Fan-Fic 1: La historia de Aoi Kinomoto

By: nubeRojiza

Parte 2. El estilo Yuyitsu Kakuto.


(Esta historia es sin fines de lucro y todos los personajes pertenecen a la Gran Rumiko)


Hora de salida del Instituto. Ranma camina sobre la valla del canal y Akane se dirigen por las calles de Nerima.

― Me pareció que ya se conocían.

― ¿Qué dices?―contesta distraída Akane.

― ¿Qué ya conocías al chico nuevo?―repite Ranma insistente saltando ahora frente a Akane.

― Ah...claro que no, lo que pasa es que chocamos por accidente en la puerta de la escuela, pero como siempre, tú no te das cuenta de lo que me pasa

― ¡Por supuesto que no!―se gira Ranma dando la espalda a Akane―. Pero me parece que ya se hicieron muy buenos amigos―suena un poco enfadado.

― No me digas que estas celoso.

― ¡Celoso yo!―reacciona el chico típicamente― ¿Por una chica tan poco agradable como tú? Por favor Akane, no alucines.

― ¡Ah sí, pues no te metas en mis asuntos!―devuelve Akane muy molesta.

― ¡Pues no me importa lo que hagas! Por mi puedes seguir conociendo sujetos, o pensándolo bien, no creo que alguien sea tan tonto como para querer conocer a una niña tan aburrida…

― ¡Ranma eres un..!―alza Akane su brazo para mandarlo a volar en el justo instante que alguien muy conocida aparece:

― ¡Niaho Ranma!―Shampoo cae con su bici justo encima de nuestro protagonista. (Se lo merecía ^_^U)

― Sha-sha-Sham...poo, quítate de encima―articula muy apenas Ranma *_*

― ¡Shampoo estar muy contenta de que airen no casarse con chica violenta!―dice efusiva la chinita ^●^

― Felicidades Ranma, supongo que debo dejarlos, ¿no es así?―se aleja Akane con una vena resaltando en su cien sin prestar atención al pobre magullado.

― Mi amor, ¿qué tal si Shampoo y Ranma salir juntos en este momento?―pregunta la amazona aun con su bicicleta sobre Ranma, mientras que el magullado muchacho estampa su cabeza sobre el suelo.


Mientras tanto, en una posada en algún lugar de Nerima, se encuentra Aoi Kinomoto junto con su padre, recién instalándose.

― ¿Cómo te fue en tu primer día hijo?―pregunta Kintaro Kinomoto el padre de Aoi.

― Bien padre―responde secamente el chico.

― ¿Qué es lo que sucede contigo Aoi? ¿A caso no estás contento de que por fin nos hayamos establecido―cuestiona el hombre.

― No te molestes en aparentar. Nosotros no tenemos un hogar fijo, siempre estamos moviéndonos como nómadas, y te aseguro que en cuanto te aburras, me pedirás que nos vayamos de nuevo―contesta severo Aoi.

― Tienes razón, no permanecemos mucho tiempo en los lugares que visitamos, pero tu sabes la razón.

― Claro que la sé, tu me la recuerdas a cada instante―termina Aoi de instalarse en la amplia habitación oriental.

― Recuerda que somos los últimos herederos de la secta de artes marciales Kinomoto, estilo Yuyitsu-Kakuto, tú eres quien continuara con mi legado hijo.

― No te preocupes padre, no lo olvidare― sale Aoi molesto del lugar.

― ¡¿A dónde vas?!―lo alcanza Kintaro.

― A donde puedas dejarme tranquilo―se va el chico dejando a su padre pensativo:

― "Se que estas molesto, pero es lo mejor".


En su habitación, Akane mira con nostalgia hacia afuera de su ventana y recuerda las palabras de Ranma en el monte Fénix:

― "Tal vez solo haya sido mi imaginación"― piensa―. En realidad nunca me dijiste que me querías, verdad Ranma―da un profundo suspiro.


― Esa Shampoo, por poco y me mata con su bici― alega Ranma-chan saliendo de bañarse.

― "¿Qué le pasa a Akane? nunca la voy a entender"―piensa la pelirroja.

― ¡Ranma! Dale un besito a tu maestro― se arroja Happosai con lujuria hacia ella.

De inmediato Ranma-chan lo intercepta con su puño.

― ¡Váyase de aquí que no estoy para sus juegos!―lo manda a volar.


― Akane ¿podrías ir al centro comercial?―pide Kasumi a su pensativa hermana, entrando en su habitación.

― Claro Kasumi―responde Akane lo más amablemente posible.


Terminando sus compras, Akane se dirige de nuevo al dojo. Mientras, una anciana mira distraída un aparador, de repente, un ladrón la jala y le arrebata su bolso echándose a correr. Akane que se encuentra cerca del lugar trata de apresurarse para detener al ladrón, pero en ese instante se ve una ráfaga muy veloz quitarle el bolso al extraño, y seguido este cae de espaldas inconsciente.

― Muchas gracias muchacho―recibe la anciana de vuelta su bolso de manos de un joven.

Akane se queda impactada por la velocidad con que se movió esa persona y el golpe casi invisible que le propino al ladrón de bolsos. De inmediato se mete entre toda la gente que se reunió alrededor de la escena.

― Eres tú― dice Akane en voz alta reconociendo a aquella persona. Aoi se percata de la presencia de Akane y va a su lado, la demás gente se dispersa entonces.

― Hola, Akane, que gusto encontrarte―ofrece el chico una sonrisa.

― ¡Fue sorprendente lo que hiciste!

― Gracias.

― ¿Dónde aprendiste a moverte tan rápido?―pregunta Akane con interés.

― Bueno, es una larga historia―responde Aoi...


En un parque muy conocido de Nerima

― ¡Eres Heredero del arte marcial estilo Yuyitsu Kakuto de la secta Kinomoto!―se sorprende Akane.

― Así es, yo no pude haberlo dicho mejor Akane. Pero, ¿por qué la sorpresa?

― No, por nada, es que yo también practico artes marciales.

― ¡¿En verdad?!

― Si, mi padre tiene un dojo.

― Ya veo, debe ser muy confortante vivir en un solo lugar―comenta nostálgico Aoi.

― ¿Por qué lo dices? parecieras no estar muy contento con tu legado―lo mira fijamente la peli azul.

― La verdad no mucho, mi padre y yo siempre tenemos que estar viajando, y nunca permanecemos mucho tiempo en un solo lugar.

― "Se parece a Ranma"―piensa Akane.

― ¿Pasa algo Akane?

― No pasa nada, es solo que debe ser muy difícil para ti, ¿verdad?

― Algo…― contesta Aoi sincero.

Ambos jóvenes se quedan unos momentos en silencio, Akane se percata de algo:

― ¡Cielos! ya es muy tarde, tengo que llevar este encargo a casa―se levanta apurada la chica del columpio en el que estaba.

― Lo siento, no quise quitarte el tiempo― se preocupa Aoi.

― No digas eso, me gusto platicar contigo―se despide Akane―. Nos vemos en la escuela―dice por ultimo y se va corriendo.

― Adiós―alcanza a decir Aoi con una sonrisa.


Mientras tanto en casa de los Tendo.

― ¿Qué pasa Kasumi?, me estoy muriendo de hambre y solo hay arroz frio―dice Ranma-kun acompañado de su sonoro estomago.

― Lo siento, es que Akane aun no ha llegado con la comida―responde dudosa Kasumi.

― ¿Por qué no vas a buscarla Ranma?―entra Nabiki en la cocina.

― ¡¿Y por qué tengo que ser yo quien vaya a buscarla?!―responde agresivo colocando sus brazos tras su cabeza.

― Pues porque tu eres su prometido―ataca Nabiki.

― ¿Y eso qué tiene que ver?―replica Ranma.

― "¡Si quieres comer ve por ella!"―pone el panda molesto en un cartel.


Ranma-kun sale refunfuñando del dojo.

― ¡Esa boba! ¿Dónde se habrá metido? Que conste que solo la voy a buscar por la comida…

En eso entra Akane a toda prisa estampándole a Ranma la puerta de entrada principal en las narices. El pobre queda tirado en el suelo maldiciendo su suerte (X_X)


Ya en la cena, Nabiki pregunta a Akane la razón de su tardanza.

― Estaba con Aoi, un compañero de clase―comenta apenada.

Al escuchar esto Ranma (nuevamente magullado) se hace el indiferente, y empieza a comer de una manera muy peculiar.

― ¿Y se puede saber qué cosas tan interesantes platicabas con él Akane?―pregunta nuevamente la insistente hermana.

― Bueno, él me contó que practica artes marciales, y que su padre y el eran herederos del estilo Yuyitsu Kakuto.

― ...

― ¡¿Qué dices Akane?!―se levanta sorprendido Genma― ¡¿Acaso ese muchacho pertenece a la familia Kinomoto?!―agrega exaltado.

― Creo que si tío.

Todos observan con atención a Genma, mientras que este toma una actitud seria y se vuelve a sentar acomodándose sus anteojos que enseguida toman un brillo especial.

― ¿Qué pasa papá?―pregunta confuso Ranma.

― Pensé que nunca volvería a saber de Kinomoto...

― ¡Ya papá, quieres dejarte de rodeos y decirnos que pasa!―critica Ranma.

― Esta bien, todo sucedió hace ya mucho tiempo…―empieza a recordar Genma―…Kinomoto y yo éramos muy jóvenes, ambos con una carga muy pesada, en ese entonces nuestros estilos de pelea eran los más poderosos y conocidos del pueblo, y aun lo seguirían siendo si no hubiera sido por…

El señor Saotome se quedo un momento muy pensativo recordando una escena de su juventud.

― ¿Qué pasó después tío Genma?―pregunta Akane.

― Nuestros padres eran muy celosos respecto a sus estilos de pelea, ellos no permitían que fuéramos amigos y nos obligaron a batirnos en un combate sin fin...―relataba Genma lo sucedido hace ya 25 años.

― ¿Y quién fue el ganador?―pregunto ahora Ranma.

― Tranquilo, ya voy a esa parte―ajusto Genma sus gafas―. El ganador indiscutible de aquella pelea fue...

― Seguro que tú perdiste, ¿verdad papá?―interrumpe Ranma.

― Entonces el tío Genma perdió―empezaron a murmurar todos.

― ¡Quieren dejarme terminar!―se exalta el hombre-panda.

― El ganador de aquella pelea fui yo...

― ¡¿Cómo?!―se sorprenden todos.

― Así es, yo fui el ganador, no sé porque se sorprenden tanto―dice Genma con una gota de sudor en su cien.

― El caso es que…―se dirige a Ranma―…Tienes que estar preparado.

― ¿Preparado?―se pregunta el chico.

― ¡Claro!― dice serio Genma.

― ¿Y yo para qué?

― ¡¿Cómo que para qué?!―lo toma de las solapas― ¡Para que protejas el nombre de nuestra secta Saotome y defiendas el estilo Mosabetsu Kakuto!―termina Genma tomando su asiento.

― Si como no, ¿no será que tienes miedo de enfrentarte tú solo a ese tal Kinomoto?

― ¡Por supuesto que no! Te estoy haciendo un favor, ¡quiero que te enfrentes a rivales tan fuertes como tú!―lloriquea Genma― Además…―cambia Genma nuevamente su actitud a una más seria―…No debes confiarte tanto, el estilo Yuyitsu es muy peligroso y si te llegaras a enfrentar a su hijo estarías perdido―pica el orgullo de Ranma.

― Por favor, que tonterías estás diciendo viejo―se jacta Ranma.

― Ese muchacho debe ser tan ágil y fuerte como tú, no en balde es heredero de la secta Kinomoto―replica Genma.

Ranma no le da mucha importancia y se levanta luego de terminar su cena. Todos continúan viendo la televisión, pero Akane se queda un poco preocupada por lo que Genma acababa de contarles.


DESTAPANDOSE SECRETOS, OTRA VEZ GENMA SAOTOME!

AGRADEZCO SUS COMENTARIOS, LOS INVITO A SEGUIR LEYENDO.

GRACIAS!