Moonvalley , Septiembre 2010

Tres años antes

Nunca, ni en mis peores pesadillas me pude imaginar regresando a este lugar y no es porque fuera un pueblo horrible, no lo es, sino porque este lugar es toxico para mí, me hace daño, me destroza. Hace 10 años cuando me fui jure que nunca regresaría, que jamás volvería a verlo pero él jamás, como en muchas otras cosas resulta ser demasiado tiempo, y aquí estoy, tantos años después intentando reponer las huellas de un pasado, que por otra parte nunca debió ser así.

Mientras recogía las maletas de nuestro viaje a Londres mi sobrina hablaba por teléfono con Rose, su mejor amiga, se conocían desde que iban al jardín de infancia y desde entonces se habían hecho inseparables. Ahora, 16 años después eran uña y carne.

Este verano, tras finalizar sus clases decidí que lo mejor era que nos fuéramos de este lugar por un tiempo, y sin mucho pensar hicimos maletas y nos marchamos pero hemos tenido que regresar, Nahia comenzaba las clases en unos días y había que organizarlo todo.

Ha sido un año complicado, hace unos meses yo vivía en Sídney, lejos de este lugar, sin que nadie lo supiera, nadie sabía dónde estaba a excepción de mi familia; mi familia… no puedo evitar que se me empañen los ojos y eso que creí que ya no podría llorar más, los hecho tanto de menos, pero debo de ser fuerte por Nahia. Lo curiosamente macabro de todo es que después de haber visto las cosas más extrañas e increíbles del mundo mis padres, mi hermana y mi cuñado murieran en una muerte tan estúpida como es un accidente de tráfico ocurrido por un camionero que iba borracho. Es duro pensarlo, ahora solo estamos Nahia y yo, solas tenemos que salir adelante.

Me llamo Katherine Sanders, era la menor de dos, mi hermana me sacaba 14 años, y si, todo el mundo dice lo mismo ¿Por qué tantos años? , la verdad es que mis padres no contaban con tener más hijas, yo fui una sorpresa, agradable, pero sorpresa. Me crie en un buen barrio con una buena familia, un buen colegio y buenos amigos. Mi nana, Tessa, casi me había criado tanto como mi madre, era como de la familia, desde que yo tengo uso de razón ha estado en todos los momentos importantes de mi vida y en los de todos nosotros, en mi nacimiento, en la boda de mi hermana, en nuestra presentación en sociedad, en definitiva, en todos. Ella tenía un hijo que ya no vivía con ella, estaba casado y con hijos así que la mayor parte del tiempo estaba en nuestra casa y a sus casi 57 años, que no aparentaba en absoluto, era una de las brujas más poderosas del mundo conocido, pero para la gente corriente era una simple vendedora de antigüedades en una pequeña tienda en el corazón del pueblo.

Mi familia era de clase media alta, no éramos millonarios ni mucho menos, pero la verdad que no nos podíamos quejar; incluso en casa teníamos a una chica que venía a limpiar y a hacer las tareas domesticas cada día. Mi padre era abogado en un importante buffete y mi madre era profesora de historia clásica en la universidad. Todo iba bien, mi hermana se había ido de casa con su marido y ya tenía una niña 3 años cuando todo ocurrió, cuando mi mundo se vino abajo y tuve que huir de aquí dejando todo lo que más quería atrás y prometiéndoles a mi familia, que por mi bien, nunca regresaría; promesa que tuve que romper cuando ellos se fueron de manera tan precipitada.

Mi nana no hace más que poner mala cara, no quiere que esté aquí teme lo que me pueda pasar, y la verdad debo reconocer que no es que yo este demasiado tranquila. Intento evitar los lugares donde podría encontrármelo.

-¡soñando despierta?

-¡AH! Jesús nana que quieres matarme de un infarto o qué?-

- no exageres anda, que no fue para tanto- dijo riéndose

- ¿Qué no fue para tanto? Te juro que te voy a comprar un cascabel para saber por dónde andas, que manía con entrar como un fantasma sin avisar

- bueno… los fantasmas son simpáticos, hacen gracia con sus sabanas blancas y sus cadenas…- se estaba riendo de mi

- ja ja ja, pero que gracia me hace, espera que se me ha olvidado reír – dije yo algo enfadada

-vamos, vamos no dramatices. Por cierto ¿En que estabas pensando? Estabas muy concentrada - y sin darme cuenta dirigí mi mano al collar, ese gesto provoco en nana un rastro de miedo y angustia

- antes de que empieces con el sermón de siempre de que no debería haber vuelto, de que este no es mi lugar, de que aquí corro peligro y bla bla bla bla déjame decirte que no voy a cambiar de opinión así que no insistas con lo mismo.

- le prometiste a tu hermana y a tu madre que te mantendrías a salvo

- sí, y eso es lo que he estado haciendo los últimos 10 años de mi vida, me fui de aquí cuando apenas tenía 18 años, pero no puedo ser egoísta, no puedo alejar a Nahia de aquí, en este lugar esta todo lo que conoce y tras lo ocurrido sería injusto llevármela de aquí sin más, ya ha tenido suficiente.- Ella, cogiendo una taza de la estantería para servirse un café, me miro

- y eso a costa de tu propia vida- yo aparte la mirada

- no ocurrirá nada, han pasado muchos años, seguramente que ni se acuerda de mí- ella hizo una mueca de burla…-además llevó el collar, nunca me lo he quitado…

- eso espero, el collar es e único que te mantiene con vida- sirviéndose el café se sentó en la mesa- ¿realmente eres tan inocente o estúpida como para creer que te ha olvidado?- un escalofrió recorrió mi espalda, la miré a los ojos…- nena, le dejaste, estaba obsesionado contigo, es muy peligroso, sabes de lo que es capaz…

-¡lo sé!, ¡ya lo sé!- me levante de un salto, no podía seguir sin moverme, los nervios volvían a ser visibles.

- ese collar se te entrego para protegerte de esa bestia, para él diez años es para nosotros es una milésima de segundo, el tiempo para una criatura así es inexistente. Se obsesiono contigo cuando apenas tenias 17 años, eras muy joven y supo manipularte, pero te revelaste y eso alguien como él no lo olvidara tan fácil…

-¿Me estás asustando de manera gratuita por algo en particular o es simplemente es algún juego macabro?- ya daba vueltas por toda la cocina sin parar, cada vez estaba más nerviosa, el collar era mi única salvación entre la vida y la muerte, y eso era bastante deprimente

- Cariño, no quiero hacerte daño, y entiendo tus razones para estar aquí, pero eres como mi hija y me aterra lo que te pueda pasar, ese collar que llevas puesto es lo único que te puede proteger de él, mientras lo lleves encima no podrá hacerte daño, no puede tocarte.

- lo que nunca entenderé porque no mando a uno de sus esbirros, bestias, matones, perros falderos,… o como quieras llamarlos, en mi busca a matarme, hubiera sido fácil, él no me puede tocar pero los demás si, así que no le hubiera costado mucho y se hubiera deshecho de mi- era algo que verdaderamente me intrigaba, no sé si por preocupación, o por pura curiosidad

- Eso hubiera sido demasiado fácil para él, y le gustan los retos, ya lo sabes- no pude hacer más que asentir con la cabeza- El quiere tener ese derecho, quiere ser él quien lo haga y buscara cualquier modo para hacerte daño.- entiendo que tiene razón, lo sé, todos estos años huyendo para regresar al principio otra vez.

Pasamos el resto de la tarde charlando amigablemente; olvidando el tema, estaba ahí, era algo que no se podía pasar por alto pero tenía que seguir con mi vida, sino me iba a volver loca. Nahia había salido a dar una vuelta con sus amigas, me gustaba que saliera a divertirse, que se distrajera de lo ocurrido, desde que paso se había mantenido un poco excluida del mundo e incluso había dejado apartado el entrenamiento con el equipo de animadoras, Solo espero que este curso las cosas comiencen a ir mejor para ella.

Pasados unos minutos se unió Sarah, ella es mi amiga desde pequeña; ella, Claire y yo siempre estábamos juntas haciendo planes para nuestro futuro perfecto: un marido fabuloso, una casa preciosa, hijos (a poder ser niño y niña), viviríamos en este pueblo y seriamos amigas siempre y nuestros hijos irían juntos al colegio y… que tontas éramos entonces. Intentamos centrarnos en temas banales, todavía esos años que había vivido fuera hacia mella en nuestra relación de amistad; y sé que sigue preguntándose porque nunca me he puesto en contacto con ella, porque estuve tantos años viviendo en otro país y nunca la llame ni le escribí; pero no podía, si lo hacia él me encontraría. Ella se había casado con un contratista; este había sido jugador del equipo del instituto, los Midnight Riders, recuerdo que era un poco creído, casi todos los jugadores lo eran realmente, ellos empezaron a salir juntos entonces y parece que todo ha ido bien durante estos años, parecen muy felices.

-… y la vi en el súper ¿te lo puedes creer? Menuda cara más dura tiene…- todas nos reímos, somos unas cotillas, no lo podemos evitar

-¿Tía Kat?,- ya estamos aquí ¿Dónde estáis?- escuche a Mi sobrina entrar en la casa, di por hecho que venía acompañada de alguna amiga

- ¡estamos en el jardín!- cuando la veo llegar…- que pronto llegas ¿no ibais a ir al cine?

-Kat tienes que convencer a Nahia de ir, no puede fallar, llevamos toda la vida planeando este momento; será perfecto- Rose parecía entusiasmada

- ya te dije que no voy a ir, no estoy de humor, no me apetece- pobre de mi niña que mal lo estaba pasando-¿de que estáis hablando si se puede saber?- les pregunte. Rose me miro- del baile de debutantes

-¡es verdad!- se me había olvidado por completo, en poco más de un mes se celebraría el baile de debutantes, una tradición que se venía realizando desde que se fundara el pueblo en el año 1756. Cada año, las jóvenes de 16 años acudían vestidas de largo, con su respectivo acompañante, para hacer su presentación en la sociedad de Moonvalley; cada año una de las familias más importantes de la ciudad se encargaba de organizarla, era todo un acontecimiento, un lujo elitista al alcance de pocos. Me acerqué a ella, entendía perfectamente que se encontrara mal, todavía era muy reciente el accidente pero sus padres siempre habían querido que fuera, mi hermana y yo también habíamos participado- mama hubiera querido que estuvieras allí, que disfrutaras de tu día- Nahia miró al suelo mientras sus amigas le daban apoyo moral- buscaremos el vestido más bonito que podamos encontrar y parecerás una autentica princesa, ya lo verás- Al final la joven se dio por vencida y esbozó una breve sonrisa- ¡además! Tienes que lucir novio, podrás llevar a ese quarterback tan sexy como acompañante ¿Qué más quieres?- bromee, ella necesita saber que no estaba mal el que fuera a la fiesta, sus padres nunca hubieran querido que se encerrara en si misma, siempre habían admirado su fuerza y su positivismo

- de acuerdo, iré- todas nos pusimos a aplaudir. Las más jóvenes comenzaron a organizarlo todo emocionadas- por cierto ¿qué familia lo celebra este año? Seguro que los Branson, eso de ser el centro de atención les encanta- reí divertida, la sonrisa no me duraría demasiado- no, este año toca en casa de una familia nueva en el pueblo; al parecer vivieron aquí hace unos años pero se marcharon, seguro que tú los conoces tía- yo la mire intrigada

- no tengo ni idea quien pueden ser la verdad- cada vez estaba más y más curiosa

- Es la familia Marius- y con eso mi mundo se vino abajo. Pude sentir como la sangre se me helaba, un fuerte sentimiento de terror me recorrió todo el cuerpo

-kat ¿estás bien?- pregunto Sarah preocupada- tienes muy mala cara- yo que podía hacer, que podía decir, ya no podía echarme atrás y sintiendo el terror en los ojos de mi nana, fingí una sonrisa, ¿Cómo era posible? Llevaba años huyendo de los perros salvajes y al final me iba a meter por mi propio pie, en la jaula de las bestias.