DISCLAIMER: Todo lo reconocible pertenece a George R.R. Martin, el resto es mío.
AVISO: Esta historia participa en Actividad Especial: "Historias en 155 palabras" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".
Los vientos de Invernalia
Arya observó al cuervo blanco que voló por encima de su cabeza y se alejó rápidamente. Se alejaba de ella, pero sabía que ambos tenían el mismo destino: Invernalia. De repente, Arya sintió celos de aquel estúpido pajarraco que llegaría antes que ella a casa.
Cuánto tiempo sin pensar siquiera en esa palabra. Casa. Sonaba tan extraño y a la vez tan familiar… No sabía qué la estaría esperando detrás de las murallas de Invernalia, sin embargo, había oído rumores. Los susurros decían que los estandartes de los Bolton habían caído en una batalla. Una batalla que había ganado Jon. Su hermano Jon estaba allí. Y Sansa. Ella también estaba viva.
Cuando llegó, se quedó un segundo mirando la construcción que antaño fue tan espectacular. Ahora solo quedaban la mitad de las estructuras en pie, pero aun así, seguía siendo su hogar.
Dejó que el frío viento del norte acariciara su rostro.
Estaba en casa.
