Disclaimers: Los personajes y el mundo de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling y todo aquél que posea el copyright por haber hecho compra de algunos derechos de autor, en esta historia son utilizados con fines recreativos y sin lucro alguno.
¡Hola de nuevo! Perdón por actualizar hasta hoy, se supone, que la actualización sería el martes... pero por asuntos familiares... no he podido, así que espero que el capítulo les agrade, también iba a pedir disculpas por mis errores de dedo en el capítulo anterior. Chewbacca xD en fin, nos leeremos después, gracias por los follows y los favs. Y los reviews, claro, no me olvido de los reviews.
Capítulo 02: El Amor es Tonto e Irracional, Si no, no es amor.
Después de tanto pensarlo, decidió que esperaría. Hablaría con James, e intentaría que ese chismoso de primera guardara un secreto por primera vez en su vida. Siempre había sido un soplón en ese aspecto, lo sabía de primera mano, hacía muchos años, cuando besó a Victorie en el expreso, había corrido a decirle a todos lo que había visto. No había nada diferente en este momento, ya que otra vez estaba involucrado con una chica de la familia de James.
Ahora era peor. Porque era su hermana.
—Despertaste muy temprano –Lily besó el cuello del chico que sonrió –vaya, incluso has preparado el desayuno ¿Qué celebramos? –mordió el pan tostado y lo besó.
—Nada, sólo… me levanté muy temprano y para matar el tiempo decidí prepararte el desayuno.
—Me agrada –le guiñó un ojo.
—Tendrás que desayunar rápido, antes de que alguien note que desapareciste.
—Ya lo sé, no tengo permitido salir de Hogwarts… sin la supervisión de un profesor. Oh. Mira. Un profesor. Justo frente a mí –le sonrió.
—Yo no cuento. Porque salgo contigo, Lils.
—Cierto –volvió a sonreír –te veré después cariño, tenga un buen día, profesor –sonrió y desapareció.
Todos sus alumnos ya estaban en sus lugares cuando él entró, varios rieron de él, se llevaba bien con la mayoría de los alumnos del colegio, había excepciones, por supuesto, pero que se burlaran de él apenas entraba, era nuevo.
—Buenos días ¿Qué parece tan gracioso? –interrogó intentando unirse a la algarabía del día.
—Ha olvidado usar el cabello castaño, profesor Lupin –murmuró Trisha.
—Cierto, pero es algo que se puede solucionar ¿por qué medio? –sonrió.
—Transformación –contestó Adam, un chico de Hufflepuff.
—Sí también Adam –sonrió –bien, comencemos con la clase, para que no vengan a regañarnos por ponernos a holgazanear –sonrió.
Dio la lección y decidió que los dejaría intentar solos, no tenía mucho ánimo, no con esa charla que tendría con James ¿Qué iba a decirle? ¿Qué iba a decirle a Lily cuando la viera? Debió decirle lo que pasó. Pero tenía la esperanza que James no dijera nada.
Teddy observó a James, caminaba como el típico casanova, cosa que lo hizo sonreír, jamás cambiaría. Era imposible que James Sirius Potter, sentara cabeza.
—Hola –sonrió –me alegro de verte, vestido, ahora sí –se burló James.
—Me gusta estar de ambas formas –se encogió de hombros.
—Puedo imaginarlo, pero estoy aquí para hablar de otras cosas, que para ser honestos, me interesan más, como el hecho de que…
—Vamos a mi despacho, James, no me interesa que todo el colegio se entere, no ahora.
—Bien –Teddy se dirigió a su despacho, la mayoría de las chicas observaban al parlanchín junto a él, algunos otros lo saludaban.
Cerró la puerta y se sentó en su silla, James se quedó de pie y se cruzó de brazos, observó a su alrededor y terminó por sentarse.
—Estás saliendo con Lily ¿te parece bien eso? –comenzó James.
-Al inicio, no, y admito que aún no me sigue pareciendo la mejor de las ideas, debí esperar a que saliera de Hogwarts primero que nada, eso sin duda –admitió Ted.
—Me molesta, no que salgan, que no me lo dijeran, ninguno, si ya estaban tomando sus propias decisiones respecto a eso… ¿Por qué demonios no me lo dijeron? Es mejor pregunta ¿alguien sabe sobre su relación?
—Por supuesto que sí –se defendió Ted, pero después creyó que hubiese sido mejor idea negarlo.
—Y no pude ser parte de su círculo secreto, Teddy, somos mejores amigos ¿por qué no me lo dijiste?
—Porque eres un chismoso, James, en ese aspecto eres peor que Rita Skeeter, la vez que me viste besando a Victorie fuiste a decirle a todos, Lily aún no tiene los diecisiete, y… no sabemos cómo vamos a decirle a tus padres, es un poco complicado, James.
—Bueno, no creo que papá sea el hombre más feliz cuando le informes que su princesita está envuelta en tus sábanas cuando se supone que tiene que estar durmiendo en su habitación en la torre de Gryffindor.
—Ya lo sé, eso es aún más complicado, pueden expulsar a Lily, y es lo que no quiero, sabes lo que significa ser expulsado ¿quieres eso para tu hermana?
— ¿Es lo que tú quieres? –interrogó serio, cosa que detuvo todos los pensamientos de Ted. James jamás se había puesto tan impasible y actuado tan moderadamente, ni siquiera en asuntos serios, funerales, enfermedades ni nada –Ted ¿ella sabe que los descubrí en la madrugada?
—No, no me atreví a decirle ni siquiera que estás aquí y que quieres verla –se encogió de hombros.
—Nunca me dijiste que sentías algo por ella –reprochó –y siempre creí que eras alguien que medía las consecuencias, Teddy, pero veo que me equivoqué, no, no quiero que expulsen a mi hermana, y mucho menos que papá se ponga como un loco –negó un poco enfadado –ni siquiera quiero que mi madre le grite a Lily por hacer una estupidez, y si tú realmente desearas que no expulsaran a mi hermana, nunca debiste haber cruzado la línea.
—James…
—No, no estoy hablando la línea en que cada puto día de las vacaciones estabas en casa desde que cumpliste trece, Teddy, de que se supone que tenías que verla como tu hermanita, porque no lo es, no es tu hermana y hasta ahí lo comprendo, ella es una chica y tú eres… un adulto –se encogió de hombros –debiste esperar a que ella cumpliera los diecisiete, mejor dicho no debiste esperar, sino más bien tenías que esperar a que saliera de Hogwarts para ello. Porque jamás debiste cruzar la línea entre profesor y alumno.
—Tienes toda la razón, James, tenía que haber esperado para ello, no lo hice, y ella no está preocupada porque la expulsen, estoy más asustado yo de eso.
—No se te olvide que también tiene sangre Weasley ¿desde cuándo un Weasley se preocupaba por eso? Y no hablo del tío Percy –lo señaló cuando iba a protestar.
—Te juro que voy a solucionar…
—Solucionar ¿qué vas a solucionar, Ted? –Se burló –ya te acostaste con ella, ¿ahora qué? Vas a dejarla y hacerle pensar que es una basura, que tomaste todo lo que quisiste y la botaste, si fueras cualquier tipo te juro que te aventaría una maldición por hacerle eso a mi hermana, las cosas no se solucionan dejándola ¿ya para qué? –Negó –pero estoy de acuerdo en que debes hacer algo.
—Lo voy a hacer –asintió.
—Iré a hablar con ella muy seriamente –James caminó hasta la puerta y salió desapareciendo de la vista.
Teddy suspiró, James tenía razón, y eso sólo significaba una cosa.
El fin del mundo, estaba cerca.
Salió rumbo al gran comedor, tenía un poco de hambre, tomó su asiento en la mesa de profesores y buscó entre la multitud a Lily y a James, pero no los encontró, ella entró acompañada de Lyssander y Lorcan, eran inseparables, y le agradaba, porque ellos no dejaban que otro chico se le acercaran, eran algo así como… sus guardaespaldas.
Se sentaron en la mesa de Gryffindor y comenzaron a comer, riendo y haciendo ademanes en conjunto.
Todos se quedaron callados cuando entró James, al parecer, Lily y él no se habían visto, porque en cuanto los gemelos le hicieron un ademán con la cabeza, ella sonrió y se levantó, para aventarse a los brazos de su hermano.
— ¿No irás a saludar a Potter, Lupin? –se burló uno de sus compañeros, pero no hizo nada, ni siquiera se movió, sólo dejó que James lo observara y se alejara de Lily para decirle algo, que al final, ella volteó a verlo.
Suspiró, esa charla iba a arruinar las cosas de muchas maneras, porque sabía lo temperamental que podía ser Lily respecto a su relación, y como cortaba toda clase de argumento cuando las cosas no iban como ella quería, no sólo lo hacía con él, sino con los gemelos Scamander, cada que intentaban hacerla entrar en razón, que una relación con el profesor de transformaciones iba hacer que las cosas salieran mal.
Lily observó a James, estaba un tanto serio, cosa que no era muy normal, podía decir que ella era la única que había visto esa faceta de su hermano, eran muy unidos, y digamos que siempre había tenido suerte al llevarse mejor con los chicos mayores que con los de su edad, con excepción de Hugo, Lorcan y Lyssander, la prueba había sido Scorpius, James, Teddy y la mayoría de los amigos de Albus.
—Embarazaste a una chica James –murmuró cuando no le dijo nada.
—Por supuesto que no –se quejó –las cosas no son cosa para el fin del mundo, Lils.
—Bueno, la última vez que te vi así, fue cuando Laura te dijo que lo estaba.
—Y lo estaba, ya tiene un par –sonrió.
—Pero no tuyos.
—Bueno, ella dijo que estaba embarazada, debió comenzar con el no eres el padre, estoy embarazada.
—Sí, James, una chica que quiere ser parte de la familia Potter iba a comenzar la conversación así –se burló Lily –pero… ¿Qué haces por aquí? Se supone que estás en Egipto, con el tío Bill.
—Hablé con Edward –contestó en un tono serio y fuerte, Lily tragó saliva, si bien había muchas cosas que pudiese hablar con Teddy, pero… jamás lo llamaba Edward, todo mundo decía el nombre completo de Teddy cuando estaba molesto con él, menos James, James jamás se enojaba lo suficiente con Teddy como para llamarle Edward ni siquiera cuando Teddy salió con la única chica por la que James había sentido algo real.
—Me suena a algo que harían, es tu mejor amigo, tú hablas con tu mejor amigo, eso hacen los mejores amigos, mi ejemplo, siempre hablo con Lyssander, Lorcan y Hugo –se encogió de hombros.
—Ésta vez… fue una conversación un poco personal y seria –se cruzó de brazos.
— ¿Sobre qué? –interrogó temerosa.
—Mentiras –suspiró –bueno, en realidad no mentiras, digamos… que ha estado omitiéndome algo por un año.
—Suena como que tienen problemas en el paraíso –sonrió, siempre solucionaba las cosas con humor.
—Pero no es eso –Lily se relajó, pero su hermano seguía siendo una maraña de músculos tensos.
—James, esto no es por lo que hablaste con Teddy ¿cierto?
—No, Lily –admitió frunciendo el ceño –quiero que seas la primera persona en saberlo, y… sé que eres menor, pero… creo que tienes más experiencia en el amor, ya sabes, por Scorpius –se encogió de hombros.
—Sí, claro ¿Qué es lo que quieres que te explique, James? –sonrió.
—Conocí a alguien en Egipto –observó a su hermana –y es de esa clase de chicas que… realmente te quitan el aliento, no sólo es guapa, sino que muy inteligente.
—No le encuentro nada de malo –se encogió de hombros.
— ¿Nada? Lily, estoy a un paso de ir con mi padre y decirle que abandonaré todo por ella ¿sigues sin encontrar nada malo? –bufó.
—Estás enamorado, James, es normal, las personas enamoradas son capaces de dejar todo por el otro, así es el amor, tonto e irracional, y si no es así, no es amor.
—No es tan complicado, según tú –sonrió y negó.
—No hay nada, es sólo que estás tan acostumbrado a andar por la vida fingiendo que el amor jamás va a golpearte James, por eso lo encuentras desastroso.
—Es una Muggle –contestó.
