Cuestión de rutina

Viñeta 2: Culpable

La lluvia cae a raudales tras los muros de Hogwarts; con una violencia impactante contra los cristales, nublando el paisaje exterior. Aún así Hermione no puede apartar la vista de la ventana. Hace horas que Harry salió en dirección al campo de quidditch, y desde entonces ellos dos lo esperan; ella y Ron, cada una en una punta del sofá cercano a la mesa central de la Sala Común. Solos. En silencio. Inquietos.

Una sensación incómoda recorre la espalda de Hermione hasta alcanzarle la nuca, y por un momento pretende dar la cara. Pero la simple visión de Ron desde una esquina de su ojo derecho anula esa idea. Ron percibe la mirada. Se ruboriza y es víctima de una rigidez poco común en él. Sus músculos se tensan al momento y no es capaz de acomodarse.

Avergonzados.

Un soplo de aire fresco se cuela por un resquicio de la ventana y consigue romper la tensión. Hermione percibe que es el momento de reaccionar, pues de lo contrario la situación acabaría delatándola. Ni siquiera está segura de saber la razón que la hace sentirse de esa forma, pero de todas formas, de ninguna manera quiere que Ron la conozca; y se sorprende pensando que mataría para que el secreto que ni tan sólo ella conoce no se desvelase.

Pregunta por la tardanza de Harry con fingida preocupación, y no le extraña comprobar cómo el semblante de Ron se tuerce en una mueca de disgusto. "Odia no ser el centro de atención", se engaña a sí misma antes de continuar expresando su angustia aparente. Para entonces Ron se ha acercado a ella unos centímetros, lo suficiente para captar la intranquilidad que rebosa su cuerpo, pero Hermione lo relaciona como consecuencia de la extraña tardanza de Harry.

Los minutos pasan y el chico no aparece. Horas, y su figura sigue sin haber cruzado el umbral de la puerta. Los ojos de Ron parpadean y se entrecierran sin poder aguantar el peso de sus párpados cansados. Se balancea atraído por el sueño y finalmente cierra los ojos y cae dormido, apoyado sobre el hombro de su compañera, que con un repentino rubor en sus mejillas no puede evitar el sentimiento de culpabilidad que la invade al instante. Va a ir al baile con Viktor Krum.
...

¿Por qué siente esa opresión en el pecho?


No sé si el título es el más oportuno, pero sinceramente, no se me ocurre nada mejor (los títulos se me dan fatal). En fin... Para cualquier crítica, buena o mala (pero fundamentada) que tengáis... ¡review!

Y que nadie dude en comentarme mis errores al escribir, le estaría muy agradecido/a.

¡Hasta el próximo drabble!