Muchas gracias fruta del mal por dejarme un review, te hamo.

Esta pareja no es común, según he visto, así que espero que guste al público hermoso (?


B de Beso

— ¡Feliz Navidad! —corearon los miembros del equipo. Por esa navidad no habían podido retornar a sus hogares, debido a una tormenta de nieve, por lo que estaban obligados a permanecer en los dormitorios, y por ende se hallaban celebrando las fiestas ahí.

— ¡Wahaha! — rió Eijun con las mejillas ruborizadas, tambaleándose sobre la superficie de la mesa. Hipó un par de veces antes de sonreír. Los presentes solo podían reír ante las ocurrencias del curioso pitcher de primero, mientras los más sensatos —véase Chris y Yuki—, intentaban bajarlo de la mesa inútilmente, pues de cuenta nueva el menor arribaba dicha superficie. — ¡Soy el as! — fanfarroneó en pleno estado de ebriedad. — Hic.

— ¿Quién le dio alcohol a ese idiota? — masculló frustrado Jun, aunque ya tenía idea de ese alguien. Bufó en su lugar, viendo como su pareja arrastraba a un alcoholizado Sawamura en compañía del cátcher de tercero, todo eso en vez de encontrarse a su lado, celebrando.

— Senpais. — levantó la voz Furuya encaminándose al par que cargaban con Eijun. Miró unos breves instantes a su rival antes de posar los ojos en los mayores. — Yo lo llevaré. — se ofreció. Tetsuya, conocedor de su "enemistad", dudó unos segundos, más la sonrisa ligera que pintaba Chris lo convenció de que no era una mala idea, no del todo.

— Wah, Furuya. — musitó Eijun sonriendo tontamente al otro. Satoru, quien lo cargaba sin vergüenza alguna como a una princesa, lo observó impasible mientras se dirigía a los dormitorios. — Furuya, bájame, estoy bien. — aseguró. — Hic.

— Idiota. — murmuró. Obviamente no le creería, y no lo soltaría. No fuese que alguno de tercero intentase sostenerlo nuevamente. No podía permitirlo, no cuando recientemente había descubierto sus sentimientos por ese estúpido pitcher. Siguió su camino hasta la habitación del castaño, oyendo los balbuceos incoherentes de este durante el trayecto.

— Furuya, mira. — Eijun señaló hacia arriba a un punto nulo del techo de los dormitorios. Furuya levantó la mirada de forma mecánica. — Un muérdago. — dijo volviendo a sonreír. El dorsal once dudó unos segundos de la facultad mental de su acompañante pues ahí no había nada parecido a un muérdago. Esperó una burla infantil como, "te hice mirar", recibiendo contrariamente a lo que pensaba los cálidos labios de Sawamura.

Tras separarse reparó en dos cosas, la primera, los labios del otro sabían a alcohol, uno muy fuerte. La segunda, Eijun se había dormido inocentemente en sus brazos.

— Idiota. — murmuró. Y mientras continuaba su camino solo podía desear por navidad que Sawamura recordase sus acciones.