Capítulo 2: bajaría la luna. (MiloxCamus)
Fue una noche increíble. Sólo ellos dos y la suave brisa griega que se colaba por la ventana.
Camus ya había caído dormido boca abajo, mientras que Milo se dedicaba a velar su sueño acariciando su rojiza cabellera y de vez en cuando dandole algunos besos en su espalda.
El francés despertó lentamente después de estar sintiendo el suave contacto que el griego tenía con su piel. Le gustaba esa sensación que Escorpio le ofrecía, él era la única persona que le hacía sentir especial, que era único, que le mostraba porque la vida es bella.
Milo amaba a Camus sobre todas las cosas, más que a su vida, más que a todo. El verdadero "te amo" le salía, no era el simple "te amo" que dicen las parejas confundiéndolo con un "te quiero", el de él era real.
—Te amo, Camus —susurro al oído del galo, creyendo que este se encontraba bajo los brazos de Morfeo.
—Lo sé —respondió mirando la celeste mirada de la persona que adoraba.
—Por ti bajaría la luna.
—¿Y para qué la quiero? —beso los delgados labios de Escorpio que se curveaban en una sonrisa— Si contigo es suficiente.
