Como les prometí -Después de unos cuantos años(?)- El segundo capítulo de mi querido GerDen~ Tiene lemon, todo el capítulo es lemon, así que disfrutenlo, pervertidas~


Capítulo 2: Una noche difícil de olvidar

Abrazados, en un mismo sofá, cada uno consumía la saliva del otro gustosamente, el mayor de los rubios estaba encima del menor, tocándolo por todas las partes que podía, acariciando cada trozo de piel que se encontrase en su camino de tiernas caricias. El danés se estremeció por cada placentero toque que le daba el alemán, primero que todo por sus hombros, yendo hasta sus brazos y los lares de su torso, las yemas de sus dedos pasaban por la tersa y suave piel del danés, mientras que el mismo jugueteaba con el bulto del pantalón del mayor, tocándolo y apretándolo con poca fuerza y teniendo las ganas de tomar ya por fin la parte íntima del mismo, pero, ¿Hacerlo en el sofá? ¿Es en serio? Ni el mismo se lo cree, y fue un regalo de la mismisa reina de Dinamarca para el, pero esta claro que es un rebelde sin remedio cuando esta en altos niveles de alcohol, ya después tendrá que quemar o limpiar el sofá en alguna parte...

El alemán apretaba los rosados pezones de este con mero placer, realizaba círculos con sus propios dedos y se acercaba a ellos a lamerlos, tenia un sabor salado que lo enloquecía, pero tuvo sumo cuidado al momento de morderlos, no quería realizarle daño al menor, por lo que sus dientes no los había posado por tanto tiempo

-A-Aah... -Soltó un leve jadeo el danés al sentir como este lo mordía levemente- L-Lud... -Pronuncio el nombre del mayor con sus ojos azul marino entrecerrados-

Sin responderle nada, el alemán siguió con lo suyo, lamía con sumo placer los pezones de este, mientras que con una mano bajaba lentamente hacia el vientre del menor, mientras que este no paraba de soltar sus sonidos inaudiblemente. El danés seguía jugueteando con el bulto que traía el alemán entre sus pantalones, hasta que termino, torpemente, abriendo el cierre del pantalón, enseguidamente tomo la parte intima del mayor aunque aun traía los boxers, mientras que el rubio de ojos azules color cielo tomo de la misma manera la parte intima del menor, solamente que este fue mas brusco y sin dificultad alguna

-Aah... -Soltó otro sonido de su boca que denotaba la excitación que estuvo teniendo, pero este fue mas audible que los anteriores

Había entrometido su mano por dentro de la ropa interior del menor, pudiendo sentir toda la hombría y sus esferas sin problema alguno, subía y bajaba la palma de su mano por su parte intima, mientras que el danés seguía con sus jadeos y gemidos, unos mas audibles que otros, era su primera vez haciéndolo con un hombre, al fin y al cabo, era como si todavía siguiese siendo virgen

-E-espera... L-Lud... Déjame i-intentar algo, ¿si? -Detuvo al alemán antes de que hiciese otra cosa, su cara se le notaba un intenso color rojo, parecía un tierno tomate con aquel colorado, el alemán no hizo más que asentir y desviar un poco su mirada, notándosele serio, muy serio a decir verdad. Se bajo del danés y dejo que este se arrodillase en uno de los cojines del sofá, mientras que el posaba sus manos a sus lados, quedando frente a frente con el danés

-E-espero que esto te guste... -Murmuro bajo el danés, mirándolo picaroso antes de realizar su acción, dirigió su mirada hacia el miembro del alemán, tomo con cuidado el pequeño bulto que se hacia e intento sacar la hombría del mayor, torpemente, pero lo logro. Realizo pequeñas, delicadas caricias y masturbaciones a este con sumo placer mientras que los jadeos y gemidos del mayor se escuchaban en toda la habitación donde se encontraban, por mucho que se contenga, no podía evitar liberar aquellos sonidos salidos de su propia boca alemana, el danés le hacia milagros con sus propias manos en su parte intima, se sentía tan bien, y eso que era la primera vez que lo iba a realizar con un hombre.

-A-Ah... M-Mathias... -Pronuncio el nombre del menor entre gemidos, dirigió su mirada hacia arriba y sus ojos se les notaban entrecerrados, respiraba acelerado gracias a la excitación que paso a tener durante los actos que empezaron a realizar. Unos segundos mas tarde, finalmente el danés se introducía a si mismo la hombría del alemán hacia su boca, empezó a lamer todo el contorno del miembro de este, yendo para arriba y abajo consecutivamente, pero mas que todo, le encantaba la punta del miembro, tenia un sabor salado que lo hacia enloquecer, y los gemidos que soltaba el alemán, era una noticia placentera que lo hacia feliz, por que al parecer, al mayor le esta gustando todo lo que le hacia en ese instante momento. Finalmente, el alemán llego al climax, y un liquido blanco transcurrió su proceso y termino llenando la boca del mismísimo danés con cierta lentitud, el menor relamió sus propios labios al sentir como el liquido del mayor se quedaba alrededor de toda su boca, y se trago todo el semen de un tirón, le gusto el sabor que traía y la viscosidad, la sentía agradable.

-El alemán le miro al contrario con cierta vergüenza, sin decir ninguna palabra, tomo los cabellos del danés con delicadeza, y los entrelazo en sus grandes dedos, mientras que le sonreía, con una calida sonrisa que no suele mostrar casi. El rubio menor le miro de la misma forma, encontrándose con aquellos azulados ojos que lo hacían enamorar mas que nunca, le sonrió mas amplio, y no se había percatado de que una pequeña mancha de semen le había quedado al lado de su labio inferior, el alemán lo noto y le tomo por su mentón, haciendo acercar a el con cierta lentitud y con su parte gustativa lamió de una forma sensual la mancha, haciendo ruborizar al menor mas que antes.

- ¡L-Lud! -Se alarmo el danés, alzando un poco su tono de voz, pero se dejo llevar, al fin y al cabo no podía desperdiciar este momento por una tontería como esa. Después de eso, le sonrió de una forma mas amplia que antes, quedo mirando fijamente a los ojos azul cielo del alemán, para después, inconcientemente, acercarse a sus labios y besarlos apasionadamente, mientras que el mismo se acomodaba un poco para estar en una posición mas cómoda durante el apasionante contacto donde estuvieron ambos dándose. Al fin y al cabo, esto aun no ha terminado, tanto el danés como el alemán estaban totalmente desnudos, y el menor se había dado cuenta, y con su entrada bien abierta se acerco hacia el miembro de este.

- ¿Sabes, Lud? No hemos intentado una cosa... -Dijo con un tono provocativo y sensual. El alemán le miro un cierto extraño, ladeo su cabeza y miro fijamente a lo que este hacia

- ¿Que cosa? -Pregunto el mayor con una voz baja y cansada

-Esta claro que esto, ¿no? -Le miro de forma provocativa, y seguido de eso, introducía a si mismo el miembro del alemán en su propia entrada, soltó un audible y largo gemido al sentir como el alemán entraba en el, sintió un poco de dolor en primer lugar, pero ese dolor poco a poco se convertía en un hermoso encanto y placer. El menor estaba sentado en la misma entrepierna del mayor, y empezó con sus embestidas lentas y profundas, mientras que el danés lo abrazaba con sus piernas en su larga y ancha espalda.

-Ah, aah... -Gemía inaudiblemente el danés, mientras que acorralaba al mismísimo alemán en su cuello con sus largos y delgados brazos, su corazón por cada embestida que le hacia el mayor le aceleraba a medias, un sumo placer lo consumía, la lujuria nuevamente se fue apoderando en su cuerpo poco a poco. La presión y el ritmo de las embestidas fueron acelerando poco a poco, por cada penetración era un nuevo sonido salido de la boca del danés, el alemán fue acercándose hasta los pezones de este, mordisqueándolos de a pocos y realizando pequeños círculos con su propia saliva en ellos, cerro sus ojos y se dejo llevar. El menor miraba la cabellera rubia del alemán, y con una de sus manos, entrelazo sus delgados y sedosos cabellos dorados en sus mismos dedos, jalándolos de a medias por cada placer que sentía, estaba muy cansado por todo lo que han echo, pero quiere seguir, seguir hasta que el alemán se venga nuevamente. Ludwig tumbo al danés hacia el otro lado del sofá con cierto cuidado, mientras que sus penetraciones habían llegado a su máxima aceleración, hacían enloquecer al danés, y eso se le notaba gracias a sus fuertes jadeos que cubrían toda la habitación. El alemán, con una de sus manos, tomo la parte intima del danés y empezó a masturbarlo con cierta fuerza y lujuria, jugueteaba con el y lo hacia moverse para ambos lados, mientras que su otra mano se encargaba de acariciar todo su cuerpo, en ciertas formas y sentidos, hasta la parte mas mínima del danés entraba en contacto gracias a las yemas de sus grandes dedos. Entre jadeos y gemidos de ambos, terminaron viniéndose al mismo tiempo, el alemán lleno todo el interior del danés, mientras que el menor, solo ensucio su estomago de su propio liquido. El rubio mayor intento sacar su propia hombría, lentamente fue realizando esa acción, un largo jadeo fue salido de la boca del danés al sentir como este salía de si mismo, tomo fuertemente la espalda del alemán, rodeando sus brazos en aquella larga y ancha columna vertebral, finalmente cuando salio, el alemán termino rendido en el torso del contrario, cerro fuertemente sus ojos y entreabría su boca para dejar salir el oxigeno, intento regular su respiración, y el danés estaba igual, quedaron abrazados como al empiezo y terminaron durmiéndose en el mismo sofá, cubiertos por sus mismas prendas de vestir, el menor estaba contento, por fin ha logrado besar al alemán, y mas que eso, a logrado hacerlo y le gusto, sinceramente, esta noche será muy difícil de olvidar. Pero, el problema es el siguiente: ¿Intentara el alemán recordar todo lo pasado? Al fin y al cabo, lo primero que hará el danés al levantarse será llevar al contrario hacia su casa, cambiarlo y bañarlo el mismo, quiera o no. Pero, tiene miedo de que el alemán lo empiece a ignorar o sospechas sobre su homosexualidad, no quiere eso, y esto es lo que ganara si piensa en su brutal egoísmo.