Los personajes y lugares pertenecen enteramente a J.K Rowling, los tome prestados para crear esta historia.

Capítulo primero

Cuando llego a la puerta del salón de pociones Snape la cerro en su cara, demostrando la terquedad propia de su carácter toco la puerta con fuerza y la entreabrió, Snape la miraba desde su escritorio con una mueca burlesca, intento no amedrentarse y se coló por el resquicio de la puerta
—Disculpe profesor Snape, me he detenido a hablar con la profesora…
—10 puntos menos para Gryffindor Granger, sus intentos por llamar la atención del profesorado me vienen sin cuidado, siéntese con Parkinson —pensó que se iba a caer al suelo, de entre todas las personas que pudieron haberla emparejado le tocaba precisamente con ella, prefería al molesto rubio engreído que se estaba mofando a sus costillas con todo el descaro posible. Procuro no girarse a ver a su nueva compañera de trabajo mientras se dirigía a su puesto, tenia suficiente con saber que tendría que estar a su lado y de paso recibir una cantidad de insultos que seguramente harían mella en su autoestima.
La clase avanzo con tortuosa lentitud, pero su corazón parecía latir en una relación inversamente proporcional con la sensación que tenia sobre el paso del tiempo, martilleaba en sus oídos de forma constante y un dolor de cabeza se instalo a sus anchas, procurando no pensar en eso se giro a mirar a sus amigos que le enviaron una sonrisa de condolencias que de poco le sirvió para subir su animo, regreso entonces su vista al trabajo que tenia que hacer: cortar hojas de menta en tiras muy finas, a su lado la slytherin sonreía de medio lado mientras la veía trabajar con todo el desfachatez del mundo
—Por un instante pensé que trabajar contigo seria una tortura, pero ahora siento que he conseguido la mejor pareja del lugar —Hermione se sintió ruborizar, aun así no se giro a mirarla, no le daría el placer de tener su atención— No te ilusiones sangre sucia, es desagradable estar sentada a tu lado, pero obtengo tantos beneficios con esta situación que puedo aguantar la peste —escuchó como detrás de ella Draco reía maliciosamente, ahora sus mejillas estaban rojas por la irritación
—Tu sangre no llega hasta tu cerebro, por muy limpia que sea, y eres tu la que necesita de mi para pasar esta materia, que ironía de vida llevas Parkinson —El rostro de Pansy demudo a sorpresa y luego a furia, sintió una varita en su costado
—Ten cuidado con lo que dices Granger, tus sarcasmos no me hacen gracia —bufo Pansy muy cerca del oído de la Gryffindor
—Y a mi tus amenazas no me asustan —respondió Hermione luego de sentir un escalofrió bajar por su espalda; Pansy la miro colérica, pero antes de poder responder algo Snape se levanto para verificar las pociones, tuvo que contenerse y fingir estar trabajando por primera vez en toda la clase; aun así estuvo mirando a la gryffindor de reojo durante el resto de la hora, tenia que existir alguna forma de hacer pagar a esa pequeña rata, algo que la dejara desbaratada, algo que ni siquiera se esperara y algo, por supuesto, que le reportara algún bien.

—Si no fuera por que es una perfecta rata de biblioteca me encantaría llevarla a la cama —confesó Zabini con malicia, Pansy rio para sus adentros, había logrado desviar el tema sutilmente a la Gryffindor, no quería ningún entrometido en su nuevo y recién descubierto hobby, al fin y al cabo si algo salía mal nadie sabría quien estaba detrás
—No logro entender por qué —Se mofo Pansy con una mueca
—Su túnica deja mucho a la imaginación pero Millincent comenta que tiene un cuerpo interesante —respondió Draco acostado en uno de los sillones, todos rieron, Millincent que pasaba por allí asintió fervientemente
—Tuve que ir a llevarle un recado de parte de McGonagall, para su desgracia y mi suerte se estaba dando un baño en el baño de prefectos —explicó ante la incrédula mirada de Pansy y Astoria, era bien sabido por todos las preferencias bisexuales de Millincent
—Encontraría sumamente divertido que intentaras algo con ella Millincent, puedo ver su cara de espanto —Pansy se carcajeo ante su propia ocurrencia, un engaño amoroso seria algo contra lo que Granger no podría lidiar; para su desgracia conocía muy bien a la gryffindor, sabia de su seguridad en prácticamente todos los aspectos de su vida. Era perfeccionista, metódica y no tenia reparos en decir la verdad aun cuando fuere un mal momento, eso no quitaba que al parecer todos sintieran aprecio por ella y recurrieran a su consejo en diferentes aspectos, pero había algo de lo Hermione Granger carecía por completo, su dotada inteligencia y su raciocino extremo la había orillado a perder parte de su capacidad para tener relaciones afectuosas mas allá de la amistad, algo que sabia todo el colegio, había quienes habían apostado a que la chica no había intimado jamás con alguien, cosa que no lograban ni desmentir ni confirmar, pero su recato por las normas daba bastantes pistas sobre su situación sexual, seguramente nunca había estado con nadie y su beso mas apasionado habría sido alguno furtivo y robado tras los invernaderos por Viktor Krum, mas su al parecer insensata devoción por el pelirrojo que tenia por amigo, había quienes incluso comentaban que era lesbiana.