Llegué demasiado temprano a casa del dobe y de Sakura-chan pero termine rápido de mis obligaciones en el restaurante, me dieron la tarde libre. Espero que no los interrumpa.

Mis estruendosos pasos dieron aviso a Sakura, por lo que debería estar en la puerta. Tal como lo imaginaba, la puerta del 606 está abierta de par en par.

—¡Sakura-chan! ¡Ya llegue! —me siento un poco tonto al entrar gritando. Me dirijo a la cocina y no encuentro a nadie. Me sorprende un poco, pero imagino que está en la sala. Busco y ningún rastro de ella

Qué raro. He buscado por todos lados y no está. Solo me falta un lugar, pero entro en pánico y un retorcijón se apodera de mi estomago cuando recuerdo que hace poco, entre a buscarla precisamente a s habitación y me topé con la parejita en la posición del loto ¡Santo Bijou! Necesité terapia después de eso.

Mi velocidad era lenta hacia la puerta de la habitación y de nuevo la encontré abierta. Cerré los ojos y me puse de frente, de modo que ellos me verían sin que yo me traume otra vez. Espere varios segundo pero nada pasó. De nuevo un malestar llegó a mi estomago, pero esta vez era diferente.

Abrí los ojos y no vi a nadie en la cama. Todo estaba perfectamente acomodado en su lugar, excepto un objeto negro frente a la cama que yacía boca abajo en el piso. Me acerqué y lo tomé cortándome con el vidrio roto. Una gota de sangre fue a dar a la blanca alfombra y fue cuando una imagen un poco borrosa llegó a mi mente.

Solté el cuadro sin ver de quién era y corrí al baño.

Llegué hasta la puerta de vidrio de la bañera. Con manos temblorosas deslicé la puerta dejando ver el interior.

La tina color marfil se encontraba llena. Pero el líquido no era cristalino. Su tinte carmesí hacia resaltar el tono pálido de la piel de Sakura. Su cabeza estaba fuera del agua reclinada hacia un lado.

—¡SAKURA! — la saque rápidamente del agua y al puse en el frio suelo de mármol. Tomé las toallas del mueble y las coloque cubriendo el corte transversal en ambas manos. La cargue cubriéndola con otra toalla y corrí al auto.

El hospital se encontraba a cinco minutos. Maneje lo más rápido posible pasando las luces en rojo.

Ya en el estacionamiento, la saqué de nuevo y tan rápido como pude entré al edificio. Por suerte, la tía de Sakura se encontraba en la recepción y nos dirigimos a la sala de operaciones más cercana.

Cuando la puse en la cama, me pareció que su peso había aumentado.

—¡Sal de aquí! ¡Yo me hago cargo!

Obedecí saliendo de la habitación. Varias enfermeras llegaron junto a mi Sakura-chan. Seguí en mi avance hasta perder de vista el cuerpo y el alboroto.

Saqué el móvil de mi bolsillo trasero y llegué a la letra S.

El hospital que a estas horas debería estar vacio se encuentra lleno de gente que no hace más que estorbar.

Corro por los pasillos empujando a todo aquel que se interponga. No importa que sea una enfermera o una anciana. Mi mente solo repite una frase Esto no es real, es una broma...

El doctor salió de la sala antes de lo que se esperaba.

—No se pudo hacer nada, la hemorragia fue fulminante

Un chico rubio se encontraba en estado de shock. Cayó de rodillas al suelo golpeándolo con los puños cerrados. De sus ojos caían gotas llenas de rabia e impotencia.

Otro joven de cabello moreno llegó y se detuvo frente al doctor

—Lo siento Sasuke... hicimos todo lo posible — el rostro del doctor se desfiguró en una mueca —¿Sabías que estaba embarazada?

Sasuke lo miró con los ojos abiertos de par en par. El médico entendió que el joven no estaba enterado de semejante noticia

—¿U-un hijo mío? —Sasuke empujó al doctor y fue directo al cuarto donde su esposa se encontraba.

Llegó y vio la cama. Las sabanas blancas le impedían ver el rostro de aquella mujer que tanto ama, que tanto amó. Se acercó un poco más y vio como su mano temblaba al acercarse a la orilla de la tela.

Salió de la habitación. Subió al coche y encendió el motor. Sus movimientos eran robóticos. No tenía ninguna emoción. Cuando vio a su esposa muerta, sus sentimientos se fueron con ella. Ahora entendía su motivo de vivir. Era un vengador, su corazón estaba cerrado y Sakura se quedó con la llave.

Llegó al departamento de Karin. Ella lo recibió con una sonrisa que cambio súbitamente cuando el chico sacó un revólver de su chaqueta.

En todo el edificio resonó un solo disparo. Nadie quiso salir a investigar por temor a que se tratara de un disturbio.

La mujer recibió la bala justo en medio de la frente. Sasuke salió sin prisas. El portero que lo vio caminar por el pasillo, no le dirigió una palabra.

Llegó a su auto y condujo de nuevo al hospital, donde aun no sacaban el cuerpo de su esposa. Sasuke prometió que regresaría pronto y así lo hizo.

Entro a la habitación 102 y se recostó junto al cadáver de Sakura, la puso de lado como si estuviera dormida. Recordó que hace pocas horas así la tenia, justo como ese momento. Con la única diferencia que sus mejillas eran rosadas y su respiración era entrecortada. Acababan de hacer el amor y se encontraban exhaustos.

Aspiró el leve rastro de flores de su cabello mezclado con el olor férrico, le susurró un te amo y tomó el revólver colocándolo en su sien

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Quería probar un drama de SasuSaku y me divertí haciéndolo, pero como siempre ustedes lectores tienen la ultima opinión.

¡Gracias por leer!