3 Años antes

Un día tranquilo, como cualquier otro, solo que este era todo menos normal.

El día era nublado y aquellas nubes que surcaban el cielo eran en su mayoría grises, anunciando una probable lluvia, el viento soplaba moviendo las hojas de los árboles y algunas de estas se desprendían, este era frío, muy frío, la corriente que chocaba era helada y calaba en los huesos, tal como si fuera invierno pero curiosamente estaban en verano.

Probablemente el mal tiempo anunciaba tragedia.

El grupo de inuyasha conformado por la el hanyou, la miko del futuro, la exterminadora y el monje se encontraban bebiendo té, que anteriormente había preparado la anciana kaede, frente a la fogata que había en la cabaña, estos se encontraban conversando sobre el clima tan raro que había y al igual también sobre la posible ubicación de Naraku.

— ¿Por qué estará el día así si es verano y apenas ayer estaba muy cálido? —Preguntó un poco confundida sango que veía atentamente por la ventana hacia el exterior, después regreso la mirada a sus compañeros.

—Cierto esto es muy raro, nunca había pasado—Concordó al igual la colegiala un poco angustiada y tratando de ignorar el mal presentimiento que rodeaba su cabeza y pecho.

—Tienen razón pero ¿Por qué será?—El monje asintió con la cabeza y los ojos cerrados mientras tomaba un poco de su té.

Todos, a excepción de inuyasha, continuaron comentando y tratando de hallar una respuesta al malo e inusual día solo hasta que un sonido, parecido a un quejido, procedente del marco de la puerta les llamo la atención y a la vez se alarmaron al ver entrar a shippo con una herida en el brazo y sudando, tanto sango como kagome fueron las primeras en reaccionar y acercarse lo más rápido posible a shippo para auxiliarle y a la vez preguntar que le había pasado.

—No se preocupen, no es nada grave solo caí y me herí en el brazo con una roca, estoy bien—Respondió el kitsune ante las preguntas y miradas preocupadas de las chicas pero a la vez haciendo una mueca de dolor por la punzada de la herida.

La anciana kaede rápidamente atendió al niño y lo vendo, no había sido nada grave pero tenía que descansar.

—No es grave la herida pero tiene que descansar al menos hoy debe permanecer en reposo—La anciana aviso a el grupo que se encontraba preocupado ganando suspiros de alivio de parte de las chicas pero siendo interrumpida por el llamado de un aldeano, hizo una señal con la cabeza al grupo de su retirada y salió de la cabaña.

—Me alegra que no haya sido grave—Suspiro la colegiala y tanto miroku como inuyasha asintieron, la exterminadora sonrió y siendo seguida por kagome se sentaron nuevamente frente a la fogata retomando la conversación anterior.

La sacerdotisa mayor apareció por el marco de la puerta con mirada angustiada y dando aviso a lo que acababa de ser informada.

—Se rumora que han aparecido una ordada de demonio al este, cerca del lago Soyokaze—Todos le miraron y al parecer compartían el mismo pensamiento, irían cuento antes para haya, se levantaron de sus asientos y sin perder tiempo se alistaron para partir no sin antes pedir a la anciana que cuidara del pequeño shippo.

Caminaron todos en silencio hacia el este y al parecer el frio aumentaba a cada segundo, el viento que soplaba era muy helado y la lluvia no tardaba en hacerse presente.

Se detuvieron súbitamente al ver aparecer a hakudoshi, kagura, un demonio enorme de piel verdosa, ojos negros y grandes, cuernos, colmillos y garras que además de grandes parecían sumamente peligrosas y filosas, y una gran cantidad de demonios, rápidamente se pusieron en posición de pelea e inuyasha fue el primero hablar.

— ¿Qué es lo que hacen aquí y donde esta ese bastardo de Naraku? —Pregunto furioso inuyasha desvainando a Colmillo de Acero y apuntando hacia estos, hakudoshi sonrió.

—Venimos a destruirlos—Respondió simplemente y haciendo una señal comenzó todo.

El demonio grande y verde al igual que hakudoshi se dirigieron a atacar a inuyasha que ágilmente aunque con un poco de dificultad los enfrentaba, la ordada de demonios comenzó a atacar pero siendo detenida por miroku, que usaba su báculo y pergaminos pues no podía usar su kazanna ya que habían aquellas abejas que lo impedían y también por sango, kagura comenzó a lanzar su ataque de las cuchillas más que nada hacia kagome que intentaba esquivarlo y lanzando flechas purificadas.

La batalla era dura, poco a poco sus fuerzas se hacían menos pero no se rendían, en un descuido y por un ataque de kagura la miko del futuro perdió su arco, no tenía con que defenderse pero la exterminadora al darse cuanta quito de su cinturón su katana y rápidamente la lanzo hacia kagome mientras que con su hiraikotsu destruía a tres demonios que estaba frente a ella, la miko la tomo y desvaino a la par que con agilidad y poder espiritual "cortaba" el ataque de la yōkai de ojos rojos ,mentalmente agradeciendo las clases de kendo que tomo de pequeña.

Todos daban lo mejor de sí y se esforzaban pero los contrincantes parecían tener ventaja, los demonios aunque de bajo rango que luchaba contra la exterminadora y el monje cada vez aparecía más y estos estaba ya un poco exhaustos, kagome en si prácticamente intentaba esquivar los ataques de la yōkai del viento que eran uno tras otro, siendo herida por algunos de ellos, e inuyasha intentaba esquivar y atacar a ambos demonios que sin piedad los atacaban al mismo tiempo, lanzaba sus ataques pero el demonio verde siempre se involucraba y los absorbía para después lanzarlo de vuelta, lo esquivo varias veces pero en un descuido le alcanzo llevándose consigo la katana que voló unos metros lejos de él.

Naraku que anteriormente veía la batalla por el espejo de kanna desde su castillo se hizo presente en la batalla mientras reía ante la escena que allí se desarrollaba y pensando que ya tenía la victoria asegurada ante la caída del hanyou y olvidando una pequeña cosa de él, esa pequeña cosa.

El ahora yōkai de ojos rojos y marcas moradas en sus mejillas se levantó del charco de sangre con una sonrisa tétrica, alzando sus garras listas, y con una sola palabra pensando en su cabeza: "matar".

Todo quedo en silencio, ahora ya no había ruido, ya no había gruñidos, gritos ni ningún otro sonido, había sangre, mucha sangre por todas partes, en el pasto, árboles y demás lugares, todo estaba manchado con aquel líquido carmesí, cuerpos, muchos demonios muertos y entre ellos había uno de cabello plateado que reía mientras seguía destrozando aun los cuerpos, había acabado con todos, él había destruido a todos los demonios que allí se encontraba solo por diversión aunque no fue así al principio.

La chica de ojos chocolates, que se encontraba tras de un árbol junto con sus amigos, soltó la katana que aún tenía en mano y con lágrimas en los ojos corrió hasta el yōkai de cabellos plateados, sus compañeros intentaron detenerla pero fue en vano.

Esta al llegar junto a él, como tantas veces había hecho le abrazo y no le soltó, pero había algo extraño, algo no andaba bien.

El yōkai miro atentamente como la chica le abrazaba y sonrió lentamente de manera malvada; la azabache que aun aferrada al cuerpo del joven y con lágrimas en los ojos soltó un grito desgarrador al sentir como algo atravesaba su estómago, pero ¿Cómo? Su mirada se dirigió hacia abajo y noto como había sido el yōkai quien la había atravesado, sonrió tristemente, más que el dolor de la herida de su estómago le dolía el no haber podido salvarlo esta vez.

El chico de cabello plateado regreso en si al oír el desgarrador grito de la chica, sus ojos se abrieron de par en par y lágrimas corrieron de ellos al notar que él la había herido, que él que le había prometido protegerla no la había podido proteger de el mismo, lo más rápido que pudo saco su mano de ella y su mirada se dirigió a la chocolate de ella que además le veía con una tierna sonrisa y lágrimas en los ojos.

— ¿Q…Que hice? —Gruño con voz angustiada él ante la mirada sorprendida y pálida de sus amigos que habían caído de rodillas sin decir palabra alguna pero sin retirar la mirada de ellos.

—No es tu culpa—Respondió la chica del futuro con una sonrisa e intentando reprimir el dolor, aun abrazándolo también; lagrimas cayeron con más intensidad de sus ahora dorados ojos y la apretó contra si en un abraza mientras gritaba.

La chica sonrió y todo su cuerpo se soltó, hubiera caído si no hubiera estado en los brazos del hanyou, mas no importo pues su corazón ya no latió y dejo de respirar.

Había muerto pero ella no le culpaba.


La chica abrió pesadamente sus parpados y se reincorporo en la rama que curiosamente se encontraba ¿Por qué se encontraba allí?

Su mirada recorrió el lugar y noto que estaba sobre una rama alta de un árbol siendo mirada atentamente por una niña de 9 años con ojos azules brillantes y un vestido blanco.

¿Qué hago aquí?, ¿Quién eres?, ¿Por qué no recuerdo nada? —Pregunto kagome a la chica de ojos azules con desconfianza fingida por que ciertamente sentía una paz y amabilidad por ella sin conocerla, la chica sonrió.

Yo te traje aquí, soy Bifuu la guardiana de este bosque, y pronto lo recordaras—Respondió a sus preguntas enumerándolas con sus pequeños dedos y sonriendo—Estas aquí, te traje aquí porque moriste y como tu alma es muy poderosa y además ya estaba marcada como la siguiente serás ahora tú la guardiana del bosque, solo recuerda una cosa, no debes mostrarte ante nadie de los seres vivos, ya no estas viva—.


Presente

El chico despertó bruscamente aparentemente había tenido pesadillas, otra vez, sudor frío recorría su cuerpo él llevo su mano a su cabello y lo revolvió desesperado, sus orejitas se lastimaron un poco pero no se dio cuenta, era más el dolor que apresaba en su pecho que ese.

–No otra vez–Apretó sus puños y cerro sus ojos fuertemente sin darse cuenta lagrimas escurrieron sus ojos y recorrieron sus mejillas, estampo su puño contra la rama del árbol y un sollozo rebelde escapo de entre sus labios.

Ya no llores mi amor–Susurró una aguda voz y nuevamente una pequeña brisa toco su mejilla.

Fin


Esto fue lo que paso. Y am bueno espero no haber arruinado la historia con las aclaraciones.

Ah una cosa no me maten por lo de shippo al pequeñín tenia que sacarlo de la batalla (/./)

Y am es por eso que inuyasha esta sufriendo: 3 pero no se preocupen tendrá un final feliz:3

Me encantaría leer sus comentarios:'3