Ser un demonio no es ser cruel es ser decidido de un modo peculiar
CAPITULO II: LA HISTORIA Y EL VIAJE
Después de que Sebastian se fuera Natsumi se quedo sola en la habitación. Pensaba mucho en todo lo que había pasado y estaba feliz de haber encontrado ayuda. Tras media hora mas o menos alguien llamó a su puerta. Abrió y encontró a Sebastian sonriendole como de costumbre no porque estuviera feliz si no por el echo de que era su obligación de sonreír pero aun así con ella no lo hacía a disgusto. La gata entendió que era hora de ir a cenar y salió cerrando la puerta a su espalda. Ambos caminaron en silencio hasta el comedor. Al llegar descubrió que Ciel y Marian ya habían comido por lo tanto Sebastian y ella comerían a solas.
Natsumi: ¿Por qué ellos comieron antes? - mirando a Sebastian sentado en frente suyo.
Sebastian: Porque quisieron comer antes, siempre es decisión del amo no la mía. - comiendo intentando no mirar el rostro de la gata
Natsumi: Ya veo...-empieza a comer un poco tímida de estar a solas con él.
Pasan unos minutos en silencio hasta terminar, cuando eso pasa Sebastian mira la hora y dice:
Sebastian: Podemos jugar los cuatro a algún juego de mesa del agrado de ambas invitadas.
Natsumi: ¿Si?
Sebastian: Claro aun faltan unas horas para que tengamos que ir a dormir seguro que el señorito y la duquesa están en la biblioteca leyendo o jugando ya a algún juego.
Natsumi: Esta bien, vamos - sonríe
Ambos salen del comedor y van a la biblioteca donde Ciel y Marian estaban preparando el tablero de juego en una gran mesa con cuatro sillas alrededor. Marian al verlos entrar dice:
Marian: Os estábamos esperando vamos o empezaremos sin vosotros -ríe un poco
Natsumi: Perdón por la espera entonces
Los cuatro terminan de montar el tablero y se sientan. El juego iba básicamente de hacer preguntas y para avanzar tenía que acertar. Pasan 2 horas hasta que terminan el juego.
Ciel: Aun queda una hora para ir a dormir- algo enfurruñado por haber perdido ante Sebastian.
Sebastian: ¿Qué os apetece hacer señoritas?
Marian: Podríamos leer algún libro.
Natsumi: ¡Si!
Ciel: O podríamos simplemente hablar de ti ¿no?, Natsumi.
Natsumi: Am...bueno si lo ves entretenido o interesante sin ningún problema.
Se sentaron junto a una gran chimenea en el suelo menos Sebastian que estaba de pie junto la chimenea y Ciel que estaba en un sillón frente a Natsumi y con Marian a su lado en el suelo. Natsumi algo nerviosa por que todos la miraran esperando su voz la incomodaba, pero aun así tomo aire y comenzó.
Natsumi: Todo...empezó cuando mi padre trabajaba para la corte era el consejero del rey. Estuvo así durante 3 largos años en el que el pueblo prosperó lo suficiente como para conseguir tener un poco de riqueza pero... tras esos tres años un rey corrupto reemplazo al antiguo rey. Aunque mi pueblo había prosperado no era suficiente para mantener una relación estrecha con la corte así que cayó en la pobreza. Mi padre, consejero, siguió en su puesto durante 3 meses mas hasta que el rey, se hartó de él y lo mandó decapitar... a mi casa nos llegó una carta con la noticia, tres días después de su muerte. Mi madre entró en una depresión profunda y mis hermanos lloraban la muerte de mi padre. Pronto nos llegó nuevas leyes y subieron los impuestos murieron muchas personas por no poder pagarlo...mi familia continuaba a duras penas...mandaron un grupo de hombres al palacio del rey...pero los decapitaron...a ese rey solo le importaba el dinero. Unos meses después el pueblo ya no pudo mantenerse mas y el rey dijo que en medio mes iría a decapitarnos a todos y quemar el pueblo... cuando eso pasó todos los que quedábamos dijeron que yo... por ser mas convincente y creíble que un viejo o un niño iría en busca de Ciel..pero de camino aquí...me enteré del suicidio de mi madre y como no tenían dinero uno de mis hermanos murió de hambre...el otro se quedó a vivir con una familia de ancianos cercana a la nuestra...no solo te pido ayuda por mi familia te pido ayuda de todo mi pueblo...por eso...vine aquí a toda prisa.
Los Tres oyentes quedaron sorprendidos de que una pobre chiquilla hubiera tenido que soportar tanto (y mira que Ciel con 12 años ya había pasado por mucho), Ciel miro a Sebastian.
Ciel: Sebastian prepara todo esta noche para mañana salir hacia el pueblo de Natsumi.
Sebastian Yes, My Lord - se inclinó y salió de allí a prepararlo todo.
Ciel: Señoritas a la cama mañana sera un largo día- salió de la biblioteca y se fue a sus aposentos
Marian: No te preocupes todo saldrá bien- le dedicó una sonrisa apenada y se fue.
Natsumi en su cuarto no podía conciliar el sueño así que se asomo por la gran ventana y se sentó en un saliente de ella por la ventana se veía el fondo del infierno era hermoso por la noche...aunque no tanto como su lugar de origen de antes de convertirse en lo que era...un demonio. Se acostumbro pronto, pero jamás olvido su vida en tierra de vivos. Al percatarse de Sebastian preparando un carruaje lujoso en la puerta se quedo mirándolo con aprecio. Pensaba que no existían demonios tan amables...pero al conocer a Ciel se dio cuenta de su error.
Firma: Otakufrikygirl
