tan... salvaje.

De manera victoriosa, Laili asintió mientras Lynda se regresaba a Show Stage, disfrutando su cumpleaños con Freddy.

La pequeña Laili suspiró de manera cansada, acomodándose sus cortos cabellos castaños oscuros. Se sobresaltó al sentir un garfio grande de metal engancharse a su brazo y jalarla hacia Pirate Cove, metidola al pequeño lugar. Quiso gritar, pero una mano robótica le cubrió la boca, soltando entonces un simple jadeo de sorpresa.

Sopresa mundial al notar que era Foxy.

—Yarr, marinera Laili.—El zorro pirata murmuró en voz baja, la pequeña relajándose al oír la suave y dulce voz.—No grite, por favor.

Laili asintió, consiguiendo que el garfio y la mano se apartaran de ella.—Lo siento Capitán Foxy... usted me asustó.—Acusó la menor con un dulce puchero.

—Yarr, la mandaré a caminar a la plancha.—Bromeó el pirata, sentándose en el suelo de Pirate Cove, Laili imitándolo segundos después.—¿Le gustaría hacer algo para matar el tiempo marinera?

—N-No sé que hacer...

-.-.-.-.-.-En Show Stage-.-.-.-.-.-

—¡Laili quiere mucho a Foxy!

El oso café y cantante, Freddy Fazbear, escuchaba atentamente a Lynda, que estaba un poco molesta, ¿la razón? Laili había defendido a Foxy en cuanto al tema de los piratas. Lynda le tenía pavor a los piratas. El líder de la banda de la pizzería abrazó de manera protectora a Lynda, arrullándola entrebsus brazos. La pequeña se sonrojó al contacto.

—No tienes porque sentirse celosa, Lynda.—Fazbear murmuró, su voz sonando algo herida.—Si Foxy es su favorito debe respetarlo más.

Lynda parpadeó varias veces, totalmente en shock, totalmente incrédula ante las palabras del cantante ojiazul.—¿Bromeas, Freddo?—Preguntó la chica con una mirada escéptica que parecía provenir de una muchachita de más de 18 años.—¡Foxy es una pila de cacahuates! ¡Tú eres mi favorito, Fred!

Bonnie y Chica relataron un tierno "Aawww..." mientras Freddy se quedaba sin palabras, un suave rosa cubriendo sus mejillas. Que alguien dijera que él era un favorito lo apreciaba, ya que todos los niños preferían a Foxy y a Bonnie, algunos a Chica, pero raramente a él que era la propia atracción principal. Y que esa niña se lo dijera lo apreciaba, realmente.

—¿Enserio... soy tu favorito?

—¡Claro que sí!—Lynda sonrió bastante feliz, su sonrisa alegre iluminando los orbes de Fazbear.—¡Siempre serás mi animatrónico favorito! Lo prometo con mi bello corazón...

Freddy suspiró de manera feliz, no había mejor sentimiento que el que estaba sintiendo, sus mejillas ardiendo aun más. Mientras la pequeña Lynda dormía entre sus brazos, se preguntó qué hacía Foxy en Pirate Cove.

-.-.-.-.-.-En Pirate Cove-.-.-.-.-.-.-

—Tengo sueño, Foxy.

Laili se talló los ojos, sus pequeños ojos cerrándose con pereza de una manera que encontró adorable el pirata, sus mejillas rojas tornándose rosadas. Laili se acomodó en el suelo y se dispuso a dormir cuando sintió los brazos de Foxy irse hacia su pequeño cuerpo y atraerla hacia él. La Murtons entró en rojo vivo al ver que era la misma posición en la que Freddy había acunado a su prima mayor las veces anteriores. Laili no protestó, pues tenía mucho sueño y el agarre de Foxy lo sentía bastante acogedor. Se acomdó entre los brazos, sintiéndolo moverse para darle mayor comodidad.

—¿Estas bien así, marinera?—Preguntó Foxy con algo de preocupación, la menor simplemente sonrió con dulzura, sus mejillas dejando aquél rojo que solía hacerla sentir avergonzada.

—Estoy bien así, Capitán Foxy.

La pequeña Laili empezó a quedarse dormida, y Foxy disfrutó de acariciar los cabellos castaños oscuros de la pequeña niña, oyéndole suspirar de manera feliz, acomodándose aún más entre los brazos de metal del pirata. Foxy acunó a la chiquilla, sus mejillas sonrosadas ante lo que hizo a continuación.

Retiró los cabellos oscuros que caían de la frente de la menor con cuidado, casi como si amenazara con romperla y observó con suma dedicación las facciones aniñadas de la dormida Laili. Foxy "tragó" saliva bastante nervioso y se debatió entre si hacerlo o no, pero acercó su cara hacia la de la pequeña, sintiéndo su cálida respiración chocar contra su rostro. Foxy se animó mentalmente y sus labios chocaron contra la piel ajena.

Un beso. Un simple y dulce beso en la frente de la menor. La pequeña Laili pareció estremecerse entre el sueño, sus mejillas ligeramente tiznadas sonrosarse levemente mientras las de Foxy se mantenían igual. El pirata mantuvo la presión lo más que pudo, antes de apartarse y peinar con el garfio que poseía los cabellos de la marinera.

Tenía miedo de aceptar y seguir el curso de las mariposas que su cuerpo estaba tomando.

-.-.-.-.-.-Horas después-.-.-.-.-.-.-

—Marinera, marinera... ¡Sirena!

Laili despertó alarmada, notando que estaba en los largos brazos metálicos de Foxy. Sonrojada de vergüenza, la pequeña niña se fue de los brazos del pirata de pelaje rojizo, su cola moviéndose alegre ante el sonrojo de la niña.

—¡L-Lo siento!

El pirata soltó una sonrisa, sonrisa que se borró al oír el grito de Lynda llamar a Laili, casi con desesperación.—Le llaman, Sirena.

Laili suspiró resignada, y se puso de pie mecánicamente y se dirigió hacia las cortinas, antes de reparar en algo y voltear a ver al zorro.—Foxy, ¿me llamaste sirena?

El nombrado se dio cuenta de que la había regado. Duro, feo, muy feo.

Las mejillas del animatrónico se volvieron a sonrojar, viéndose descubierto por Laili, que le miraba con una dulce sonrisa. Foxy empezó a balbucear cosas sin sentido, mientras se ponía de pie y su cola estaba dando vueltas como si fuera una hélice de helicóptero, sinónimo de sus grandes nervios.

El grito de Lynda llamando a Laili sacó a ambos de la aura incómoda que Pirate Cove mantenía impreganada.

—La llaman, marinera.

—Debo irme, Capitán Foxy.—Laili se despidió con la mano y sus manos fueron útiles para mover las cortinas y pasar sobre ellas y cerrarlas, dejando a Foxy totalmente solo.

El pirata suspiró cansado, antes de sentarse de nuevo y ponerse en posición fetal.

Sirena... Sirena... Sirena...

¿Por qué le había llamado así?

No quería saberlo.

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N/A: Bueno, esto ha sido todo por hoy y espero que les haya gustado este capítulo, especialmente a tí, princesa Twilight Sparkle 1. No tardé mucho, porque no quería dejarte esperando, ¡tengo muchos fics que debo! No quiero defraudarte. Espero enserio que les haya gustado, ¡me esmeré bastante en hacer largo el capítulo, ¡ojalá y les guste!

Un review no hace daño, ¡Karoru Gengar los espera!

ATTE:

Karoru Gengar,