Me quede petrificada, a pesar de que escuche con perfecta claridad las palabras de Carlisle y sabia que mis nuevos y mejorados oidos no me podian mentir, estaba totalmente convencida de que el se equivocaba, sus palabras resonaban en mi cabeza mientras lo miraba fijamente aunque en realidad no miraba a nadie en concreto. "Eres uno de nosotros", "Un vampiro", "O mas bien una vampiresa". Es que simplemente no podia ser cierto. Los vampiros no existen, o... ¿Si?

-Fer, ¿te encuentras bien? -Me pregunto con voz asustada Jasper y me trajo de vuelta a la realidad con su hermosa voz, lo mire.

-Lo... ¿Lo soy?

-Si. -Me dijo el confirmando las palabras del hombre mayor, pero el tenia una exprecion de pena en su rostro-. Lo lamento mucho, no pude salvarte a tiempo.

-¿Lo lamentas? ¿Por que lo lamentas? En realidad me siento muy bien. Y tu me salvaste de aquel hombre... -Mi voz se rompio justo cuando unas llamas, no tan fuertes como las anteriores, me ardieron mi garganta y senti una sed inmensa, me lleve las manos hasta ella.

-¿Tienes sed? -Me pregunto Carlisle.

-Si -Fue lo unico que pude decir.

-Bueno dejemos para despues las explicaciones, te contare que es lo que puedes y no puedes hacer mientras estes aqui. Para empezar, si eres un vampiro. Pero si quieres quedarte aqui con mi familia y yo en lo que te adaptas a esta nueva vida tendras que acatar algunas reglas.

-Claro, lo comprendo. ¿Realmente me dejaran quedarme?

-Por supuesto aqui eres bienvenida -Me dijo Jasper y volvi a mirarlo mientras me perdia en sus hermosos ojos.

-Gracias.

-Bueno pues, debes saber que nosotros no somos la clase de vampiros que salen en las peliculas, somos algo asi como vegetarianos y si quieres permanecer con nosotros no puedes cazar del modo... habitual -Dudo.

-¿A que se refieren con vegetarianos?

-Cazamos animales. O mas bien sangre de animales. Es la unica forma de vivir entre los humanos permanentemente o al menos un largo tiempo.

-Increible.

Carlisle sonrio.

-Me alegra que lo entiendas, bueno ahora saldre para comunicarle la noticia a mis familia y volvere en unos momentos, mientras mi hijo te explicara algo acerca de lo que eres ahora.

Jasper me lanzo una gran sonrisa y al mirarlo fijamente senti que la sed que ardia en mi garganta no era nada comparado con lo que empezaba a sentir por acercarme a el y a su perfecto rostro. Carlisle salio y Jasper se levanto, y encendio una luz por encima de mi cabeza, el era mucho mas hermoso a la luz si es que eso era posible. Tomo un pequeño espejo de mano y se acerco a mi con el detras de su espalda.

-Mirate. -Me tendio el espejo sonriente.

Creia que me pedia algo imposible por que en ese momento no podia ver nada que no fueran sus ojos, pero alargue mi brazo como por accion mecanica y tome el pequeño espejo y me lo puse frente a mi rostro.

Lo primero que vi fue una chica que me miraba con ojos de sorpresa, era realmente hermosa, tenia el cabello ondulado sobre su rostro, de un color rubio cenizo, los rulos le caian es una cascada hasta la cintura enmarcando su cara con una piel muy parecida a la de Jasper, de hecho era del mismo color palido. Sus facciones pudieron haber sido trazadas con cincel ya que no podia ser que hubiera algo tan hermoso y perfecto. Pero sus ojos no tenian la misma belleza que los del chico frente a ella, de hecho eran bastantes terrorificos como si se hubiera puesto lentillas de color rojo sangre. Me lleve una mano a la cara cayendo en la cuenta de que esa chica me imitaba, entonces noté que esa chica era yo y no cabia en mi de la sorpresa.

-Y, ¿Que te parece?

-Es increible -Dije asombrada.

-Eres muy linda.

-Gra... gracias -Dije temblorosa, estaba segura que mis mejillas ardian de la verguenza pero cuando volvi a mirarme vi mi misma exprecion calmada y sin las mejillas rojas.

-Bueno pues, haber te explicare algunas de tus nuevas habilidades. Como habras podido notar tienes una vista y un oido mucho mas agudisados, esto te servira para cuando aprendas a cazar.

-¿Tu me enseñaras? -Apesar de que lo intente no pude contener el tono esperanzado de mi voz.

-Claro si eso quieres.

-Si. -Afirme antes de lo que huibiera deseado.

El rio un poco antes de seguir y su risa fue musica para mis oidos.

-Muy bien, pues ademas de eso ahora ya no duermes, no volveras a comer, al menos no la comida "normal", tienes mucha velocidad y sobre todo mucha fuerza asi que ten mucho cuidado no querras que las chicas se te echen encima cuando rompas algun cepillo o algo importante para ellas -Rodó los ojos y sonrio un poco.

-¿Las chicas?

-Ah, si. Mis hermanas y mi madre. Enseguida las conoceras, ademas...

-No necesito respirar -Lo acababa de notar, el aire entraba por mi boca al hablar pero en realidad mis pulmones no lo pedian.

-Asi es -Contesto sonriente-. Bueno ahora es tiempo de que conoscas a la familia vamos.

Me tendió la mano, se la tome con cuidado y me levante lo mas delicada que fui posible, pero era verdad que tenia mucha fuerza por lo que quede demasiado cerca de el. Nos miramos un segundo y luego el retrosedio un paso, pero sin soltar mi mano.

Subimos la escalerilla de caracol y antes de cruzar la puerta me sonrio para infundirme valor. Lo logro, Cruze la puerta sin atreverme a soltar su mano y mire a mi alrededor.

Habia una habitacion de colores claros, era enorme, tenia un decorado moderno y a la vez contemporaneo, habia sillones blancos muy grandes, un plasma, pequeñas mesitas con floreros con las flores mas exoticas que habia visto y en uno de los sillones mas grandes, habia siete personas tan hermosas y perfectas como nosotros que me miraban con la curiosidad reflejada en su maravilloso rostro. Entre ellas estaba Carlisle sentado junto a una mujer de cabellos castaños y rostro en forma de corazon, ambos me sonrieron.

Jasper tiro de mi mano para acercarme un poco a los demas y murmuro:

-Fer, ellos son mi familia, Edward, Bella, Renesme -Dijo señalando a dos jovenes, uno casi identico a Jasper pero sin tanta belleza, y la otra de cabellos castaños y lacios junto a una pequeña que abrazaba la mujer-. Rosalie, Emmett -Eran una rubia despampanante y un chico muy musculoso pero igual hermoso-. Esme y bueno a Carlisle ya lo conoces.

Asenti, la mujer con el rostro de corazon llamada Esme, me sonrio con gesto maternal.

-¿Donde esta Alice? -Pregunto de pronto Jasper mirando hacia una puerta al fondo del pasillo.

-Dijo que tenia que salir un momento, no dijo a donde -Contesto la rubia mientras me fulminaba con la mirada.

De pronto una brisa de aire entro en la casa por una ventana abierta y trajo el olor desde el lugar en donde aquellas personas se encontraban, me llego un aroma dulce y delicioso que no habia olido nunca en toda mi corta vida, la sed volvio a abrazar mi garganta y mis agudizados sentidos se fijaron en la unica presa en esa habitacion. La pequeña niña a la que sostenia su madre.

Edward noto lo que habia pasado y se puso enfrente de sus dos mujeres en posicion de ataque, yo me quede bastante sorprendida aunque la sed era tal que le gruñi sin pensarlo. Algo extraño paso, Jasper se puso enfrente de mi y me miro con exprecion calmada. Y de inmediato al perderme en sus ojos olvide por completo la sed y volvi a la normalidad...