Aclaración: A los que piensen que este fanfic es plagio, les digo algo, soy luci, la autora que publicó esta historia en . Pueden encontrarme ahí, así que espero no tener ningún mensaje con respecto a ese tema.
Segundo capitulo: Sorpresa
Inuyasha había vuelto a Japón y al otro día tendría que ir al colegio, que deprimido que estaba, no solo por el hecho de que si volvía al colegio tendría que abrir un libro, sino que no vería a Kagome.
En Inglaterra
Los padres de Kagome tenían una empresa muy importante que los hacía viajar de un lado para otro. En sus años de infancia había vivido en Nueva York, Rusia, Florida, Miami y ahora en Inglaterra.
El padre de Kagome, estaba hablando por teléfono con uno de sus asistentes.
-¿Tengo que mudarme de nuevo?- dijo
-Si- dijo una voz del otro lado del teléfono
-Ahora ¿A dónde?-
-A Japón-
-Bien creo que Kagome no se opondrá esta vez-
Cortó el teléfono. Cada vez que tenían que mudarse Kagome hacía un lío terrible. Pero el padre sabía muy bien que el chico que había enamorado a su hija vivía ahí. No se opondrá, pensó.
-Hija debo decirte algo-
-¿Qué pasa, papá?-
-Nos mudaremos a Japón-
-¡Que alegría!- gritó Kagome, saltó a abrazar a su padre y se fue a hacer sus maletas.
Con Inuyasha
Primer día de escuela. Odiaba esa palabra, por un pelo no repitió de curso. Se vistió, con una remera blanca y una campera negra, unos jeans y unas zapatillas negras. Se veía muy lindo con eso.
Arrastraba los pies hasta llegar al colegio en donde vio a su mejor amigo y lo saludó.
-Miroku ¡tanto tiempo!-
-Tres meses para ser exacto-
-¿Qué hiciste en el verano?-
-Chicas y más chicas, creo que tu lo mismo-
-Si, por supuesto- dijo Inuyasha con una nota de tristeza en la voz.
Con Kagome
Se había mudado a la ciudad en donde vivía su amor. Se vistió con rapidez, se puso, una remera blanca, una pollera roja, zapatillas blancas y su pelo suelto.
Caminó con alegría hasta el edificio. Se sentó en una banca esperando a verlo a el. Pero tal vez estaría con sus amigos, pensó. Una chica de pelo marrón, ojos marrones, que vestía un uniforme de porrista y con pelo amarrado, se sentó a lado de ella.
-Hola ¿Cómo te llamas?- preguntó la extraña
-Kagome ¿y tú?- preguntó
-Sango, ¿eres nueva?-
-Si-
-Bienvenida a la escuela más aburrida de todo Japón-
-Jaja-
Charlaron las dos chicas que acababan de haberse conocido y al cabo de unos minutos se habían hecho amigas y ya estaban hablando de lo que hicieron en el verano.
-Pues yo visité a todos mis parientes- dijo Sango
-Yo tuve una relación con un chico- dijo Kagome
-¿Cómo se llama?-
-Inuyasha Taisho-
Sango casi escupe la bebida que estaba tomando. ¡Inuyasha Taisho!. El chico más popular de la escuela había salido con una chica que no era porrista. Inuyasha había salido con Sango y con todas las porristas. Pero Sango no estaba enojada, Inuyasha era unos de sus mejores amigos y Kagome le agradaba.
-¡Yo lo conozco!- exclamó Sango
-Oh que bien ¿podrías decirme en donde esta?- preguntó emocionada
-Si por supuesto, ven conmigo-
Con Inuyasha
Estaba charlando con sus amigas sobre las chicas con las que había esta en el verano. Inuyasha no habló. No iba a hablar de Kagome. Su dulce ángel. Estaba de espalda hablando en ese momento, sin darse cuenta la sorpresa que se llevaría.
Con Kagome
Sango la llevó corriendo hacía donde estaban los chicos populares y vio a Inuyasha ahí así que se acerco y puso a Kagome atrás de ella.
-Inuyasha, te tengo una sorpresa- dijo Sango
El se dio vuelta y Kagome salió de su escondite, los dos se miraron muy sorprendidos. Inuyasha no sabía que hacer. Sus amigos estaban ahí. Deseaba abrazarla y besarla con todas sus fuerzas pero y ¿su reputación?
-Inuyasha ¡Que alegría verte!- dijo emocionada Kagome
Los amigos de Inuyasha vieron a Kagome. Lo miraron a el y le pobre de Inuyasha se quedo mudo.
