Disclaimer: los personajes no me pertenecen, son de SM y la historia es una adatacion de la novela del mismo nombre de L.B
Bella –Antes
125 días antes del viaje, 21:43
Esta noche le voy a decir a mi amigo Jake que estoy enamorada de él. Cosas importantes sobre Jacob:
1. Ha sido mi mejor amigo desde el séptimo grado, cuando nos tuvimos que sentar cerca uno del otro en cada clase, siempre estábamos juntos. Cuando llegamos a la escuela secundaria y terminamos siendo capaces de elegir nuestros propios asientos, seguimos sentándonos juntos. Era como una regla.
2. Desde el primer día del séptimo grado, he estado enamorada de él.
Mi amiga Rosalie dice que no se puede estar enamorado de alguien si:
a. Ellos no lo saben
b. No se sienten de la misma manera
c. Nunca los has besado, sostenido la mano con ellos, o hacer algo más que ser amigo de ellos.
Pero eso no tiene sentido para mí en absoluto, porque, hola, eso se llama amor no correspondido. Mira a la gente en las películas. Siempre están diciendo "Estoy enamorado de ti" cuando no han hecho nada físico con la otra persona. Físico es sólo físico, no significa nada.
Además, le voy a decir a Jake cómo me siento. La razón de que no lo haya hecho hasta ahora es porque no quiero arruinar la amistad (es decir, estoy asustada a muerte del rechazo). Pero últimamente, ha habido señales. Jacob me ha estado llamando cada noche -sin duda más que de costumbre- y hablando por teléfono conmigo por horas. Y ayudándome con mi tarea de matemáticas, incluso cuando me confundo totalmente y nos lleva veinte minutos hacer un problema. Nunca se impacienta conmigo.
Tengo que hacer mi movimiento pronto, sin embargo, porque Jacob va a ir a la escuela en Carolina del Norte y yo voy a la escuela en Boston, así que vamos a tener que estar saliendo durante unos meses antes de dejarlo por la universidad. De esta manera vamos a tener todo listo para una relación a larga distancia. Por eso tengo pensado decirle. Esta noche. Después de la fiesta. Que quiero que seamos más que amigos.
Hasta estoy usando mi 'voy a decirle a Jake que lo quiero tenida', que consiste en una falda de jeans muy corta y una camisa blanca ajustada. Lo que no es el tipo de cosa que suelo llevar. Pero necesito conseguir que Jacob deje de pensar en mí como una amiga y empiece a pensar en mí como alguien que quiere para salir.
Hasta el momento, la noche no va según lo previsto. En primer lugar, Jake dijo que estaría en esta fiesta, y hasta ahora, no lo he visto. En segundo lugar, mi amiga Rose (con quien vine aquí), está hablando con este tipo junior con el que ella tiene un flechazo y me dejó aquí de pie sola. Esto no es culpa de ella, porque yo le dije que estaría bien, ya que pensé que Jacob estaría aquí pronto, y yo estaría tan ocupada seduciéndolo que no necesitaría a Rose para pasar el rato conmigo de todos modos. En tercer lugar, y definitivamente la más inquietante, es que justo en este momento, hay un chico vestido como un duende con sus brazos alrededor de mis piernas. Estoy escandalizada por esto, pero estoy tratando de ser amable, porque creo que está borracho.
-Oh, um, hola –digo, tratando de empujarlo suavemente. -Tú eres, um, un duende.
Esto es por qué no voy a fiestas. Porque cosas como estas, siempre me pasan a mí. Siempre soy la única parada en un rincón, sola, con un chico vestido como un duende babeando en mi pierna.
-No lo soy – dice, mirándome hacia arriba. -Soy un enano. – Obtengo un buen vistazo a su cara y me doy cuenta de que es Emmett McCartney. Genial. El chico más loco en la clase superior está envuelto alrededor de mi pierna. Emmett ha hecho algunas cosas bastante locas, incluyendo quemar nuestro nombre de clase y año en el césped fuera de la puerta principal de nuestra escuela. Él casi fue expulsado por eso, pero la junta escolar cedió ya que nadie salió herido. Emmett pone condones en los buzones de todos los docentes en el Día de la Conciencia del Sexo Seguro, falsificó los centavos del concurso de la escuela para que nuestra clase pudiera ganar, y se presentó el día de Halloween como Hannah Baker, una chica de nuestra clase que fue arrestada durante el verano por prostitución. Llevaba tetas de balón y todo.
-Un enano –digo, tratando de desenredarme de él otra vez, pero tiene un apretón como de un tornillo en mi pierna. -Eso es, erhm, interesante.
-Siempre has querido hacerlo con un enano, ¿no es así, Britney? –Pregunta, lamiéndose los labios hacia mí. Oh, Dios mío.
-Mi nombre no es Britney – le digo, esperando que tal vez esté buscando a alguien en específico, y una vez que se dé cuenta de que no soy ella, se despegará.
-Yo sé que no lo es –dice, rodando sus ojos. –Pero te pareces a ella.
-¿Me parezco a Britney? –le pregunto, confundida. Sus manos se sienten pegajosas contra mi pierna desnuda, y me maldigo a mí misma por usar falda.
-Sí –dice articulando mal, mirándome lascivamente. –Te pareces a Britney Spears.
-¿En serio? –le pregunto, satisfecha a pesar de mí misma. Entonces se me ocurre que Britney ha pasado por varias etapas de la atracción, y me pregunto si quiere decir que me parezco a Britney como Caliente Britney, o no Tan Caliente Britney, considero pedirle que me lo aclare, pero no estoy segura de que podría manejar la respuesta.
Sin embargo, nadie me ha dicho que me parezco a una celebridad antes. De hecho, una vez Rosalie trató de juntarme con este chico en línea, y lo primero que me preguntó fue a que celebridad me parecía. Y yo le dije: "A nadie, me parezco a mí misma", lo que, ya sabes, fue definitivamente algo poco convincente. Porque incluso si NO tengo un parecido con una celebridad, podría haber hecho algo, o simplemente dar una idea vaga, como: "Bueno, tengo el cabello largo y oscuro como Rachel Bilson," o algo así. No es que hubiera funcionado de todas formas. La relación con el chico en línea, quiero decir. Me dijo que su parecido con una celebridad era Jake Gyllenhaal, y yo ni siquiera le había pedido la información. Simplemente la ofreció. Lo que significaba que se estaba muriendo porque yo supiera, lo que significaba que él era totalmente vanidoso. No puedo hacer frente a un engreído. En realidad, probablemente podría hacerle frente a un pequeño concepto, pero creo que tenía miedo porque no hay manera de que me sintiera cómoda saliendo con un chico que se parece a Jake Gyllenhaal. Eso no sería bueno para mi autoestima.
-Sí –dice Emmett. –Te ves igual que Britney. – Llega y empuja mi estómago. -Con excepción de sus abdominales. Tu no tiene sus abdominales. – Su rostro se cae.
Muy bien, entonces.
-Um, Britney ha tenido hijos –le digo. -Y sus abdominales, estoy segura, están destrozados.- Considera esto, asiente con la cabeza, y luego me lame la pierna. Asqueroso.
-Está bien, necesitas un golpe para sacarte. – Meto mi pierna y trato de sacudirlo, pero es más difícil de lo que parece. A pesar de que él está vestido como un enano, y ha estado caminando alrededor de rodillas toda la noche, Emmett mide seis pies con cuatro y probablemente pesa cerca de doscientas libras. Es pesado. Busco alrededor a Rose, pero no la encuentro por ningún lado. Típico. Ella me pide venir a esta fiesta, y luego me deja justo en el momento crucial, es decir, cuando tengo un enano-duende pegado a mi pierna. "¡Alto!" Ordeno, preguntándome si puedo pegarle con el tacón de mi zapato en el estómago sin realmente lastimarlo.
-¿Por qué? –Pregunta. -Te voy a ayudar con tu fetiche de enano. –Me lame la pierna de nuevo. Oh, Eww.
-¡No tengo un fetiche con un enano! –Digo, esta vez más fuerte, con la esperanza de que mi cambio de volumen le ayude a captar el mensaje.
-No todavía. – Me sonríe, y estoy a punto de meter el tacón derecho en su estómago, sin importarme si le causa un daño permanente o no, cuando Edward Cullen aparece de entre la multitud y recoge a Emmett por los codos.
-Muy bien, suertudo –dice, sacando a Emmett de mi pierna, meciéndolo alrededor, y luego poniéndolo a salvo a unos pocos pies de distancia. Oh, gracias a Dios. Edward debe de ser muy fuerte para ser capaz de levantar a Emmett así. Aunque, una vez que lo sentó, Em se quedó inerte y cayó al suelo, así que tal vez estaba tan borracho que no importa lo grande que era, como cuando estás en el agua, su peso no importa. Tal vez sea lo mismo cuando estás borracho. -Creo que eso es suficiente.
-¿Qué pasa, chico? –Emmett le pregunta a Edward. Él sonríe y le reajusta el gorro verde en la cabeza.
-Nada – dice Edward, viéndose ligeramente divertido, -pero uno no puede ir por ahí frotándose en las piernas de la gente.
Él rueda los ojos. -¡Yo no me estaba frotando!-Emmett dice, ofendido. -Soy un enano.
-Tú no eres un enano – le digo, antes de que pueda detenerme. -Estás vestido como un duende. Y ya no se llaman enanos, se llaman "gente pequeña" – Edward me sonríe abiertamente.
-Soy una persona pequeña, entonces – dice en tono alegre. –Pero, realmente, ¿a quién le importa? Estoy tan perdido, no importa.
-No es una fiesta de disfraces – señalo.
Lo sé –Emmett dice con tristeza. -Pero Tanya dijo que podía usar su uniforme de animadora.
-Pero no lo hizo –dice Edward.
No entiendo que tiene que ver el uniforme de animadora de Tanya con que sea una fiesta de disfraces, pero se lo suficiente para darme cuenta de que estamos hablando de Tanya Denali. Me imagino que Edward puede ser su amigo. Existe este rumor de que a ella le gusta hacer esto del sexo oral con Kool-Aid. Algo que hace con, eh, diferentes sabores para diferentes tipos. Totalmente desagradable, lo que parece ser el tipo de cosas que le gustan a Edward.
No es que yo lo conozca del todo bien. Estamos en la misma clase de matemáticas, y eso es todo. Pero una vez lo escuché en la sala antes de clase, discutiendo con una chica. Algo acerca de cómo tenía que dejar de seguirlo por todos lados. Y entonces ella dijo que no debería haberse enrollado con ella si no quería una novia. En realidad, fue una especie de escándalo de la clase de matemáticas, porque toda la clase podía escuchar todo lo que estaba pasando.
Por último, creo que acaban de entrar en el aula mientras ella gritaba. No podía ver a la muchacha, pero más tarde me di cuenta que era esta estudiante de primer año llamada Katie Shaw, y entonces no me sentí realmente mal por todo el asunto, porque sé a ciencia cierta que pierde el tiempo por ahí con un montón de chicos, entre ellos Jake, con quien se fue a tercera base en una sala de cine. De todos modos, el punto es que, no me sorprende que Edward sea amigo de Tanya. Al parecer le gustan las muchachas que viven de ligar y drama.
-Me importa una mierda. –Emmett se encoge de hombros. -Soy un duende. Y los duendes. Consiguen. Suerte. – Movió las manos de arriba abajo en el aire en un gesto 'levantar el techo'. -Además –continúa diciendo y sonriendo -A Britney le gustó. –Él me sonríe de nuevo y luego se contonea en sus rodillas.
-Lo siento – dice Edward, sonriendo tímidamente. -Se pone loco cuando está borracho. Pero él no quería hacer nada.
-Está bien –digo, sintiéndome estúpida.
-Toma –dice, sacando un pañuelo del bolsillo y entregándomelo.
-Gracias. –Limpio la saliva de Emmett de mi pierna y verifico mi piel para asegurarme de que no está arruinada, al mismo tiempo buscando en mi cerebro las enfermedades que se pueden transferir a través de mordiscos. No puedo pensar en ninguna. ¿La enfermedad de Lyme, tal vez? Pero no creo que puedas conseguirla a través de otras personas, sólo de las garrapatas. Ellos deberían concentrarse totalmente en las enfermedades transmisibles por mordeduras en clase de salud, ya que al parecer tengo más oportunidades de ser mordida que de perder mi virginidad.
-De todos modos, eres Bella, ¿verdad?.
-Sí –le digo, sorprendida de lo que está preguntando. Él debe saber mi nombre. Hemos estado en la misma clase de matemática avanzada por cuatro años.
Él me sonríe, con sus ojos brillantes. -Lo siento, eso fue estúpido. Sé tu nombre. Sólo estaba tratando de ser refinado.
Me río y él también.
-¿Estás aquí sola? –Pregunta, mirando alrededor.
-No –digo rápidamente, para que no crea que soy una perdedora total. -Mi amiga Rosalie está aquí en alguna parte, pero le he perdido el rastro.
-Sí –dice. -Trato de mantener un ojo en Em cuando él empieza a beber, pero es difícil con tanta gente aquí.
-Me imagino –le digo, tratando de pensar en algo genial que decir. No es que yo esté interesada en él ni nada. Quiero decir, él es bastante lindo, pero no es por eso que no pueda pensar en algo interesante que decir. Acabo de tener un tiempo difícil con una conversación trivial. Mi amiga Rose dice que soy muy reservada. Pero en realidad no soy muy reservada. Es sólo que tiendo a dar esa impresión a la gente nueva porque no me gusta hablar primero. ¿Qué pasa si la otra persona no quiere que la molesten? Me pregunto si debo preguntarle a Edward si sabe qué tipo de enfermedades pueden transmitirse a través de la saliva.
-De todas formas, ¿quieres bailar? –Pregunta, señalando a un lado de la fiesta, donde todo el mundo está bailando un remix de 'top cuarenta'.
-Oh, no, gracias –le digo, tratando de no verme horrorizada. No hay manera de que baile en esta fiesta. Si alguna vez me hubiera visto bailar, él sabría por qué. No soy una buena bailarina. Me gusta bailar, pero no soy muy buena en eso. Me gusta mantener mi baile confinado a mi habitación, donde puedo jugar a ser Christina o Rihanna sin que nadie me vea.
-Oh –dice viéndose confundido. Probablemente ninguna niña alguna vez le rechazó un baile antes. Me mira, y me doy cuenta que está esperando una explicación, algún tipo de razón de por qué no puedo bailar.
-Me gustaría –le digo rápidamente, con la esperanza que no crea que soy un idiota y/o una quedada. No es que ame hablar con él ni nada, pero no quiero ser la única perdedora en la fiesta hablando con nadie. Así es como he sido acosada por un duende. -Pero mi pierna como que duele. –Esta es una mentira total. Además del hecho de que cada vez que pienso en lo que acaba de suceder, mi pierna se siente como viscosa, de hecho me siento bien. Quiero decir, Emmett no me mordió ni nada. Sólo estaba demasiado borracho sobre mí. Lo cual fue, ya sabes, desagradable y todo, pero no dolía.
-Oh, lo siento –dice Edward, viéndose realmente preocupado. Lo que me hace sentir mal. Pero yo preferiría tratar con la culpa de mentir sobre una condición médica que la humillación de tener que bailar delante de todos los presentes.
-¿Crees que necesitas ir al médico o algo?
-Oh, no, yo no creo que esté tan mal –le digo –pero probablemente no debería, uh, bailar sobre ella, ni nada.
-Está bien –está de acuerdo. Él sigue buscando algo (¿alguien? ¿Emmett?), por encima de su hombro, lo que es algo molesto.
Hay una pausa, y tomo un sorbo de mi refresco en un esfuerzo por parecer ocupada. Finalmente diviso a Rose a través del cuarto, donde ella está sentada en un sofá de cuero de gran tamaño, hablando con un tipo diferente por el que ella me dejó en un principio. Ella me mira y levanta las cejas, como, "¿Cuál es el problema?" Trato de telegrafiar de vuelta "¡Absolutamente nada!" Pero ella me da una "Sí, claro" mirada de vuelta. Yo sé que está pensando sobre Jacob.
-Oye –dice Edward, mirando a su alrededor otra vez. ¿Qué está buscando? Tal vez perdió algo. O tal vez alguien le robó algo, y ahora está buscando quien lo tomó. O tal vez quiere asegurarse de que su amigo enano está bien. -¿Cómo se siente ahora la pierna?
-Muy bien, gracias –digo sin pensar. –Mucho mejor.
-Genial –dice. -Recuperación milagrosa –Él toma la bebida que estoy sosteniendo en mi mano y la pone en la mesa junto a nosotros. –Entonces puedes bailar.
-Oh, no –digo, presa del pánico. –No creo que esté lista para eso. – Poner una mezcla de iTunes de Destiny's Child y rockear en tu habitación mientras que finges ser Beyoncé es una cosa. En realidad, bailar delante de la gente de la escuela es otra cosa. Además, ¿qué si me pongo toda sudorosa o caigo o algo así? Y más tarde, Jake es como, "¿Sabes qué, Bella? Yo hubiera salido contigo, excepto desde que te vi anoche con aspecto sudoroso y torpe. Voy a tener que pasar." No creo que esté lista para arriesgar mi oportunidad de felicidad con Jake después de un baile.
-Vamos –dice Edward, tomando mi mano. –Vas a estar bien –Él me mira y me sonríe y yo vacilo.
-Yo no bailo –admito, yendo por la verdad.
-Seré gentil – promete, y antes de que pueda protestar, me está arrastrando sobre la pista de baile.
Bella –El viaje
Día uno, 9:02 a.m.
―Bueno –digo, poniéndome mi cinturón de seguridad y acomodándome en el coche. –Ahora que vamos completamente tarde y vamos a perder la orientación... –no termino la frase, esperando que él se dé cuenta del error de su camino. El error de su camino, sabes, que nos perderemos la orientación y no terminaremos la universidad por su causa. ¿Quién sabe lo que podría suceder si no conseguimos orientación? Podría ser malo. Podríamos terminar perdidos y fuera de ello durante cuatro años, destruyendo nuestro futuro porque echábamos de menos alguna información vital que se haya otorgado exclusivamente durante la orientación.
-No vamos a perder la orientación –dice, tirando hacia abajo del espejo retrovisor y comprobando su reflejo.
-¿Hola? ¿Podrías dedicar menos tiempo arreglándote a ti mismo y más tiempo, como, efectivamente para manejar? –Su pelo era un desastre. Enredado, como si acabara de salir de la cama. En realidad es algo lindo. Pero yo no me voy a perder la universidad sólo porque no tenía tiempo para arreglarse el pelo. O porque es lindo. He perdido bastante de mi amor propio.
-Bien, de acuerdo –dice él, haciendo una imitación bastante buena de mi voz. Él sonríe y pone las gafas de sol hacia atrás sobre los ojos en su cabeza. Enciende el coche. Chisporrotea y se detiene, y lo miro con alarma.
-Es una broma –dice. Me guiña y arranca el coche. Ugh. ¡Qué culo! ¿Cómo va a bromear en un momento como éste? Quiero decir, incluso si él no está preocupado por el hecho de que vamos a perder nuestra orientación, debería seguir afectado de que vamos en este viaje y de que hemos roto.
Hay un silencio por unos minutos mientras se retira de la entrada de mi casa. Meto la mano en mi bolso y saco mi libro, decidida a ignorarlo. Estoy leyendo 'El guardián entre el centeno' por millonésima vez, pensando que:
1. Es gracioso
2. Es sobre un niño que se vuelve loco, así que no me siento tan mal por mí misma, y
3. No tendría que preocuparme por ello de la comprensión, puesto que ya lo había leído un millón de veces.
Me hundo en el asiento y lo empujó hacia atrás.
― ¿Qué estás leyendo? –Me pregunta cortésmente Edward.
-Como si te importara –bufé. No creo jamás haber visto a Edward tomar un libro en su vida. Alcanzo el reproductor de CD de la camioneta y lo apago, el cual estaba tocando algún tipo de música rap ridícula. –No me puedo concentrar en mi libro.
Se encoge de hombros.
―Oye –le digo, al darme cuenta que no estaba dirigiéndose por el camino correcto. –No estás yendo por el camino correcto.
-Oh – dice. ―Sí, lo sé. Pensé que podríamos agarrar algo para desayunar – lo dijo como si no esperara que esto me molestara, lo que me molesta aún más era como si hubiera sido de disculpa.
-Pero tengo un horario –digo, tratando de no iniciar una pelea tan temprano en el juego. Lo último que quiero es enfadarlo. –Y ya estamos atrasados.
-Pero yo tengo hambre.
-Bueno, debiste de haber comido antes de salir –le digo. Si él no estaba desayunando, entonces ¿qué estaba haciendo?
―Ya te dije –él dice: -Estaba empacando mis cosas.
―Bueno, lo que sea –le digo. –Debiste haberlo planeado correctamente.
―Mira, podemos detenernos realmente rápido en Johni's Dinner –dice él. –Podemos tomar la autopista allí mismo, y no nos vamos a salir en gran parte de nuestro camino."
―Sí, pero ya estamos retrasados –le digo, agitando el itinerario delante de su cara. –Así que en realidad deberías estar tratando de ganar tiempo, para no seguir más atrás.
-Mira, si no paramos ahora, sólo vamos a tener que…- Fue interrumpido por el sonido de su celular. Él lo había programado para tocar, a Sir Mix-a-Lot con "Baby Got Back", que es tan cursi, porque esa canción es tan 1999. Y a él ni siquiera le gustan los traseros grandes. No creo. A menos que yo tuviera un culo enorme y no lo supiera.
Comprueba el identificador de llamada brevemente y luego desliza el teléfono y lo abre. Tiene uno de esos teléfonos que también es una mini computadora y reproductor MP3. Por supuesto. Sus padres le compran todo.
-Hey –dice al teléfono, me mira con el rabillo del ojo. Captura mi mirada, y le doy la espalda, alcanzando algo en el asiento trasero. Rebusco en una de mis maletas el CD que grabé anoche.
-No, ya vamos de camino –dice Edward, sonando tenso. Es probable que sea su chica de MySpace. No sé exactamente su nombre, ni nada de ella, pero eso no es por falta de intentarlo. Busqué en su perfil de MySpace obsesivamente, pero no pude encontrar nada. Uno pensaría que ella le habría dejado un comentario o algo, ¿no? Pero luego pensé que tal vez él imaginó que yo buscaría, por lo que él le dijo que no lo hiciera. O los borró. Y entonces, justo cuando estaba empezando a obsesionarme en realidad, él cambió la edad de su perfil a "14" para que nadie pudiera verlo. MySpace tiene esta norma en la que si tienes catorce años o menos, tu perfil de forma automática se establece en privado, y sólo las personas que lo tienen como amigo pueden verlo. Así que Edward cambió su edad y ¡luego me quitó de la lista de amigos! Que era realmente una cosa horrible de hacer cuando se piensa en ello, porque era, como, un acto real de agresión. Quiero decir, una cosa es que me deje por otra chica, pero ¿para qué realmente me borró de MySpace? Eso es de mala educación. Él también me bloqueó en mensajería instantánea. Y yo ni siquiera podía ir y completar un nombre de pantalla falsa, porque tenía a todos los que estaban en su lista de contactos bloqueados.
Pero sé que ella es de Tampa (la nueva chica, quiero decir), y que ella va a la universidad de Boston. Se supone que ella lo encontró. Ella estaba buscando perfiles de MySpace para las personas que iban a la universidad en Boston. Me sorprende que no le ofreciera un aventón.
¿Cómo me imagino a la nueva novia de Edward -un delirio sicótico de Isabella Marie Swan-?
1. Ella es rubia. Yo tengo el cabello oscuro y piel clara. Aunque yo vivo en Florida, y tiendo a quemarme cuando me siento en el sol, que apesta, porque todo el mundo en la escuela está siempre bronceado. Por lo menos en Boston, no tendré que preocuparme por eso. Ella también tiene ojos azules y piel oscura. Se parece a una de esas niñas de Laguna Beach. No tengo idea de por qué pienso esto, porque una vez que estábamos viendo Laguna Beach juntos, Edward me dijo que pensaba que todas las chicas de ese programa se parecían. Supongo que es porque me figuro que me dejaría por alguien que era completamente opuesto a mí, y eso incluye físicamente.
2. Ella tiene un tatuaje de una mariposa o algún tipo de diseño de color rosa en su espalda. Lleva un montón de pantalones vaqueros de poca altura.
3. Le gusta la música pop, y le encanta ir a bailar. En mis engañosas fantasías, ella y Edward siempre van de juerga. También es una de la peor clase de niñas, de esas que todos los chicos quieren y babean por todas partes, pero es totalmente digna de confianza y nunca hace nada a espaldas de su novio.
4. Es rica.
5. No es virgen, y ella y Edward lo hacen por todos los lugares. De hecho, desea hacer tantas cosas que Edward no puede ni siquiera mantenerse al día con ella. Está cansado todo el tiempo. Siempre está arrancando su ropa y arrojándosele.
Pude encontrar el CD en mi bolso y susurré alrededor un poco más, tratando de hacer entender que estoy buscando otra cosa. Lo último que quiero es que piense que estoy escuchando su conversación con Mercedes (que es el nombre que me imagino ha de tener), a pesar de que es totalmente lo que estoy haciendo.
―Muy bien, genial –dice. Cierra el teléfono y lo deja caer en la consola, entre nuestros asientos. Yo susurro en torno a algo más, preguntándome una buena cantidad de tiempo qué respondió sin ser obvio. Al menos no dijo "te quiero" cuando colgó el teléfono. Aunque tal vez lo hacen normalmente, pero él no quería decirlo delante de mí, ya que tenía miedo de que me ponga sicótica o algo así. Qué no habría hecho. Lo de sicótica, quiero decir. Por lo menos no en voz alta.
-¿Qué estás buscando? –Pregunta. Aunque puede ser un poco demasiado pronto para ellos estar diciendo "Te quiero" el uno al otro, ¿no? Quiero decir, que han estado juntos dos semanas. El pensamiento de Edward diciendo "Te quiero" a otra chica me hace sentir como si tuviera ganas de vomitar. Me siento de vuelta rápidamente, obteniendo el CD.
-Esto – le digo.
Entonces mi teléfono empieza a sonar, y lo ignoro, porque:
1. Creo que es de mala educación hablar por el celular cuando estás en el coche con alguien, y como quiero resérvame el derecho a dar mierda a Edward al respecto en el futuro, no creo que deba ser hipócrita ahora.
2. Es probablemente Rose, llamando para preguntarme si estoy bien, y ella va a hacer un millón de preguntas, y no voy a poder hablar realmente con ella, porque sólo voy a ser capaz de dar respuestas de una palabra, como "sí" y "no" y Edward, evidentemente, sabrá que estamos hablando de él, de lo contrario ¿por qué habría que dar respuestas de una sola palabra?
"I Will Survive" de Gloria Gaynor suena de mi teléfono, y me maldije por no cambiar mi tono de llamada antes de este viaje. Ridículamente estúpido. Busco a través de mi bolso el teléfono, pero en el momento en que lo encuentro, deja de sonar. Y luego comienza de nuevo.
-¿Vas a contestar o qué? –Edward pregunta en tono molesto.
―Sí –le digo, -como un hecho, lo haré. –Lo que no tiene sentido, porque hace cinco segundos no iba a contestar, pero eso fue antes de "I Will Survive" sonara en mi teléfono, y ahora quiero que Edward piense que estoy bien, y que a mí sólo me gusta la música disco de los setenta. Y sé que contestar el teléfono le molestará, lo que yo realmente, realmente quiero hacer. Este viaje me está poniendo mentalmente agotada, y ni siquiera hemos cruzado las líneas estatales.
-¡Hola! –Digo alegremente, sin comprobar la identidad del llamante.
-¿Bells?-Jake pregunta, sonando como si acabara de despertarse.
―Hey –le digo, mi corazón se hunde. Jacob me va a hacer más preguntas que las que Rose tendría, y no hay forma en que me permita que me salga con "sí" o "no". No es que Jake sea entrometido por naturaleza, ni nada. Es sólo que él va a estar súper seguro sobre lo que está pasando conmigo y Edward.
-Pensé que me ibas a llamar antes de que te fueras –dice, bostezando.
-Lo iba a hacer –le digo, ―pero era muy temprano, pensé en dejarte dormir.
-Entonces, ¿cómo te va? –Pregunta. – ¿Estás en el coche? –Pulso el botón de disminución de volumen en mi teléfono, por lo que Edward no será capaz de escuchar ninguna parte de la conversación con Jake. Quién sabe qué tipo de cosas vergonzosas va a estar propenso a decir.
-Um, yup –le digo: -Lo estoy –Miro a Edward por el rabillo de mi ojo. Está mirando al frente, las manos aferradas al volante.
― ¿Está actuando como un idiota? –Jacob pregunta.
-Uh, no, no realmente – le digo, cuando Edward se estira y sube el volumen del reproductor de CD en unos cinco desniveles, lo que hace extremadamente difícil oír a Jake por la música rap.
-Probablemente sea un poco difícil para ti poder hablar en este momento, ¿eh? ¿Con él y todo eso? ¿Te parece?‖
―Sí, algo así.
-Está bien, bueno, me volverás a llamar más tarde. Cuando estés en una parada de descanso o algo así.
-Lo haré – prometo.
Jacbo vacila, como si quisiera decir algo más, pero entonces cuelga.
-¿Puedes por favor bajar un poco el rap? –Digo, cerrando mi celular y deslizándolo hacia de vuelta en mi bolsa.
― ¿Era Jacob? –pregunta Edward, tratando de sonar indiferente. Nunca le ha gustado Jake, sobre todo porque en el espíritu de honestidad total de la relación, una vez cometí el error de decirle a Edward sobre el enamoramiento enorme que solía tener sobre Jacob. Tengo. Tuve. Mierda. La cosa es, la primera noche que Edward y yo salimos, yo estaba lista para decirle a Jake que había estado enamorada de él desde la secundaria. Y entonces algunas, eh, circunstancias se pusieron en el camino, y las cosas no salieron exactamente de acuerdo a lo previsto.
Pero luego Edward tuvo que ir y dejarme a mí por esa chica estúpida de Internet, y Jake estaba siendo tan sobreprotector sobre todo esto, y luego la noche anterior cuando Jacob y Rose se acercaron a despedirse, nos estábamos poniendo todos nostálgicos, y yo comencé a pensar cómo hubieran sido las cosas si nunca hubiera conocido a Edward. Ya sabes, como si Jacob y yo hubiéramos ido a parar juntos. Lo cual era una cosa muy estúpida de empezar a pensar, ya que nunca se debe empezar a pensar en "lo que podría haber sido", y tampoco debería empezar a pensar en otro niño cuando estoy afligida por algún otro. Aunque Rose dice que la única manera de superar a alguien es meterse debajo de otra persona. Así que empecé a pensar que tal vez era cierto, y tal vez yo necesitaba tener citas sólo para obtener el "tirón" de mi sistema, porque, seamos sinceros, Edward era mi primer novio real, y ¿quién termina con su primer novio real? Sí, nadie.
De todos modos, para no hacer el cuento largo, me sentía nostálgica y Rose se fue temprano porque tenía que tener el coche de su madre en casa a las once, y luego quedamos sólo Jake y yo, y justo antes de irse me dio un abrazo de despedida, y lo besé. Lo sé. Y entonces, en lugar de empujarme, él me devolvió el beso, y se convirtió en todo esta cosa de sesión de besuqueo, y cuando él se fue, me puse a llorar, porque resultó que:
1. Besarme con Lloyd era extraño, y no como pensé que sería.
2. Debería haberme besado con él cuanto antes, porque tal vez entonces yo lo habría superado mucho antes.
3. Resulta que la mejor manera de conseguir más de una persona es NO meterse debajo de otra persona, porque después de que dejé a Jacob, extrañé a Edward, más que nunca.
De todos modos, ahora es totalmente extraño, porque no sé qué pasará después. Especialmente desde que Edward y yo se supone que nos paremos en Carolina del Norte mañana a visitar a Jacob (él está tomando un vuelo a Carolina del Norte hoy más tarde), y la hermana de Edward, Alice que también va a la escuela en Middleton. Supongo que en algún momento Jake y yo vamos a tener que hablar de nuestro ligue, lo que va a ser difícil. O tal vez nunca lo mencionemos de nuevo. Cosas que pasan todo el tiempo, ¿verdad? Las personas se enrollan, y luego se dan cuenta de que fue un error, y ya que sería demasiado torpe hablarlo, simplemente no lo hacen.
-¿Qué está haciendo Lloyd levantado tan temprano? –Edward pregunta, sonriendo.
―Nada –estallo. Pulso el botón de expulsión en el estéreo y saco el CD que está en el reproductor, saco el "Gangsta Edward Mix" escrito en él con plumón permanente negro. Ruedo mis ojos y lo reemplazo con mi CD. "Wide Open Spaces" de las Dixie Chicks llena el coche, y Edward rueda los suyos.
-Acostúmbrate a eso –le digo, volviendo a mí libro. -Estamos escuchando country.
-Mitad y mitad –dice sonriendo. -La música de este viaje será a medias.
-Correcto –le digo. –Al igual que nuestra relación, ¿no?
Él no dice nada, pero cuando pasamos por el comedor, él sigue manejando.
