Capitulo 2: /人◕ ‿‿ ◕人\ Hora del Contrato…

-Todo comenzó en la ciudad de San Fransokyo, hace uno o dos años.- dijo Hiro, con cierto aire de nostalgia- Yo era todo un prodigio, y ya había logrado graduarme de secundaria a los 13 años. Después de eso, me dedique a las peleas de robots, pero mi hermano, Tadashi, logro convencerme de que aplicara para su universidad. Tenía que presentar una idea revolucionaria, y acabe creando unos pequeños robots magnéticos controlados por un neurotransmisor, llamados "Microbots".-

-Vaya, eso suena interesante- dijo Sayaka, no exactamente convencida.- ¿Y fuiste aceptado?-

-Sí, pero… hubo un incendio- Comento el bajando la mirada.- Y alguien, el profesor de Robótica de la universidad, Robert Callaghan, seguía dentro. – Sayaka noto que Hiro dijo ese nombre con un aire de odio intenso que hacía que su propio anterior odio contra cierta chica mágica de pelo negro pareciese nada. – Y mi hermano trato de salvarlo, el entro al edificio y… este exploto en llamas…-

-Lo siento bastante.-

-Descuida, después de todo, el volvió gracias a mi deseo…-

-¿Y conociste a Kyubey poco después del incendio?-

-No, pasaron muchas cosas.- aclaró – En resumen, un robot creado por mi hermano, Baymax, me ayudo incidentalmente a descubrir que el incendio no fue un accidente, que el responsable lo causo para robar mis Microbots para motivos personales, y al final, aparte de Baymax, unos amigos de mi hermano y yo acabos deteniéndolo, y formamos un equipo para combatir el crimen en la ciudad.-

"Eso suena a historia de comic" pensó Sayaka sí misma, y fijo no se lo creería si no fuera porque ha visto cosas más raras. Y en cuanto quien causo el incendio, no le tomo mucho adivinar quién.

-¿Y entonces, cuando fue que conociste a Kyubey?-

-Bueno…-

POV de Hiro

El vino a mi casa durante el aniversario del incidente. Yo estaba en mi cama, recostado, viendo una foto que me había tomado con Tadashi mientras creábamos a los Microbots. No recuerdo si lo vi llegar por la ventana o simplemente apareció de golpe, pero en todo caso, me sorprendí cuando este empezó a hablar…

-Hola, Hiro Hamada.- Me dijo el pequeño bastardo. Cuando lo vi por primera vez, pensé que era una alucinación, o que me había quedado dormido viendo la foto y ahora estaba soñando. No era normal ver a una criatura que parecía el cruce entre un gato un conejo hablándote de pronto, y en vez de responder, simplemente me le quede viendo.

-… Vale, definitivamente me dormí.-

-Esto no es un sueño, Hiro Hamada.- dijo monótonamente- Yo me llamo Kyubey, y he venido a ofrecerte convertirte en una chica mágica.-

-… ¿Esperas que te crea que no es un sueño, diciéndome tal tontería?- No encontraba contexto en que dicha frase tuviese sentido.- Primero, la magia no es real, no sigue ninguna regla de la lógica, y segundo, soy un chico.-

-Estoy consciente de que es un título de carácter femenino para estándares humanos, pero es debido a que normalmente no hacemos contratos de este tipo con varones.- aclaro.- Y en cuanto a la magia, es comprensible que la encuentres carente de sentido, pues los conocimientos de mi especie han llevado a crear, a base de años de investigación, lo que para la mente humana es inconcebible, y puedo asegurarte que siguen las leyes de la física correctamente.-

-¿Entonces es menos magia y más tecnología súper-avanzada?- Pregunté, si bien aún no me creía que esta cosa era real, me daba bastante curiosidad.

-Podría decirse de esa manera.-

-¿Y que ganaría yo con eso?-

-Para convertir a un humano en una chica mágica, le ofrecemos pedir un deseo, cualquier deseo.-

-Claro, ¿y qué pasa si no pueden cumplir el deseo?-

-El contrato no ocurriría en primer lugar, aunque eso usualmente nunca ocurre. Somos capaces de cumplir cualquier cosa que la mente humana pueda concebir.-

Entonces, al escuchar estas palabras, supe al instante que desearía yo de tener tal oportunidad. Pero aún no confiaba del todo, y si esto es un "Contrato", entonces me convenía leer la letra pequeña antes de hacer nada.

-Y, para empezar, ¿Por qué me lo pides a mí? Hace poco dijiste que solo hacían este contrato con chicas, ¿Qué tengo yo de especial?-

-El potencial de una chica mágica se basa en su capacidad emocional. Normalmente los varones son menos emocionales, así que es más efectivo de esta manera.-

-¿Y para que ocupan que sea emocional? ¿Ganan ustedes algo con esto?-

-Utilizamos la energía creada por el sufrimiento y dolor emocional para evitar la muerte del universo.- dijo sin cambiar su nula expresión.- Nuestra especie carece de emociones, así que no podemos encargarnos por completo nosotros mismos.-

-¿Desesperación y dolor emocional? ¿Pero cómo pueden utilizar tal cosa con esto?-

- Cuando una chica hace un contrato, el alma de esta se extrae de su cuerpo, y se le da la forma de una gema, la cual controla el antiguo cuerpo. Una revelación como esta suele afectarlas psicológicamente, por alguna razón que va más allá de mi compresión.- Juro que cuando oí esto me dio un escalofrío horrible. ¡Pues claro que las afectaría, si las está convirtiendo en zombis! O "Liches" como diría Fred.- Y además de eso, cuando la gema se separa del cuerpo a una distancia superior a los 100 metros, se pierde conexión, dejando al "cuerpo" completamente inerte, y si es destruida, sería similar a morir. Pero para poder conseguir energía de esto, haya que esperar a que la gema se corrompa.-

-¿Corromperse?-

-Exacto. La gema puede corromperse por dos medios: Gasto de la magia que su gema le otorga, o por emociones de depresión o sufrimiento, la cual solo puede purificarse con una "Semilla del Sufrimiento", obtenida al aniquilar una bruja.-

-Yo tengo mi definición de que es una bruja, pero viendo que tu concepto de "Chica Mágica" calza mejor con zombis, supongo que no son lo que estoy pensando.-

-En efecto, las definiciones difieren. Las brujas son seres nacidos de las maldiciones, así como las chicas mágicas de los deseos. Su forma y características varían de bruja en bruja, pero tienen algo en común: Estas se alimentan de almas humanas, las cuales recolectan mediante un "Beso de bruja", el cual causa al humano en cuestión a acabar con su propia vida.-

-¿Y qué pasa si la gema del alma se corrompe por completo?- Yo ya tenía mi teoría, pero quería estar seguro.

-Se convierten ellas mismas en brujas.- Sí, le había acertado.

-Así que, en resumen: Ustedes hacen tratos con chicas de que, a cambio de un deseo cualquiera, estas se convertirán en zombis que luchan contra monstruos, y que al enterarse de esto, se acaban convirtiendo en brujas, repites el ciclo, y así para usarnos de combustible para el universo.- Definitivamente hallaba imposible que esta cosa y toda su historia fuesen reales, pero…

-Básicamente.- dijo con su enfermiza serenidad- Entonces, ¿Quieres hacer el contrato?-

Esta cosa definitivamente carecía de emoción si fallaba en ver porque nadie aceptaría voluntariamente a esto. Pero, desde que escucho lo del deseo, no paraba de pensar en la oportunidad de traerlo a él a la vida. La oportunidad de ver a Tadashi de nuevo. Quería que volviese, pero las consecuencias eran claramente malas. Y entonces se me ocurrió…

-Ok, supongamos que yo aceptara tu contrato este,- dije, pensado haber encontrado la forma de salir de esto lo mejor posible.- Podría yo, digamos, aniquilar a las brujas con invenciones mías, en lugar de usar la magia, y así reducir la corrupción al mínimo, y tener semillas de sufrimiento para cuando las ocupara, ¿verdad?-

-Supongo que sería posible. Han habido chicas mágicas que usaron armas convencionales en conjunto con la magia, y su ratio de vida es notablemente superior a las que dependen exclusivamente de la magia, así que solo usando armas y reducir el uso de magia podría aumentar tu esperanza de vida notoriamente.-

Entonces si podría funcionar. No creía que esta cosa estuviese mintiendo, y, al fin y al cabo, aún estaba convencido de que esto no era real, al menos hasta que… pedí el deseo.

-Estoy listo.- dije, no más siguiéndole el juego.

-¿Cuál es tu deseo, Hiro Hamada?-

- Deseo que Tadashi Hamada vuelva a la vida, y viva una vida larga, saludable y prospera.-

Y entonces me di cuenta de que tan real era esto. Kyubey levanto esas… cosas que tenía el hacia mí, y una luz brotó de mi pecho. Dolía, y bastante. Sentía que toda mi energía se desvanecía, hasta que al final, caí inconsciente…

La mañana siguiente, desperté en mi cama. Asumí que entonces, a final de cuentas, si había sido un sueño. Pero la prueba de que no lo fue entro repentinamente por la puerta…

-Veo que alguien por fin decidió despertarse-

Era el. No había ninguna duda. Mi hermano esta justo enfrente mío. Aquel que había muerto en aquel incendio, el cual ni siquiera había dejado un cuerpo que enterrar. Tadashi.

-¿Uh? Hiro, ¿Por qué me miras así?- No me dio tiempo de asimilar la pregunta para cuando salte de golpe de la cama, corrí hacia él, y lo abrasé, todo esto mientras me caían las lágrimas.

-T-Tadashi…-

-¿¡Uh!? ¿Pero qué te pasa hoy?- El claramente estaba confundido de mi repentina reacción.

-No vuelvas… ¡No vuelvas a asustarme así!-

-¿Pero de que estás hablando?- No fue entonces hasta que me di cuenta de cómo estaba actuando. ¿El no recordaba nada? O sería que… ¿O es que Kyubey había cambiado eso? ¿Había el alterado la historia, evitando que Tadashi muriese en primer lugar?

-Yo… esto…-Estaba asustando a Tadashi con esto, así que dije lo primero que se me vino a la mente.- Tuve una pesadilla horrible… una en la que tu…-

-Ya veo- No había dicho que le pasaba, pero el ya se lo había imaginado.- Descuida Hiro, no tienes que preocuparte por eso, yo estoy aquí, y no me voy a ir a ningún lado.- Dijo sonriente, ignorando todo por lo que había pasado.

-Está bien- dije tranquilizándome.- Es simplemente… que había sido muy real…-

-Bueno, ya podremos hablar de eso luego, pero ahora la tía Cass nos espera para desayunar.-

-Ah, ok, ya voy.- dije, antes de bajar y ver a este nuevo mundo, uno en el que Tadashi Hamada nunca pereció, gracias a mi deseo…

¡Mi deseo! Lo había olvidado por completo. Decidí volver un momento a buscar donde estaría mi gema del alma, hasta que me percaté de que portaba ahora conmigo un extraño anillo con unas runas. Esto debía ser mi gema del alma. Esto, era mi alma.