SINCERIDAD
-''Kookoosei tantei Hattori Heiji volvió a sorprender a la policía de Osaka con una de sus brillantes deducciones y ya es considerado como uno de los mejores detectives de todo Japón'' Tengo que enseñarle esto a Kudo ¿Qué te parece, eh, Kazuha? – preguntó el detective señalando el titular del periódico.
La chica hizo una mueca mostrando total desinterés y se dispuso a preparar el almuerzo.
- Oi, ahou, por qué no comentas nada? - preguntó Heiji ofendido desde su silla.
- Precisamente porque no tengo nada que comentar. Simplemente eres un maniático de los casos y un imán para los accidentes.
No que no tenías nada que comentar.
- Pero desafortunadamente otousan y Hattori-san son de tu bando, así que estoy sola contra el mundo. – dijo mientras cortaba las verduras.
- Por favor, Kazuha, deberías sentirte orgullosa de estar con un chico guapo y brillante como yo…
Ambos se miraron avergonzados y Heiji se apresuró a aclarar su ambigua oración.
- Iie, iie, no me refería a estar de estar si no a estar de pasar el tiempo con, ser amiga de… entiendes, nee?
- Claro que entiendo, no soy estúpida – contestó decepcionada mientras volvía a sus quehaceres.
- Pues como te decía – dijo retomando el tema anterior – deberías estar orgullosa de ser mi mejor amiga.
Kazuha reflexionó en silencio. Rato después contestó sin atreverse a despegar la vista de las verduras.
- Estoy orgullosa de ser tu mejor amiga, pero no por el hecho de que seas un meitantei, si no porque eres un chico con muchos valores, bastante antipático, pero muy noble y con un alto sentido de la justicia.
Heiji enrojeció. No se imaginaba que Kazuha pensara todo eso de él ni tampoco se esperaba que fuera tan sincera de repente. Tal vez había llegado el momento de sincerarse un poco sin miedo ni vergüenza.
-¿Y qué me dices de ti? Ni en un millón de años podría llegar a tener tu buen corazón.
Fue el turno de enrojecer de Kazuha. Giró la cabeza y se encontró con los verdes ojos de su detective favorito que le sonreía amistosamente.
- Debo suponer entonces – dijo cambiando un poco el tono de la conversación para disimular su nerviosismo – que resolver casos no es lo único que te importa en esta vida.
- Supones bien, también está el kendo, mi moto…
Kazuha suspiró resignada.
- Estoy bromeando, ahou.
- Y entonces, qué es lo más importante de tu vida?
Aquella pregunta tenía una respuesta desde hacía 17 años, pero Heiji no se atrevía a revelarla. Además esto de jugar a ser sinceros podría meterlo en problemas. Observó a su amiga de la infancia que le daba la espalda pues seguía cocinando. Y tuvo que mentir.
- Pues sí, son los casos, algún problema? Claro que también están mi familia y amigos.
- Me asombra tu manera de priorizar – respondió irónicamente la aikidoka – Al menos, espero estar incluida entre ellos.
- Pero qué dices? Nos conocemos desde niños, nee?
- Así es, y hoy celebramos exactamente 17 años de amistad.
- No puedo creer que nuestros padres nos obliguen a celebrar este tipo de aniversarios – rezongó el adolescente.
- Al menos tú no tienes que cocinar.
- Sabes que soy un cero a la izquierda en ese campo.
- ¿Y no tenías nada mejor qué hacer que venir a la cocina a estorbarme?
Ahí vamos de nuevo…
- Sólo para que no digas que no quise ayudarte, pondré la mesa antes de que lleguen nuestros papás.
- No te vayas a desmayar por el esfuerzo sobrehumano – contestó Kazuha al ofrecimiento de su amigo, mientras él sacaba los cubiertos y platos de la alacena.
Pero así es como funcionamos, nee?
- ¡Ahou, no olvides colocar el mantel primero!
- ¿Pero acaso me crees un animal?
Tal vez tú seas lo más importante de mi vida
- ¡Hattori Heiji, te conozco desde hace 17 años y siempre te olvidas del mantel!
- Cierra la boca…
Aunque me haga falta otros 17 años de sinceridad para reconocerlo…
Konnichiwa! Aquí está Sinceridad y espero que les haya gustado tanto como Secret (si es que Secret también les gustó, claro está, jeje). Gracias infinitas a Gritzi, Shinmei y Ammiel por sus reviews anteriores, ya saben que adoro todos sus comentarios y opiniones.
Ja ne!
